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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2019

Cronologa del cerco meditico y la nueva avanzada neocolonial

Magal Gmez y Yamila Campo
Rebelin


En las sociedades mediatizadas en las que vivimos, nuestros marcos de pensamiento, es decir, aquello que sabemos, que conocemos y que entendemos sobre la realidad, siempre estn atravesados por las pujas por los sentidos. Los dispositivos culturales y mediticos son grandes abonadores de estas luchas por la significacin, por lo que es y lo que no es.

El golpe de Estado perpetrado en Bolivia, que derroc al gobierno de Evo Morales mediante el uso de la violencia y la persecusin, y que dej un saldo de ms de 30 muertes, ha tenido a su favor una gran maquinaria de produccin de sentido que construy una idea de que eso que suceda en el pas hermano no era un golpe. Los medios bolivianos, uno a uno, fueron ubicndose del lado de los discursos que justificaban los hechos, mientras las voces denunciantes del golpe se iban silenciando.

En Bolivia, durante el gobierno de Evo Morales, siempre existi una polarizacin meditica. Por un lado, el sistema pblico de medios, conformado principalmente por la Agencia Boliviana de Informacin, el Canal Bolivia TV y el peridico Cambio eran los resortes con los que el gobierno contaba para difundir sus polticas pblicas. Por su parte, los medios privados gozaron de libertad de expresin durante el perodo, y muchos de ellos, se ubicaron como actores opositores durante el gobierno.

Entre ellos, se encontraba la Red Uno, Unitel, El Deber, Pgina 7, entre otros. Es cierto que tambin entre los medios masivos y privados, podan encontrarse algunos que realizaban la cobertura de actos de gobierno y construan su editorial con crticas, pero no desde una oposicin recalcitrante.

Esta conformacin del mapa de medios que mantena una polarizacin relativamente plural, dej de sostenerse en el momento en el cual los medios pblicos reproducen los discursos del gobierno de facto sin repregunta ni anlisis.

La cobertura meditica del golpe

Pensando en todo el proceso que se fue gestando y cmo lo acompa el discurso de los medios. Podemos dividir la cobertura en tres etapas en donde el rol que desempearon y desempean los medios, mantiene grados de incidencias importantes en la opinin pblica de Bolivia y el mundo.

Primera etapa: El antes - Reality Show.

Se bas en la sensibilizacin e instalacin entre la opinin pblica de la idea de fraude electoral. Desde que se celebraron las elecciones hasta la renuncia del presidente Morales, los medios de comunicacin privados acompaaron cual reality show, tanto en Santa Cruz de la Sierra como en la ciudad de La Paz, todas las acciones que desarrollaba Luis Fernando Camacho, devenido en el lder preferido de las derechas.

En la mayor parte de la programacin, se transmita el paro que lideraba, los cabildos que organizaba, su voz recorra todos los canales y la cmara siempre se encontraba ubicada del lado de las movilizaciones, cuyos participantes eran construidos como los defensores de la democracia.

Camacho era endiosado, no se mostraban los excesos y la violencia que protagonizaba. Si bien, la mayora de los medios privados asumieron esta posicin, fueron Pgina 7 y Unitel los medios que se constituyeron en el instrumento ms efectivo para la construccin de opinin pblica en contra de Evo.

En este marco, un hecho altamente llamativo es que una de las primeras instituciones pblicas que tomaron los grupos golpistas fue el canal pblico Bolivia TV, antes de la renuncia de Morales. No fue el Palacio del Quemado, no fueron las empresas estratgicas recuperadas por el Estado como YPFB, tampoco la Asamblea Legislativa.

Lo primero que hicieron fue tomar un medio de comunicacin, que mientras se sucedan los hechos de violencia en las calles, estaba transmitiendo novelas y repeta programacin. En ese momento, obligaron a los y las trabajadoras a dejar sus puestos de trabajo.

Segunda etapa: Durante - Blindaje del golpe.

Las cmaras dejaron de transmitir las manifestaciones y se ubicaron del lado represor. Quienes se movilizaban, ya no defendan la democracia, sino ms bien eran vndalos, hordas masistas, delincuentes. Eran estas turbas enardecidas que bajaban desde El Alto a saquear, incendiar y violentar las calles de La Paz.

Se construyeron as estigmatizaciones de los sectores que se manifestaron en defensa de la whipala que haba sido quemada pblicamente por fuerzas policiales en esos das- y que denunciaban el golpe de Estado suscitado contra el primer presidente indgena, que restituy derechos negados a las poblaciones ms vulneradas del pas.

El discurso meditico apelaba a la figura de vndalos, pero no circularon imgenes de ningn apresamiento. Un relato se iba construyendo eligiendo qu mostrar. Como los cabildos que se desarrollaron en contra de la autoproclamacin del gobierno de Jeanine Aez, la quema de las casas de los ministros del MAS, y las amenazas y persecuciones de las que fueron vctimas quienes cumplan funciones en el gobierno.

Todo silenciado, no haba lugar en los medios para estos acontecimientos. El mecanismo fue la supresin.

Las imgenes de esos das en las tapas de los diarios muestran como un hecho normal un gobierno autoproclamado y un militar colocando una banda presidencial. Jeanine Aez es la nueva presidenta de Bolivia o Asumi la presidencia de Bolivia, titularon en la primera plana, no hubo lugar a interrogantes o cuestionamientos.

Unitel y Red Uno estaban, en cambio, preocupados en mostrar la casa del presidente Evo Morales. Se juzgaron sus bienes, como si un presidente de cualquier pas no tuviese ese tipo de accesos comnmente. Subyaca ah la imagen del indio que tena un lujo que no le corresponda. Mientras tanto, la represin y el asesinato de manifestantes no terminaba, pero no era transmitido.

Inmediatamente, la ministra de Comunicacin del gobierno golpista, Roxana Lizrraga, en forma pblica previno a los periodistas internacionales de no realizar lo que ella catalog de sedicin. Frente a estas expresiones persecutorias, los periodistas locales tenan, sobre sus palabras y sus letras, un control ms estricto an.

Las amenazas a dueos de canales que no se encolumnaron rpidamente, se multiplicaron. Las indicaciones fueron siempre claras, cambiar las lneas editoriales y ocultar los muertos. Las consecuencias de no hacerlo, la persecucin judicial. En ese momento, el diario La Razn era el nico que mencionaba a las personas fallecidas.

Cuando los muertos por la represin se hicieron inocultables, la estrategia meditica fue repetir las palabras del ministro de facto Arturo Murillo, que insista que los manifestantes se mataban entre ellos por la espalda. Un caso particular se dio cuando se reprimi con gases el cortejo fnebre de muertos en Senkata, en el que los noticieros insistan en que los cajones estaban vacos, dejando de lado la violencia que se estaba desarrollando.

Parte de la ciudadana boliviana comenz a molestarse con los y las periodistas, el malestar subi y en ocasiones sufrieron increpaciones por las calles. En algunos casos, el desconcierto fue tal que hasta se amenazaba a estudiantes de comunicacin que intentaban registrar en las calles. Momentos de mucha confusin y desamparo.

Tercera etapa: Hoy- Invisibilizacin del sujeto indgena

Si algo haba logrado el gobierno de Evo Morales fue la reparacin histrica a los 36 pueblos y naciones originarias bolivianas a partir de la puesta en vigor de una nueva Constitucin Poltica del Estado, que transform la Repblica en un Estado Plurinacional. La Whipala, como smbolo nacional, tambin recuper su lugar de enunciacin y los sectores de la poblacin que la defienden, lograron ser sujeto de visibilizacin.

Con el golpe, se animaliz al indgena. Y por qu afirmamos esto? Porque la nueva tarea de los medios de comunicacin es ocultar al indgena. Y si lo muestran, es para estigmatizarlo. Abundan las coberturas clasistas y racistas. Las lneas editoriales de la programacin central han virado, los mtodos de la censura y la instalacin del miedo y las amenazas de intervencin judicial, provocan autocensura.

Las necesidades del gobierno golpista son cubiertas por los medios privados y pblicos. Estos ltimos fueron intervenidos y as vimos que el peridico Cambio cristaliz su rotundo viraje y pas a llamarse Bolivia. Adems, borraron del mapa meditico a Telesur y Russia Today. Todas las voces se dirigen hacia un solo lugar.

Se ha normalizado la violencia y la represin dictatorial. Se ha vuelto a poner en relevancia la eterna civilizacin o barbarie que atraviesa nuestra historia latinoamericana. Los masistas se transformaron en hordas. Se trata de dejar claro que son salvajes quienes invaden La Paz para desatar el caos. Las definiciones neocoloniales abundan, los indgenas son animales, inferiores, brbaros. Una tapa de El Diario del 16 de noviembre titulaba Grupos subversivos armados impiden pacificacin del pas, y este sigue siendo el tono imperante.

Ya los Wikileaks nos dejaron ver la relacin que hubo entre la CIA y los medios de comunicacin bolivianos en el 2008, cuando el golpe cvico prefectural intent, sin xito, llegar al punto en que en la actualidad est el Estado Plurinacional. Hoy nos resta poder desandar algunos caminos para quizs obtener informaciones similares.

Lo que s podemos saber y ver, es que finalmente el sujeto indgena es el ms perjudicado en todos estos hechos. Ha puesto los muertos, su historia y su presente en juego, pero los grupos concentrados de poder insisten en revivir el sometimiento. Parece que es un actor del que temen, un actor poltico fuerte que debe hoy levantarse nuevamente para demostrar que su civilizada barbarie est ms viva que nunca, y en lucha.

Magal Gmez es docente/investigadora del Centro de Estudios de Integracin Latinoamericana Manuel Ugarte, de la Universidad Nacional de Lans. Yamila Campo es investigadora del departamento de Comunicacin del Centro Cultural de la Cooperacin (CCC). Autoras de Bolivia en 2008: el espacio meditico del libro Por Otros Medios. Medios de comunicacin y golpes en Amrica Latina (2002-2016) editado por el CCC. Nota distribuida por el Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE)

http://estrategia.la/2019/12/24/bolivia-cronologia-del-cerco-mediatico-y-la-nueva-avanzada-neocolonial/ 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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