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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2020

Discurso antineoliberal y polticas antineoliberales

Luis A. Yanes
Rebelin


Resulta imprescindible pasar de la retrica antineoliberal a acciones concretas que combatan y en lo posible destruyan las medidas de gobierno tomadas durante dcadas en Argentina. En especial nos referimos a las decisiones de Estado tomadas en la dcada de 1990 ya que como veremos en otro artculo en preparacin la gestin del Ing. Mauricio Macri se disfrazaba de neoliberal y asuma un discurso en esa lnea para ocultar sus verdaderos propsitos neooligrquicos orientados a la destruccin del pas. Estuvimos a ocho puntos de exponer a la patria a su desaparicin.

Si el neoliberalismo es el verdadero enemigo a enfrentar y combatir, las polticas a implementar deben mantener coherencia con esa lnea de accin. En los noventa se instal en nuestro pas un ortodoxo modelo neoliberal ( ver Pequea Historia del Neoliberalismo de David Harvey) . La instalacin de este modelo se concret en una serie de medidas que encontraron su fundamento jurdico en dos leyes: La Ley de Reforma de Estado y la Ley de Emergencia del Estado las cuales junto con otra Leyes y Decretos dieron al gobierno la posibilidad de de llevar adelante un sistemtico proceso de destruccin de la Repblica. Hoy se puede ver y escuchar en los medios masivos una interminable discusin entre quienes defienden una mayor presin impositiva y a travs de estas medidas aumentar la recaudacin y los que sostiene la necesidad de producir una drstica disminucin del gasto pblico. Ambas posiciones tiene su parte de razn y al mismo tiempo las dos posturas ocultan todo el nefasto, delictivo y macabro proceso de privatizaciones de Empresas y Servicios del Estado. En primer lugar resulta fundamental desmentir terminantemente que se privatizaron las actividades del Estado para la cual el Estado no est preparado, por el contrario se privatizaron de manera escandalosa solamente los tramos rentables de de los servicios ofrecidos. No se privatiz la red vial Nacional sino el diez por ciento de la red que representaba el setenta por ciento del trnsito ( medido en TMDA). No se entreg en concesin la red ferroviaria sino solamente una reducida parte de la red de alto trfico .Se transform un fondo destinado a la inversin o a constituirse en contraparte de inversiones, en un subsidio operativo a las lneas de autotransporte urbano de pasajeros en concepto de subsidio directo por unidad y subsidios al combustible. Se entregaron todos los puertos del pas. Los Aeropuertos nacionales. Se privatiz la generacin y la distribucin elctrica construyndose a travs del sistema adoptado cerrados monopolios. Con los mismos criterios se entregaron la distribucin de gas y la de agua. Se cedieron escandalosamente industrias militares estratgicas. Se destruyeron Altos Hornos Zapla, Minera Sierra Grande, Yacimientos Carbonferos Fiscales y su principal fuente Ro Turbio, Se entrego por un precio vil YPF se regal Aerolneas Argentinas. Todas estas empresas bien administradas eran altamente rentables generando recursos para el fisco. Pero como la entrega escandalosa no alcanzaba el enorme apetito capitalista de sus beneficiarios, toda las

privatizaciones fuero convenidas con altsimos y fraudulentos subsidios que an se mantienen. Subsidios a las concesionarias de peajes, a las concesiones ferroviarias, a la empresa de transporte urbano, a las distribuidoras de electricidad, gas y agua, a Aerolneas Argentina, a los puertos a los aeropuertos adems de los subsidios indirectos a cientos a de actividades privadas. Conjuntamente con estas medidas se alent un profundo proceso de concentracin econmica en todos los sectores de la economa que conllevaron la aparicin de infinidad de situaciones monoplicas y oligoplicas. Estos sectores tal como lo recomiendan los manuales de neolibealismo fueron tambin beneficiarios de subsidios. Estos subsidios representan anualmente cientos de miles de millones de dlares que se aplican a sectores diversos que y representan en muchos casos ganancias superiores a las derivadas del propio cobro de tarifas. Las taifas las paga el pueblo y los subsidios tambin los paga el pueblo.

El caso ms paradigmtico lo constituye el sistema de peajes en las Rutas: La gente paga tres veces el servicio: cuando pasa por la casilla de peaje: paga; cuando utiliza combustibles o lubricantes: paga, cuando el estado les entrega subsidios: paga.

Adems de asumir un discurso antineoliberal lleg la hora de tomar medidas antineoliberales;

Derogar las Leyes de Reforma del Estado y Emergencia, Eliminar los subsidios, nacionalizar todas las empresas y servicios privatizados, nacionalizar el comercio exterior, poner una gran parte de los servicios de inteligencia a investigar el destino de los fondos argentinos depositados en el exterior y proponer formas de recuperarlos por las buenas por las malas, promover una vasta reforma agraria como solucin capitalista al problema de la produccin. Estas medidas que solo requieren de decisin y valor poltico generaran recursos sobrados para iniciar un ciclo virtuosos de la economa argentina, incrementar ostensiblemente los recursos del Estado y terminar con la retrica vaca.

Luis A. Yanes. Profesor Titular. UBA.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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