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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2020

Daniel Bensad, mesianismo y melancola

Maciek Wisniewski
La Jornada


Daniel Bensad (1946-2010), cuyo dcimo aniversario de muerte ser el prximo 12 de enero, ha sido un filsofo l prefera slo maestro de filosofa− marxista, activista comunista, fundador de LCR, uno de los principales cuadros de la Cuarta Internacional y un prominente intelectual pblico y simblico ( bit.ly/39awa4H ) que mejor encarnaba el espritu revolucionario del 68 francs. Uno de los grandes lderes estudiantiles (vase: D. Bensad, H. Weber, Mai 68, une rptition gnrale , 1968), mientras la mayora de su generacin acab abrazando el neoliberalismo ( bit.ly/2sSwGUr ), l sigui fiel a la causa inconclusa del 68 vase su autobiografa: Une lente impatience , 2004 (captulo 6)− sirviendo en su calidad de militante-intelectual como transmisor ( bit.ly/2ERId8Z ) entre diferentes generaciones de activistas en tiempos de un generalizado sentimiento de la derrota post-1989 (E. Traverso, Melancola de izquierda , p. 353-399). Diagnosticado con sida a mediados de la dcada de los 90, trabaj frenticamente hasta el final, pero su obra, rica y diversa en temas ( bit.ly/2EMEWYN ) en la que el pasado se mezcla con el presente, la filosofa con la historia y la poltica con la literatura, permaneci inconclusa (Traverso, p. 367).

Analizando la histrica derrota de la izquierda, Bensad abraz el concepto de la melancola pero no la romntica, sino clsica ( bit.ly/2Q0XdIl )− en busca de nuevos puntos de resistencia ( Traverso , p. 361): una que pretende superar la brecha entre lo probable y lo posible, ya que la esperanza slo tiene sentido con una dosis de pesimismo. Una necesaria mirada atrs su particular galaxia melanclica abarcaba a Baudelaire, Blanqui, Sorel y Pguy, para quienes igual que ms tarde para Benjamin, las revoluciones se alimentaban de la imagen de los ancestros esclavizados− que debe ser balanceada por un nuevo esfuerzo de historizacin y politizacin ( bit.ly/35JxdXh ). Pa-ra M. Lwy, una de sus mayores contribuciones fue convertir −al desarrollar el clsico argumento de L. Goldmann sobre Pascal− este estado anmico en una apuesta ( Le pari melancolique , 1997) y poner la melancola en el centro de la poltica revolucionaria ( bit.ly/2ZnZIXU ): la transformacin del mundo es una apuesta melanclica la barbarie no tiene ms chance que el socialismo−, alimentada por la memoria y basada en la hiptesis estratgica y el horizonte regulador.

2. Mucha parte de su trabajo fue dedicado a la estrategia en el siglo XXI ( bit.ly/399X5gY ), presente tanto en Le pari melancolique , como en loge de la politique profane (2007), donde analizando el ocaso de la poltica y la razn estratgica en la era neoliberal, criticaba diferentes ilusiones/utopas contemporneas (Negri, Holloway, et al ). Sus debates sobre el poder popular, el partido revolucionario o la huelga general ( bit.ly/2ZvhHvS ) estaban basadas en su propia experiencia de participar en diferentes procesos a veces con trgicos resultados− en Francia, Argentina (la casi total aniquilacin de la izquierda radical y el cul de sac de la va armada), Mxico (la debacle del PRT) o Brasil (el ascenso y la capitulacin neoliberal del PT). Como pocos tambin gracias a esto− era capaz de hilar y sacar conclusiones para la izquierda de Marx, Schmitt, Gramsci, revolucin bolchevique, debates de los 20-30, el socialismo real, el eurocomunismo, la guerrilla urbana guatemalteca o el ciclo progresista juntos ( bit.ly/2Mtmvwx ).

3. Explorando sus races su padre fue un judo sefard de Argelia−, Bensad, denigrado en el 68 por la prensa gaullista por ser judo y rabe a la vez (sic), explor lo poltico del misticismo y mesianismo judo un drive , entre otros, detrs de su triloga melanclica: Moi, la rvolution (1989), Walter Benjamin, sentinelle messianique (1990), Jeanne de guerre lasse (1991)− distancindose siempre del sionismo (un terrorismo del Estado) y anteponiendo su genealoga electiva de un comunista judo (Une lente..., captulos 18 y 19), marrano ( bit.ly/2rrioto ) y judo no-judo (I. Deutscher dixit ). As, no slo se pona incondicionalmente del lado palestino ( bit.ly/2sYwYcq , bit.ly/3500zPH ), sino manifestaba su profundo rechazo a toda suerte de identitarismos, un sustituto a todo pensamiento crtico adems la sobreidentificacin con Israel de buena parte de intelligentsia francesa siempre tuvo para l tintes ultrareaccionarios−, y motor, en forma de un pnico identitario, del auge mundial de la extrema derecha.

4. La utopa no figuraba en su vocabulario poltico ( bit.ly/2DvarGw ), pero el mesianismo (secular) s: siguiendo a Benjamin, el suyo no era el mesianismo aptico, sino activo en el cual uno no se queda esperando, sino organizando ante la llegada del Mesas la irrupcin de lo imprevisto− que puede ocurrir en cualquier momento. La revolucin es una posibilidad ( vide : la apuesta melanclica), pero que surge slo de nuestras acciones. Escribiendo otra vez igual que Benjamin− en la histrica poca de la desorientacin de la izquierda (1940/1990), Bensad recuperaba su impulso milenario junto con su contenido poltico y antifascista buscando igualmente preservar la esperanza/la fe, conciliar la historia con la memoria y salvar el comunismo construyendo una nueva poltica (y estrategia) a partir de una alianza entre el hacha del mesianismo y el martillo del materialismo ( Traverso , p. 375).

Maciek Wisniewski, periodista polaco.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2019/12/27/opinion/012a2pol 



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