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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2019

[Crnicas sabatinas] Fraternidad, proximidad, comprensin, demos comn, apoyo mutuo! Feliz 2020!
Lo que ms duele

Salvador Lpez Arnal
Rebelin



[De Charo Fernndez Buey]


Para ustedes: Jon Maia, Munduan leku bat https://youtu.be/3m7NIFHVz0E; "El cuento de Navidad de Auggie Wren de Paul Auster https://www.youtube.com/watch?v=V_nQHfoB-wQ (Tom Waits, https://www.youtube.com/watch?v=61pp51kxvVM)


Para Miguel Moreno (Barcelona, 1953), ex trabajador de Macosa (Materiales y Construcciones, SA). Por su tenacidad, por su ejemplo, por su lucha contra la conspiracin de silencio de una industria criminal y antiobrera. https://cronicaglobal.elespanol.com/vida/miguel-20-anos-lucha-afectados-amianto_303074_102.html

 

Para Vicente Verdejo Snchez (fusilado en Valdepeas en octubre de 1940), in memoriam. Carmen, cojo el lapicero para despedirme de ti y de nuestros hijos, mi Gregorio [seis aos] y mi Vicentita [dos aos y medio]. Muero acordndome de ti. Has sido muy buena, no te mereces lo que ests sufriendo. Ten resignacin y paciencia. Recibe todo el cario de este que hasta la muerte te est querido (29.10.1940, en una cajetilla de tabaco).

 

En fin, no s si es a esta izquierda a la que se refera el secretario general de la UGT. En Catalua, sin duda, hay otra izquierda, la de los trabajadores, obreros, empleados, pertenecientes a las clases modestas, muchos de ellos o sus padres emigrantes hace aos desde otras partes de Espaa buscando trabajo y una vida mejor. Pero en buena medida esa clase ha quedado secuestrada por la izquierda caviar, que ha ocupado las cpulas de las formaciones polticas de izquierdas. A esa izquierda de trabajadores se le ha hecho creer que el origen de sus problemas se encuentra fuera de Catalua, en un Estado espaol que oprime a los catalanes. Se le ha inculcado que la lucha, la contienda, no tiene que plantearse en trminos de clases o de grupos sociales, sino de territorios. Izquierda y nacionalismo,  contradictio in terminis.

 Juan Francisco Martn Seco (2019)


Es la conclusin de Miley sobre el nacionalismo cataln en 2007. Hay dos grupos humanos determinados por la lengua materna que opinan muy diferente sobre el tema, y tienen una percepcin de sentimientos e identificacin nacional, en general, sobre el secesionismo, muy diferentes. Segmentos poblacionales de carcter estructural, tnicos en sentido cultural. Ambos son constitutivos de Catalua, aunque casi todo el poder autonmico radica en uno de ellos. Eso viene de bastante antiguo. El proceso quizs empieza en 2011 o 2012, pero desde el punto de vista del nacionalismo cataln se trabaja muy pronto en la direccin de la construccin nacional, como se ve en el Programa 2000 de Convergncia. Ya en 1981, vale la pena leer la carta de Tarradellas en La Vanguardia [16.04.1981, https://dedona.wordpress.com/2017/10/16/josep-tarradellas-carta-al-director-de-la-vanguardia-horacio-saenz-guerrero-16-de-abril-de-1981/] porque, en algunos aspectos, sus sospechas cuadran con lo que ha pasado.

Josep M. Oller (2019)


[Para una versin ampliada: http://slopezarnal.com/lo-que-mas-nos-duele/#more-817. Aqu encontrarn una seleccin de enlaces sobre la sentencia del TJUE y un documentado comentario de un lector de rebelin.]

Con buenas o malas razones (las segundas abundan ms), no se ha cesado de criticar la judicializacin de la poltica. Pero poco o apenas nada se dice de la interesada y sesgada politizacin (todo vale!, hay que liarla siempre que se pueda!) de las sentencias judiciales. La reaccin de los diputados secesionistas del Parlamento de Catalua tras la sentencia TJUE es un buen ejemplo de ello.

Por lo dems, de verdad que como ha sealado Alberto Garzn la sentencia del TJUE de muestra el ciego ultranacionalismo del Tribunal Supremo? Es sensato que, comentndola, Jaume Asens hable de la libertad de todos los presos polticos, de una victoria europea (contra Espaa?) y que felicite a Oriol Junqueras?

Pero no han podido conseguir el premio mayor. Lo mejor de lo mejor (definitivamente: el mejor chiste del ao) ha sido la observacin de don Carles Puigdemont: Es que hay que cumplir las leyes!. Cumplir las leyes, dice el Gran Incumplidor! Quina cara, quina cara!

Me da que las dos citas sern de su inters. El Roto, como siempre, da en el clavo y recoge el sentimiento de muchos (el mo incluido). Quien dice paisajes, dice... Nuestro asunto de hoy:

Hemos visto y odo cosas que no podamos imaginar ni siquiera en nuestras peores pesadillas...

Nos han contado todos los cuentos, nos han querido mecer con ellos. Todos les vale... pero no todo vale.

Han hecho lo indecible para que nos enfrentemos entre nosotros y para que la aspiracin a la unin de las clases trabajadores espaolas suene a aspiracin estpida, retrgrada, sin sentido, a carcundia espaolista.

Nos han llamado bestias con rostro humano. Tambin murcianos y andaluces, hombres (o mujeres) a medio hacer.

Siguen hablando de xarnegos y, cuando no les omos y hablan en su intimidad, de catalanes de segunda o tercera. O, ras i curt, de no catalanes. Plagiando a Luis XIV: Catalua son ellos, slo ellos.

Han tildado a nuestro padres de colonizadores lingsticos.

Han pretendido que nos avergonzramos de nosotros mismos. De nuestra lengua materna, de nuestros orgenes, incluso de nuestros nombres y apellidos.

Han intentado que poetas nuestros, poetas catalanes de lengua catalana, se alejen de nosotros. Propiedad (excluyente) de ellos; suyos, no nuestros.

Han llegado a decir que otros poetas, poetas tambin de todos, Antonio Machado por ejemplo, eran poetas extranjeros, de otra cultura, una cultura colonizadora, extraa a la suya, a la verdadera cultura catalana.

Hablan, si hablan, de la diversidad de Espaa (para ellos: estado espaol o Madrid) pero apenas nunca de la diversidad de Catalua.

Han tratado y siguen tratando al castellano (casi) como una lengua extranjera, impropia, algo as como el ingls (peor en ocasiones). Y no slo la Generalitat, tambin muchos consistorios.

Las calles, han dicho y han gritado, son suyas, slo suyas. Y han obrado en consecuencia: han levantado barricadas nacional-secesionistas, han quemado plazas y calles, han atemorizado a la ciudadana no nacionalista. Han hecho lo que han querido porque son (lo dicen en sus reuniones) los putos amos.

Han sacado, han querido sacar de ellos mismos su peor yo.

Para ellos, para muchos de ellos, somos un cero a la izquierda. Que nos vayamos!, dicen en ocasiones.

Nos expulsaron del gora ciudadana en septiembre y octubre de 2017. No ha sido la nica vez. Pretenden que seamos mero adorno, que no contemos para nada.

Octubre de 2017 fue un mes de completa soledad para todos nosotros. Apenas nadie nos apoy, casi nadie estuvo a la altura de nuestras difciles circunstancias.

Han mentido -con alevosa y conocimiento de causa- sobre las balances fiscales y el expolio al que les somete Espaa, a ellos, a su Catalua, una de las comunidades con mayor renta media per cpita y, a un tiempo, con ms desigualdades sociales (observen los apellidos de los ms desfavorecidos y de los ms favorecidos).

El agresor del pueblo, el Sndic de Greuges, uno de los suyos, formul hace pocos das una de las afirmaciones hispanofbicas a las que ya nos tienen acostumbrados sin que la izquierda (en sentido amplio) haya pedido ni siquiera su dimisin. Se imaginan, nos imaginamos, al Defensor del Pueblo espaol, o de cualquier otra comunidad espaola, hablando, en los trminos en que habl don R. R., de los ciudadanos catalanes y del robo a su sanidad?

Uno de los nuestros, un gran intelectual e historiador, inaugur (engaado, confundido?) unas jornadas cientficas que tuvieron como lema Espaa contra Catalua (1714-2014). No han rectificado. Siguen por la misma senda y hablan ahora de la opresin al cataln... hasta 2019!

Han hablado de ADNs especiales o de la incapacidad espaola para comprender determinadas reflexiones poltico-histricas por su densidad democrtica.

Han permitido, eufricos y felices de haberse conocido (y con la complicidad de partidos que se dicen de izquierda), que personajes de la talla (bajura) politica de Artur Mas, Carles Puigmonet o Quim Torra degradasen la presidencia de la Generalitat de Catalunya, como Aguirre o Camps, por ejemplo, degradaron la presidencia de la Comunidad de Madrid o de la Comunidad valenciana.

Se han inventado la construccin nacional identitaria de los Pases Catalanes.

Han arrojado toneladas de porquera (algunas de ellas, con razn y documentacin) sobre la historia de Espaa, mientras son incapaces de formular la mnima crtica sobre su propia historia, siempre pensada en trminos de un pas avanzado y milenario, de derechos sociales, progreso, igualdad, justicia y democracia.

El comercio de esclavos no es cosa suya pero fue cosa suya.

Han querido y siguen queriendo convertir la guerra civil espaola en una guerra de Espaa contra Catalua.

Han sacado pecho, llegaron a hablar del gobierno de los mejores, por ser los avanzados en recortes sociales, en la destruccin del Estado asistencial (enseanza, sanidad) y en la ofensiva contra los sectores ms desfavorecidos e indefensos. De eso alardearon.

Descalificaron al movimiento del 15M diciendo que ensuciaban las calles de la ciudad y que se fueran a orinar a Madrid, mientras usaban su polica, los Mossos, para desalojar salvajemente y sin miramientos (esta vez s) la plaza de los indignados, la plaza de Catalua.

Convirtieron su derrota electoral (Antonio Baos dixit) del 27S de 2015 en una victoria que les permitiera usar la parte del Estado que han gestionado (siempre de hecho) en defensa de sus intereses particulares y para lo que les viniera en gana.

Se niegan a discutir (civilizadamente) sobre un tema tab que consideran siempre asunto indiscutible: la inmersin lingstica obligada, un atropello a los derechos de nios y nias y de sus familias castellanohablantes, prueba -para quien quiera verlo- de que su verdadero objetivo no es el bilingismo.

Han querido engaarnos con el dret a decidir, que no era sino una formulacin filistea del derecho de autodeterminacin y, sobre todo, de su secesionismo nacionalista de ricos.

Piensan, casi por derecho natural, que la Generalitat es suya y que los dems somos intrusos, gentes de otro pas, que no merecemos sus instituciones, sus ayuntamientos, sus delegaciones.

Han dividido, con toda conciencia, al pas por la mitad y han discutido o negado su responsabilidad en esa divisin que a veces niegan.

Han conseguido manipular la consciencia de gentes trabajadoras con lemas y proclamas sobre el verdadero amor al pas, sobre la terra que hay que defender, y sobre la opresin que Espaa, toda ella, ha ejercido desde siempre sobre el sufrido pueblo cataln, vctima explotada del estado opresor.

Trasforman los medios de informacin pblica en permanentes centros de agitacin y cultura secesionista.

Aspiran a separarse del resto de Espaa (a la que a veces consideran, despectivamente, africana) pero jams postularan esa finalidad si el resto de Espaa fuera Alemania, Holanda, Dinamarca o Austria.

Han tenido la peligrosa irresponsabilidad de contarnos ideas-cuentos sobre la desmembracin de la antigua Yugoslavia o la independencia de los pases blticos. Lo mismo sobre Canad, Checoslovaquia o sobre el referndum escocs.

No tienen ningn pudor en usar escuelas e institutos (tambin la Universidad cuando les es posible) al servicio de su cosmovisin nacionalista y separatista.

Achacan de catalanofia al resto de Espaa (afirmacin que sigue distante, en trminos generales, de cualquier descripcin verdadera) al tiempo que cultivan sin reparo una hispanofobia sistemtica.

Han querido, quieren romper, un demos comn.

Han situado la identidad nacional en clave unitaria y exclusivista, como si fuera algo decisivo, el rasgo esencial de nuestro Ser-en-el-mundo.

Han seguido abonando, digan lo que digan cuando se ponen modernos o posmodernos, un catolicismo conservador que tienen en la benedictina Montserrat un referente sagrado e indiscutible. Cor (corazn) del pas, afirman.

No han sido capaces de comprender, no han querido comprender lo que para millones y millones de personas signific la emigracin no voluntaria, el destierro, el dejar a los suyos, sus oficios y sus tradiciones, y llegar a una tierra de la que apenas saban nada y en la que han trabajado como nadie.

Convirtieron al gran manipulador y defraudador en un molt honorable idolatrado, en un referente indiscutible, venerado y adorado por todo el pas, por el verdadero pas. Estatuas y calles llevan su nombre.

Han generado un movimiento cuyo objetivo mximo no slo supone la construccin de un nuevo muro-estado sino la hegemona de unas clases y grupos polticos siglos-luz alejados de cualquier valor relacionado con la izquierda o con los movimientos socialistas.

Nos han llamado unionistas, conscientes de la descalificacin poltica del trmino, ocultando que los verdaderos unionistas sin atisbo de diversidad son ellos.

No les han importado (lo han alimentado ms bien) que la extrema derecha franquista alcanzara los mejores resultados en las ltimas elecciones del 10N, inimaginables para cualquier analista o comentarista informado hace 5 o 10 aos.

Han intentado penetrar en barrios y ciudades obreras con cuentos e historias sesgadas, intentando romper las races sociales y familiares de muchos ciudadanos.

Todo lo anterior, todo lo apuntado (me olvido de mil cosas, ustedes las conocen) nos ha dolido, nos ha dolido mucho.

Pero hay algo que duele ms, mucho ms: la manifiesta y permanente incomprensin de la izquierda, de la espaola (en su conjunto) y de la catalana (en particular). No quieren ornos, no se paran a escuchar nuestras razones. Repiten consignas, lemas y argumentos gastados. Confunden conjeturas con axiomas, principios con losas, la revolucin del 17 con la revoluci dels somriures y de la exclusin. No estn dispuestos a revisar sus posiciones, no quieren pensar con su propia cabeza. Lo peor tal vez: tambin para ellos somos en ocasiones unos espaolistas de m. Parecen estar ms cerca de nuestros nacionalistas, o incluso de Junqueras, que de nosotros. Actan muchas veces como si no furamos de los suyos. Les molestamos, se avergenzan en ocasiones de nosotros.

Alguna derivada positiva en lo que ha sucedido, en lo que sigue sucediendo? Tal vez s. En palabras de Josep M. Oller, nada sospechoso de anticatalinista o de nacionalista espaol:

Efectivamente, no ha sido nada positivo para la convivencia. Ni siquiera nos ponemos de acuerdo sobre si estamos divididos o no. Los secesionistas tienden a minimizarlo. Son los que se sienten ms libres de expresar su opinin. Pero hay otro grupo que calla. De entrada, es consciente de que es considerado casi un cero a la izquierda por la Generalitat, y a veces se siente abandonado incluso por el gobierno espaol. Por lo tanto, aqu tenemos un problema importante que se resolvera en falso si no hay cambios en el sentido de empoderamiento de este grupo. Todo puede acabar con una especie de pacto entre lites Madrid-Barcelona, pero este grupo continuar siendo consciente de que est marginado desde un punto de vista poltico. Puede ser que se desmovilice; sera una lstima porque una de las pocas cosas positivas que puede tener el procs es, precisamente, despertar el querer implicarse en la poltica local en mucha gente que quizs se ha despreocupado. Se tendra que tratar de hacer, como dice el refrn, de la necesidad, virtud, y lograr este empoderamiento, cosa que chocar con el establishment poltico actual cataln [la cursiva es ma]

Hemos despertado y hemos comprobado una vez ms, por si tuviramos alguna duda, que el dinosaurio nacionalista todava segua all y que se senta ms poderoso y cmodo que nunca. No volveremos a despreocuparnos ni a dejarles hacer lo que les venga en nada. Ni las calles son suyas ni el pas en el que suean (una pesadilla para nosotros y para cualquier demcrata socialista) es nuestro pas, un pas de todos (tambin de ellos por supuesto) movido y regido por la justicia, la solidaridad, la igualdad, la fraternidad, el republicanismo autntico y el apoyo a los ms dbiles, a los ms desfavorecidos.

PS: Sobre lo que hablamos: Emigraziotik Bertsolaritzara - Jon Maia (Hitzaldia Aniztasunaldia) - https://www.youtube.com/watch?v=MiuzZ5UojFM Emociona, conmueve, toca, no les dejar indiferentes.

Feliz 2020! Que les vaya fraternal, solidario, bonito, afable, feminista y ecosocialista (y en serio)! Hasta el 11!

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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