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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2020

Entrevista a la psicloga Yohanka Valds, especialista del Centro Oscar Arnulfo Romero
Desigualdades y control, trasfondo de la violencia machista

Dixie Edith
SEMlac


Amrica Latina y el Caribe es la regin ms desigual del mundo y, en ese panorama, la violencia machista es la expresin ms extrema de la desigualdad entre mujeres y hombres. Tambin es la regin ms violenta del mundo y, adems, la ms violenta con las mujeres. A juicio de la psicloga Yohanka Valds, especialista del Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR), las desigualdades de poder entre mujeres y hombres por razones de gnero se encuentran en la base de esta problemtica social y han marcado, histricamente, posiciones de privilegios para ellos y de subordinacin y sumisin para ellas.

Cules identificara como las principales desigualdades que estn en la base de las violencias contra las mujeres y las nias?

La violencia machista supera la concepcin binaria de la realidad, colocando otros rostros en las conocidas categoras de vctimas y victimarios. As, son mltiples las formas que se utilizan para excluir a quienes no se ajustan a las normas del mandato heterosexual: todos los cuerpos que desafan el orden impuesto son susceptibles de sufrir mecanismos de control. Reconociendo esta diversidad, es importante resaltar que son las mujeres y las nias las ms afectadas por la violencia machista, con profundas races en la cultura patriarcal que se reproduce desde -y mediante- imaginarios y normas sociales. En resumen, se trata de la expresin ms aguda de las desigualdades de gnero y constituye una violacin de los derechos humanos. Esta realidad compleja conecta con otras desigualdades que cotidianamente viven las mujeres por su color de la piel, escolaridad, territorio en que residen, clase social, edad, entre otras. Por tanto, analizarla requiere reconocer las distintas condiciones en las que cada mujer vive, as como visibilizar las discriminaciones que suman por ser negras, rurales, jvenes, migrantes, lesbianas, transgnero, con limitados recursos econmicos, etctera. La impunidad social en torno a este tema no es solamente la causa de la violencia machista, sino tambin su resultado. Desde el femicidio, la violencia sexual, el acoso callejero y la vulneracin de sus derechos econmicos, se pone en marcha un sistema que remite al lugar que ocupan hombres y mujeres en nuestras sociedades actuales.

Cmo se manifiesta el fenmeno en Cuba? Tienes rasgos particulares?

Es importante reconocer que es una problemtica presente. Nombrar un problema es el primer paso para abordarlo. En los ltimos aos se ha avanzado en diagnosticar, clasificar sus formas de expresin y su alcance, pero se requiere mayor profundizacin. No son pocas las personas que siguen viendo la violencia contra las mujeres como un asunto ajeno, o, incluso, solo presente en otros pases. Pero lo cierto es que cada vez ms la investigacin social, los medios de comunicacin y, ms recientemente, las redes sociales dan cuenta de estas violencias y colocan la atencin en los daos que ocasionan y en los derechos que vulneran. En Cuba existe violencia fsica, psicolgica, econmica y sexual. Por muchos aos, la fsica estuvo identificada entre las de menor alcance y, al mismo tiempo, era la que se reconoca por ser la ms visible: golpes, agresiones fsicas en una escalada que puede llegar hasta el asesinato. Por su parte, la psicolgica, tambin nombrada emocional, suele ser ms documentada, pero menos visible en la cotidianeidad, llegando incluso a ser naturalizada. Es as que humillaciones, gritos, insultos, descalificaciones, silencios prolongados y acoso (en sus distintos mbitos de expresin) suelen pasar inadvertidos. Ms recientemente, se ha colocado en el debate la violencia obsttrica y cobra mayor presencia la econmica. En todo este panorama, qu resulta comn?: son las mujeres las principales vctimas, la que llevan sus huellas y cargan sus mltiples costos. En este rpido mapeo, es clave reconocer la dimensin de los espacios; dnde ocurren estas violencias? Esta interrogante supone confrontar mitos e imaginarios muy instalados en la sociedad cubana. Y es que, como mismo no es posible hablar de un perfil de mujer vctima, tampoco las violencias que las afectan se inscriben en un solo espacio. Suceden con mucha frecuencia en sus hogares (a manos de personas cercanas y familiares), en los centros escolares, laborales y de recreacin, calles, instituciones pblicas, comunidades, en los medios de transporte, etctera. Reconocer esto es importante para visibilizar su alcance y plantear rutas diferenciadas para prevenirla y atenderla.

Cmo establecer rutas para la prevencin y la atencin? Cules son los desafos ms importantes?

En los ltimos aos han sido muchos los esfuerzos liderados por distintas organizaciones para prevenir la violencia contra las mujeres en Cuba. Desde campaas de bien pblico como Evoluciona, hasta la puesta en marcha de programas de sensibilizacin que promuevan su reconocimiento y de acciones de capacitacin que profundizan en el anlisis de sus causas, consecuencias y principales actores. A esta lnea tambin ha aportado la formulacin de polticas o estrategias institucionales por la igualdad de gnero y las alianzas con personas de distintos sectores (artistas e influenciadores clave) y para posicionar esta agenda en el debate pblico. Igualmente, ayuda la aparicin de series y programas temticos en la televisin nacional. Lo cierto es que se ha explorado en mltiples vas, todas valiosas, pero todava con el desafo permanente de construir agendas conjuntas que aseguren mayores impactos y sostenibilidad de los cambios. En el caso de la atencin, los avances son muy discretos si bien se cuenta con experiencias puntuales que abarcan la orientacin, el acompaamiento psicosocial y la reparacin en general. La Consejera para la atencin a mujeres vctimas de OAR es un referente importante en este sentido. Ms recientemente, se cuenta con un espacio similar en el municipio Santiago de Cuba y se espera que otros territorios integren esta iniciativa. Algunos centros de salud han explorado este camino en distintas provincias del pas y estara muy bien sistematizar las experiencias. No obstante, la complejidad que caracteriza a esta violencia y la diversas formas en que se expresa requieren de una atencin integral que articule saberes y herramientas de distintas disciplinas para asegurar una reparacin de las mujeres vctimas y sus familias- y tambin el seguimiento a los hombres que ejercen las violencias. Sabemos que, en estos casos, no se trata de atender un sntoma, sino de atender un problema estructural, cuyas causas son profundas. Tambin se requieren cambios legislativos para contribuir a sancionar este fenmeno de manera ms eficaz. Ambas rutas, prevencin y atencin social, necesitan fortalecer capacidades de especialistas, actores nacionales y locales, activistas, periodistas y profesionales del mbito de la comunicacin social. Igualmente, urge inversin pblica y mejor articulacin entre organizaciones e instituciones responsables para avanzar en el largo camino que supone su eliminacin.

Fuente: http://www.redsemlac-cuba.net/violencia/desigualdades-y-control,-trasfondo-de-la-violencia-machista.html



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