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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2019

La baja popularidad de lvaro Uribe, una sombra para los que apadrina

Fernando Alexis Jimnez
Rebelin


La mejor decisin del expresidente Juan Manuel Santos fue desmarcarse del hoy senador lvaro Uribe y la peor del presidente Ivn Duque Mrquez, seguir a su sombra, con lo cual su ndice de impopularidad ha crecido ostensiblemente.

Es una percepcin que toma fuerza entre la opinin pblica y que, difcilmente, podr modificar el prximo secretario de prensa de la presidencia Hassan Nassar, a menos que ande con una lmpara como la de Aladino y que de su interior--al frotarla--salga un genio que le conceda tres deseos: sensatez para que el mandatario no siga empecinado en su propia verdad, que los periodistas dejen de ver la realidad del pas y que la inconformidad de la base popular disminuya. Ninguno de los tres probable, ni tan siquiera remotamente.

El discurso de la seguridad democrtica cautiv en su momento. Pero los errores de Uribe, el favorecimiento a los empresarios, las medidas econmicas lesivas a los ms pobres, la poltica de tierra arrasada y los falsos positivos, entre otros, llevaron a que progresivamente mermara el encanto que lo llev a ser reelegido.

Impuso su candidato: Santos. Afortunadamente l decidi gobernar bajo su propio criterio, que si bien es cierto no fue el mejor, le permiti tomar sus propias decisiones y no caminar por el sendero que pretenda trazarle Uribe. La disposicin de deslindarse, le provoc toda suerte de crticas y la animadversin de su mentor, pero logr salir adelante, con aciertos y desaciertos.

Ivn Duque Mrquez, por el contrario, no solamente pertenece a su lnea de gobierno y de pensamiento, sino que, en criterio de la mayora de los colombianos, es hasta tal punto fiel copia, que adopt incluso el hablado paisa cuando es de puro origen bogotano.

Uribe es una sombra para quienes se le arriman. En el Valle del Cauca quien crey que arrasara en las elecciones para gobernador, el empresario Francisco Lourido, termin en cuidados intensivos por las quemaduras e, igual, Roberto Ortiz, el Chontico. Su camino a la alcalda de Cali iba bien hasta que Uribe le anunci su respaldo.

Eso solamente en el Valle del Cauca, incluyendo por supuesto los municipios. El panorama nacional fue muy similar. Los guarismos electorales as lo demuestran.

La reciente encuesta que se conoci sobre Uribe lo ubica con un 69% de desfavorabilidad, el ndice ms alto: 69%. Una cifra histrica por encima de Germn Vargas Lleras y de Sergio Fajardo.

Pero volvemos a la tesis: Ivn Duque Mrquez que es su pupilo, tiene una percepcin de desfavorabilidad del 70%, mientras que la favorable es solo del 23%.

Algo que s debemos abonarle al gobernante es su capacidad de concitar el apoyo para sacar adelante iniciativas impopulares como la Ley de Crecimiento Econmico. Le import un pepino el conjunto de movilizaciones en el pas, procurando la revisin de la iniciativa y uni a su causa a Cambio Radical, el Partido Conservador y Colombia Justa Libres que en un comienzo salieron a la palestra como defensores de los perjudicados con esta nueva reforma.

Si no se puede hablar de mermelada para los congresistas, de qu hablamos entonces? De mazamorra con panela rayada, como siempre le gust a Uribe en su acogedor Rionegro.

Lo mejor que podra hacer Duque es apartarse del senador y comenzar a gobernar al pas, al menos por respeto a quienes lo eligieron. Seguir a la sombra del expresidente, lo llevar a crecer su nivel de impopularidad ms que cualquier otro en la historia.


Blog del autor www.cronicasparalapaz.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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