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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2020

Lamentamos que el Gobierno nacional siga premiando a militares comprometidos con graves violaciones de los derechos humanos

Juan Fernando Quintero
MOVICE


El Movimiento Nacional de Vctimas de Crmenes de Estado Captulo Antioquia y la Mesa Departamental sobre Desaparicin Forzada de Antioquia celebran la salida del general Nicasio de Jess Martnez Espinel como comandante de las Fuerzas Armadas, quien desde su nombramiento ha sido cuestionado por las organizaciones de vctimas y de derechos humanos por estar involucrado en al menos 75 ejecuciones extrajudiciales. Estos hechos que constituyen graves violaciones a los derechos humanos siguen estando en la impunidad por lo que esperamos que haya acciones efectivas por parte de la Fiscala General de la Nacin para investigar y sancionar los hechos.

De igual manera, exigimos a las autoridades judiciales se avance en las investigaciones y esclarecimiento sobre los nuevos casos de ejecuciones extrajudiciales que se vienen dando en el pas y que estn relacionados con las directrices impartidas por el general Martnez para promover resultados de las trapas como lo dio a conocer el peridico The New York Times que reviven la prctica impulsada desde el Gobierno de lvaro Uribe Vlez en el marco de la seguridad democrtica, que le cost la vida y la libertad a ms de cinco mil personas en el pas. Muchas de estas vctimas fueron desaparecidas forzadamente como se ha conocido recientemente por testimonios de comparecientes ante la Jurisdiccin Especial para la Paz.

Asimismo, lamentamos que el Gobierno nacional siga premiando a militares comprometidos con graves violaciones a los derechos humanos, favoreciendo la impunidad de los mismos al nombrar en la comandancia del ejrcito a personas cuestionadas por casos de ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas. En tal sentido rechazamos el nombramiento del mayor general Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda como comandante del Ejrcito Nacional, quien no ha sido investigado por la desaparicin forzada de Jaime Enrique Quintero Cano, ocurrida el nueve de marzo de 1995. De acuerdo con testimonio de la familia, Jaime Enrique se present voluntariamente el da primero de marzo de 1995 a la IV Brigada del ejrcito para prestar el servicio militar. All fue seleccionado para integrar el segundo contingente de 1995, orgnico del Batalln de Infanteria No. 31 Voltigeros. Posteriormente Jaime Enrique le inform a su familia que lo trasladaban a la brigada XVII en la zona del Urab. Despus de esto su familia intent comunicarse con l pero ya no obtuvieron ninguna respuesta y hasta la fecha sigue estando desaparecido.

De acuerdo con testimonios de otros militares, Jaime Enrique tuvo un altercado con el entonces capitn Zapateiro quien no inicio una investigacin ni le impuso ninguna sancin sino que lo desvincul del ejrcito y orden que fuera devuelvo inmediatamente a Medelln. De acuerdo con informacin castrense se deleg al seor Edison de Armas Avila, delegado del Distrito Militar No. 26 para que trasladara a la vctima quien lo embarco en un vehculo a la capital antioquea. Una de las versiones sobre los hechos seala que Jaime Enrique efectivamente fue enviado en transporte pblico, pero ms adelante fue bajado del bus y asesinado por integrantes de estructuras paramilitares que operaban en la zona en ese momento.

Estos hechos no han sido plenamente investigados pese a que Jaime Enrique sigue estando desaparecido cuando era responsabilidad del ejrcito su proteccin. El actual general Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda no ha sabido explicar a la familia por qu expuls a Jaime Enrique sin haber realizado un proceso disciplinario acorde al debido proceso. Tampoco queda claro por qu decidi enviar en transporte pblico y por tierra a la vctima en una zona considerada roja, de dominio guerrillero y paramilitar. No hay que olvidar que de acuerdo con testimonios de ex jefes paramilitares como Ever Veloza, alias HH y Freddy Rendn Herrera ellos, para la fecha de la desaparicin de la vctima, tenan control en los municipios del Urab, podan entrar en cualquier momento a la Brigada 17 en Carepa y coordinaban acciones con los mandos del ejrcito, por lo

que no se comprende por qu las autoridades judiciales no han investigado al desaparicin forzada de Jaime Enrique.

Es importante aclarar que el general Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda nunca fue investigado y el caso permanece en total impunidad. El fallo al que alude el comunicado del Comando del Ejrcito del pasado 28 de diciembre se trat de una demanda administrativa de reparacin directa contra el Ministerio de Defensa por falla en el servicio, la cual fue fallada por un juez de descongestin y confirmada posteriormente por el Consejo de Estado a favor del Ministerio, pero en ella no se aborda la responsabilidad individual del general Zapateiro porque lo que se buscaba era que la familia fuera reparada por el dao causado con la desaparicin forzada de su ser querido. Cabe sealar que en dicha demanda fueron desestimados los testimonios de militares que dan cuenta de la conducta irregular del entonces Capitn Zapateiro, de la irregularidad del procedimiento y de los indicios sobre lo que pudo haberle ocurrido a Jaime Enrique. La defensa de los militares fue trasladar la responsabilidad a los grupos ilegales que operaban en la regin y acudir al reiterado mtodo de desprestigiar a la vctima sealndola de tener problemas mentales, ser drogadicto y problemtico, lo que ha sido desvirtuado por la familia e incluso, de ser cierto, no justifica la desaparicin forzada y posible asesinato de una persona.

Lo nico claro hasta la fecha es que 24 aos despus Jaime Enrique Quintero Cano se encuentra desaparecido lo que constituye una grave violacin a los derechos humanos y genera una tortura permanente a sus familiares que no han cesado en la bsqueda. Que la desaparicin ocurri despus de que el hoy general Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda ordenara sacarlo de la base militar de la brigada XVII en una zona de control paramilitar y guerrillero. Que pese a las splicas de la familia ni el general Zapateiro, ni las Fuerza Armadas, ni la Fiscala General de la Nacin, ni la Procuradura, han desplegado acciones para investigar y esclarecer los hechos. Pese a los reclamos de la familia Quintero, Jaime Enrique nunca ha sido buscado pese a la obligacin del Estado colombiano de respetar los derechos de las vctimas, especialmente el derecho de las familias a conocer el paradero de quienes han sido desaparecidos forzadamente.

Por todo lo anterior exigimos al Gobierno nacional desistir de la prctica de impunidad que favorece el accionar de los altos mandos del ejrcito comprometidos con graves violaciones a los derechos humanos, incumpliendo las obligaciones nacionales e internacionales de respetar y garantizar el Sistema Internacional de los Derechos Humanos.

Exigimos al hoy comandante general de las Fuerza Armadas, general Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda, que informe a la familia Quintero las circunstancias en las cuales fue desaparecido Jaime Enrique Quintero Cano y se comprometa con la verdad para lograr su localizacin y que se devuelto a su familia.

Exigimos a la Fiscala General de la Nacin y a la Procuradura General de la Nacin que el hecho sea investigado y se garanticen los derechos de la familia y de la sociedad a conocer la verdad sobre un crimen que constituye una grave violacin a los derechos humanos. La desaparicin forzada es un delito de carcter permanente, por tanto es obligatorio que se abra una investigacin sobre los hechos y se garanticen los derechos a la verdad, la justicia y la reparacin de la familia Quintero Cano.


Fuente original: https://prensarural.org/spip/spip.php?article24983


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