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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2020

Un rey amenazante derrotado en una investidura y primera peticin al Gobierno

Domingo Sanz
Rebelin


No le puedo prometer y no le prometo que para cuando usted haya ledo esto no nos hayan vuelto a disparar, desde algn punto de Europa, nuevas seales a favor de algunos de los presos polticos y exiliados, y contra esta Espaa que los ha condenado o les sigue persiguiendo.

Y si tales seales favorecen las posiciones de algunos, estarn reforzando tambin las de todos los represaliados, y las del independentismo cataln en su conjunto contra el descompuesto bloque del 155 con el rey amenazante a la cabeza, porque all estaba tambin el PSOE de un Snchez que no deja dormir, l s que les quita el sueo, a todos los que se le acercan, tanto si lo hacen contra l como a su favor.

En cambio, parece que a millones de electores los personajes cambiantes son quienes mejores sueos les regalan en periodos inestables, pero no debemos olvidar a ninguno de los implicados en decisiones autoritarias, aunque hayan, casi, fracasado. En Espaa escasean las mejores derrotas.

Como ejemplo de esas seales desde Europa hemos escogido hoy el pattico papel de nuestra Junta Electoral Central que, acto seguido de cerrarse la votacin en el Congreso, sinti la necesidad inaplazable de justificar que s haba notificado el mismo da 3 su acuerdo desestabilizador, de la investidura, en la persona del Junqueras europarlamentario, pero va ese Parlamento y responde que s, que se ha producido un error administrativo en Bruselas, pero que les da lo mismo, porque lo nico que vale es la sentencia del 19 de diciembre del TJUE y no lo que diga Espaa. Sin irse a Europa, parece que tambin ayer por la tarde la misma JEC desdramatiz su intento de marejada en el vaso de aguas turbulentas en el que Torra se desempea.

Ante un devenir de causalidades que no paran y todas explosivas, no me extraara que Pedro Snchez, si por su cabeza hubiera pasado lo de hacer algo con las cpulas judiciales espaolas, prefiera fiarlo a que se incendien con su propio fuego, atizado sin pausa por un extraordinario bombero pirmano de mil nombres que todos se apellidan Europa. Eso s, algo que se ha vivido como un fantasma durante la investidura. Como siempre en Espaa.

Para el resto de cosas de las que estn ocurriendo en la cuarteada piel del toro que habitamos resulta inevitable pensar en Surez, s Adolfo pero no Illana, de ah lo de prometer para empezar a escribir estas palabras, pues hasta su primer apellido comienza y termina por las mismas letras que el de Snchez, aunque no he escuchado, a los que atacan sin tregua al investido por tanto cambio de discurso, acusarlo de engaar tanto a sus votantes como Surez haca con sus colegas del Movimiento Nacional, y con todos los dems, por poner un ejemplo tan propicio a la ocurrencia, sobre todo cuando en sus escaos ms notorios tienen al Illana, aunque este parece mucho menos educado y bastante ms cobarde que su padre.

Puede que algunos s que necesiten educacin de esa que deca que la letra, con sangre entra.

El caso es que mientras regresaban otros reyes, los Magos, hacia Oriente, el citado Snchez terminaba su intervencin, todo menos por casualidad, guardando el debido respeto al presidente de la Repblica Manuel Azaa para apretar, osado, un poco ms todava las tuercas con las que ha mantenido agarrotados a sus potenciales tamayos y matar otros dos pjaros de un tiro: con uno, responder a Casado y a otros que llevaban 48 horas amenazando por no haber salido en defensa del rey amenazador al que la diputada Aizpura haba puesto nombre recordando sus propios actos y, con el otro tiro, marcar su propio terreno ante las portadas que, amenazantes como su protagonista, 24 horas antes haban decidido destacar que Felipe VI subrayaba ante Snchez el compromiso de las Fuerzas Armadas con Espaa y la Constitucin.

Probablemente por si acaso, el nico orador impune, ya perdidas todas las prudencias, se estaba sumando, ms blindado an, a la demanda de Casado.

No podemos saber si Snchez haba revisado el discurso que el rey amenazante leera ante las fuerzas ms armadas y monrquicas, pues llam la atencin esta vez un Viva el Rey!!! pasado de decibelios militares, pero me temo que, en medio de uno de los debates de su vida, el an presidente en funciones no se arriesgara a una desestabilizacin mental por lo que dijera en la Pascua Militar un personaje que est consintiendo, con toda libertad, que la derecha ms franquista se apropie de lo que representa.

Por cierto, que, pensando en tamayos y sin olvidar a Suarez, toca reconocer que Snchez ha realizado, entre su victoria en las primarias del PSOE en 2017 y la renovacin de candidaturas a las dos elecciones generales de 2019, una mejor seleccin de personajes para vestir escaos de la que llev a cabo para las generales de 1979 el segundo presidente de un gobierno de la monarqua restaurada. Tras su dimisin, menos de un mes antes de aquel 23F, don Adolfo no volvi a levantar cabeza

Por tanto, ayer, 7 de enero de 2020, fue un da histrico por haber salido adelante el primer gobierno de coalicin, aunque, no nos engaemos, solo se ha elegido su presidente y, si su vice quiere un consejo, no le arriendo las ganancias si sigue pretendiendo, con 35 escaos, nombrarle los ministros, tal como casi hizo con el doble de parlamentarios en enero de 2016 y mientras Snchez visitaba La Zarzuela.

Deca lo de la Monarqua y los franquistas nuevos mientras pensaba que aqu, adems de educacin como dijo Baldov, parece que la derecha que busque un hueco en el futuro est necesitada de aprender a aprender, especialmente de la historia reciente: al igual que las campaas que el PP promovi en toda Espaa contra el Estatuto cataln durante la primera dcada de este siglo fueron el catalizador necesario para que el independentismo pasara del 20 a casi el 50% del electorado, la apropiacin de la figura del rey por Abascal y otros quizs termine consiguiendo que los no monrquicos superen con mucho, y tambin en toda Espaa, ese 50% que las pocas encuestas que se atreven siempre certifican.

Precisamente, y hablando de otro amenazador, estando el PP en la oposicin tras la gran mentira de Aznar sobre el 11M de 2004, los periodistas le preguntaron a M. Rajoy el motivo de la campaa de recogida de firmas en toda Espaa contra aquel nuevo Estatuto cataln. Pues bien, el ex presidente del PP respondi con un espontneo y amenazador porque me da la gana.

Nos lo recordaba el profesor Prez Royo y quien podra dudar de que a Catalunya, a la que el mucho espaol siempre consider menor, los catalanes hacen cosas, la siguiera amenazando porque a l no dej de darle la gana.

Qu nadie le cuente al rey amenazante como terminan los amenazadores, especialmente cuando vigila Europa. Y las europeas?. Quizs nos convenga que este hombre, el tambin rey, siga cometiendo amenazas victoriosas hasta la derrota final de s mismo y de lo que representa.

Mira por donde, es probable que S(nch)ez sea quien acabe con el hijo del rey que dej de apoyar a aquel S(ur)ez que, al anunciar su dimisin, nos dijo a todos: Yo no quiero que el sistema democrtico de convivencia sea, una vez ms, un parntesis en la historia de Espaa.

Agotadas las consultas sobre esa frase a la bola de cristal, todas las interpretaciones conducen a que Surez pensaba que, tras su dimisin, dejaran de sonar los ruidos que terminaron con Tejero disparando al techo del Congreso y los tanques de Milans desatados por las calles de Valencia.

Pero una vez ms, como ahora, aunque con otras formas, la derecha franquista, toda la muy espaola, se mostr insaciable. Ayer Pablo Iglesias les dijo a la cara que era un problema de inteligencia.

Capacidad de sorprendernos al del PSOE no le falta, pero, para que llegue ese final de las amenazas ms o menos veladas y tan esperado por tantos, ser necesario que Iglesias tenga a Snchez bien cogido por los bajos, pero que nadie lo pueda notar, y sin quitarle ni un solo milmetro de su protagonismo.

Es probable que esta pieza del rompecabezas sea la que nos termine faltando.

Polticos que de vez en cuando nos recuerdan que lo que son es profesores de universidad y conductores de programas en televisiones minoritarias, aunque con tal de ser ministros estn dispuestos a cometer todos los errores del abecedario, deberan comprender que a los de abajo con sentido del humor, tan necesario para que respiren ellos, nos interesan ms los juegos de palabras y los chistes que nos quedan hasta que Felipe VI entregue las llaves de La Zarzuela, que el valor de los pocos platos que dejar de romper este amenazador mientras siga intrigando, fuera de s, por los rincones de su mala cabeza. Pedimos, para esa tarea, autocontrol, tctica, estrategia y eficacia. Seguiremos aportando ideas.

Pues, an as, estamos dispuestos a terminar con esos chistes cuanto antes. Ya inventaremos otros.

Para terminar, seores Snchez e Iglesias, la peticin de hoy: la primera decisin del nuevo gobierno debe ser indultar, o amnistiar, a todos aquellos que como Valtonyc y muchos otros hayan sido condenados por decir, mientras actuaban en pblico ante cuatro amigos, cosas mucho menos graves de las que sueltan Abascal y los suyos, y los que no son ni Abascal ni los suyos, ante nubes de periodistas para que copen todas las portadas y consigan que hasta el Financial Times hable de ambiente de como el previo a la Guerra Civil en Espaa. Y tambin procede revisar de oficio y levantar miles de sanciones individuales puestas con la Ley Mordaza que hayan sido excesivas. Lo siento por los descuadres en el Presupuesto.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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