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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2019

Portugal, la magia de lo improbable
La recuperacin despus de la austeridad (y los fantasmas en el armario)

Francisco Lou
El diario


- Entre 2009, cuando se inicia la recesin tras la crisis financiera internacional, y 2014, un tercio de la poblacin entra en algn momento en situacin de pobreza (32,6%)

- En el caso de los jvenes, los ingresos medios cayeron un tercio; para quienes contaban con un ttulo de enseanza superior, la prdida de renta fue del 20%

- Este artculo pertenece a la revista Portugal: la magia de lo improbable, de eldiario.es. Lee aqu la versin en portugus. Hazte socia ya y recibe nuestras revistas trimestrales en casa

Los "eurofanes" toman Lisboa a un da del arranque oficial de Eurovisin EFE

Las elecciones europeas son ignoradas por la mayor parte de la poblacin portuguesa (un 69% de abstencin). Pero, incluso con esa limitacin, el tercio de la poblacin que ha votado ha confirmado el hundimiento electoral de las distintas derechas que, desde 2015, han perdido representatividad: el principal partido de la derecha, el PSD, ha logrado cerca del 22%, el peor resultado de su historia, a un 11% de distancia del PS, el partido del Gobierno, que ocupa el centro del espectro poltico. Las izquierdas mantienen cerca del 16%, debido a que el Bloco de Esquerda ha duplicado sus resultados. As, estos resultados confirman el apoyo popular mayoritario a los acuerdos establecidos hace cuatro aos entre el PS y los partidos a su izquierda, el llamado Gobierno de la jerigonza, as como el rechazo al regreso a las polticas de austeridad.

Una sorpresa poltica

En octubre de 2015, las elecciones al parlamento crearon una situacin poltica indita. La coalicin de las derechas, que haba gobernado en los cuatro aos anteriores y haba aplicado una dura poltica de austeridad, consigui un 38% de los votos, mientras que el PS obtuvo un 32%. El presidente de entonces, Cavaco Silva, l mismo ex primer ministro y una figura histrica de la derecha, encarg a Passos Coelho, que haba gobernado desde 2011, formar un nuevo gobierno. Pero un acuerdo parlamentario entre el PS y las izquierdas impidi la formacin de ese gobierno y otorg el cargo a Antnio Costa, secretario general del PS, que form un gobierno minoritario sustentado por un acuerdo pactado con las izquierdas. Fue as como se form lo que ha venido a conocerse como la jerigonza.

Esto nunca haba sucedido en los 40 aos de la democracia constituida despus de la revolucin de abril de 1974. Ni el PS haba aceptado jams un acuerdo con las izquierdas, ni estas lo haban concebido como posible. As, esta solucin poltica fue una sorpresa, y quizs por ello ha sido seguida con curiosidad en otros pases, como ha sido el caso de Espaa. La razn fundamental de este cambio en el modo de hacer poltica fue la presin popular sobre los partidos, despus de la catstrofe social provocada por el programa de austeridad entre 2011 y 2015: la mayora del pueblo no aceptaba continuar con una regla de sacrificios, de subida de impuestos y de reduccin de salarios y pensiones, lo que el primer ministro del momento lleg a llamar la estrategia de "empobrecimiento de Portugal".

Ms an, el efecto de ese empobrecimiento fue dramtico. Entre 2009, cuando se inicia la recesin tras la crisis financiera internacional, y 2014, un tercio de la poblacin entra en algn momento en situacin de pobreza (32,6%), y una parte importante lo hace durante un ao entero (12,6%), sin contar el cerca del 20% que vive en la pobreza. As, en 2012, el 24,5% de los pobres lo eran por primera vez en su vida. La escalera social solo funcion hacia abajo. Durante la vigencia del programa de la troika (FMI, Comisin Europea y BCE), la pobreza se instal incluso entre las familias con uno o dos sueldos.

En el caso de los jvenes, los ingresos medios cayeron un tercio; para quienes contaban con un ttulo de enseanza superior, la prdida de renta fue del 20%; para el 10% ms pobre, la prdida fue del 25%. La crisis econmica se agrav por la poltica de austeridad y tambin por las medidas discrecionales contra algunos sectores de trabajadores o de poblacin pobre (el gobierno de las derechas elimin de la lista de ayudas a 400.000 personas que reciban la Renta Social de Insercin, una prestacin para desempleados y mayores en situacin de pobreza). El desempleo real super el 20%. La miseria creci.

Con esa experiencia, cuando las izquierdas y el PS firmaron acuerdos para comprometer al nuevo gobierno a rechazar privatizaciones, a aumentar el salario mnimo en un 20%, a recuperar los salarios y las pensiones, a reducir el impuesto sobre la renta, a garantizar la gratuidad de todos los libros de texto y a bajar el coste de la enseanza superior, a garantizar contratos estables para los trabajadores precarios o las 35 horas en la Administracin, esas medidas fueron vistas como un alivio. Durante los ltimos cuatro aos, este programa ha supuesto una respuesta a la austeridad con amplio apoyo popular.

Sin embargo, el acuerdo de la jerigonza no inclua ni polticas europeas ni la gestin del sistema financiero y de la banca. Se dieron incluso momentos de fuertes discrepancias entre los socios, cuando el Gobierno decidi la venta de BANIF, un pequeo banco regional, al Santander; o cuando vendi un gran banco, el Novo Banco, al fondo estadounidense Apollo, en ambos casos con prdidas millonarias para las cuentas pblicas. Las discrepancias son importantes, porque manifiestan visiones enfrentadas sobre el lugar que debe tener el sector financiero en la vida econmica portuguesa, una cuestin que ha sido ilustrada por sucesivos casos de fraudes y escndalos. Un repaso a la historia de este modelo de poder financiero permite conocer por qu este tema es tan esencial.