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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2019

Elecciones en el Reino Unido
Y ahora la reaccin, en defensa de Jeremy Corbyn

Thierry Labica
Viento Sur


La derrota del Partido Laborista el 12 de diciembre es grave. Los incondicionales del Remain [en contra del Brexit] en el seno del laborismo tienen una enorme responsabilidad en ella. Sobre todo, esta derrota es de ellos por haber impuesto la opcin de un nuevo referndum y, adems, haberse comprometido a favor del Remain sin ni siquiera esperar a la versin laborista de un acuerdo sobre el Brexit para pronunciarse sobre el mismo.

Sin embargo, hay que reconocerles dos proezas. La primera, poltica. Tiene que ver con no haber aprendido nada del estrago poltico provocado por el no-respeto continuo de los referndums en diversos pases europeos desde hace unos aos. Sobretodo, el descarrilamiento de Syriza tras el referndum de julio de 2015, que sin embargo gan. La otra proeza, sta moral, reside en el intento de querer cargar sobre Jeremy Corbyn y el programa laborista la responsabilidad de un fracaso que han provocado con su ceguera, pero tambin con un celo odioso y difamatorio tan feroz como ininterrumpido, hacia el dirigente del partido. Segn ellos, toda la culpa sera de Jeremy Corbyn y de su programa que, sin embargo, casi en 2017 vinculando la lucha contra la austeridad al respeto del resultado del referndum de 2016, le permiti avanzar. La arrogancia y la incongruencia tienen que ser grandes para no ver, por ejemplo, que los 43 escaos perdidos en 2019 algunos en tradicionales feudos laboristas haban votado Leave [a favor del Brexit] en 2016 y a favor de los laboristas bajo la direccin de Corbyn en 2017; a menudo con mayoras muy amplias.

No obstante, hay que tomar nota y analizar sin paos calientes los muy malos resultados del 12 de diciembre1/, si bien sigue siendo crucial no dar por sentado las distorsiones propias del sistemas electoral britnico. En caso contrario, se corre el riesgo de, implcitamente, dar por buenas las dramatizaciones y demagogias que alimentan la virulencia de los ataques contra Corbyn y la izquierda britnica. Por ejemplo, como pona de manifiesto un artculo del Washington Post publicado al da siguiente de las elecciones, en el sistema alemn los mismos resultados hubieran significado la derrota de Johnson2/.

As pues, precisemos lo siguiente: en primer lugar, la relacin de fuerzas electoral y poltica se ha degradado mucho; la legitimidad y el margen de maniobra que ha logrado el poder conservador, al que formalmente se ha unido una parte de la extrema derecha, salen muy reforzados tras tres aos de estar muy fragilizados: el potencial desestabilizador de la izquierda en el seno del laborismo (y en general, el vinculado a Corbyn) es real y va a constituir un elemento central durante los prximos meses ante la perspectiva de renovacin de la direccin del partido; el apocalipsis hipcrita tiene un peso central en el arsenal argumentario de la derecha laborista y contar con el apoyo espiritual externo. Otra consecuencia calamitosa es que los millones de personas que tenan una necesidad vital del proyecto laborista (entre ellas una gran parte de los 16 millones de abstencionistas) parecen estar ya comprometidos con la continuidad de las mortales polticas que se vienen impulsando desde hace casi diez aos.

En segundo lugar, aunque no sea el tema a debate, es preciso recordar que el 43,6% obtenido por los conservadores representa el 30% del electorado total si bien se traduce en el 58% de escaos en el parlamento, que este voto no refleja un trasvase masivo de voto laborista hacia los conservadores: stos ltimos han ganado 200.000 votos (y el voto a favor del Brexit Party de N. Farage contina siendo casi idntico al de UKIP en 2017), mientras que el laborismo explcitamente pronunciado a favor del Remain ha perdido 2,6 millones de votos en relacin a 2017.

En tercer lugar, es til recordar que Corbyn no slo ha logrado xitos electorales sin precedentes en el partido y en las elecciones de 2017 (la progresin ms grande del partido desde 1945, con casi 13 millones de votos), sino que adems, en medio del reciente fracaso, el nmero de electores y electoras que se han movilizado a favor del laborismo (10,3 millones de votos, 32,1%) es superior al apoyo electoral recabado por Tony Blair cuando gan las elecciones en 2005: logr la mayora parlamentaria con el 35,2% y 9,5 millones de votos. El electorado que ha movilizado el laborismo en 2019 es el equivalente al de la victoria de Blair en 2001 (con un ndice de participacin histricamente bajo) y muy superior al de la derrota de Gordon Brown en 2010 o la de Ed Miliband en 2015. Otras comparaciones del mismo tipo con las derrotas electorales (bastante peores) e incluso algunos xitos conservadores en el perodo reciente muestran que a pesar de los aspavientos y los temores sobrerrepresentados y a pesar de la derrota, el laborismo bajo Corbyn, en trminos de audiencia electoral, se comportan tan bien e incluso mejor que los dignos representantes de poltica al uso en Gran Bretaa. Algo ms remarcable an dado que, como lo observan y cuantifican numerosos estudios, la hostilidad meditica contra Corbyn ha sido de una intensidad y sistematicidad sin precedentes.

Por ltimo, es urgente clarificar un persistente malentendido en gran parte del sector pro-Remain en el seno del laborismo. Sus figuras tutelares, atrozmente pro-UE, se cuentan entre los ms fervientes promotores del ms eufrico y estrecho nacionalismo. En su discurso de despedida en tanto que Primer ministro en 2007, Tony Blair concluy su alocucin con estas palabras: "Este pas es una nacin bendita. Los britnicos tienes algo especial. El mundo lo sabe. En el fondo de nuestros corazn, nosotros tambin lo sabemos. Este pas es la nacin ms grande de la tierra". Su sucesor, Gordon Brown, en cuanto a l, recuper un eslogan y una reivindicacin clsica de la extrema derecha britnica: "Empleos britnicos para trabajadores britnicos". El programa laborista impulsado por Brown en 2010 asociaba explcitamente inmigracin y criminalidad3/. No faltan los ejemplos que van en ese sentido. Los testaferros del Remain tienen mucho que ver con el aumento del nacionalismo xenfobo que pretenden cargar a las espaldas de los sectores desclasados y abandonados que contribuyeron a crear. Alguien poda dudarlo? Todo el mundo sabe hasta que punto la adhesin incondicional a una UE basada en la competencia feroz de todo el mundo contra todo el mundo (salvo entre sus sabios prescriptores) se acomoda con la transformacin del Mediterrneo en un cementerio marino para las personas refugiadas que huyen de las guerras y de un caos regional, aparentemente sin fin, de la que al fin y al cabo ella es responsable. Que el zombi poltico Tony Blair, manipulador patolgico del parlamento y fantico promotor de guerras criminales, pueda an manifestarse como garante de la poltica adecuada dice bastante del mundo moral en el que se supone que an debemos habitar; un mundo en el que la gente anti-guerra se convierta en una amenaza para la civilizacin, la antirracista, en racista, y en el que la derecha y la extrema derecha supremacista y fascistizante actual pueden erigirse como fiscales del antisemitismo (uniendo judos y no-judos) frente a cualquier puesta en cuestin de la poltica de ocupacin y anexin del gobierno israel.

II

Dicho esto, para mucha gente que apoya el Remain en el laborismo, al igual que para los vencedores de estas elecciones legislativas y para el conjunto del bloque poltico y meditico reaccionario, las cosas no se acaban ah. La victoria electoral se ha convertido de inmediato en la ocasin para poner en marcha una intensa campaa revanchista. Entendmoslo bien: son ms de cuatro aos de profundo pnico frente a un proyecto poltico y un conjunto de posibilidades sin precedentes comparables en la historia del pas. La aparicin de Jeremy Corbyn y, a travs de l, de todo el movimiento antiguerra y antiausteridad de principios del siglo XXI, en primera lnea poltica como dirigente de la oposicin y potencial Primer ministro, comenzaba a hacer visible e imaginable lo que se presenta como impensable e inimaginable: un proyecto de sociedad consagrado a otra cosa que perennizar una dominacin social cada vez ms predadora y un arcasmo y una brutalidad cada vez ms asumidas. Para la oligarqua en el poder y para su devota servidumbre, era y es necesario erradicar todas estas manifestaciones y hacerlo por mucho tiempo.

El miedo ha sido tan grande, que para la mayor parte de ellos, ya nada, ni siquiera una promesa, por muy ilusoria que sea, permite justificar ni conceder la mnima confianza al consenso poltico que se viene arrastrando desde hace casi dos generaciones. A travs de Corbyn, la corte de los pudientes ha tomado acta de la profunda crisis de su rgimen normal. Para perdurar en el poder, slo le quedan como va de salida el racismo, la manipulacin grosera y la persistencia de todos los registros de violencia oficial. Fueran cuales fueran los lmites y las incertidumbres del proyecto de la izquierda corbynista, para ellos era demasiado. Por tanto, va a ser necesario esterilizar cualquier rebrote, impedir cualquier impulso, desalentar todas los entusiasmos y las grandes esperanzas mediante una contraofensiva reaccionaria en el sentido ms estricto del trmino: no solo garantizar la victoria por todos los medios lo que ya se ha logrado- sino, sobre todo, garantizar que la amenaza sea proscrita y por mucho tiempo. Esta ofensiva va a ser general y puede desplegarse en todo el universo de las y los comentaristas de opinin restauracionistas, tanto en Gran Bretaa como en otros pases; especialmente en Francia, en un movimiento de ardiente solidaridad versallesca.

As pues, la derrota del 12 de diciembre ofrece esa ocasin esperada con alborozo por todos los representantes y servidores del poder de clase, dondequiera que estuvieran: desembarazarse de Corbyn de una vez por todas. Esperaban ese momento desde el inicio de su mandato; un momento que no slo no llegaba, sino que en junio de 2017 [elecciones anticipadas convocadas por T. May] incluso sus adversarios ms inflexibles tuvieron que admitir, al menos durante un tiempo, que Corbyn estuvo muy cerca de la victoria al frustrar todos los pronsticos.

As pues, en 2019 ha ido el mismo Corbyn, con el mismo programa, ms elaborado y desarrollado, quien ha desarrollado la campaa. Sin embargo, entre tanto, no Corbyn sino los sectores laboristas determinados a hacer del laborismo un partido pro-Remain, rompieron el compromiso de respetar el resultado del referndum de 2016. Una tras otra, las personalidades del partido, incluso del gobierno en la sombra, afirmaron que si ste lograba acceder al poder defenderan el Remain en un nuevo referndum fueran cuales fueran los trminos de la salida de la UE negociados por el laborismo.

Por consiguiente, no es el dirigente ni su programa lo que se ha puesto en cuestin, sino la catastrfica reorientacin que logr imponer un sector del partido. La inteligencia y la lealtad con la que Corbyn se esforz en asumir esta posicin, confusa, de renuncia difuminando su propia lnea, sin embargo justa e invariable a favor de un Brexit respetado y negociado, no fueron suficientes para calmar el sentimiento de traicin.

Por si fuera poco, los pro-Remain-pase-lo-que-pase, no parecen haber tomado nota de que su actitud repeta hasta hartar uno de los grandes motivos del profundo descrdito del proyecto europeo: proyecto en el que la expresin democrtica electoral sirve para poco salvo que concuerde con las orientaciones pro-mercado, pro-flexibilidad, que la Unin Europa trata de imponer a la gente. El voto francs en 2005 contra el Tratado Constitucional Europeo y la suerte que le fue reservada [la aplicacin posterior del Tratado de Lisboa sin referndum alguno] constituye un precedente entre otros, pero que nos vale para entender. Dicho de otra forma, la posicin pro-Remain no hace sino confirmar las razones que se podan tener para desconfiar de la democracia al estilo la UE: adherirse firmemente a la UE como el beso de la muerte.

III.

En defensa de Corbyn

Para no olvidar y a ttulo preventivo, retengamos siempre esto.

1/ Tras decenios con proyectos intercambiables y con equipos dirigentes que competan entre s para decidir cual de ellos sera el mejor en poner en marcha el nico programa disponible, de com [batallas de comunicacin] y de despolitizacin centrista, Jeremy Corbin encarn el resurgir de una radicalidad poltica creble a escala de masas y, por ello, la posibilidad de una renovacin democrtica real: una personalidad singular, al servicio de un programa autnticamente diferentes que ofreca la posibilidad de una opcin no limitada a una diferencia de estilo, tan costosa como vaca de contenido.

2/ En el momento en el que la consciencia de la gravedad del cambio climtico es ampliamente compartida, en el que el saqueo de los recursos estatales por la industria de la evasin fiscal se ha convertido en un debate pblico por derecho propio; en un momento en el que la pobreza, la precariedad y la prdida de derechos afecta a millones de trabajadores y trabajadoras, personas jvenes o pensionistas; en el que servicios pblicos enteros estn a punto de hundirse, el programa presentado por Corbyn resultaba el nico a la altura de los retos del perodo. Su nivel de elaboracin tena vocacin de generar un marco de discusin y una propuesta para la gente comprometida en las duras luchas sociales del perodo, ms all de las cuales, por el momento, no se perfila ningn horizonte poltico transformador claramente articulado.

3/ No tiene ningn sentido decretar que este programa est demasiado a la izquierda. Muchas de sus propuestas corresponden a aspiraciones mayoritarias de la poblacin britnica y que vienen de lejos; por ejemplo, la renacionalizacin del sector ferroviario o la defensa de un servicio pblico de salud. Otras dan respuesta a la urgencia social de la gente o de regiones enteras expuestas a un empobrecimiento acelerado. Hablar de un programa muy a la izquierda, no hace ms que, en el mejor de los casos, mostrar una concepcin perezosa y congelada del campo poltico; y, en el peor, una posicin derechosa groseramente disimulada tras pretendidos sabios anlisis polticos. En todo caso, los bastantes buenos o muy buenos resultados electorales para el partido desde 2015 hacen que este argumento no tenga sentido. Y la derrota de 2019 no cambia nada.

4/ Corbyn, en tanto que dirigente de la oposicin, no slo ha tenido que hacer frente a una batalla diaria, sino que a tres: contra el poder conservador cuya audacia en lo que respecta a la manipulacin de la opinin pblica eran inditas (una web falsa de comprobacin de hechos creada durante el primer debate entre Corbyn y Johnson, una web falsa dedicada al programa laborista), contra un enseamiento y una hostilidad meditica de una dimensin y agresividad excepcional (como lo ha vuelto a demostrar un estudio de la universidad de Loughborough4/ sobre las portadas de las primeras semanas de la campaa electoral) y ms an

5/ contra un gran sector del partido laborista parlamentario (PLP- como se denomina al grupo parlamentario) que desde que Corbyn asumi la direccin del partido impuls contra l una campaa, lanzada por el exconsejero de Tony Blair, A. Campbell, a semejante de la de ABC ("lo que sea salvo Corbyn"). Desde que logr una amplia mayora para dirigir el Partido Laborista en 2015 (despus tambin en 2016), no resulta nada exagerado decir que no ha pasado un solo da sin que el PLP y la derecha del partido no hayan buscado debilitar y desacreditar a Jeremy Corbin, dando as una inestimable municin a su adversario poltico oficial y a la prensa escrita y las cadenas de TV, empeadas en restablecer las normas de lo polticamente correcto. Ms an que Tony Benn en los aos 1970 o 1980, o que los mineros britnicos durante la huelga de 1984-1985, seguramente, un da, Corbyn ser reconocido como la personalidad pblica ms sistemticamente difamada en la historia reciente de Gran Bretaa, cuando menos.

6/ Por tanto, se entiende que con su sola presencia Corbyn ha sido el nombre de un desafo lanzado a un boque determinado a preservar el buen orden de los asuntos cotidianos al servicio de la reproduccin de una sociedad cada vez ms dislocada y librada a la brutalidad; una sociedad tan privada de futuro que las y los demgrafos analizar ahora el trgico incremento de la mortalidad ligada a la desesperacin (dispair-related deaths). En esto, la calma y afabilidad aparentemente inquebrantables de Corbyn tenan, para mucha gente, tanto una forma de herosmo como de enigma estoico. Sin duda, la historia terrible del movimiento obrero, desde la masacre de Peterloo en 1819 hasta la huelga de los mineros en 1984-1985, pasando por los mrtires de Tolpuddle, la falsa carta de Zinoviev en vsperas de las elecciones de 19245/, la movilizacin militante contra la huelga general de 1926, la campaa de guerra fra contra todos los dirigentes laboristas que estaban a punto de llegar al poder, esta historia terrible que l conoce bien, le habr instruido sobre lo que le vendra encima.

7/ Este desafo acaba de conocer un fracaso electoral en gran medida evitable; de ah la necesidad de presentarla, una vez ms, como si estuviera inscrita en el programa y en la personalidad del dirigente y de quienes le apoyaban. Ahora la lucha est en marcha por la esterilizacin o por el enraizamiento durable de las esperanzas y ambiciones, de la nueva confianza que estos aos de Corbyn han hecho posibles y las han hecho crecer. Las armas no estn equilibradas. Pero ahora mismo no hay otra opcin. La constancia poltica de Jeremy Corbyn desde hace ya cinco decenios puede servir de brjula. En los agitados tiempos que prometen las negociaciones comerciales de la Gran Bretaa post- Brexit, las anunciada crisis constitucional y el colapso social acompaado de los cortejos de bancos alimentarios, un proyecto poltico y social, como la moral corbynista tienen todo el futuro que, en primer lugar, podremos reconocer y defender en el seno del partido laborista para comenzar, expropiando a los autoproclamados poseedores.

8/ La flor y la nata de los dirigentes nacionalistas autoritarios, supremacistas, racistas, incluso fascistas Modi, Netanyahou, Trump, Orban, Bolsonaro, la AfD6/- no han perdido tiempo para felicitar a su amigo Boris Johnson. A nivel internacional, un complemento britnico como l a las involuciones extremo-derechistas del perodo es una muy mala noticia que nadie debera menospreciar. Como puede ver todo el mundo, a la izquierda, sean cuales sean las diferencias, cuando se acerca al poder o detente una parte aunque sea muy limitada del mismo, se le ofrece elegir entre golpe constitucional fraudulento, prisin o guerra, a modo de cooperacin internacional (Brasil, Bolivia, Venezuela, Honduras). A su vez, Jeremy Corbyn, como el resurgimiento de la posibilidad articulada, programada y tangible de un ecosocialismo democrtico y a ese ttulo, como objetivo de la ira planetaria, tiene que ser defendido en todo momento y lugar..

Su sucesin en el Partido Laborista constituye una batalla crucial cuyo significado supera ampliamente las fronteras de la Gran Bretaa.

La lucha contra la avalancha revanchista reaccionaria, all y aqu, es la versin ampliada. Lo escrito hasta aqu es una incitacin a convertirlo en nuestro problema desde ahora.

9/ Por ello, digamos simplemente, con la periodistas Frea Lockley, en un texto que dirigi al lder de la izquierda britnica:

Weve not come this far to ever be stopped.

We thank you

And we will rise.

[No hemos llegado tan lejos para detenernos

Te damos las gracias

Nos levantaremos]


Notas

1 Cf los textos dedicados a las elecciones traducidos al francs por Stathis Kouvelakis para Contretemps y en este caso, el anlisis de S. Kouvelakis sobre las debilidades y los lmites de la base social del electorado laborista : "Grande-Bretagne: les raisons dune dfaite", Contretemps, 16/12/2019, ttps://www.contretemps.eu/grande-bretagne-corbyn-defaite/

2 cf. "If Britain had Germanys electoral system, Boris Johnson may have lost the election", Washington Post, 23/12/2019. https://www.washingtonpost.com/world/2019/12/13/if-britain-had-germanys-electoral-system-boris-johnson-may-have-lost-elect

3 Para un debate ms detallado de estas cuestiones, cf. Thierry Labica, "Grande-Bretagne : quand les dirigeants du labour jouaient la carte xnophobe" Contretemps, febrero 2019, https://www.contretemps.eu/labour-immigration-corbyn-brown/

4 Este estudio da continuidad a otros del mismo tipo. Cf. B. Cammaerts, B. DeCillia, J. Magalhes, C. Jiminez-Martinez "Journalistic representations of Jeremy Corbyn in the British press: from watchdog to attackdog", London School of Economics and Political Sciences, 2015 ; "Should he stay or should he go? Television and online news coverage of the labour party in crisis", Dr J. Schlosberg, Media Reform Coalition and Birkbeck College University of London, 2016, y tambin, Dr. Justin Schlosberg et Laura Laker, "Labour, Antisemitism and the News: a Disinformation Paradigm", Media Reform Coalition & Birkbeck College, University of London, septembre 2018.

5 Clebre bulo cuyo objetivo fue alimentar el pnico anti-bolchevique contra el laborismo.

6 cf. Ed Sykes, "Johnson wins not just the election, but the full backing of the far-right around the world", The Canary, https://www.thecanary.co/trending/2019/12/13/johnson-wins-not-just-the-election-but-the-full-backing-of-the-far-right-around-the-world/

Thierry Labica, es profesor de estudios britnicos en la Universidad de Nanterre. Recientemente ha publicado Lhypothse Jeremy Corbyn. Une histoire politique et sociale de la Grande Bretagne depuis Tony Blair. ditions Demopolis, 2019 (France)

Fuente original: https://vientosur.info/spip.php?article15438



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