Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2020

Tierra ignota

Jos Manuel Barreal San Martn
Rebelin


Ha ocurrido. Pedro Snchez, ha sido elegido Presidente del Gobierno en sesin parlamentaria. Ha sido elegido democrtica y legtimamente. Pero siendo lo anterior obvio, la Espaa de la amenaza, de la mendacidad exponencial, de la calumnia... no lo ha digerido. Dicen que el "Almax", que como se sabe es un anticido, fue requerido por sus seoras de la derecha y de la "otra", para mitigar algunas dificultades estomacales.

S, las hemos visto en la ltima sesin del Parlamento; su desprecio por la democracia, ha vuelto a campear. Seguirn sus seoras esta legislatura, obsequindonos con toda su panoplia de insultos, por cierto muy variada y edificante. Pero, al final es casi lo que se espera de quienes son herederos del "exhumado".

La investidura de Pedro Snchez, con la inestimable colaboracin y apoyo de Unidas Podemos para el Gobierno de coalicin supone, en cuarenta aos de bipartidismo, una excepcin histrica que merece la pena llevar a efecto. En ello estn y a ello se disponen. Estamos, pues, ante tierra ignota, sin explorar. Es necesario, que en ella se entre para ver, or, escuchar y luchar. Seguro, que habitarn seres "extraos".

No solo har falta la exploracin en la travesa de esta nueva "tierra". Tambin las personas que llevarn a cabo el camino van a necesitar una "autoexploracin" de su propio terreno. Me refiero a que todo es nuevo y a la vez es viejo. Lo primero estar por ver. Lo segundo est a la vista.

El Gobierno que se forme lo hace desde dos posiciones que no se deben soslayar. Una el PSOE, que hasta el momento y no es descabellado sealar que continuar, es un partido conservador que gobern al servicio de los que realmente mandan. La segunda Unidas Podemos, coalicin, a su vez de IU y Podemos, es una organizacin que ha girado hacia la socialdemocracia, no lo digo yo, que tambin, sino Pablo Iglesias. Lo dicho pretende no contribuir a la "alegra" un tanto desmedida que parece est invadiendo a personas de buena voluntad, que dan por hecho cambios radicales. La historia de muchos gobiernos, en Espaa, est ah; las variaciones en las polticas, donde se deca digo para despus decir Diego, estn tambin presentes. Luego, que nadie se rasgue las vestiduras.

Si lo anterior se refiere al propio Gobierno y se espera, con escepticismo, que sea capaz de ver y solventar para que no fallen en su devenir poltico, qu decir del acecho externo que le espera. Acecho que se presume muy agresivo, a la yugular.

Algunos medios de comunicacin, sectores de las instituciones; la siempre en guardia Iglesia Catlica, aparatos de la Justicia. Las organizaciones polticas, tanto las representadas en el parlamento como las afines, intentarn poner obstculos en el engranaje del nuevo Gobierno. Y no es que no tengan que hacerlo, para eso estn en la oposicin, sino ser el modo, la manera de cmo lo harn. Experiencia, la tienen.

A lo anterior, hay que sumar al tan demandado IBEX. El poder econmico, se revolver contra algunas medidas, si es que se llevan a efecto, que puedan cuestionar su gestin neoliberal empresarial. Habra que esperar que los sindicatos obreros sean, si fuese el caso, la defensa de una poltica econmica, ms justa y equitativa. Todo lo dicho y ms que estar presente en el camino es una realidad que no se debe de obviar, por ms contento que se est con el nuevo Gobierno.

Es un "cambio climtico-poltico", el que se espera con expectacin, que en nada se le parece al "cambio climtico real". El primero, se supone, deber de ser para mejorar el presente y afianzar el futuro. Pero, tiene en el ambiente mucha polucin de otras pocas. Comienza con una atmsfera enrarecida y contaminada. Una "Tierra ignota", que an no sabemos que nos deparar.

La izquierda que va a gobernar tiene que enfrentarla. No hay soluciones inmediatas, no hay recetas. Seguro que s hay buena voluntad, pero no basta. Lo que no parece viable es que a la realidad fra y terrible que vivimos se le pueda aplicar el "idealismo izquierdista abstracto". A la vista est, el cambio o como se dice ahora la "modulacin" de algunos discursos que se presuman transformadores.

Suerte, es mi deseo para el nuevo Gobierno. Que no haya que llorar, de pena y de rabia, otra vez.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter