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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2020

Cuando la sal lo destruye todo, los efectos secundarios de la mayor planta desalinizadora de Chile

John Bartlett
El diario


- Antofagasta, situada en un extremo del desierto de Atacama, la zona ms seca de la Tierra, cuenta con la mayor planta desalinizadora de Latinoamrica

- Los restos de sal son devueltos al mar y estn daando el ecosistema: "Cuando navegas por esa zona el agua es completamente blanca"

- La empresa responsable argumenta que el agua aporta muchos nutrientes al mar que promueven el desarrollo de las especies

- "La contaminacin ha reducido mis ingresos a la mitad", denuncia un pescador

 

Imagen del puerto de Antofagasta, Chile PETER COLLINS CC

Eduardo Muoz entra con su vieja embarcacin en el puerto. La pintura de la proa del barco de pesca se est descascarando. El hombre parece desolado. "Antes, cuando sala a pescar regresaba con el doble de almejas", afirma con amargura mientras se sacude el pelo para quitarse la sal y deja dos grandes sacos llenos de marisco en el muelle.

"Mi suerte se acab hace unos aos, cuando empez a operar la planta de desalinizacin", lamenta. "La sal que bombean de nuevo hacia el mar lo mata todo, y ahora en el fondo del mar slo hay una gruesa capa de lodo".

Muoz vive y pesca en La Chimba, un destartalado suburbio costero de Antofagasta, una ciudad de 360.000 habitantes situada en los ridos llanos del norte de Chile y el mayor asentamiento en el desierto de Atacama, el lugar ms seco de la Tierra.

La desalinizacin es una de las tcnicas ms utilizadas en la actualidad para abordar la escasez de agua en todo el mundo y se utiliza profusamente en el Mediterrneo y en Oriente Medio. La primera planta del Reino Unido se inaugur en Londres en 2010.

La primera planta desalinizadora de Chile comenz a operar en el barrio de Muoz en 2003, bombeando 150 litros de agua potable por segundo hacia Antofagasta para dar una respuesta a la extrema necesidad de agua dulce de la ciudad.

Esta instalacin ha ido aumentando gradualmente su rendimiento hasta convertirse en la mayor planta desalinizadora de Latinoamrica. De hecho, en la actualidad produce 1.056 litros por segundo. Suministra el 82,5% del agua potable de Antofagasta. El resto se obtiene a partir de las escasas reservas de agua potable de la ciudad. En la regin de Antofagasta, que cuenta con 600.000 habitantes, el 56,3% del agua potable consumida es agua de mar desalinizada.

La constante lucha por el agua

Encontrar agua en el desierto nunca ha sido fcil. "Un denominador comn de la historia de la ciudad ha sido la lucha por obtener agua dulce", afirma el historiador Floreal Recabarren, de 92 aos, en un caf del centro de la ciudad. Mientras comparte sus experiencias, golpea impacientemente los adoquines con su bastn.

Nacido en 1927, Recabarren fue alcalde de la ciudad en la dcada de los 60 y de nuevo, en la dcada de los 90. Explica que en los aos cincuenta Antofagasta estuvo un ao entero sin agua dulce y unos camiones cargados con agua clorada abastecieron a la ciudad durante ese periodo. Muchas casas antiguas de los suburbios todava conservan en sus tejados los grandes depsitos de agua que servan para guardar el agua.

Durante mucho tiempo la regin ha sido el motor industrial de la economa chilena, y la zona est salpicada de profundos pozos mineros excavados en el desierto. La mina Escondida, situada cerca de la ciudad, es la mayor mina de cobre del mundo.

Debido a que la minera requera grandes cantidades de agua, las cuencas de Antofagasta se fueron drenando hasta que en el ao 2000 las autoridades reconocieron oficialmente que el ro Loa, en el norte de la regin, su principal fuente de agua superficial, se haba secado.

Con el paso de los aos, la tecnologa de desalinizacin industrial lleg a la zona y las empresas mineras instalaron sus propias instalaciones. Desalinizaban el agua y bombeaban la sal restante hacia el mar.

"Antes, nuestro mayor problema era la alta concentracin de arsnico en el suelo, ya que se filtraba al agua", explica Recabarren. El hombre se sube las mangas de la camisa para mostrar unas manchas blancas en la piel que indican que en su da sufri una intoxicacin por metales pesados.

"De hecho, una mujer que lleg de Espaa en los aos 50 muri poco despus y la autopsia concluy que la haban envenenado", recuerda. "El caso provoc un gran revuelo, pero al final result que la haba matado la alta concentracin de arsnico". "Ya no tenemos ese problema; la calidad del agua es muy buena ahora gracias a la desalinizacin", concluye.

Aunque nadie cuestiona que la ciudad necesita tener acceso a una fuente de agua potable, s ha ido aumentando la preocupacin por el impacto ecolgico de este tipo de tecnologa.

Una torre de succin en el fondo del mar, situada a poco ms de 300 metros de la orilla y a 20 metros por debajo de la superficie, extrae el agua y, a travs de una tubera, la bombea hacia la planta. Segn los operarios, la bombean lentamente y no supone ninguna amenaza para la vida marina.

Unos grandes tanques que contienen capas de antracita y arena eliminan las partculas ms grandes, antes de que el agua pase a travs de membranas semipermeables fuertemente enrolladas y bajo alta presin contenidas dentro de cilindros. El agua filtrada se separa en salmuera espesa y agua purificada, que se remineraliza con compuestos de calcio antes de ser bombeada hacia Antofagasta.

Un litro de agua de mar tarda aproximadamente 40 minutos en ser aspirado del lecho marino, procesado por la planta y bombeado hacia Antofagasta como agua potable. La salmuera se bombea de nuevo al mar a travs de difusores situados a 200 metros de la costa. Muoz afirma que esta salmuera est terminando con la fauna y la flora marinas.

"Cuando navegas por esa zona, el agua es completamente blanca, parece que haya estado nevando", seala Rodrigo Orrego, un bilogo marino de la Universidad de Antofagasta que lleva a cabo un trabajo de campo cerca de las tuberas de aguas residuales. "Cuanto ms cerca nos situamos del vertido, podemos observar cmo algunas especies de anmona y de almeja han desaparecido y otras especies estn desapareciendo gradualmente". Sin embargo, no hay unanimidad en cuanto al impacto ambiental de estos desechos.

"Hay muchos mitos y desinformacin en torno a la desalinizacin", afirma Mario Corvaln en la sede de Aguas Antofagasta, la empresa privada que opera la planta de La Chimba y tiene el monopolio de los servicios sanitarios de la regin hasta 2033.

"De hecho, nuestros estudios han demostrado que las aguas residuales que bombeamos de vuelta al mar contienen una concentracin tan alta de nutrientes que promueve un mayor desarrollo de fauna y flora marina cerca de la salida", afirma.

"Algunas personas nos llaman para explicarnos que cuando abren los grifos, sus casas huelen a mar, pero esto no puede ser nuestra culpa", afirma el ingeniero Carlos Jorquera con una sonrisa mientras inspecciona una serie de vlvulas en la planta.
"El agua que sale de la planta contiene cantidades imperceptibles de impurezas adems de lo que se agrega en el proceso de remineralizacin", explica.
Sin embargo, persiste la preocupacin sobre la viabilidad a largo plazo de depender tanto de la desalinizacin.

"El proceso no est regulado", dice Orrego. "No se han aprobado leyes sobre la desalinizacin en Chile y ese es nuestro mayor problema", aade.

Desde un punto de vista legal, el proceso se rige por las leyes del mar y no por las leyes terrestres, lo que significa que el cdigo de agua tramitado durante la era neoliberal de la dictadura, que mercantiliza y privatiza el uso del agua, no se aplica al agua desalinizada.

El proceso de desalinizacin tambin requiere enormes cantidades de energa. Por cada litro de agua potable que se produce en La Chimba, el 69% de los gastos incurridos son para alimentar la planta, en comparacin con slo el 9% para los procedimientos convencionales de tratamiento de agua.

Dado que la crisis del agua en Chile se intensificar en los prximos aos en el centro y norte del pas, es probable que la desalinizacin sea una parte importante de los planes nacionales que se impulsen para mitigar los problemas relacionados con la escasez.

Por ello, los polticos locales han querido volver a poner sobre la mesa la necesidad de que el pas apueste por las energas renovables y a alcanzar la neutralidad de carbono para el ao 2030.

Muoz no puede permitirse el lujo de hacer planes a largo plazo ya que su forma de vida ya est siendo amenazada en la actualidad. Las zonas de pesca estn estrictamente delimitadas por ley, lo que significa que no puede desplazarse a otros puntos del litoral para pescar marisco.

"La contaminacin de la zona ha reducido mis ingresos a la mitad", lamenta. "No puedo hacer nada, alguien tiene que ayudarnos ya que a los pescadores nadie los escucha".

Traducido por Emma Reverter

Fuente: https://www.eldiario.es/theguardian/destruye-elevado-coste-obtener-Chile_0_980602457.html



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