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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2020

CELAC 2020
Nuevo impulso integrador en tiempos turbulentos

Javier Tolcachier
Rebelin


Con una reunin de cancilleres y vicecancilleres de 29 pases de Amrica Latina y el Caribe, Mxico dio este mircoles el puntapi inicial para el relanzamiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos (CELAC). La jornada inaugural se completa con la participacin del primer mandatario Andrs Manuel Lopez Obrador, quien asumir formalmente la presidencia pro tmpore del organismo durante el ao 2020.

La sesin inaugural, que tuvo lugar a puertas cerradas en el Saln Iberoamericano de la Secretara de Educacin Pblica de Mxico, no cont con la presencia de Brasil, del rgimen de facto de Bolivia que fue invitado, segn refiri el canciller mexicano Marcelo Ebrard y dos pases ms que no pudieron llegar por dificultades climatolgicas.

Segn refiri Ebrard en la rueda de prensa posterior fue una reunin cordial, de mucho respeto, centrada no en los temas polticos, que ya son discutidos en otros foros e instancias sino en aspectos concretos en los que hay acuerdo e inters comn. El hecho de poder reunirnos y escucharnos, despus de bastante tiempo sin hacerlo, es en s mismo un xito, declar.

Aos que parecen siglos

Hace cinco aos, la CELAC, reunida en su segunda Cumbre en la ciudad de La Habana, declaraba a Amrica Latina y el Caribe como Zona de Paz.

Entre los considerandos de esa proclama seera, se reafirmaba el propsito de la integracin como medio hacia un orden internacional justo, promoviendo una cultura de paz que excluyera el uso de la fuerza y los medios no-legtimos de defensa, entre ellos las armas de destruccin masiva y, en particular, las armas nucleares.

Entre los compromisos alcanzados entonces, destacaban principios como la obligacin de no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado y observar los principios de soberana nacional, la igualdad de derechos y la libre determinacin de los pueblos. Asimismo se promova el respeto al derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema poltico, econmico, social y cultural, como condicin esencial para asegurar la convivencia pacfica entre las naciones.

A tan slo un lustro de aquel cnclave, si uno observa el tenor de las declaraciones de gobiernos nucleados en el Grupo de Lima y en la OEA, es evidente que los elevados principios de aquella declaracin fundamental han sido traicionados por los regmenes de la derecha continental.

Peor an es constatar la flagrante violacin, no slo de aquella declaracin de la CELAC, sino de todos los principios del Derecho internacional vigente, la Declaracin Universal de los Derechos Humanos, la propia Carta de Naciones Unidas y unos cuantos instrumentos ms, ocasionada por el golpe de Estado perpetrado en Bolivia, alimentado y avalado a travs de la misma OEA.

O ver como Washington escribe el guin de las fantochadas de esbirros autoproclamados, que son ratificadas luego por gobiernos cmplices y validadas por medios de comunicacin internacionales en un abandono total y lamentable del principio de veracidad periodstica.

La reconfiguracin de vnculos polticos cercanos de todos esos gobiernos con la administracin estadounidense habla a las claras de la planificacin y el apoyo logstico y financiero brindado por sta a la derechizacin regional.

Segn un documento reciente del Foro de Comunicacin para la Integracin de NuestrAmrica (FCINA), estas acciones se encuadran en una guerra multidimensional contra los proyectos populares de emancipacin, en la que el otrora indiscutido hegemn del Norte, enzarzado en una lucha sin cuartel por no perder su primaca, ha emprendido un ataque furibundo contra mecanismos de integracin regional como la UNASUR, ALBA-TCP, PetroCaribe y la CELAC.

Frente a este panorama de quiebre de lazos intraregionales, de recolonizacin e imposicin de programas econmicos y sociales a la medida del capital, se ha levantado una ola de sublevacin. Ola que ha arrojado a la arena institucional a dos nuevos gobiernos de signo nacional y popular en Mxico y Argentina y cuya marejada deparar todava sorpresas relevantes en la relacin de fuerzas hoy adversas al real progreso de los pueblos.

En este escenario, Mxico toma la posta de la presidencia pro tmpore de la CELAC bajo la conduccin de Andrs Manuel Lpez Obrador.

La propuesta mexicana para la CELAC 2020

Segn lo anunciado por el canciller Ebrard ya en Noviembre, la propuesta de Mxico para este perodo consiste en trabajar para robustecer la institucionalidad del mecanismo y alcanzar nueva fortaleza en la unidad. La convocatoria a forjar logros concretos que beneficien a nuestra comunidad de manera prctica y eficaz, promoviendo con pasos precisos la integracin regional latinoamericana y caribea dejaba ya entrever una aproximacin de corte pragmtico, con la que se intenta interesar y acercar a pases poltica- e ideolgicamente distanciados.

El programa de accin expuesto en la reunin ministerial celebrada ahora, contiene 14 objetivos cuya consecucin est prevista en el marco de los doce meses de duracin de la gestin de Mxico al frente de la presidencia pro tmpore. Todos ellos relacionados con posibilidades de sinergia multilateral en distintos campos, entre los que figuran la cooperacin aeronutica y aeroespacial, la creacin de una red de innovacin y un ecosistema cientfico y una agenda comn de universidades para facilitar la movilidad y el intercambio acadmico.

Asimismo se prev un programa de acciones en el campo de la gestin de riesgo por desastres y la organizacin de compras en bloque -por ejemplo de medicamentos- para obtener mejores condiciones. Entre los puntos a consensuar est tambin la elaboracin de una metodologa anticorrupcin, la realizacin de un Foro Celac-China para el segundo semestre del ao como as tambin la realizacin de una reunin plenaria en el marco de la apertura de sesiones anual de Naciones Unidas en Septiembre.

Del mismo modo, se pretende iniciar una nueva etapa en la institucionalidad de la CELAC con la definicin de mecanismos de rotacin de la Presidencia Pro Tmpore, el fortalecimiento del intercambio con la CEPAL para facilitar la participacin de distintos sectores sociales y la creacin de una plataforma virtual que permita el seguimiento en lnea y el registro de avances en los compromisos.

Entre las distintas iniciativas se propone crear un Premio CELAC contra la desigualdad y la pobreza, el fomento a la gestin sustentable de recursos ocenicos y el impulso a una diplomacia turstica para realizar eventos de promocin de la imagen regional.

Uno de los puntos ms relevantes de la propuesta el ms acorde al carcter fundacional de la comunidad que nuclea a 33 naciones de Latinoamrica y el Caribe sin la participacin de Estados Unidos y Canad-, es el de la concertacin poltica regional y el de hablar con voz comn en los foros multilaterales.

Por su parte, Felipe Sol, flamante canciller de Argentina, otra gran protagonista junto a Mxico en este relanzamiento de la CELAC, anot en sus redes sociales: Amrica Latina y el Caribe deben recuperar sus organizaciones regionales como mecanismos de integracin econmica y mediacin poltica ante conflictos., sealizando con ello el reingreso activo de su pas a los escenarios de integracin, luego del enorme retroceso ocasionado por el gobierno de Mauricio Macri.

Otro asunto abordado fue el estancamiento econmico y social de la regin. En este sentido cobr relevancia la presencia de Alicia Brcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL, quien entre otros indicadores seal que en las ltimas dos dcadas, la desigualdad en Amrica Latina y el Caribe, lejos de disminuir, aument.

En las conversaciones bilaterales estuvo presente el tema del posible recambio al frente de la Secretara General de la OEA, tema que sin guardar pertinencia directa con los propsitos de la CELAC es relevante para los pases de la regin. Muchos de ellos, quizs la mayora necesaria, apoyarn el intento de evitar otra gestin nefasta al frente de esa organizacin como la protagonizada por Luis Almagro.

De cualquier modo, mientras la OEA contine siendo financiada en ms de un 60% por los Estados Unidos y su sede est a pocos pasos de la Casa Blanca, cualesquiera sea el o la personaje elegido/a, su sentido colonial no habr de modificarse.

Por lo dems, en el contexto de una situacin mundial turbulenta y sus repercusiones en la regin, es de esperar que los cancilleres de la CELAC, tal como lo seal en su intervencin el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodrguez Parrilla, refrenden sin cortapisas la vocacin de preservar la paz en Amrica Latina y el Caribe declarada en 2014 en La Habana.

El sentido estratgico de la CELAC y la integracin regional

Ms all del impulso cobrado por el organismo a partir de un programa relativamente desideologizado, de corto plazo y enfocado en logros de carcter prctico, es lcito pensar en el sentido estratgico de la CELAC, y ms ampliamente, de la integracin regional.

Para ello es inevitable preguntarse por lo que une a los pueblos de Amrica Latina y el Caribe.

La mera vecindad geogrfica, a pesar de facilitar el intercambio comercial y la progresiva eliminacin de fronteras no es el nico factor, ni el ms determinante para unir a las naciones de la regin.

Tampoco el idioma, ya que adems del castellano, el ingls, el portugus, el kryl y el neerlands, hay ms de 420 lenguas nativas habladas en la regin.

Si se piensa la cultura como factor de cohesin, si bien hay aspectos en comn, Amrica Latina y el Caribe son un espacio profundamente multicultural, en el que se entrecruzan los aportes de los pueblos amerindios, las races africanas y los migrantes europeos, mediorientales y asiticos.

Lograr unidad poltica estratgica para enfrentar embates en la arena geopoltica es ciertamente una necesidad de naciones cuya riqueza de recursos se presenta como un blanco de las apetencias de un capitalismo decadente y desesperadamente vido de rdito y acumulacin.

Pero lo decisivo se encuentra en los procesos histricos. En ellos se hace evidente que los pueblos latinoamericanos y caribeos comparten una huella profunda de colonizacin, explotacin y discriminacin. Herida que no comparten con los Estados Unidos y su socio Canad, los que a pesar de haber sido tambin colonias, adoptaron a partir del siglo XX el rol de potencia imperialista y apndice respectivamente.

Por eso es que un verdadero proyecto de integracin regional, un proyecto de construccin sobre un sustento histrico slido es aquel que tiene como centro a la descolonizacin, al logro de igualdad de condiciones para los pueblos en un nuevo contexto geopoltico de paridad multilateral.

Justamente se es el signo de la CELAC, que lleva en su seno desde su misma fundacin, ms all de las complicaciones e impedimentos de la circunstancia actual, un carcter emancipador y revolucionario de las relaciones internacionales, hoy todava atascadas, aunque no por mucho ms tiempo, por mecanismos de potestad del siglo pasado.

La paz, la cooperacin y colaboracin entre los pueblos, la reivindicacin de la soberana arrebatada, el rechazo a la colonizacin econmica, poltica y cultural, la reparacin por siglos de vejacin, la resolucin dialogada de controversias y la integracin de las diversidades en una nacin sin fronteras, son un signo claro del futuro que merecen los seres humanos que habitan este suelo.

Los pueblos de Amrica Latina y el Caribe deben volver a jugar un rol activo hacia esa nacin humana universal, que anuncia el fin de las preeminencias y el sojuzgamiento. Para este propsito, la CELAC constituye un instrumento invalorable.

Javier Tolcachier es investigador del Centro de Estudios Humanistas de Crdoba, Argentina y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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