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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-12-2019

Caso Arandina & #YoSiTeCreo
Vctimas bajo sospecha, el caso Arandina revela el cuestionamiento que sufren las denunciantes de violencia sexual

Marta Borraz
www.diario.es

>>La difusin de audios ya evaluados por el tribunal o las concentraciones de apoyo a los tres exfutbolistas condenados por agredir sexualmente a una menor forman parte del proceso de revictimizacin que emerge en los casos de violencia sexual.
>> "No es una excepcin. Se tiende a poner el foco y cuestionar el comportamiento de las vctimas para restarles credibilidad", seala la psicloga Sonia Cruz.
Tambin ocurri en el caso de 'la manada', en el que se publicaron datos personales de la vctima y un detective de la defensa lleg a seguirla en su vida privada.


La advertencia que uno de los tres exjugadores de la Arandina hizo tras conocerse la sentencia que les condena a 38 aos de crcel por haber agredido sexualmente a una menor se materializ dos das despus. Algunos medios han comenzado a publicar audios de la vctima con el objetivo de desacreditar su relato, probado por la Audiencia de Burgos.

Algo que, junto a su reproduccin por parte de usuarios de Twitter, las declaraciones de personajes pblicos que cuestionan su credibilidad o las concentraciones de apoyo a los tres hombres, forma parte de un mismo proceso que emerge en los casos de violencia sexual y que se amplifica en los mediticos: la revictimizacin de las mujeres que la sufren.

El pasado mircoles 18 Diciembre, aprovechando que el tribunal celebr una 'vistilla' para decidir si los exjugadores entran en prisin han recurrido el fallo se ha convocado en Burgos otra manifestacin a su favor similar a la que ya se celebr el pasado sbado en Aranda de Duero bajo el lema #YoSOsCreo. El movimiento feminista ha respondido con una contramanifestacin el mismo da y otra protesta el sbado 21 Diciembre. En este caso, el lema ser #HermanaYoSTeCreo, el que ha inspirado las multitudinarias concentraciones de los ltimos aos de apoyo a la vctima de 'la manada' de Pamplona.

Un caso en el que tambin la joven tuvo que vivir el clima de sospecha que suele desplegarse cuando una mujer denuncia violencia sexual y que incluso lleg a constatar el Tribunal Supremo en la sentencia que conden a los cinco hombres. Sus datos personales su supuesto nombre, DNI y fotografas fueron difundidos a travs de distintos blogs, lo que unido a la propia trascendencia pblica del caso, al seguimiento de su vida privada que lleg a hacerle un detective contratado por la defensa y al hecho de haber sido "juzgada" en "todo tipo de redes sociales", le produjo "un gran desasosiego" y "mayor dolor y sufrimiento".

Para Sonia Cruz, psicloga de la fundacin Aspacia, que trabaja con vctimas de violencias machistas, el caso de esta menor "no es una excepcin", porque la doble victimizacin de las mujeres que denuncian violencia sexual "suele ser sistemtica". "Es frecuente observar cmo se tiende a poner el foco en ellas y se cuestiona su comportamiento.

El objetivo es restarles credibilidad por haber subido a la casa del chico o por haber tenido contacto previo, por ejemplo. Se piensa que lo han provocado ellas o que estn mintiendo para conseguir algo". Un proceso que califica de "extremadamente grave" en el caso de los exjugadores de la Arandina puesto que la vctima era menor de edad en el momento de los hechos y lo sigue siendo, por lo que "supondra una grave violacin de sus derechos como nia".

La presuncin de inocencia es otra cosa

De hecho, su familia ha denunciado a la Polica la difusin de los audios que, por otro lado, ya fueron evaluados en el procedimiento judicial. En la sentencia, los magistrados apuntan a que estaban motivados por "su inmadurez", al igual que "la postura que vena manteniendo en redes sociales de protagonista y no de vctima".

El fallo es tajante y concluye que la chica se expres "en forma consistente y sincera", que los audios no pueden llevar a la conclusin de "que los hechos denunciados fueran falsos" y que los jueces apreciaron una clara intimidacin ambiental. Sin embargo, das despus de la condena, unas cuantas personas se concentraron en Aranda con pancartas que clamaban por "el fin de las denuncias falsas".

Para la abogada especializada en violencia machista Ester Garca, cuando los casos son mediticos existe la parte positiva de que "la sociedad comienza a ser consciente" de las implicaciones de la violencia sexual y el funcionamiento de la justicia, pero existe la contraparte de que la defensa "use estos medios para desacreditar a las vctimas. El cuestionamiento as es mucho ms rpido y gil y llega a ms gente".

En muchas ocasiones, no se reduce a una estrategia de los investigados o, como en este caso, condenados sino que las redes sociales y los medios se convierten en espacios en los que se reproducen de forma acrtica declaraciones culpabilizadoras.

Algunas han tachado directamente a la vctima del caso de "manipuladora" o han puesto el foco "en el comportamiento" de muchas menores de edad, que "consumen alcohol, fuman, y ojo a sus cuentas de Instagram: culo en pompa, tanga, historiales de tipo caliente; barbaridades de ese tipo. Pero luego cuando ocurren cosas las llaman menores", lleg a decir un militante de Vox. Por eso, la jurista distingue entre la presuncin de inocencia y el derecho a la defensa, que "por supuesto, tiene cualquier investigado" de "la tendencia a desacreditar a las denunciantes".

Y pone como ejemplo, las menciones que a veces hacen las defensas en sede judicial sobre su vida privada: "Yo entiendo que hagan una defensa tcnica, pero hay preguntas que sobran, que no esclarecen los hechos y cuyo nico objetivo es culpabilizarla".

La culpa interiorizada

Por otro lado, las expertas reivindican la importancia de ampliar el foco y no solo hablar de doble victimizacin en los casos que trascienden pblicamente. "Lo vemos todos los das. Se observan claramente los mitos machistas sobre la vctima y el agresor en el entorno cercano y en las diferentes fases del proceso judicial" y su objetivo es "mantener la desigualdad entre hombres y mujeres", seala Cruz.

Un proceso que, aade la experta, ocurre sobre todo en los casos que se salen del 'perfil tipo de violacin' que suele tener presente el imaginario colectivo: de noche, con el uso de la fuerza y la violencia fsica y por parte de un desconocido. "La mayora de agresiones no se producen de esa forma, sino que los agresores suelen formar parte del entorno de la vctima.

Por eso, se le da la vuelta a la tortilla y ellos se convierten en vctimas y las mujeres en agresoras. Esto hace que nuestra experiencia nos diga que se revierte la responsabilidad y que empieza a recaer sobre nosotras. Eso es lo que est en nuestra propia mente antes, durante y despus de la violencia sexual", explica la psicloga.

Por eso, el sentimiento de culpa que las propias mujeres tienen es uno de los elementos fundamentales de la asistencia psicolgica posterior. "El grueso de la intervencin suele dirigirse al dao que produce en la vctima el no ser creda y ser juzgada.

Ya bastante duro es atreverse a contar y a hablar de la violencia sexual sufrida, pero el dao se redobla cuando se hace", seala Cruz, que pone el foco en que es algo que tiene "un objetivo claro: seguir manteniendo la desigualdad de gnero" y justificar lo que, en realidad, "es una vulneracin de los derechos humanos".



Fuente:https://www.eldiario.es/sociedad/Arandina-personales-victimas-convierten-investigadas_0_975002698.html


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