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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2020

La interpretacin de la protesta social del paro del 21 de noviembre del 2019

Horacio Duque
Rebelin


Las sorpresivas y masivas protestas sociales desatadas con la formidable movilizacin del 21 de noviembre del 2019 plantean grandes retos analticos para las ciencias sociales crticas en Colombia en la perspectiva de ampliar y cualificar la actual oleada de acciones colectivas contra el neoliberalismo y las estructuras de dominacin oligrquica.

Superar viejos esquemas.

La protesta colombiana en curso exige, como lo seala Antn [1] , una aproximacin critica de los lmites y deficiencias interpretativas de las principales teoras que desde los aos 60 del siglo XX han ofrecido una explicacin de los movimientos sociales y la accin colectiva popular [2] . Me refiero al estructuralismo o determinismo econmico; a la teora de la estructura de oportunidades polticas, tambin estructuralista en su versin ms rgida, que hace depender el movimiento de protesta de las instituciones polticas; a la teora de la interrelacin entre oportunidades polticas, amenazas y procesos enmarcadores; a la ruta terica hacia una explicacin ms dinmica y relacional; a las insuficiencias del paradigma individualista postmoderno; a la unilateralidad del enfoque cultural que revaloriza la importancia de los componentes subjetivos pero infravalora el peso de la situacin de desigualdad social y los motivos socioeconmicos y de poder.

Paradigmas que vienen a ser sustituidos con varios criterios tericos de un nuevo enfoque social y crtico para interpretar mejor las nuevas realidades, que partiendo de la singularidad del actual y diverso movimiento de protesta social, en esta nueva fase histrica, indica los criterios bsicos para una explicacin dinmica de la pugna sociopoltica y cultural de los sujetos en este contexto.

El anlisis actual.

Hoy, el anlisis de los movimientos sociales y la accin colectiva debe tener en cuenta tres elementos (Tarrow, 2012; Tilly, 2010; Tilly et al., 2005): 1) estructura de oportunidades polticas; 2) razones o contenido de las protestas, y 3) cultura sociopoltica. El primero se refiere a las posibilidades de poder articular y expresar la accin colectiva teniendo en cuenta las condiciones de cierre y/o apertura que facilitan o imponen el poder poltico y econmico. El segundo seala los motivos de la protesta social y define los objetivos expresivos y reivindicativos y su orientacin sociopoltica. El tercero contiene los grados y el carcter de la conciencia social, los valores existentes y las caractersticas de los actores y sujetos colectivos. Los tres estn interrelacionados. Este enfoque ms multilateral, dinmico y relacional, ha llevado a superar algunas unilateralidades en la interpretacin de las actuales resistencias colectivas y la conformacin de nuevos o renovados sujetos sociopolticos.

La relacin entre estructuras y sujetos.

La apuesta es por una interpretacin basada en la interaccin entre estructuras y sujetos, por un paradigma social, relacional e histrico que parte del conflicto social, de la conformacin de procesos de movilizacin social y cambio sociopoltico. Se trata de la revalorizacin del papel de la propia gente, de su situacin, su experiencia y su cultura, as como de los sectores ms activos y su representacin social y poltica, es decir, de los sujetos sociopolticos.

En sntesis, una interpretacin dinmica y relacional de la protesta popular en curso.

Es la explicacin de la dimensin y la orientacin de la actual protesta, que no se pueden achacar a las oportunidades en el campo institucional, sino todo lo contrario, a las amenazas o agravios, a la importancia del problema socioeconmico y democrtico y la responsabilidad de las lites dominantes por su agravamiento.

En ese sentido, como lo resalta Antn, las ltimas elaboraciones de significados especialistas (McAdam, McCarthy y Zald, Tarrow y Tilly), han progresado en esa interrelacin de las oportunidades polticas y los procesos enmarcadores, as como en una valoracin dinmica y relacional.

La actual protesta popular es un proceso que combina la agresin socioeconmica (el paquetazo neoliberal contra las pensiones y el trabajo)y el autoritarismo poltico del poder (que pretende destruir los acuerdos de paz con el exterminio de los lideres) con una indignacin profunda, asentada en una arraigada cultura democrtica y de justicia social, y una ciudadana activa y un tejido asociativo capaz de articular grandes movilizaciones sociales como la del 21 de noviembre y las sucesivas manifestaciones populares.

La vieja topologa de los movimientos.

Desde el contexto histrico conviene tener en cuenta que el actual movimiento social colombiano no puede interpretarse con simpleza desde lo que han sido los procesos clsicos de la accin colectiva.

En el plano histrico y terico se haba realizado una clasificacin: viejos movimientos sociales (sindical, vecinal) de carcter socioeconmico y redistributivo; nuevos movimientos sociales (feminista, ecologista, derechos civiles) basados en la exigencia de reconocimiento de nuevos derechos y actores, y poniendo el nfasis, en algunos casos, en su carcter cultural.

El actual movimiento de protesta, al hilo analtico de Antn, se puede englobar en la experiencia ms general de tres tipos de pugna sociopoltica frente al poder: procesos de cambio (poltico) democrtico, contra la violencia autoritaria y la dominacin y por la ampliacin de las libertades polticas y la participacin popular; de cambio social y econmico de distintas dinmicas de desigualdad social, de transformacin de la estructura socioeconmica y las relaciones de dominacin sobre las capas populares y subordinadas, incluido pueblos oprimidos; de cambio sociocultural frente a la discriminacin en diversos campos y distintos sectores sociales.

Los tres procesos se pueden combinar desde la perspectiva de una democracia poltica, social y econmica ms avanzada y frente a las relaciones de dominacin u opresin que imponen las lites y capas privilegiadas o dominantes.

Pero hay que considerar que en las contiendas polticas y sociales, normalmente, aparecen por separado tres tipos de movimientos: movilizaciones o revueltas (solo) polticas o democrticas, sin cuestionar el sistema econmico y la desigualdad social; movimientos econmicos (sindicales o redistribuidores), de defensa de derechos socio laborales, sin cuestionar el rgimen poltico y su dficit democrtico o infravalorando otros tipos de injusticias; nuevos movimientos sociales, con dinmicas de cambio cultural pero que tambin apuntan a diversas desigualdades u opresiones (de mujeres, tnicas) dentro de las relaciones sociales, incluidas las internacionales (amenazas de guerra o inseguridad y de cooperacin o solidaridad) y del medio ambiente.

Sin embargo, en la lnea de Antn, el actual proceso de movilizacin no encaja en ninguno de los tres, es una combinacin de ellos pero con una nueva dimensin global o sistmica, aunque vinculada tambin a realidades y reivindicaciones muy concretas y locales. Se basa en la percepcin y la confrontacin con la situacin de sufrimiento popular y la nueva cuestin social, se enfrenta al autoritarismo poltico, se fundamenta en una cultura cvica de los derechos (humanos) sociales, civiles y polticos y apunta a una dinmica social ms democrtica y liberadora. Este deseo de cambio universalista se ha ido combinando y nutriendo con exigencias particulares e inmediatas como las incluidas en el Pliego de los 104 puntos.

La percepcin de agravios especficos y conjuntos de injusticias exteriores hacen saltar al movimiento estar hartos de una situacin se asienta ms que en otros movimientos en la existencia de una objetiva agravacin del contexto. La gente decide que la situacin es insoportable.

Tambin hay que resaltar la interrelacin entre diversos procesos: el agravamiento de las condiciones materiales de la mayora de la poblacin (no solo del contexto, como realidad exterior a las personas); la conciencia social de los agravios e injusticias (enjuiciadas desde unos valores democrticos y de justicia social, opuestos al discurso de la austeridad); el bloqueo institucional y el carcter problemtico o insuficiente de la clase poltica gobernante como representante, regulador o solucionador de los problemas y demandas de la sociedad, y la necesidad de una accin popular que va creando una identidad colectiva diferenciada de las lites dominantes.

La causa del inicio y el desarrollo del proceso no es externa a la propia gente indignada. Es la situacin, la experiencia y la ausencia de perspectivas (institucionales, econmicas) de solucin (ms bien de su agravamiento), contrastadas con su propia cultura democrtica y de derechos sociales, lo que genera la indignacin, la oposicin y la resistencia social de una amplia capa de la sociedad. La indignacin es un proceso acumulativo a la situacin anterior a la crisis, pero cobra un fuerte impulso con los dos acontecimientos y etapas de mayor impacto: primero, con el comienzo de la crisis econmica y sus graves e injustas consecuencias, con un fuerte y masivo descontento popular.

La correlacin de fuerzas.

La causa de la movilizacin popular (progresista) no es la forma del rgimen sino la relacin de fuerzas entre los actores; es decir el conflicto entre unos gestores (de recortes sociales y democrticos), con un deterioro de su representatividad y legitimidad, y unos agentes representativos que encauzan las demandas ciudadanas existentes en ese momento. Esa interaccin (lucha, acuerdos, equilibrios) permite incrementar o debilitar la accin colectiva y/o la integracin-represin y condiciona su proceso y sus resultados.

Los resultados de la contienda sociopoltica y la pugna cultural dependen de esa correlacin de fuerzas. Vencer un poder dbil, ilegtimo y dividido, o cambiar aspectos parciales y no sistmicos (de la estructura econmica y de poder) puede ser suficiente a travs de un movimiento popular menos potente, con menores aliados y con limitado apoyo social o presencia institucional. Al mismo tiempo, un movimiento social ms consistente puede fracasar al tener enfrente a un poder ms fuerte o aspirar a objetivos ms ambiciosos (aunque pudieran derivar en otras ventajas reivindicativas, sociopolticas, organizativas y de legitimidad ciudadana). El xito o el fracaso de una dinmica de indignacin y protesta social se deben medir en una doble dimensin: conquista reivindicativa a corto plazo; avances y retrocesos de las fuerzas en presencia, de sus capacidades y legitimidad, manifestados tambin de forma concreta e inmediata, y que favorecen o perjudican las transformaciones a medio plazo. Por tanto, los resultados en los dos planos dependen de la interaccin de tres elementos: la envergadura de los objetivos planteados; la relacin entre, por un lado, la capacidad, cohesin y apoyo social del movimiento y, por otro lado, la fortaleza econmica e institucional y la legitimidad del bloque del poder, y los cambios en los equilibrios entre esos dos campos.

La mediacin sociopoltica.

En las actuales protestas es fundamental la mediacin sociopoltica/institucional, el papel de los agentes y la cultura, con la funcin contradictoria de las normas, creencias y valores. Junto con el anlisis de las condiciones materiales y subjetivas de la poblacin, el aspecto principal es la interpretacin, histrica y relacional, del comportamiento, la experiencia y los vnculos de colaboracin y oposicin de los distintos grupos o capas sociales, y su conexin con esas condiciones. Lo que supone una reafirmacin del sujeto individual, su capacidad autnoma y reflexiva, as como sus derechos individuales y colectivos; al mismo tiempo y de forma interrelacionada que se avanza en el empoderamiento de la ciudadana, en la conformacin de un sujeto social progresista. Y todo ello contando con la influencia de la situacin material, las estructuras sociales, econmicas y polticas y los contextos histricos y culturales.

La movilizacin cvica, la protesta social, no se genera (automticamente) por condiciones y medidas econmicas o polticas externas a la situacin directa y real de las personas. La causa del movimiento social no es una estructura o un contexto, ni siquiera una agresin o un mayor sufrimiento (ante los que se puede reaccionar con miedo, sumisin, resignacin o adaptacin). En ese caso, la movilizacin popular, su origen, dimensin, carcter y continuidad dependera fundamentalmente de esos factores externos, estara dependiente de ellos y sus agentes: a mayor sufrimiento, mayor resistencia; a mayores agresiones, mayores respuestas; o bien, lo contrario, a mayores oportunidades (debilidad del poder) o expectativas (eleccin racional), mayores movilizaciones. Es el conflicto entre los distintos sujetos sociales (o actores econmicos y agentes sociopolticos), el (des)equilibrio en la pugna entre ellos, lo que configura el proceso de la contienda sociopoltica o cultural, incluida la propia formacin de cada sujeto social. El avance o el retroceso dependen de la relacin de fuerzas entre ambos (o diversos) actores. No es, por tanto, el aspecto unilateral del grado de oportunidad o debilidad que ofrece poder, o bien su carcter agresivo y amenazante, lo que explica el carcter y la dimensin del movimiento social. Tampoco, la gravedad de las agresiones o retrocesos materiales, econmicos o sociales.

La explicacin de la indignacin y la protesta social pasa por la combinacin relacional e histrica de las dos (o ms) dinmicas en pugna. El impulso decisivo es la actitud de la mayora de la sociedad y sus principales actores, confrontada a su situacin y la actuacin de las clases dominantes. Se trata de comparar la fuerza interna existente en la sociedad y sus sectores ms activos o avanzados frente a la fuerza externa del establishment, segn su poder, cohesin y legitimidad. Esa capacidad popular de protesta y de cambio est condicionada por su posicin social, por su experiencia respecto a esa problemtica y su percepcin como injusta, al contrastarla con su cultura cvica, sus valores ticos y democrticos. Y para evaluar su capacidad movilizadora tambin hay que contar con sus recursos disponibles, sus formas expresivas, su apoyo social y sus expectativas de resultados en distintos planos.

Tilly es quiz el historiador ms significativo en el estudio de los movimientos sociales y la contienda poltica y quin ha desarrollado y matizado ms este nuevo paradigma interpretativo, conocido como proceso poltico, dice Antn.

Se trata de un modelo histrico estructural en el que cabe la influencia de las dinmicas culturales, pero que pone el acento en la idea de que la accin colectiva depende del tipo de autoridades y estructuras del poder poltico a las que se enfrentan los sectores disconformes. En esta formulacin ms esquemtica podra admitirse la expresin depende o, en otros casos, condiciona o influye, al no ser demasiado rgidas (como determina).

Para el anlisis no se trata slo de tener en cuenta las condiciones sino por qu y cmo se origina la accin: injusticia real y percibida (condicin y subjetividad) y motivacin de un actor para la demanda, creando nuevas oportunidades y produciendo el reajuste del equilibrio (correlacin de fuerzas) de las relaciones sociales y de poder

Para elaborar una teora social ms dinmica sobre las protestas sociales hay que desarrollar el proceso de conformacin de, por un lado, los motivos y sujetos y, por otro lado, el bloqueo de las autoridades, que hacen conveniente o necesaria la protesta social para reivindicar las demandas insatisfechas y rechazar las desigualdades, las injusticias y los recortes o contrarreformas. No solo se encadenan mecanismos (como la polarizacin social, la intermediacin y la aparicin de nuevos sujetos), caractersticos de la accin colectiva. Se interrelacionan distintos componentes: a) situaciones desiguales u opresivas; b) percibidas como injustas a partir de una cultura o unos valores; c) gestin o responsabilidad del poder, as como el mayor o menor bloqueo institucional, con oportunidades y/o amenazas; d) actores sociales; e) demandas populares de mejoras, igualdad, liberacin; f) accin colectiva con su tipo, estructura de movilizacin, repertorios Es decir, con la doble interaccin de esos elementos externos e internos, as como materiales y culturales, se puede construir un modelo ms dinmico y relacional.

Son, pues, unos elementos tericos para intentar interpretar las actuales protestas sociales colombianas.

Notas:

[1] Este texto de anlisis sobre las actuales protestas populares en Colombia se apoya y recoge la reflexin de Antonio Antn sobre las protestas populares ocurridas despus de la crisis financiera del 2008 incluida en el siguiente texto consultado el 5 de enero del 2020 http://www.pensamientocritico.org/antant0614.htm

[2] Ver al respecto el siguiente texto de Pablo Iglesias https://eprints.ucm.es/8458/1/T30518.pdf


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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