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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2019

En qu consiste la democratizacin de las Fuerzas Armadas?

Rafael Silva
Rebelin


Los que apoyan el escrito a favor del dictador genocida son los que han hecho de las Fuerzas Armadas su jardn particular desde el 36"

(Cabo Marco Antonio Santos Soto, expulsado del Ejrcito tras su escrito de rplica al Manifiesto franquista de altos mandos de las FAS)


Son esas Fuerzas Armadas las que nos prometi la nada modlica Transicin? Unas Fuerzas Armadas cuyos altos mandos, muchos de ellos franquistas, estn ya formando parte, en proporcin alarmante, de un partido racista, xenfobo, y homfobo, cuyos dirigentes vitorean al rey de forma fantica, dejando entrever la corrupta trastienda borbnica?

(Manuel Ruiz Robles)


Parece responder a un cierto consenso el hecho de que, cuando una determinada aventura revolucionaria acontece en un determinado pas, son dos los factores principales que pueden garantizar su xito: en primer lugar, un pueblo concienciado y movilizado a favor de dicha revolucin. En segundo lugar, unas Fuerzas Armadas que estn siempre al lado del pueblo, y por tanto, tambin al lado de la revolucin. Bsicamente ste es el objetivo que la democratizacin de las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado persigue. Y conseguirlo, como tal, resultar, para los pases que han tenido incursiones en el fascismo (Golpes de Estado, derrocamiento de gobiernos democrticos), la mejor garanta de no repeticin. Por ejemplo, en el contexto de esta fase de asedio a Venezuela por parte de las fuerzas imperialistas y las derechas locales y mundiales, hace pocos das preguntaron al Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sobre la resistencia que ofreca aqul pas, y ste respondi que ello se deba fundamentalmente al apoyo del Ejrcito. Y concluy afirmando: Lo que de verdad diferencia que en un pas se viva en democracia o en dictadura es su Ejrcito. Valga esta opinin como referencia para que podamos intuir por dnde van los tiros en este asunto, y nunca mejor dicho.

Parece ser que en nuestro pas an no hemos conseguido un proceso real de democratizacin de nuestras FAS, lo cual se hace evidente si nos fijamos en determinados acontecimientos recientes. El ltimo (de una serie de ellos) del que hemos tenido noticia ha sido publicado por el diario digital Contrainformacion, y recoge el suceso de que determinados militares retirados, en el contexto de una revista publicada por la Asociacin de Militares Espaoles (AME) ha exaltado la figura del dictador Franco en su ltima publicacin, de diciembre de 2019 (adems de criticar, segn ellos, la mariconera de las leyes de igualdad). El artculo en cuestin cargaba contra la reciente exhumacin del dictador, criticando a los polticos pusilnimes que lo han logrado, y tratando al genocida como invencible e invicto Excelentsmo Seor, entre otras lindezas. Se trata, como vemos, de una exaltacin del rgimen fascista de Franco en toda regla, en la que el autor del artculo carga sin miramientos contra los herederos de las vctimas del franquismo, barridas y reducidas a hojarasca seca durante la Guerra Civil y la posterior dictadura. Califica a los polticos que han ordenado la exhumacin como salteadores y profanadores de tumbas, y arguye que aqullos que han decidido avanzar hacia la reparacin de las vctimas de la dictadura tendrn que dar explicaciones a Dios, quien les pedir cuentas en la Tierra y cuando se presenten ante l.

Argumentan tambin preguntando a los lectores qu les parecera que el Gobierno decidiera por ellos dnde tienen que ser enterrados sus padres y madres, equiparando la vida de cualquier ciudadano/a de a pie con la de un dictador responsable de miles de asesinatos y de un Golpe de Estado. Bien, las preguntas son: Se han incautado los nmeros publicados de esta revista? Respuesta: No. Se ha detenido a los autores de este artculo por enaltecimiento del fascismo en una sociedad democrtica? Respuesta: No. De hecho, si los autores del mismo se lanzan a publicar estas aberrantes ideas es porque, precisamente, saben que no va a ocurrirles nada por ello. En cambio, tenemos a valientes militares republicanos que han sido perseguidos, acosados y expulsados del Ejrcito, simplemente por atreverse a denunciar o a replicar a estos militares fascistas. Los hechos, por tanto, son claros: han pasado ms de 40 aos de la muerte del dictador, y ms de 30 de la ltima intentona golpista en nuestro pas, pero sin embargo, nuestras Fuerzas Armadas (y una parte considerable de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado) continan albergando pensamientos, ideas y actitudes claramente fascistas, lo cual es absolutamente intolerable en una sociedad que se presume democrtica. No queremos decir que todo nuestro Ejrcito sea fascista, pero s que una buena parte del mismo (tanto en activo como en la reserva y retirados) son simpatizantes del fascismo.

Los resultados de las ltimas elecciones generales as lo demuestran: el partido ms votado en acuartelamientos y bases militares ha sido Vox, por no hablar de los altos mandos en la reserva y retirados integrados en las filas de este partido (algunos de ellos diputados en el Congreso), o que son miembros de la Fundacin Francisco Franco, una institucin impensable que fuese legal en una sociedad democrtica. Se han hecho reformas en otros mbitos de las Administraciones Pblicas, pero el Ejrcito no se ha tocado, quiz para no despertar al monstruo dormido, en expresin de Clara Usn: Es un Ejrcito desproporcionado, con poco ms de 80.000 soldados y marineros y 42.000 mandos; es tal el exceso de stos que hay coroneles al cargo de una piscina. A la mayora de los soldados les expulsan al llegar a los 45 aos; los mandos tienen un retiro dorado. Un 65% de los 3.500 generales y coroneles del Ejrcito espaol est en la reserva, cobrando el sueldo ntegro, situacin que les permite trabajar, adems, para la industria de armamento. El espaol es un Ejrcito que mima a los mandos y maltrata a la tropa. Si a ello le unimos las actitudes y amenazas fascistas que estamos comentando, los casos de abusos sexuales a mujeres militares, la existencia de la opaca justicia militar an en tiempos de paz, y nuestras incursiones militares en el extranjero, parece que tenemos unas Fuerzas Armadas muy necesitadas de amplias y profundas reformas.

Tal como explica Manuel Ruiz Robles en este artculo, coordinador del Colectivo ANEMOI de militares republicanos, y Presidente Federal de UCR: No es de extraar que todo esto ocurra, pues el Gobierno del Reino de Espaa, desde hace ms de cuarenta aos, sigue tolerando que muchos mandos militares alardeen entre sus compaeros de armas, o abiertamente en pblico, de su ideologa antidemocrtica sin mayores consecuencias. No hace tanto tiempo, un General del Ejrcito en servicio activo afirmaba, con gran resonancia meditica, que la disciplina estaba por encima de los Derechos Humanos, mientras que otro en la Reserva amenazaba a los demcratas afirmando que la Patria (su mugriento concepto de patria) estaba por encima de la democracia. Otro General, esta vez inviolable y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, el Rey, afirmaba hace unos das No es admisible apelar a una supuesta democracia por encima del Derecho, obviamente el derecho del rgimen del 18 de julio de 1936, al que no solo le debe su corona, sino tambin su inviolabilidad y la jefatura de las Fuerzas Armadas, entre otras cosas. Est claro, por tanto, que el Ejrcito y las llamadas fuerzas del orden son otros de los pilares del Estado que, en clave republicana, necesitaran una profunda transformacin, limpiar todas las cloacas y acabar con todos los vestigios franquistas que an persisten, democratizarlas para que realmente se conviertan en una institucin que defienda al pueblo y no que se utilice contra el pueblo.

Es hora de dejar de tener miedo a nuestras Fuerzas Armadas. Es hora de que ellas sean parte de la solucin, y no del problema. Es hora de no solo de Verdad, Justicia y Reparacin para las vctimas del franquismo, sino tambin para implementar todas las Garantas de No Repeticin. Unas garantas que no tendremos mientras tengamos que seguir soportando a unas Fuerzas Armadas beligerantes, agresivas, arcaicas, fascistas y antidemocrticas. Pero ello requiere, como estamos diciendo, un profundo proceso de transformacin democrtica, que tiene que ser impulsado desde un Gobierno valiente que realmente crea en ello. En qu consistira este proceso? Pues bsicamente, si tuviramos que sintetizarlo en pocas palabras, podramos decir que consiste en construir unas Fuerzas Armadas cuya razn de ser sea deberse al pueblo, identificarse con el pueblo, con las clases trabajadoras y deprimidas, con los sectores populares y desfavorecidos, y con el conjunto de la soberana popular (y decimos popular, y no nacional, como errneamente recoge la Constitucin). El fascismo, como brazo armado del capitalismo, ser repetible en cada escenario donde los Ejrcitos no hayan sido claramente democratizados. Necesitamos unos Ejrcitos que, adems de corregir las fallas anteriormente mencionadas, se siten fuera de la OTAN (el autntico cncer golpista), se retiren de todas las misiones internacionales donde estn actualmente, y se doten de leyes, reglamentos y normativas verdaderamente democrticas, donde exaltar el fascismo no sea una opinin sino un delito.

Y necesitamos una Constitucin que altere el papel dotado a las Fuerzas Armadas, como garantes de la soberana nacional y de la integridad territorial de nuestro pas. Es absolutamente urgente que las formaciones polticas realmente democrticas de este pas (evidentemente no se podr contar con el trifachito que apoya a los militares franquistas, PP, Ciudadanos y sobre todo Vox) tienen que reclamar activamente y de forma poderosa una profunda e inmediata depuracin de las Fuerzas Armadas, en el sentido indicado anteriormente, comenzando por el propio Rey como Jefe Supremo de las FAS y el hecho mismo de la existencia de una monarqua anacrnica y antidemocrtica, fuente de corrupcin y correa de transmisin de todos estos terribles hechos. Las Fuerzas Armadas han de ser democratizadas y desfascistizadas (en expresin de Manuel Ruiz Robles), si no queremos volver a vivir episodios de este terrible calado. Slo de esa forma habremos conseguido verdaderas Garantas de No Repeticin del hecho fascista en nuestro pas.

Blog del autor: Actualidad Poltica y Cultural

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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