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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2019

Homenaje a Manuel Puig en el aniversario de su nacimiento, entrevista a Graciela Goldchluk, profesora iitular de Filologa Hispnica (UN de La Plata)
"Manuel Puig tal vez fue el primero que se dio cuenta de que la gente tena voz y el escritor tena que callarse la boca"

Mario Hernandez
Rebelin


M.H.: Graciela Goldchluk, una de las mayores especialistas en Manuel Puig, que organiz el Archivo Puig y a quien tuve la oportunidad de conocer a travs de mi sobrina, Delfina Cabrera, a quien hoy haba convocado para hacer esta entrevista y me recomend a Graciela.

Graciela trabajaste en el archivo de Manuel Puig y conociste a su mam.

G.G.: Conoc mucho a la mam de Manuel Puig porque hace 25 aos ms o menos fui con dos egresadas ms de la Universidad de La Plata, a conocerla, a Mara Elena, a la que llamaban Malena, mi hija mayor se llama as. Nos pusimos a conversar, estuvimos organizando las tres juntas, hicimos un primer ordenamiento de todos los papeles que estaban en la casa de la mam de Puig, eso nos llev dos aos.

Manuel Puig muri en Mxico, en Cuernavaca. Tena un hermano, Carlos, que por primera vez viva con su madre. Al morir Manuel, el hermano trae a la madre a Buenos Aires y los papeles se los lleva la Universidad de Pittsburgh en EE UU. Esta Universidad hizo una oferta para comprarlos, como quien compra papel al peso, el hermano se neg y entonces mand los papeles a Buenos Aires. Quiso la casualidad que cuando el grupo de la UNLP lleg a la casa haba 6 cajas de cartn de las que vienen en barco, con un montn de papeles. Realmente la familia no conoca toda la obra de Manuel Puig.

Nosotros nos propusimos ordenarla, y como no iba a poder ser en un da, acordamos ir los mircoles. Recuerdo bien el da porque la noche anterior no dorm pensando en que a la maana siguiente iba a ver los manuscritos de Manuel Puig.

Eso dur dos aos, fue una primera clasificacin porque nos encontramos con que adems de las 8 novelas, que era lo ms conocido y las 4 obras de teatro, haba una cantidad de proyectos, guiones, ms obras de teatro, musicales; incluso guiones cinematogrficos anteriores a su primer novela La traicin de Rita Hayworth gracias a los cuales nos conocimos con Delfina, tu sobrina.

Ese grupo se disolvi despus, yo segu yendo todas las semanas. De 14 a 18 trabajaba en el archivo y a esa hora me sentaba con Male Puig a mirar una pelcula. Yo todava viva en La Plata en esa poca. Despus de la pelcula nos quedbamos comentando. Yo que en ese momento no saba ni quin era Clark Gable, hoy puedo decir que tuve el tesoro de conocer y conversar semana a semana con esa mujer maravillosa, muy culta, que me abri una puerta a un mundo que no conoca.

M.H.: Yo le Buenos Aires Affaire y Boquitas pintadas en Panam recin en 1982.

G.G.: Porque es ms fcil conseguirlo afuera que adentro de la Argentina a Puig.

M.H.: Qu pasaba con Puig?

G.G.: Puig estuvo prohibidsimo, figur en las listas de la Triple A. En 1974 haba salido de Argentina. En noviembre del 73, despus de dejar el guin de la pelcula Boquitas pintadas para Torre Nilson y cuando estaba en Mxico, la familia recibe un llamado telefnico diciendo Te vamos a matar solo que el que haba atendido era el hermano. Puig que en ese momento tena unos manuscritos de El beso de la mujer araa y tena su Olivetti porttil, decidi no volver y no regres nunca. Adems para la poca que vos seals, la Academia sueca lo haba nominado y ac en el diario La Razn sali un recuadrito pequeo que daba cuenta de eso y el benemrito Bernardo Neustadt aclar que eso era mentira, que no poda suceder de ninguna manera.

M.H.: En el libro de tu alumna, Delfina Cabrera, Las lenguas vivas, zonas de exilio y traduccin en Manuel Puig hay una frase donde seala que Juan Goytisolo apunta: () en una poca en que la imagen de Latinoamrica como continente en lucha, converta plumas en metralletas, y a los escritores en portavoces de la revolucin en marcha, una figura y una obra como las de Manuel Puig suscitaban recelo, desdn y rechazo. Por qu?

G.G.: Yo tengo una manera de leer eso y de explicarlo, que en los ltimos das ha revivido con Ricky Martin ayudando a que caiga un dictador, hay memes que dicen In your face rock metalero el reggaetn baj un dictador. No digo que sea lo mismo. Pero haba una sola manera de entender la poltica para los intelectuales, de hecho cuando yo daba clases hace 25 aos tena que explicar que la obra de Manuel Puig era poltica, y ahora dando clases tengo que explicar por qu la gente se imaginaba que esa obra no era poltica.

Me parece que en los 70 haba una frase que usaban los artistas que afirmaba que los escritores tenan que ser la voz de los que no tienen voz, y Manuel Puig tal vez fue el primero que se dio cuenta de que la gente tena voz, y que lo que tena que hacer el autor era callarse la boca para escuchar a la gente. Ese es un acto que en ese momento no se calibraba lo poltico que era.

Hablndole a la gente que no ley todava a Manuel Puig, lo que se va a encontrar si lee Buenos Aires Affaire, es con un policial duro, increblemente violento, que le habla ms a los chicos de ahora que a los de ese momento. Si uno lee Cae la noche tropical se va a encontrar a dos hermanas chusmeando sobre la vecina. Se va a encontrar con novelas que se leen muy fcil, que parece que no estn hablando de nada pero cuando terminaste la novela te dio vuelta el modo de ver el mundo. Porque Puig pone el odo en aquello que antes no se escuchaba. As hoy tengo que explicarles a los chicos por qu una novela como El beso de la mujer araa que es una conversacin entre alguien que est preso por homosexual y otro por activista poltico, que se public en 1976, y que se hizo hasta un musical en Broadway. El musical incluye una marcha por los desaparecidos, por los presos polticos, que no est en la novela. Cuando se estrena, en el nmero de la marcha usan fotos de desaparecidos argentinos autnticos porque la que trabajaba en el teatro era una argentina exiliada.

Gener hechos polticos tan fuertes, como poder leerlo afuera mientras en Argentina estaba absolutamente prohibido. Hay un caso, el escritor Daniel Molina, militante trotskista gay, que estaba preso y le contrabandean un ejemplar de El beso de la mujer araa, en esa novela Molina le cuenta novelas a Valentn y cuando llega la noche le dice que la sigue al da siguiente; y l terminaba la novela y no saba si al otro da iba a poder leerla. Lo curioso es que esa novela pas la censura porque se llama El beso de la mujer araa y empieza con una frase que en 1976 no quera decir lo mismo que ahora, la primera frase de la primera novela que Manuel Puig publica en el exilio es A ella se le ve que algo raro tiene, que no es una mujer como todas. Es una manera de decir a sus amigos, militantes de izquierda, que a ella se le ve que algo raro tiene.

Puig haba publicado Buenos Aires Affaire y recibe amenazas de la Triple A, la novela es secuestrada de las libreras por el Comisario Villar, y no sale ninguna voz a defenderlo, porque Puig no era militante. Si ves los libros sobre exiliados, Puig no aparece.

Hay otra cosa, la otra novela que publica despus de El beso de la mujer araa es Pubis angelical y el mejor lector de esa novela es Charly Garca. La pelcula no se entiende nada, pero no hay nada ms maravilloso que leer Pubis angelical escuchando Charly Garca que para m es el gran lector de Puig. Cuando Garca dice Imaginen a los dinosaurios en la cama es Manuel Puig. Cuando el mundo tira para abajo es mejor no estar atado a nada. Imaginen a los dinosaurios en la cama.

Puig siempre jug a desaparecer, a no estar l en los libros

M.H.: Hace unos aos hicimos un programa con Hctor Freire, en el que afirmaba que hay un universo Borges, un universo Arlt y hay un escritor inclasificable que es Manuel Puig. Delfina en su libro dice Nunca ha sido fcil clasificarlo, incluso hasta mediados de los 90 poco despus de su muerte, la crtica argentina, como recuerda Pauls, no estaba particularmente interesada en l. Pareciera que Puig no existe como escritor argentino, como si no hubiera sido asimilado a la literatura argentina, como si fuera un escritor extranjero o deportado. Qu nos pods comentar al respecto?

G.G.: Parte de lo que te puedo comentar lo aprend con Delfina, que lejos de ser una alumna, es una investigadora dentro de mi equipo y que ley a Puig con una seriedad como nunca antes haba sido ledo, porque lo que descubre Delfina y demuestra, es que Puig hace lo que solo los grandes escritores hacen, y estoy pensando en Cervantes, que es hacerle algo al idioma.

Puig escribe en una lengua que no le pertenece sino que es una lengua de cruce, de mezcla, una lengua por la que todos podemos pasar y todos podemos reconocer. Por eso no hay un universo Puig. Hay uno Borges porque siembra un jardn privado en la literatura, Arlt lo hace de otra manera, Puig lo que hace con la lengua es mostrar que siempre es ajena y lo que hacemos es atravesar por ella. Siempre extranjero, siempre deportado, extranjero en su propia lengua, lo que logra es hacer una literatura que nos abre la puerta a leer cualquier cosa.

Por eso cuando hablo de Puig me gusta avisar que est ah para que lo lean. Se distribuye poco, porque lo que pasa con Puig a diferencia de Borges u otros escritores es que cuando uno lo lee se entusiasma con los personajes, se apasiona por lo que pasa y es como que se olvida del escritor, no est, se desvaneci. Si uno lee Cae la noche tropical se acuerda de Luci y Nidia, y lo que ley es la historia de ellas. Si lee Buenos Aires Affaire lee el sufrimiento que atraviesa Gladis, si lee El beso de la mujer araa siempre termina pensando en gente que uno conoce y piensa poco en el escritor. Puig siempre jug a desaparecer, a no estar l en los libros. Los que hablan son los otros. Nunca habla Puig.

M.H.: Nos queda el tema del exilio.

G.G.: Puig recibe amenazas de la Triple A estando fuera del pas, sus libros son secuestrados y entra en las listas negras. Puig pudo publicar en la Espaa franquista, antes que en Argentina. Esto por un lado, por otro hay una cuestin que cuando est en Mxico se entusiasma mucho con la cultura mexicana y escribe una novela inclasificable, muy adelantada para su poca, es una novela en tres tiempos, cuenta en el pasado la vida de Hedy Lamarr, en el presente una exiliada argentina que suea con el hombre superior y discute con su ex novio montonero que quiere que llame al peronista de derecha, que tambin es otro ex novio, para que vaya a Mxico y lo secuestren. Y tiene alucinaciones de un futuro, que difiere de la pelcula, porque a Graciela Borges que la protagoniza, la visten de San Martin, pero en la novela lo que hay es un camisn de Madre de Plaza de Mayo. En la novela no es una mujer que alucina, sino que es una historia en tres tiempos, esa mujer que est muriendo, que era Silvia Rudni, una periodista que muri en el exilio en Mxico. Puig fue muy cercano y se sinti mal y empez a escribir una novela sobre una mujer que se estaba muriendo sola en el exilio, que es lo que le pas a su amiga.

En ese momento, 1978, l ya se haba ido a Nueva York un tiempo, vuelve a Mxico y cuando se inaugura el Mundial de Ftbol lee en un peridico una nota sobre Las locas de Plaza de Mayo que todava no usaban pauelo blanco porque lo empezaron a usar en el 79 en la marcha a Lujn, hace que el personaje que se mora se salve y se reencuentre con su hija en el futuro, y va a ser una madre de Plaza de Mayo.

Esto yo lo vi en los manuscritos. Lo que pasa en el futuro de la novela es que una persona que est en Siberia deportada se escapa, se desintegra en el aire y dice en la novela literalmente: La locura, el viento, las ansias de ver a su hija la transportaron y despert en la plaza del pueblo donde los soldados se mataban unos a otros y grit cuan fuerte pudo dnde est mi hija?. Ah ve a su novio asesinado y dice: Me pidi perdn por pensar que yo era una frvola mujer desentendida de la suerte de mi pueblo. Creo que eso es lo que deberamos decirle a Puig, pedirle perdn por pensar que era una frvola mujer desentendida de la suerte de su hijo.

Es el nico papel de una Madre de Plaza de Mayo en las novelas argentinas. Las novelas argentinas estn pobladas de hijos de desaparecidos, no hay personajes de madres buscando, excepto esta madre que aparece en Pubis angelical y que la crtica no se dio cuenta que era una Madre de Plaza de Mayo.

M.H.: Este debate que se plantea en torno a Puig, con esto que acabs de contar indudablemente se cierra. Puig tiene un contacto con aquellos escritores de los 70 a pesar de que eso en su vida no fue reconocido.

G.G.: Slo Osvaldo Lamborghini lo reconoci. Otro maldito de la literatura. Adems era amigo de Silvina Ocampo. Voy a contar un chisme que me cont la mam de Puig.

M.H.: Pobre Silvina Ocampo, que le toc sufrir a Bioy Casares.

G.G.: Puig cuando vivi en Buenos Aires la pasaba a buscar a Silvina e iban juntos al cine. Male, la mam de Puig, me cont que cuando Silvina lo invitaba a la casa, l deca Yo si va ese ciego desgraciado no voy (por Borges). Y Silvina le contestaba Pero Georgi viene cuando quiere, no lo invitamos nosotros. Tena esos amigos, por un lado Lamborghini y por otro Silvina Ocampo.

M.H.: Manuel Puig incursion en temas que no se tocaban en los 70/80.

G.G.: Yo creo que se hablaba, pero se haca con desprecio, no es que no hubiese gays, o que no hubiese vecinas en la literatura argentina, no es que no hubiese nios, lo que pasa es que a los nios se los trataba como chiquititos, las seoras siempre pensaban pavadas y los maricones estaban para que se ran o muy dolorosamente como en El juguete rabioso (1926) de Roberto Arlt, cuya iniciacin es con un chico gay que va al hotel. La diferencia es esa, Puig se dio cuenta que esa gente tena algo que decir. Es muy fcil rerse de la vecina, lo difcil es tomarse a la vecina en serio.

Como cierra el libro de Delfina, Puig llen la literatura de conversaciones banales con fondos trgicos, esas conversaciones que nos hacen sobrevivir da a da. Puig puso la oreja en esas cosas pequeas que necesitamos para respirar. Y le importaba. Por eso el dilogo con el que termina el libro de Delfina, que es un dilogo entre un exiliado argentino al que le han matado toda la familia y que ha sufrido la tortura, con un historiador norteamericano que no quiere trabajar ms de historiador y lo pasea en silla de ruedas, un poco paranoico el Sr. Ramrez que es argentino, le dice: Pero a quien mierda le va a importar lo que estamos hablando nosotros. Yo creo que esa frase que Delfina supo espigar de la obra de Puig es tal cual. Por eso mucha gente cuando lo lee se siente acompaada.

M.H.: Maldicin eterna a quien lea estas pginas de 1980. Gracias Graciela.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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