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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2019

Las fortalezas del capitalismo chino tambin son sus flancos dbiles

Walden Bello
Foreign Policy in Focus

(Segunda parte de una serie sobre China publicada en 'Foreign Policy in Focus')


El experimento de China con el socialismo fue catico y no logr realizar la ansiada transicin al desarrollo y la prosperidad. Cuando el pas rompi con el socialismo y se aventur cautelosamente por el camino del desarrollo basado en el mercado en el mundo rural, a finales de la dcada de 1970, China era una de las sociedades ms igualitarias del mundo. Tambin era bastante pobre, con ms del 30 % de la poblacin viviendo por debajo del umbral de pobreza, prcticamente como Filipinas en aquella poca.

Hoy, con un coeficiente de Gini que mide el grado de desigualdad de 0,50 o ms, la desigualdad en China es similar a la de Filipinas, pero el porcentaje de la poblacin china que vive en la pobreza se ha reducido a alrededor del 3 %, mientras que ms del 20 % de la filipina sigue siendo pobre. La desigualdad ha aumentado, pero en lo tocante a sacar a la gente de la pobreza China se considera una historia de xito sin paliativos, probablemente nica en el mundo.

El anlisis de las principales caractersticas y vulnerabilidades de la economa china contempornea nos permitir formarnos una idea de la dinmica y las perspectivas de las relaciones econmicas de China con Filipinas y el resto del sur global. Por ejemplo, es fcil confundir el plan de la Nueva Ruta de la Seda (NRS) con un gran proyecto encaminado a establecer la hegemona global de China, como ha hecho mucha gente, si no se tiene en cuenta el enorme problema de exceso de capacidad industrial del pas, para cuya solucin se ha concebido la NRS. Y no se puede entender el problema del exceso de capacidad sin referirse, a su vez, a uno de los rasgos centrales de la economa china: la descentralizacin de las decisiones econmicas, que ha dado lugar a un gran nmero de proyectos que compiten entre s, a mucho despilfarro y a una tremenda sobrecapacidad.

La economa china es capitalista, aunque tiene caractersticas propias. Podramos calificarla de capitalismo con caractersticas chinas, parafraseando con mayor precisin la descripcin enigmtica que dio Deng Xiaoping de su proyecto como socialismo con caractersticas chinas. Deng, el pragmtico sucesor de Mao y personalidad dominante de la poltica china, dirigi la integracin de China en la economa capitalista mundial en las dcadas de 1980 y 1990.

La economa poltica actual de China tiene cuatro patas:

Liberalizacin

La liberalizacin, o eliminacin del control del Estado sobre la produccin, la distribucin y el consumo se produjo en tres etapas a lo largo de las dcadas de 1980 y 1990. La reforma del mercado comenz con la descolectivizacin y el restablecimiento de una economa campesina basada en el mercado en el mundo rural a comienzos de la dcada de 1980, seguida de una reforma de las empresas estatales en el medio urbano y una reforma de los precios a finales de la misma dcada. En la dcada de 1990 se aceler la reforma de las empresas propiedad del Estado (EPE) con el propsito de transformar estas empresas en compaas capitalistas orientadas al beneficio.

A lo largo de dichas fases, la metodologa principal consisti, tal como explic Ho-Fung Hung, destacado estudioso de la transformacin econmica de China, en descentralizar la autoridad de planificacin y regulacin econmica y en abrir la economa, primero al capital de la dispora china [chinos residentes en el extranjero] en Asia y despus al capital transnacional de todo el mundo.

Privatizacin con intervencin estratgica del Estado

Mientras que las seales del mercado procedentes de la demanda de consumo local y de la demanda global pasaron a ser el principal factor determinante de la atribucin de recursos, la mano visible del Estado no desapareci, sino que simplemente se volvi ms discriminatoria. Al abandonar la planificacin central, el Estado chino no emul el llamado modelo de desarrollo estatal del noreste asitico, del que Japn, Corea del Sur y Taiwn fueron pioneros, consistente en restringir la inversin extranjera y favorecer a las empresas nacionales.

En contraste con ello, en China los sectores no estratgicos de la economa se abrieron a la competencia entre empresas privadas, locales y extranjeras, mientras que las reas consideradas estratgicas desde el punto de vista de la seguridad nacional, el inters nacional y la competitividad nacional en su conjunto fueron objeto de una regulacin estatal significativa, con un control de gran parte de la produccin por empresas de propiedad estatal (EPE) que, sin embargo, podan competir entre ellas hasta cierto punto. En otras palabras, el gobierno permiti la inversin directa extranjera a gran escala para que las empresas locales tuvieran acceso y pudieran difundir la tecnologa extranjera a toda una gama de sectores, manteniendo el control exclusivo y concentrando los recursos del Estado en los sectores considerados vitales para el desarrollo del conjunto de la economa.

Vista la retirada general del Estado de buena parte de la economa, est justificado calificar la economa poltica china de neoliberal con caractersticas chinas, como hace el economista marxista David Harvey. Aunque tal vez est mejor caracterizada como economa de mercado con islotes estratgicos de produccin controlada por el Estado y con una amplia supervisin macroeconmica ejercida por el Estado central. Entre esto y la gestin centralizada de la microeconoma por parte del Estado socialista antes de 1978 media un abismo.

Produccin orientada a la exportacin con represin financiera

Mientras que la mayor parte de la produccin nacional estaba destinada al mercado local, el proyecto estratgico de la economa china tras la liberalizacin pasaba por una rpida industrializacin a travs de la produccin para la exportacin, cosa que ha quedado reflejada en la nocin de que China se ha convertido en la fbrica del mundo.

En su momento lgido durante la primera dcada de este siglo, las exportaciones llegaron a representar nada menos que el 35 % del producto interior bruto, una cifra que triplicaba la de Japn. China se convirti, en palabras de Hung, en la plataforma de una red mundial de produccin que comienza con centros de diseo en EE UU y Europa; contina con fabricantes de componentes especiales y materias primas en el este y el sudeste asitico; y culmina en China, donde los diseos, materiales y componentes se ensamblan en productos acabados que acto seguido se envan a todo el mundo. (En esta divisin del trabajo sinocntrica, Filipinas se integr como productora de alimentos, fuente de materias primas y proveedora de componentes industriales como microcircuitos integrados para ordenadores).

Hacer de la produccin orientada a la exportacin el eje vertebrador de la economa supona limitar el crecimiento del consumo domstico, cosa que vino acentuada por la represin financiera, es decir, el tipo de inters que generaban los ahorros de los consumidores se mantuvo deliberadamente en niveles bajos con el fin de mantener tambin bajos los tipos de inters de los prstamos a empresas del Estado y empresas privadas dedicadas a la produccin para la exportacin. De 2004 a 2013, el tipo de inters real medio era, con un 0,3 %, extremadamente bajo.

Un tercer ingrediente crucial de la fabricacin orientada a la exportacin fue la poltica de mantener bajo el valor del renminbi con respecto al dlar. De 1979 a 1994, el renminbi se depreci constantemente frente al dlar, pasando de 1,5 a 8,7, a medida que China abandon el viejo modelo de la poca de Mao de sustitucin de las importaciones e implant un modelo de orientacin a la exportacin que requera un renminbi devaluado que haca que las exportaciones chinas fueran competitivas en los mercados mundiales. As, en 1994, el renminbi fue devaluado un 33 % con respecto al dlar, a lo que sigui un estancamiento de 8,3 renminbis por dlar durante los siguientes nueve aos, lo que favoreci enormemente la competitividad de los productos chinos en los mercados mundiales.

En su guerra comercial con China, el presidente de EE UU, Donald Trump, ha acusado a China de manipular la moneda, supuestamente para mantener bajo el valor del renminbi e inundar EE UU con sus exportaciones. Sin embargo, la mayora de economistas dicen que China ha permitido que las fuerzas del mercado determinen en gran medida el valor del renminbi desde hace ms de una dcada.

El cuarto ingrediente del modelo basado en la exportacin, su combustible indispensable de acuerdo con Hung, era la masiva mano de obra escasamente remunerada que se liber del mundo rural desde mediados de la dcada de 1990. Mientras que hubo una ganancia demogrfica inesperada en forma de un enorme excedente de mano de obra rural que permiti a China aprovechar los bajos salarios durante ms tiempo que otras economas asiticas, esto ltimo tambin fue el resultado de polticas gubernamentales que, en contrate con la dcada de 1980, transfiri recursos de las zonas rurales al medio urbano y gener un xodo continuo de la poblacin rural desde la dcada de 1990.

La combinacin de una poltica financiera favorable al sector exportador, una moneda infravalorada y los bajos salarios de la mano de obra fue una frmula que origin una avalancha de productos chinos baratos en todo el mundo, que result profundamente desestabilizadora no solo para los sectores industriales de las economas del norte global, sino tambin para los del sur global, como Mxico y Brasil, cuyos niveles salariales eran ms altos. En estos lugares, China no fue tan solo una fuente de importaciones que competan con la produccin propia, sino tambin una causa de desindustrializacin, puesto que algunas grandes empresas cerraron sus centros industriales intensivos en mano de obra para trasladar la produccin al sudeste de China, y otras simplemente subcontrataron la fabricacin de sus productos a empresas chinas que contaban con mano de obra barata. No es extrao, por tanto, que el resentimiento de la clase trabajadora que cundi en lugares como el llamado cinturn de xido de EE UU pudiera ser capitalizado por Trump en 2016 con su retrica antichina en su carrera hacia la presidencia.

Autoritarismo descentralizado

Contrariamente a la idea generalizada de que el desarrollo de China es obra de una direccin centralizada, uno de sus rasgos fundamentales es, de hecho, su carcter descentralizado. La descentralizacin ha sido uno de los ingredientes ms importantes de la frmula de crecimiento china y se remonta a la dcada de 1990. La descentralizacin estimul una intensa competencia entre localidades cuando Pekn, segn un observador, comenz a evaluar a los dirigentes locales a la luz de la rapidez con que creca la economa bajo su supervisin, y estos, a su vez, compitieron entre s para atraer empresas, ofrecindoles terrenos baratos, exenciones fiscales y mano de obra barata.

Equiparable bsicamente a una transformacin de la burocracia en una gran empresa emergente, la descentralizacin pretenda asestar un golpe decisivo a la economa de ordeno y mando y forzar a las autoridades locales a hacer suyo el proceso de reforma, responsabilizndolas de reunir los recursos necesarios para la inversin y permitindoles aprovechar los frutos de la exitosa acumulacin de capital.

De este modo, las autoridades provinciales y locales contaban con una elevada cuota de poder a la hora de interpretar e implementar las directrices estratgicas generales que emanaban de Pekn. La autoridad del gobierno central en materia econmica se ha debilitado deliberadamente y su funcin ha pasado a ser la de un actor indirecto, centrado en gestionar el trasfondo macroeconmico, como los tipos de inters, y polticas preferenciales en inters de determinadas regiones y sectores. En efecto, China ha sido calificada de pas ms descentralizado del mundo, donde la parte de la renta que va a parar a manos de los gobiernos locales duplica con creces la que es comn en los pases desarrollados, y tambin es mucho mayor de la que es tpica de los pases en desarrollo.

Sin embargo, es importante sealar que la fuerte autoridad local y su control de los recursos en la acumulacin de capital y el proceso de desarrollo abarcaba principalmente los sectores no estratgicos de la economa. Agentes importantes del poder central en todas las provincias eran algunas empresas propiedad del Estado en los sectores estratgicos designados, como el de la energa, las industrias pesadas, el ferrocarril y las telecomunicaciones, controlados directamente por Pekn, aunque ellas a su vez gozaban de un alto grado de autonoma. Sin embargo, hay que matizar que la mayora de las 150.000 EPE y dos tercios de los activos de todas ellas se hallaban bajo el control de las autoridades provinciales y locales, no de Pekn.

La relacin entre los gobiernos locales y el centro ha ido oscilando a lo largo de los aos entre la descentralizacin y la recentralizacin, y la fase ms reciente apunta en el sentido de la recentralizacin, aunque limitada, bajo el liderazgo actual de Xi Jinping. En la mayora de otros pases, el grado de descentralizacin habra causado probablemente un debilitamiento sostenido del centro. Sin embargo, China tiene una ventaja sobre otros pases que hace que el sistema funcione y no se impongan las fuerzas centrfugas: la estructura del Partido Comunista, paralela a la estructura gubernamental en todos los niveles y en todas las regiones. Aunque permite los conflictos entre facciones hasta cierto punto, la estructura del partido y su disciplina interna son las que hacen posible la paradoja del autoritarismo descentralizado.

La liberalizacin, la privatizacin acompaada de una intervencin estratgica en sectores clave, la industrializacin orientada a la exportacin junto con la gestin de la moneda por el Estado, ms el autoritarismo descentralizado estos fueron los ingredientes del llamado milagro chino. Tambin son los factores que han generado los problemas a los que se enfrenta ahora la economa, un tema que abordaremos en la prxima entrega de esta serie.

Esta serie est basada en el estudio recientemente publicado por Focus on the Global South titulado China: An Imperial Power in the Image of the West? con motivo del 70 aniversario de la fundacin de la Repblica Popular China.

Walden Bello es columnista de FPIF y director fundador y actual copresidente del Consejo de Administracin de Focus on the Global South. Es autor o coautor de 26 libros y monografas.

Fuente: https://fpif.org/capitalism-with-chinese-characteristics/



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