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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2020

Los dossiers de Chile, Bolivia
Trump medita sobre Amrica Latina (III)

Antonio Maira
Cubainformacin.tv



Yo, Donald Trump:

Yo, Donald Trump, Presidente de los Estados Unidos, reflexiono ms en los sueos que en la realidad. La verdad es que en la frontera del duerme-vela confundo ambos estados el escenario real en el que he vivido siempre y el ensueo en el que me coloco para saborear mis glorias como Presidente de los EEUU.

Hace das que me ponen sobre la mesa de trabajo: un raro mamotreto lleno de pantallas, archivos informticos, cajones, y varias carpetas coloreadas guardadas bajo llave o cdigo; unos cuantos dossiers de lectura rpida y respuesta o accin aconsejada.

En esa mesa de trabajo: un gigantesco sof; leo, o sueo, algunas de las reflexiones que me aportan mis asesores ms fieles con la vaga esperanza de que las haga mas. La verdad es que si me parecen buenas las firmo y, si no es as, las paso por la trituradora con la ayuda de algn infante de marina de los que no tienen odos, ni ojos, pero estn educados para matar y, en este caso, para convertir documentos en churritos indescifrables y quemarlos despus de manera casi ecolgica.

Personalmente me gustan los archivos en papel, con sus sellos coloreados, y sus pastas duras; que sealan su grado de confidencialidad y me demuestran, sin lugar a dudas, que estoy en el centro del mundo y que millones de personas dependen de mi voluntad, son vapuleados por mis berrinches o; en su caso, son cremadas por mis misiles estratgicos. Para tener esa imperial posibilidad me he negado a negociar y reducir todos los arsenales nucleares, pero de esa historia la har pblica en otra reflexin.

Alguno de mis familiares o de mis amigos, sean o no asesores, los ms atrevidos me insinan o me gritan -cuando los provoco para que revienten-, y se atreven a darme una respuesta encolerizada en la que, en ocasiones, me dicen que acto como un nio mal criado. No es as. Adems de soarlo lo pienso y hago los clculos correspondientes. ltimamente, los resultados son desoladores. No gano nada ms que las batallas menores.

S que algunos ignorantes o gente que se pasa de lista para adquirir cierta notoriedad le llaman a mi despacho silln del psiquiatra con divn para el paciente. Tambin le llaman mesa de operaciones para mis golpes de twitter, o, incluso, la esquina de las broncas. En todo ese conglomerado privado-pblico, de presiones de lobbys y opiniones de amiguetes, decido la suerte del mundo o tiemblo por mi propia suerte.

Los dossiers que se repiten

Los dossiers con lazitos de colores se repiten mucho, aunque les haya colocado la nota de ledo. Las notas extraoficiales me excitan ms. Las leo en presencia de los autores y las comentamos. Se repiten tambin una y otra vez. Dudamos porque los asuntos del Imperio no siempre, por no decir casi nunca, estn saliendo bien. Me doy cuenta de la repeticin de los informes escritos porque al da siguiente y al otro, y al otro, vuelven a aparecer encima del pequeo montn de los ya subrayados. Es como si me estuviesen diciendo: Donald, ste es importante! Donald, ste es importante! Pero la importancia la determino yo.

Los asesores ms fieles han cambiado un poco desde que algunos perdieron la cabeza y otros se pasaron de la raya de los ms duros; El ms asiduo es Mike Pompeo que cuando salgo del sueo o la pesadilla me lo encuentro en la pantalla con el telfono en la mano. No para, Pompeo; y afina bien entre la amenaza y la declaracin diplomtica, con sonrisa y todo.

Los aguafiestas y los torturadores jubilados

Tambin aparece por all, de vez en cuando, John Bolton, con su cara cadavrica de aguafiestas (al que he metido en el armario de los invisibles que me ensean trucos de vez en cuando), que me da pena; y el pobre Abrams que parece un torturador jubilado que ha perdido su oficio y todava se relame de gusto con sus recuerdos, pensando en los sitios en los que pueden reactivarse en cualquier momento. Tal vez en Bolivia o Chile.

Todos ellos son mis amigos y permanecen por aqu cerca, en la Casa Blanca a la que algunos llaman la Casa Negra. Acuden a mis sueos de grandeza y ante la posibilidad de medidas feroces.

Entre ellos y yo, bajo la atencin sonriente de Pompeo y la complacencia de Gina Haspel, hemos decidido aplicar a Bolivia y a Chile dos estrategias de campo muy clsicas, aunque desde un punto de vista diferente. A la de Bolivia le llamamos la estrategia del golpe gradual o la estrategia de la violencia y el terror selectivo. La primera la entienden todos; la segunda solo los operativos. A la de Chile le llamamos estrategia de mantenimiento o estrategia del golpe preventivo.

Las dos deben tener el mismo final, pero caminos distintos. Ambas deben aparecer como antiterroristas. Esto es vital para la creacin de una opinin pblica internacional y dentro de los EEUU. A la de Bolivia le llamamos estrategia de recuperacin democrtica; a la que ya estamos empleando en Chile le llamamos estrategia de transicin ordenada hacia una democracia plena. Los estudiosos a largo plazo le llaman transicin a la espaola.

Las estrategias de golpe clsico en Bolivia y Chile

En Bolivia combatiremos las nacionalizaciones en nombre de la libertad y el estado plurinacional en nombre de la globalizacin cultural segn el modo de vida norteamericano o la economa del bienestar. Solemos sonrojarnos un poco cuando hablamos de eso y nuestros funcionarios que trabajan in situ (aprender un poco de latn nunca viene mal), nos recuerdan con fruicin neoliberal los cerros de Caracas, las favelas de Brasil o los pueblos nuevos del Per; por no hablar de las barracas de Chile en los barrios bajos; o de las comunas perifricas y los barrios pobres, en donde viven los collas, en Bolivia. Me dan miedo, ardor racista y unos deseos insoportables de irme al masaje y a la ducha en el fondo de mi Casa Negra.

El golpe cvico-policial-militar va creciendo, con componentes de saqueo, privatizaciones, maltrato de polticos, simpatizantes o votantes de la antigua administracin, privatizaciones a la fuerza, entrega de recursos minerales e inversiones a los EEUU; con la repatriacin debida de materias primas, autovas, transportes, corporaciones elctricas, gasferas, etc. a nuestras compaas. Algunas cosas son de la rapidez del puetazo o la tea incendiario y otras, otras un poco ms lentas. De momento ya hemos descalabrado el crecimiento de este pas tan pobre pero tan rico para los Estados Unidos.

El FMI y el BM se encargarn, rpidamente, de endeudar al estado boliviano; la oligarqua se encargar de la desaparicin del estado plurinacional y de la cultura. La Biblia, que enarbolaba la feroz Jeanine ez, en interpretacin catlica sirve muy bien para desculturalizar a la indiada, para acusarlos de fraude y para desalojarlos de los cargos pblicos en el parlamento y el Senado; las alcaldas y dems cargos electivos.

Resumen Latinoamericano. Chile: Jvenes de Primera Lnea

En el golpe cvico-militar-empresarial y anti-indio nosotros hemos puesto varias cosas: adiestramiento y financiacin de los comits cvicos como grupos de choque fascistas; planificacin detallada de sus acciones vandlicas pero controladas; realizacin de actos de violencia ejemplares, siembra del terror; pasividad policial; y financiacin y planificacin de la intervencin de las FAB para evitar la guerra. Las Fuerzas Armadas que haban sido modernizadas por Evo Morales necesitaban una coartada. La tuvieron una vez que se haba producido el desborde policial por la reaccin popular contra el golpe.

Nuestra buena coordinacin

No canso de repetirme que la coordinacin fue perfecta: varias decenas de muertos, algunas centenas de heridos, las imgenes de las mujeres indias arrastradas y rapadas, la humillacin general del pueblo boliviano, el encarcelamiento de todos los lderes populares necesarios para sembrar el terror. Sin embargo ha habido errores graves que aunque puedan conducir a una victoria rpida y soportable para la imagen mundial de los Estados Unidos pueden hacerlo hacia una segunda vuelta en la rebelin de las clases ms pobres y de los indios en Bolivia.

Gente de otros tiempos

Vuelvo ahora a mis fanticos amigos en Saln Oval de la Casa Blanca. Es gente de otros tiempos que me tratan como emperador a tiempo parcial, tal vez el mejor que han tenido los Estados Unidos. Pasean por la Casa Blanca en las meditaciones, en los sueos y en la realidad. Son amigos fieles y se dejan ver de vez en cuando. Son ellos los que mantienen en primera lnea los archivos que consideramos estratgicos. En Amrica Latina y en el resto del mundo.

Como vena diciendo en este duerme vela, los dossiers se repiten aunque los ms urgentes o ms inmediatos ocupan un montn diferente. Entre los ms estratgicos estn siempre los de las batallas no terminadas, inciertas. En esas fronteras de lo incierto tambin hay urgencias. Se lo he demostrado hace apenas unos das a mis obedientes asesores con un twiteo sobre la media indgena que medio se tie de rubia, y a la que he reconocido como presidenta de Bolivia: Jeanine ez. Un personaje fuera de lugar a la que colocamos en el lugar del miedo.

El lugar de los Estados Unidos

As, con la teora muy nuestra de la zanahoria y el palo les demuestro a todos que la facultad ms importante del Imperio es la de hacer de la incertidumbre y las medias tintas un camino hacia el xito y el triunfo. Es una manera graciosa de decir a propios y extraos que podemos cometer errores pero nunca nos equivocamos.

Tambin es se lo dice Donald Trump I-, un instrumento de propaganda si se maneja con eficacia. Yo he conseguido lanzar a la calle al Ku Kus Klan para controlar a los negros indignados por el gatillo fcil y, de paso, declararles la guerra a los inmigrantes latinos; ambas cosas mientras discurseaba sobre la defensa de los Derechos Humanos contra los enemigos de Amrica. El lema del discurso: Hacer a Amrica grande otra vez o Mantener a Amrica grande tiene un eco profundo, eminentemente imperialista, muy norteamericano.

Ese lugar de Estados Unidos es el que marcaba, como orden divina, el destino manifiesto y el Amrica para los americanos. La tarea es dura, siempre lo ha sido para nuestros progenitores. El diccionario de las intervenciones militares de los yanquis en esa Amrica, que en Bolivia tiene como valor prioritario el litio y en Chile el cobre, es interminable.

Cuatro u ocho aos de poder imperial casi absoluto

YO SOY como cuatro u ocho aos de poder imperial absoluto (si resulto reelegido), sobre todo el orbe. Nada menos. Colocarn mi efigie en nuestro Valle de los Reyes.

Se me antoja (y lo veo en cuatro dimensiones en los sueos de borrachera controlada), que es como trocear en porciones el poder de determinados emperadores romanos y juntar las porciones de cada uno de ellos para condensarlos en el que tengo yo: Donald Trump I, el mejor y ms temido emperador de los EEUU.

No s si he conseguido expresar con claridad el contenido de este sueo que lo tiene todo, en esta meditacin tan profunda como el mismo sueo. La vida son sueos erticos, de poder propio y de sangre ajena. Eso es Hacer Amrica Grande otra vez.

Juego con esa idea eligiendo a varios de ellos -me refiero a los emperadores romanos- que saborearon el poder absoluto durante distintos perodos de tiempo. Me gusta seleccionarlos en paquetes intercambiables en los que coloco a aquellos que han tenido suertes muy variadas. Es uno de mis juegos estratgicos preferidos en las largas meditaciones relajadas que se repiten despus en mis sueos.

El grano de arena de mis generales

En estos juegos he elegido con ayuda de mis generales- a Augusto, Claudio, Vespasiano, Trajano, Marco Aurelio, Constantino y algunos ms. Con ello nada importante de aquella Roma imperial se queda fuera aunque, siento explosiones de clera adicionales como Calgula, cuando pienso en los errores garrafales de alguno de mis planificadores en Amrica Latina o en las sucesivas conspiraciones que traman contra m los miembros del partido demcrata.

Entre los errores garrafales me refiero, sobre todo, a las de mis cnsules y procnsules que lo estropean todo, fundamentalmente los generales que esperan terminar su vida como Presidentes de los Estados Unidos, el Imperio ms grande de la Historia.

De mis Meditaciones a las Reflexiones de Fidel Castro

De los embajadores y, como tales, Jefes de las estaciones de la CIA prefiero no hablar. A mis juegos de meditaciones les llamo as: Meditaciones, para que a nadie le recuerde las Reflexiones de Fidel Castro. Podran compararlas y tengo que reconocer que las mas, las de Donald Trump, saldran muy mal paradas en la moral de miles de millones de seres humanos. Seres humanos que a m me importan muy poco. Fidel Castro era el grande de los pobres y los explotados. Yo lo soy de los empresarios, de los industriales y de los grandes de las finanzas. Cada cual en su sitio. Cada cual en la historia.

Colocadas como contraste de las mas, las Reflexiones de Fidel Castro o los discursos de Chaves demostraran el radical egosmo natural en el que me muevo y se mueven las lites de EEUU, de los pases de Occidente: los que han triunfado en la vida, los hombres honrados, en suma.

Demostrara tambin la irrealidad y, al mismo tiempo, la eficacia de mi propaganda para una mayora de necios que no saben nada del pas en l que viven. Me refiero a mis compatriotas. Cuanto ms utpico resulte Fidel, ms egosta implacable e inhumano voy a ser yo. l, Fidel, convoca a la humanidad. Yo, al xito, que para m, es prueba de divinidad y, al mismo tiempo, de Imperio.

Mi bosque de Birnam

Presumo que al final se movern los rboles de todos los bosques del mundo, aunque dejemos pocos al ritmo que llevamos. Entonces perder la guerra y la vida (poltica), como Macbeth el trono y la suya real cuando vio moverse el bosque de Birnam. Mi vida de actor me llev a estudiar un poco de teatro y aprend muchas cosas.

Aunque muchos periodistas y divulgadores necios piensan que soy un ignorante lo cierto que cada da intento aprender una cosa, aunque siempre vuelvo a mis principios de xito financiero y de arrogancia poltica. No en vano quiero ser el Primero entre los Primeros del Ms grande Imperio del Mundo.

Con frecuencia tengo la vanidad de haber comprendido muy bien las ideas bsicas de Joseph Goebbels. Pocas mentiras, muchas veces repetidas, se convierten en verdades. La cierto es que yo tengo una tecnologa enormemente superior y puedo mentir ms y repetir la mentira ms rpido que el ministro de Propaganda del III Reich. Gozo con los twists que envo sin problemas: los replican un equipo de funcionarios y de mquinas de alta tecnologa y, por supuesto, todos los medios de comunicacin del mundo. Jams lo hubiese imaginado el bueno de Goebbels. Con mis medios hubiese mantenido el imperio de Hitler, con el que simpatizo claramente en mis sueos.

En ellos descargo, sin disimulo alguno, la ira y el odio contra todo aquello que no sea el capitalismo ms duro. Con frecuencia soy brutal, porque s que eso es compartido por mi pequea lite capitalista, que tiene el mismo terror que yo en caerse de la cpula de la puntiaguda pirmide social. Seramos pateados durante la cada.

El Kaliman Boliviano

Pensando en los errores graves de mis funcionarios Qu decir del que compr por 1 milln de dlares a un jefe militar de la mxima categora en Bolivia, el jefe del Mando Militar de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman? El necio de la CIA no pens en el nivel de humillacin que tal acto causara en algunos militares bolivianos y en buena parte de un pueblo que no puede soportar a una lite semifeudal que no los adula como yo, sino que los desprecia.

A los dems altos mandos militares de menor graduacin les dimos la insignificancia de 500.000 dlares. Kaliman, se fue con tan pobre premio por vender su propio pas, Bolivia, a un estado extranjero. En realidad todava no s cmo entender ese hecho definitivo. Tal vez Kaliman se escap de la quema y de los enfrentamientos que van a tener los conjurados que dieron el golpe con su propio pueblo. Tal tal vez el golpe, todava confuso, no tenga finalmente un resultado tal claro como el que me ha dicho la directora de la CIA, una criminal de mucho cuidado. Tiemblo con esa posibilidad.

Bolivia: un golpe de camino trazado y represin con cuenta gotas

No soy un estratega pero s soy un hombre cruel, bajo una campechana despreciativa. Estoy arriba y estar arriba es una posicin permanente si uno no est dispuesto a ceder ni a compartir. Tambin me considero un hombre leal a sus amigos y manipulador de los sentimientos nacionales; de amor a la patria. Un hombre que responde a ese sagrado lema: Conseguir que Estados Unidos vuelva a ser grande de nuevo y, claro est, al amor a si mismo.

Me gusta mirar desde la cima de uno de mis rascacielos: esa es la situacin que me hace feliz. El hombre ms poderoso del pas ms poderoso del mundo. Desde ah, veo, siento, me relaciono, me enfrento, amenazo. Me enorgullezco de representar debidamente a los Estados Unidos. Para ello ordenar matar y har desaparecer a pases enteros con una frialdad absoluta. Pero soy cuidadoso. He sido educado como hombre de negocios y s que los negocios pueden venirse abajo. En mi situacin no puedo perder.

Bolivia es un pas de indios que pertenece a la prehistoria y est en el silencio. En nuestro porque Dios -que me ha dado y justificado la soberbia con la que vivo-, que me ha hecho estadounidense, lo ha decidido as.

En Bolivia, mientras nuestros militares hablan de estrategias de alta generacin, segn los niveles de armamento, segn la tecnologa empleada yo he vuelto a ras de suelo. Hemos hecho un golpe casi subterrneo, casi silencioso. Un golpe paso a paso, con violencia medida.

A los cabecillas de los pequeos grupos armados les pusimos el nombre de cvicos y les hemos permitido el saqueo de propiedades, es decir, el expolio. Las mismas migajas, polticas o econmicas hemos repartido entre los grandes propietarios terratenientes y exportadores; y los industriales subordinados a nuestro diseo de golpe. Nosotros, nos hemos quedado con la joya de la corona: la creciente infraestructura bsica, elctrica, gasstica y los yacimientos mineros y; sobre todo: el litio. El litio es ya nuestro futuro.

Evo Morales

Adems les hemos dejado a nuestros cmplices en Bolivia la destruccin del estado plurinacional que era un proyecto nuevo en el continente capaz de irradiar un ejemplo de terribles consecuencias. Hermano Evo! Hermanos y Hermanas! Qu espanto, ese solidario y fraternal medio para comunicarse!

Aqu, en Estados Unidos, todos sabemos confraternizar y guardar las distancias, adems nadie olvida que la capacidad para relacionarse viene dada por los millones de dlares con los que cuenta cada individuo o es capaz de movilizar en bolsa. Evo Morales pretenda establecer derechos bsicos y gratuitos, a la educacin, a la vivienda, a la salud, a la participacin poltica. Su objetivo era reducir la pobreza extrema, la pobreza, el analfabetismo, incorporar al indgena al conjunto social, poltico, econmico y cultural, del pas.

Tengo que reconocer que lo consigui aunque al final perdi la ltima batalla por exceso de confianza. Tal vez por ese exceso de bonhoma que lo volvi demasiado ingenuo para enfrentarse con los Estados Unidos en los tiempos en los que yo, Donald Trump I ejerzo como Emperador del mundo. No supo defenderse. Confi en que su xito econmico le converta en invulnerable cuando era justamente al revs.

Quera sacar a sus pueblos de la pobreza y la extrema pobreza. Devolverles la dignidad a los indios. Quin puede crear riqueza sin opulencia, sin una enorme desigualdad? Acaso los EEUU pueden ser obligados a comerciar en condiciones de respeto mutuo, o en condiciones de solidaridad, tal como dice el Alba? Acaso los bolivianos no entienden nada del proceso de acumulacin capitalista y sus leyes? Aprendern ahora.

En Venezuela las cosas no nos van por el camino previsto

Nosotros hemos hecho siempre lo mismo, con desprecio absoluto por todas las leyes locales. Lo mismo ocurri en Venezuela con el pobrecito Guaid, al que le di su versin ms popular porque resultaba conveniente.

Lo autonombre, le di dlares y l, claro, estuvo de acuerdo. Sigui el guin y nosotros cremos que le estaban temblando las bases populares a Nicols Maduro. Calculamos mal y el pueblo ha incorporado a las excelentes fuerzas armadas bolivarianas una enorme milicia perfectamente armada.

A su modelo de guerra de todo el pueblo, yo les he respondido con l de guerra de todos los mercenarios. Supongo que no hay nada que hacer por el camino previsto.

Les hice ver, no obstante, quien manda en el amplio espacio global y extra espacial y ah est el asalto a embajadas de Venezuela, el nombramiento de un Mando Espacial y las agresiones constantes a Venezuela.

Volviendo al ingenuo Evo

He ledo varias entrevistas que le han hecho al expresidente de Bolivia, Evo Morales. l, por su ingenuidad, ha proporcionado involuntariamente, por supuesto- la mayor ayuda al golpe lento que hemos realizado. El aymara saba que el golpe se estaba realizando pero se haba quedado sin armas y sin argumentos. En nuestra primera y larga fase de denuncia del fraude electoral, desde mucho antes de que las elecciones tuvieran lugar, Evo recurri a su peor enemigo, la OEA; nada menos que nuestro Ministerio de las Colonias como lo haba rebautizado con razn, Fidel Castro.

Al cubano, aunque lo odio con todas mis fuerzas, lo denomino para mis adentros gran valedor de la soberana y la independencia de Amrica Latina. Todo lo que detestan las elites en Estados Unidos. Sin embargo, Yo, el Emperador, no puedo caer en el desprecio al enemigo. S que sera letal.

Para mayor error, la OEA es el organismo a travs del cual nosotros estamos intentando demoler la gigantesca obra de Hugo Chaves, hueso duro en estos momentos porque alcanza a todo el continente al sur del Ro Bravo. Chaves y Maduro, siguiendo a Fidel Castro, han puesto en marcha una estrategia de defensa: guerra de todo un pueblo que nos ha trado siempre dolores de cabeza insoportables. Venezuela se ha convertido en un fortn invulnerable, con alianzas externas que se extienden a la defensa. Su armamento de origen ruso y chino puede defender al pas y llevar la guerra a los propios EEUU, despus de destruir a nuestros dos grupos de portaviones dependientes del Mando Sur y de la IV Flota.

Si la guerra sigue por ese lado, Colombia ver destruidas sus Fuerzas Armadas y sus grupos paramilitares. La revolucin entrar en esa tierra que dicen que traicion a Bolvar. Si eso va por ah, los EEUU perdern la invulnerabilidad de su territorio. En ese caso, la locura colectiva llegar a nuestras lites que tendrn que pedir la paz.

Volviendo al ingenuo Evo, l mismo le ha dado la razn al general Kaliman al utilizar ambos el mismo argumento para que el entonces presidente Evo abandonase su puesto: evitar la guerra civil en Bolivia.

En estos momentos Evo est siguiendo el guin de la presidenta autonombrada, la Tal ez. Acepta las elecciones y, por lo tanto, su calidad de expresidente con todo lo que conlleva eso. Ahora ha aceptado no ser candidato para dirigir la campaa del MAS desde Argentina. Por otro lado, Evo se ha mostrado en los ltimos tiempos como un hombre sorprendido y superado por los acontecimientos. Le iremos arrinconando poco a poco sin crear mucho revuelo.

Tal vez la respuesta del pueblo sea ms incierta y no logremos los objetivos preparados con tanto tiempo. Tal vez la lucha contine en Bolivia y la situacin empeore en Chile.

En ese caso todos los rboles de todos los bosques, marcharn sobre Washington y yo perder mi trono imperial.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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