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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-12-2019

Afganistn
Dieciocho aos de mentiras para justificar la guerra ms larga

Pablo Elorduy
El Salto


En el peor punto de un conflicto que se ha recrudecido en los ltimos tiempos ⎼solo en 2018 se contabilizaron diez mil vctimas civiles⎼ la publicacin de entrevistas confidenciales a responsables de la invasin de Afganistn ha anulado la coartada de que Estados Unidos progresa en sus objetivos en una guerra que dura ya 18 aos.

Dio comienzo el 7 de octubre de 2001, pocos das despus del atentado contra las torres gemelas de Nueva York. Hace 18 aos comenz a hablarse de los talibanes, de las montaas de Tora Bora y de la operacin Libertad Duradera. Ha tenido dos fases, la primera hasta 2014, la segunda la operacin Centinela de la Libertad, hasta hoy. Es el conflicto blico ms largo del mundo, la cuarta guerra anglo-afgana de la historia, y esta semana se ha desvelado que desde el comienzo se bas en una mentira. Una investigacin periodstica de Craig Whitlock para el Washington Post ha mostrado que los oficiales del ejrcito de Estados Unidos saban, y as se lo comunicaban entre ellos, que nunca iban a ganar la guerra de Afganistn.

Son ms de 2.000 pginas intercambiadas entre altos oficiales, diplomticos y personal militar estadounidense y afgano. Forman parte del material recopilado por el Inspector General Especial para la Reconstruccin de Afganistn (SIGAR, por sus siglas en ingls). Su agencia entrevist a ms de 600 personas vinculadas a la guerra, tanto ciudadanos estadounidenses como de los pases aliados y oficiales afganos. El SIGAR public un reporte que no inclua los testimonios en su crudeza. La materia bruta de ese informe es lo que ha obtenido el diario de Washington, aunque la mayora de los nombres han sido tachados en los documentos que se ha visto obligado a aportar la oficina gubernamental.

Los documentos, segn ha escrito Sonali Kolhatkar, codirectora de la Afghan Women's Mission, evidencian lo que los activistas contra la guerra han denunciado recurrentemente: que Estados Unidos perdi cualquier objetivo militar claro, que no ha sabido cundo detener su intervencin y que las dos misiones han empeorado la situacin del pas ao tras ao, hasta el punto de que 2018 fue el peor en cuanto a nmero de vctimas.

No invadimos los pases pobres para hacerlos ricos. No invadimos los pases autoritarios para hacerlos democrticos. Invadimos los pases violentos para pacificarlos y hemos fracasado claramente en Afganistn, explica en uno de los testimonios recopilados el diplomtico James Dobbins, embajador en Kabul al comienzo de la guerra.

Douglas Lute, general y exjefe de la representacin oficial de Estados Unidos en la Organizacin del Tratado Atlntico Norte (OTAN) es una de las voces que relatan el desconcierto kafkiano ante un pas que ni conocan ni comprendan: no sabamos lo que estbamos haciendo, explica uno de los documentos obtenidos por el Post. Lute alude a las prdidas de vidas de soldados estadounidenses, ms de 2.400. La guerra, no obstante, ha arrojado una cifra mucho mayor de bajas: 70.000 entre las fuerzas aliadas (incluidos cien soldados espaoles), de 60 a 70 mil entre las fuerzas talibn y Al Qaeda, y 43.000 vctimas civiles. Ms de 150.000 vctimas.

Un Vietnam del siglo XXI

El esfuerzo por engaar a la opinin pblica ha sido una constante desde el comienzo de la guerra, segn se refleja en la investigacin, que refiere prcticas de manipulacin de estadsticas tanto desde los cuarteles de Kabul como en el Pentgono. En la actualidad, 13.000 soldados estadounidenses permanecen sobre el terreno. El trauma de la Guerra de Vietnam, que ha quedado definida como un cenagal entre la opinin pblica estadounidense, planea cuando se trata de explicar la invasin de Afganistn, una respuesta rpida a los atentados de Nueva York y Washington de 2001.

La preocupacin en las conversaciones privadas por el devenir de la guerra no se cien a los militares estadounidenses fallecidos o heridos sino que tambin se expresan en las declaraciones sobre las enormes cantidades de dinero que tres administraciones, las de George W. Bush, la de Barack Obama y la actual de Donald Trump, ha destinado a un conflicto que se ve como un pozo sin fondo. El propio diario refiere que no hay un clculo oficial siquiera aproximativo de ese coste econmico, que califica no obstante de pasmoso. Las estimaciones acadmicas sitan la cifra cerca de un billn de dlares (en su lxico numrico 'mil billones').

Corrupcin y pago a criminales

La funcin ms importante de los Papeles de Afganistn es confirmar que los funcionarios del gobierno han sido completamente deshonestos con el pblico sobre los logros y el progreso de los Estados Unidos en Afganistn, escribe Kolhatkar. Esta periodista destaca uno de los pasajes conocidos esta semana gracias a las investigaciones periodstica que habla de los mismos errores cometidos una y otra vez durante 18 aos: planificacin al azar, polticas equivocadas, disputas burocrticas. Muchos dijeron que la estrategia general de construccin de la nacin [afgana] se vio socavada an ms por la arrogancia, la impaciencia, la ignorancia y la creencia de que el dinero puede arreglar cualquier cosa.

La libertad duradera, la propaganda para justificar el conflicto, se sustituy por un sistema clientelar que Estados Unidos solo ha conseguido manejar con la prctica de una corrupcin que sita a Afganistn en el puesto 143 de 167 en el ranking de democracias que elabora The Economist. Otra de las entrevistas realizadas por el SIGAR refleja el convencimiento de uno de los coroneles destinados en el pas, de que se haba permitido al presidente Hamid Karzai (en el cargo desde 2001 hasta 2014) crear una cleptocracia en el pas. Esa corrupcin, admiten otras de las fuentes del informe, fue decisiva para que mucha poblacin se enfrentase al Gobierno favorito de Washington, pasando a engrosar las filas de la insurgencia talibn, que hoy controla la mitad del pas: ms que en ningn otro momento de la guerra.

El fracaso, admitido entre bambalinas por los actores principales de la invasin, se extiende a la guerra contra el opio impulsada por Estados Unidos. Actualmente, el cultivo de esta amapola, base para la fabricacin de herona, es el nico negocio floreciente del pas: el opio afgano copa el 90% del mercado mundial y abastece a Europa occidental, oriental y el continente africano. Las erradicaciones de amapolas sin compensacin han sido otro de los motivos para el aumento de las tropas talibn.

Estados Unidos tambin ha estado llenando los bolsillos de los seores de la guerra ms notorios de Afganistn, que tienen una historia larga y sangrienta que se remonta a la era de la ocupacin sovitica, cuando la CIA reparti dinero en efectivo para luchar contra su enemigo de la Guerra Fra, explica Sonali Kolhatkar, que subraya que se ha utilizado dinero de los contribuyentes para financiar a criminales de guerra y asesinos de masas como Abdul Rashid Dostum, de quien los papeles dicen que reciba cien mil euros mensuales para que no causara problemas.

Las entrevistas publicadas confirman que la CIA, el ejrcito, el Departamento de Estado y otras agencias utilizaron efectivo y contratos lucrativos para ganar la lealtad de los caudillos afganos en la lucha contra Al Qaeda y los talibanes, gente muy desagradable, como explica una de las fuentes entrevistadas.

Sin punto y final

18 aos despus del inicio de la invasin, el Gobierno estadounidense dice tener un plan ambicioso para poner fin a la guerra. El anuncio se ha producido esta misma semana, a raz de la investigacin publicada por Craig Whitlock. Las conversaciones con la autoridad talibn se han reanudado despus de que, este verano, Trump decidiera unilateralmente acabar con el dilogo, que tiene lugar en Qatar. El objetivo es terminar las conversaciones para un alto el fuego antes de final de ao y que el Gobierno de Ashraf Ghani y los mandatarios talibn se sienten a partir de enero para marcar una hoja de ruta para el futuro del pas.

En lo ms alto de un conflicto que se ha recrudecido gracias a la capacidad de los talibn de reclutar poblacin descontenta con un rgimen adicto a Washington ⎼solo en 2018 se contabilizaron diez mil vctimas civiles⎼ la publicacin de los papeles de Afganistn ha anulado la coartada de que Estados Unidos progresa en su guerra ms larga. Si la opinin pblica de ese pas se ha sentido defraudada por el cenagal en el que se ha convertido la guerra, los organismos internacionales de derechos humanos han subrayado la certeza de que todos los actores armados han cometido crmenes de lesa humanidad.

En 2018, se recopilaron 1,7 millones de demandas de la poblacin afgana a la Corte Penal Internacional sobre los crmenes de guerra cometidos no solo por grupos como los talibanes y el Daesh, sino tambin las fuerzas de seguridad afganas y afiliadas al gobierno, seores de la guerra, la coalicin liderada por Estados Unidos y agencias de espionaje extranjeras y nacionales.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/afganistan/papeles-washington-post-muestran-mentiras-estados-unidos-guerra



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