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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-01-2020

Qu ser del movimiento de protesta en 2020?

Harith Hasan
Middle East Eye


Si la vuelta al statu quo ya no es posible, un cambio radical -como la supresin completa de la oligarqua en el poder- sigue siendo algo poco probable.

Este ao quedar en la memoria debido a las manifestaciones antigubernamentales ms importantes y ms duraderas de la historia moderna de Irak.

Lo que comenz en octubre como una manifestacin relativamente pequea realizada por jvenes, en su mayor parte sin empleo o en subempleo, se ha convertido rpidamente en un movimiento de masas que exige la cada del rgimen. El gobierno y sus milicias paramilitares aliadas han respondido con una violencia desproporcionada, matando hasta ahora a ms de 400 manifestantes e hiriendo a miles.

En parte como reaccin a esta represin, grupos de manifestantes han atacado oficinas de partidos polticos y de paramilitares, as como consulados iranes de Kerbala y Nadjaf. Las y los manifestantes han obligado finalmente al Primer Ministro Adel Abdel-Mehdi a dimitir, pero esto no poda tener ms que un impacto menor en la confrontacin y las negociaciones entre la calle y las facciones en el poder.

Cambios cosmticos

Los grupos polticos que pusieron a Adel Abdel-Mehdi en su posicin siguen teniendo en sus manos el poder de nombrar un nuevo Primer Ministro y de determinar la trayectoria del pas en 2020. Maniobrarn para mantener el statu quo dndole cambios cosmticos al sistema y manejando el bastn y la zanahoria para debilitar o desmantelar al movimiento de protesta.

Sin embargo, le lite poltica est confrontada a una vigilancia sin precedentes por parte de la sociedad irak, y su esperado fracaso en la puesta en marcha de las reformas ms importantes podra dinamizar an ms el movimiento de protesta. Las prximas etapas que debe franquear la lite, comenzando por la seleccin de un nuevo Primer Ministro y la aprobacin de una nueva ley electoral, determinarn la trayectoria de los acontecimientos en 2020.

Es difcil imaginar un proceso harmonioso por el que las facciones dirigentes tomaran las buenas decisiones, cerrando as la distancia de confianza entre ellas y el pblico. Estas facciones han canalizado de forma parasitaria los recursos del Estado hacia sus milicias y redes clientelistas, y su supervivencia depende de la perpetuacin del sistema de reparto del poder (conocido como muhassesa), que distribuye estos recursos entre ellas a la vez que atena la responsabilidad de los fracasos y de los disfuncionamientos del gobierno.

La clase dirigente se ha asegurado poder permanecer en el poder y continuar extrayendo los recursos atacando al Estado de derecho, manipulando las elecciones y haciendo uso de la violencia legal y extralegal.

Las y los manifestantes demandan el final de estas prcticas parasitarias reforzando la imposicin del Estado de derecho para esas facciones, introduciendo un sistema electoral que no reproduzca su dominacin y poniendo fin al reparto de los puestos y de los recursos del Estado. Tales reformas, si fueran puestas en prctica de forma autntica, debilitaran probablemente a las facciones dominantes -y esa es la razn para considerar ingenuo esperar que se sometan voluntariamente a dichas reformas.

Afirmar su dominacin

De hecho, algunas de estas facciones, principalmente las apoyadas por Irn, continan promoviendo la versin de los acontecimientos segn la cual el movimiento de protesta sera un complot del extranjero. Adems de la supuesta implicacin de milicias apoyadas por Irn en la represin, el secuestro y la intimidacin de activistas, han organizado contramanifestaciones concebidas como una tentativa de retirar elementos desordenados de la plaza Tahrir, un lugar emblemtico de la protesta en la capital Bagdad.

Las facciones dominantes en el seno del gobierno podran decidir intensificar la utilizacin de medidas opresivas, afirmando an ms su dominacin sobre los aparatos de seguridad y haciendo de Irak un Estado ms autoritario. Ya se han cerrado medios simpatizantes del movimiento de protesta, internet ha sido suspendido de forma intermitente y ninguno de los principales dirigentes que han ordenado el asesinato de manifestantes ha sido llevado ante la justicia.

Pero el autoritarismo significa una mayor consolidacin del poder entre las manos de una faccin dominante, si no nica, lo que no es el caso actualmente, dada la naturaleza fragmentada del poder en Irak. El coste de tal planteamiento podra revelarse muy elevado, dado que otras fuerzas polticas y de sociedad se le resistiran para proteger sus propias partes de poder, de autonoma o de influencia.

No hay visin clara para unir a las facciones en el poder, y algunas de ellas utilizan la crisis actual para mejorar su peso poltico y su influencia, lo que complica an ms la situacin.

La dimisin de Abdel-Mehdi ha puesto fin a la asociacin poco clara entre la coalicin Sairun de Moqtada al-Sadr y el Fateh, una alianza de partidos y de paramilitares apoyados por Irn. Las dos coaliciones eligieron a Abdel Mehdi como candidato de compromiso en 2018. Sadr ha declarado que no formara parte de un nuevo acuerdo entre lites para nombrar el prximo Primer Ministro sin obtener la aprobacin de la gente que se manifiesta.

Llegar a un nuevo acuerdo

Aunque se haya aprovechado del sistema de reparto del poder, Sadr saca en gran parte su poder poltico del movimiento popular constituido por sus partidarios entre la poblacin chita, en su mayor parte desfavorecida. En tanto que lder populista, no puede mantener este poder (que est ya amenazado por el movimiento de protesta independiente y popular) permaneciendo por entero del lado de la lite dirigente. Al mismo tiempo, podra verlo como una oportunidad de cambiar la ecuacin poltica en su favor.

El muy influyente gran ayatol Al Sistani, cuyo sermn del 29 de noviembre fue interpretado por Abdel Mehdi como una demanda de dimisin, ha ordenado a sus representantes que no apoyen a ningn candidato, pues piensa que las lites polticas deberan salvarse adoptando verdaderas reformas.

Esto ha puesto al Fateh y a sus grupos aliados, como los dirigidos por Nouri al-Maliki y Falih al-Fayyad, frente a una decisin difcil. Si seleccionan un candidato sin la aprobacin de Sadr o el apoyo de Sistani, entrarn en confrontacin directa con la calle. Su opcin ideal sera lograr un nuevo acuerdo con Sadr, lo que podra significar aceptar un reparto del poder menos favorable que el asegurado por la opcin de Abdel Mehdi.

Dicho esto, todo acuerdo potencial estar en gran medida influenciado por la reaccin de la calle. Hoy, el factor determinante del cambio es la capacidad de un gran nmero de irakes para movilizarse y coordinar acciones de protesta sin la participacin ni la manipulacin de un grupo poltico organizado. El xito del movimiento de protesta se basa en su capacidad para desarrollar un programa coherente para el futuro y a transformar la movilizacin de la calle en una fuerza poltica organizada.

Elaborar una alternativa clara

En Irak, igual que en muchos otros pases, este tipo de movimiento de protesta sin direccin y no partidario se ha revelado capaz de sorprender a las lites dirigentes, pero ha fracasado a menudo en elaborar una alternativa clara o en transformar la movilizacin de la calle en una victoria electoral.

Adems, la capacidad de las y los manifestantes de conservar el apoyo de la sociedad es otro desafo, tanto ms cuanto que las fuerzas del rgimen intentan poner en evidencia el lado "desordenado" de las manifestaciones y las acciones de los elementos menos disciplinados de entre quienes participan en las manifestaciones. Sin el apoyo y la simpata de la mayor parte de los segmentos de la sociedad, las y los manifestantes tendrn dificultades para mantener el nivel de movilizacin y de resiliencia del que han gozado hasta ahora y podran sufrir una "fatiga revolucionaria", lo que les hara vulnerables a las tentativas de intimidacin de las facciones dirigentes.

Si la vuelta al statu quo de antes de octubre ya no es posible, un cambio radical, es decir la supresin completa de la oligarqua en el poder, sigue siendo poco probable. En lugar de esto, la confrontacin y la negociacin entre la calle y la oligarqua proseguirn y su resultado depender de quien de las dos partes de pruebas de mayor capacidad de resistencia y de adaptacin.

Harith Hasan es responsable de investigacin en el Carnegie Middle East Center y becario en el SFM de la Universidad de Europa Central.

https://www.middleeasteye.net/fr/opinion-fr/que-deviendra-le-mouvement-de-protestation-irakien-en-2020

Traduccin: Faustino Eguberri para viento sur

https://vientosur.info/spip.php?article15454



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