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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2020

Ingresos en Cuba, brechas entre mujeres y hombres en el sector no estatal

Ileana Daz y Dayma Echevarra
SEMlac


El sector no estatal representa el 31,6 por ciento de los ocupados en 2018 y las mujeres en l representan solo 5,8 por ciento del total de personas ocupadas (ONEI, 2019). Ese sector se compone por trabajadores por cuenta propia personas autoempleadas, con propiedad de negocios y asalariadas-, privado agrcola y cooperativistas agropecuarios y no agropecuarios.

En este sector resulta an ms difcil determinar los ingresos, por su naturaleza muy diversa: ganancias, salarios y anticipos, segn el caso. Por otra parte, debido a la mayor independencia para determinar los salarios y los anticipos en comparacin con el sector estatal, este diapasn resulta ms amplio. Respecto al estatal, este sector tiene mayor autonoma para tomar estas decisiones, entre otras razones, debido a:

1) esta forma de propiedad posee total autonoma en la gestin de sus negocios: formas de organizar el trabajo, las relaciones con clientes y suministradores.

2) Las cooperativas deciden el anticipo y la distribucin de utilidades entre los socios.

3) El dueo de los negocios privados define el salario de sus trabajadores y sus ingresos los determina de acuerdo con los resultados econmicos obtenidos.

4) Las unidades presupuestas no poseen ninguna autonoma en el manejo de los salarios; estos se basan en categoras definidas centralmente.

5) Las empresas estatales, hasta el momento, definen sus sistemas de pago segn reglamentaciones establecidas centralmente. En ellas se definen los tipos de sistemas posibles e indicadores a los que debe estar asociados, y se rigen por una escala salarial en funcin de las categoras ocupacionales para todo el pas.

Se espera que, para fines de 2019, se introduzcan cambios en los sistemas de pago que los flexibilicen. Las modificaciones esperadas apuntan a que a) los directivos deciden el sistema salarial a aplicar, dando prioridad al destajo y b) el indicador que condiciona el pago por resultados debe ser el incremento de las utilidades brutas, antes del pago de impuestos. Sin embargo, se mantiene la escala salarial centralizada en funcin de las categoras ocupacionales En este sector resulta an ms difcil determinar la existencia de brechas de salario por razn de gnero, ya que no hay estadsticas de los montos salariales que reciben hombres y mujeres.

De forma indirecta se puede afirmar que ellas reciben menos ingresos, debido a su menor insercin en el sector no estatal, donde tambin ocupan puestos de menor categora y remuneracin. Las personas ocupadas en el sector de trabajo por cuenta propia representaban en 2018 el 13 por ciento de las ocupadas (ONEI, 2019). En ese sector, por cada 100 personas ocupadas, solo 34 son mujeres; menos que en el resto de la economa, donde son 37 de cada 100.

Segn entrevistas realizadas a meseros y meseras(1), pareciera que, como norma, cobran igual salario por igual trabajo y las ausencias no resultan significativas, pues principalmente son personas jvenes, an con pocos compromisos con roles de cuidado y afectaciones a la salud que les conlleven ausentarse del trabajo. No obstante, la brecha se relaciona con el tipo de trabajo por el que usualmente se contrata a mujeres y hombres, y las diferencias salariales asociadas a ellos.

Por ejemplo, aunque las mujeres representan el 34 por ciento del total de cuentapropistas, en la categora de trabajadores contratados ellas alcanzan 50 por ciento. Estos porcentajes muestran la posicin de la mujer respecto a los hombres en su condicin de contratados rente a los dueos y, por tanto, indican diferentes posibilidades en el acceso a montos de salarios frente a los ingresos.

Una va para analizar las diferencias de ingresos respecto aquellos que se desempean como propietarios o detentan una licencia para ejercer el trabajo por cuenta propia se relaciona con el rgimen de tributacin. Se supone que este de cuenta del nivel de complejidad de la actividad, segn la valoracin del volumen de negocio y, como correlato, su nivel de ingresos. El nivel ms bajo tributa por el rgimen simplificado. Aunque no est claro el criterio para determinar las actividades que tributan por este rgimen(2), un anlisis de las actividades que aqu se incluyen(3) puede indicar aquellas de menores ingresos y quines las desempean.

En 2016, el 73 por ciento de las mujeres que detentaban licencia desarrollaban actividades con rgimen simplificado de pago de impuesto mensual. De ellas, 52 por ciento posea licencias por las que se paga 30 pesos mensuales o menos, por lo que se puede inferir que las mujeres acceden, principalmente, a actividades de bajos volmenes de ingresos.(MTSS, 2016). Por otra parte, segn cifras de 2016, de los 1.802 restaurantes privados (27 % en La Habana), las mujeres eran 42 por ciento de las dueas; de ellas, 35,8 por ciento tena el restaurante en la capital del pas. Aunque la categora restaurante incluye establecimientos de diferente complejidad desde restaurante de lujo hasta cafeteras de barrio, se supone que esta es una actividad que genera altos ingresos(4).

El sector cooperativo est compuesto por cooperativas agropecuarias y no agropecuarias. Estas ltimas son relativamente nuevas en el escenario laboral cubano, pues solo se ha permitido su desarrollo desde 2013 y en la actualidad se encuentra detenido el proceso de aprobaciones. En 2017 representaba solo a cuatro por ciento de las personas ocupadas (ONEI, 2019). Aunque, dentro del sector, las cooperativas agropecuarias tienen mayor peso; las no agropecuarias han tenido mayor dinamismo, pues en solo cuatro aos (2014-2017) han ms que triplicado las personas asociadas(5). Al cierre de 2017 se haban constituido 431 cooperativas no agropecuarias; de ellas, 359 reportaron en 2016 que posean un promedio de 31 socios por cooperativas y solo 19,6 por ciento del total de socios eran mujeres. (Pieiro, 2018)

Tampoco hay estadsticas pblicas sobre los ingresos de las personas asociadas a este sector. Sobre las cooperativas no agropecuarias existe un estudio reciente que comenta:

Los anticipos mensuales recibidos como promedio por socio fueron de 3.829,26 CUP (159,55 CUC o 5,69 veces el salario medio provincial), mientras el promedio del total de ingresos por socio, que incluye adems la distribucin de utilidades que se hace al final del ao, fue de 68.732,50 CUP anuales (2.863,85 CUC o 8,51 veces el salario medio provincial) (Pieiro, 2018: 75).

Como se observa, el total de ingresos que reciben los socios se encuentra por encima del salario medio del sector empresarial estatal, incluso de los que ms ganan; y si bien las mujeres son beneficiadas como socias, no representan una proporcin significativa entre estos.

Aun cuando el trabajo privado y el cooperativo conllevan mayores riesgos y derechos laborales no siempre claros, existe una brecha salarial con respecto al sector estatal. Los trabajadores ven que sus ingresos logran cubrir en mayor proporcin su demanda de consumo, si laboran en el sector no estatal (Galts, 2016).

A modo de cierre, se puede apreciar que existen brechas salariales entre mujeres y hombres asociadas a la segregacin ocupacional que se sustenta en la divisin sexual del trabajo, la distribucin cultural de oficios, actividades y jerarquas en el trabajo remunerado asociado tpicamente a mujeres y a hombres. Esta divisin sexual del trabajo tambin asigna el rol de cuidadoras a las mujeres, por lo que son ellas quienes lo asumen con mayor frecuencia. Las diferencias estructurales de ingreso y salario entre sectores de actividad econmica y de propiedad/ gestin, si bien incentivan aquellos espacios ms productivos y con mayor autonoma para fijar los montos salariales, refuerzan la divisin sexual del trabajo y las diferencias entre mujeres y hombres en ingresos y salarios.

Trabajos citados

Galts, I.: Aportes para un redideo de la poltica salarial en el contexto de la actualizacin del modelo econmicocubano. Tesis presentada para obterner el ttulo de Doctor en Ciencias Econmicas, Facultad de Economa, Universidad de La Habana. La Habana: Universidad de La Habana, 2016.

MTSS: Informacin sobre los trabajadores por cuenta propia. La Habana: s/e, 2016.

ONEI:Anuario Estadstico de Cuba, 2018. La Habana: ONEI, 2019.

Pieiro, C.: Desempeo socioeconmico de las cooperativas no agropecuarias: contribucin de sus principales determinantes. La Habana: s/e, 2018.

Notas:

1. Informacin recabada por las autoras entre meseros y meseras de nueve restaurantes.

2. El rango de estas cuotas mensuales se mueve desde un mnimo de 20 pesos a un mximo de 160 pesos. De igual manera, actividades como albail, mecangrafo, herrero, modista, etc., no se consideran dentro de este rgimen y s repasador o profesor de msica, lo cual parece contradictorio respecto al nivel de complejidad.

3. Ley 113.Artculo 60. Se establece un Rgimen Simplificado de Tributacin para aquellos trabajadores por cuenta propia que desarrollan las actividades de menor complejidad, que a estos efectos disponga el Ministro de Finanzas y Precios. Este rgimen consiste en el pago unificado de los impuestos sobre las Ventas o sobre los Servicios y sobre los Ingresos Personales, a los que estn obligados estos trabajadores, a travs del aporte mensual de cuotas consolidadas, cuyas cuantas mnimas por actividades se establecen por el Ministro de Finanzas y Precios.

4. Es de las actividades cuya cuota mensual de pago impositivo estn entre las ms altas, solo superada por la cuota que deben pagar los arrendatarios anteriores a esta nueva legislacin y los arrendatarios de transporte en ciertas zonas vinculadas al turismo internacional.

5. Clculos realizados por las autoras en base a (ONEI, 2019).

Ileana Daz es doctora en Economa y Dayma Echevarra es doctora en Sociologa

Fuente: http://mujeres.redsemlac-cuba.net/ingresos-en-cuba-brechas-entre-mujeres-y-hombres-en-el-sector-no-estatal/#.Xhti-EPoJkV



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