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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2020

La exitosa gestin de Bolsonaro en la quiebra del pas

Misin Verdad
Tercera Informacin


Culmin el primer ao de Jair Bolsonaro en la presidencia de Brasil. Habiendo criminalizado a la izquierda y encarcelado a Lula Da Silva, caso Lava Jato mediante, Bolsonaro se present a las elecciones bajo la bandera de la lucha anticorrupcin y en clara sintona con la visin supremacista de las lites blancas.

El orden planteado al pas involucra deslegitimar y desmantelar al Estado progresista. Lo sustituye un Estado policial que refuerza la condicin de periferia de la regin, cortando de tajo los flujos de materia prima a las potencias emergentes y trasladando el control a la decadente hegemona norteamericana. Cul es el balance del ao inaugural?

Desarme del pas potencia y asfixia a la poblacin

En 2019, Brasil registr uncrecimientodel 1%, desempeo econmico que fue mucho menor a las expectativas generadas por Jair Bolsonaro durante su campaa presidencial, cuando reforz la idea preconcebida en la clase media brasilea de que la cada del rendimiento econmico del Estado se deba a la corrupcin e ineptitud del Partido de los Trabajadores (PT) y no, por ejemplo, a la cada de los precios internacionales de las materias primas.

Sin embargo, nunca ocult su paradjico planteamiento para afrontar esta situacin: restituirle el estatus preferencial a los sectores tradicionales oligrquicos y enterrar en el olvido a la histrica mayora negra y pobre del pas. En jerga econmica: liberalizacin econmica y reduccin del dficit fiscal.

Su papel es instrumental al desarme del proyecto Brasil Potencia que grupos financieros de Wall Street y capitales del agronegocio estn ejecutando desde la destitucin de Dilma Rousseff y la encarcelacin de Lula. Bolsonaro asume en el punto exacto que dej Temer para continuar la tarea.

El equipo econmico, dirigido por el ministro ultraliberal Paulo Guedes, formul un paquete de reformas de pensiones y recortes sociales acordes a la receta neoliberal.Redujoel nmero de ministerios de 29 a 22 y despidi a 40 mil 500 empleados del sistema pblico que estaban en cargos obsoletos.

A mediados de ao se aprob la polmica modificacin del modelo depensiones, propuesta de su campaa presidencial. Hoy, cada brasileo debe disponer de ms aos de explotacin laboral (62 aos para las mujeres y 65 para los hombres). No solo eso: tendr que haber contribuido al menos 40 aos si quieren optar por el beneficio completo.

Con esta nica movida, el gobierno se est ahorrando 260 mil millones de dlares en 10 aos. La mejor inversin social es la que no se hace, podra decir Bolsonaro. El mercado internacional aplaude y espera ansioso para invertir ante el panorama de paquetes de privatizaciones que se vienen.

Finalizando el ao, prefiriengavetarmomentneamente otro paquete de reformas al sector pblico, haciendo una lectura de las protestas sociales en los pases vecinos de la regin, detonadas por medidas del mismo corte neoliberal.

Sumado a eso, avanz en la oferta de privatizaciones en la industria pblica, que incluy al menos20 activosdistribuidos en infraestructura, servicios y recursos estratgicos. En el tope est Eletrobrs, el mayorholdingelctrico de Amrica Latina, que est siendo ofrecida a las transnacionales extranjeras en 4 mil 50 millones de dlares por la cartera de economa, con lo que el Estado reducir su participacin en la compaa a menos del 50%. Este ao el proyecto de ley debe aprobarse en laCmara Bajadel Congreso.

Por otro lado, crecen las especulaciones acerca de incluir en este lote a la matriz de Petrobras, lo que supuestamente ocurrira antes de finalizar el mandato de Bolsonaro. Hay tipos grandes que piensan que no sern privatizados, pero lo conseguiremos, se escuch decir aGuedesen un evento organizado por el peridico brasileo Valor Econmico. Mientras tanto, algunas de sus filiales ya estn siendorematadasen el mercado.

Sin casi ningn contrapeso, fue afincado en la subjetividad brasilea el relato de que el virus de la corrupcin era el mal supremo. Obviamente, los anticuerpos del pas son insuficientes para combatirlos. Los aparatos estatales deben ser intervenidos con medicaciones extranjeras, extirpados en ltimo caso, para garantizar la erradicacin de la enfermedad. Mientras el pas tenga menos instituciones para gobernar menos corrupcin habr. Tampoco soberana, pero hay que aguantar las secuelas. Dicen ellos.

Para blindar estas acciones, el gabinete de Bolsonaro ha sido atravesado por la militarizacin. En solo nueve meses de gobierno, aument en 325 puestos el personal militar que forma parte de la administracin federal. Adems de l y del vicepresidente, el general Hamilton Mouro, hay ocho de los 22 ministros y no menos de 2 mil 500 militares en cargos directivos o de asesoramiento, dice uninformede Camila Mattoso y Ranier Bragon, publicado en el medioFolha de S.Paulo.

Paradjicamente ha crecido la tasadeempleo, producto de medidas que flexibilizan las responsabilidades del patrono. Informal y precario, pero empleo al fin.

Citando al mandatario ultraderechista, salvar a Brasil econmicamente, es salvarlo de proteger a los sectores pobres del pasante la estampida de corporaciones extranjeras invitadas por los polticos locales para absorber a los competidores nacionales. Salvar a Brasil de los brasileos y entregrselo al proyecto occidental de Estados Unidos y Europa.

Trump, el amor no correspondido

La primera visita que realiz como presidente de la Repblica Federal de Brasil fue a Washington, luego de una breve estada en Davos, con el objeto de asistir a una reunin con el magnate presidente Donald Trump. Un Bolsonaro sonriente entregando la franela de la seleccin de Brasil al mandatario estadounidense, fue laimagensimblica que introdujo al pblico la decisin gubernamental de entregar lo poco de pas que qued de la administracin pasada, y defender los intereses de la lite corporativa estadounidense en la regin.

Bolsonaro comparte los valores supremacistas de la ultraderecha que financia a la administracin actual de la Casa Blanca, otra razn por la que calific como candidato de ellos y fue asistido por Steve Bannon, exfuncionario y operador de confianza de Donald Trump. En reconocimiento a sus tareas, aspira al cumplimiento de las promesas de Occidente con respecto a tratados comerciales exclusivos y su participacin en los clubes de pases ricos.

En esa medida, cumpli con los requisitos ms polmicos de la poltica exterior excepcionalista de Estados Unidos. Con Colombia, Brasil ces el apoyo a la resolucin que cada ao se vota en la Asamblea General de las Naciones Unidas para acabar el embargo contra Cuba, y fue el nico en la regin que le dioun espaldarazoa las agresiones econmicas estadounidenses.

Entre las promesas de campaa figur la de mudar la embajada brasilea en Israel a Jerusaln, en alineacin a las exigencias de las lites evanglicas del pas. Se acopla a la decisin que en efecto tom Estados Unidos, violando las leyes internacionales. Aunque flexibiliz lapropuesta(Brasil abri una oficina comercial en la ciudad santa), Bolsonaro no descarta imitar a los estadounidenses.

Otro escndalo que atraves las relaciones con Washington fue el anuncio de otorgarles el permiso para establecer una base de operaciones aeroespaciales en la Base de Alcntara, al noreste de Brasil. Laconcesinabarca el lanzamiento de cohetes, naves espaciales y satlites por parte de empresas estadounidenses a un bajo costo, aunque prohbe el lanzamiento de misiles.

A pesar de la animosidad de Bolsonaro, hubo temes que no pudo alcanzar porque imper el pragmatismo de algunos sectores del poder nacional. Es el caso, por ejemplo, de su papel en un escenario de confrontacin con Venezuela.

La agenda golpista de los halcones estadounidenses prevea la tercerizacin del conflicto en Colombia y Brasil. El mando militar brasileo, de tradicin neutral, se neg a participar en esta aventura intervencionista, dejando espacio nicamente a actividades encubiertas de mercenarios en la frontera, que han sido detectadas y desarticuladas por el Estado venezolano dirigido por el presidente Nicols Maduro.

En ese sentido, Bolsonaro no tuvo mucho ms qu ofrecer a la guerra en Venezuela, salvo el respaldo a la antidiplomacia de la OEA-Grupo de Lima-TIAR y el apoyo intermitente al proyecto Guaid.

Con respecto a la entrada de capital chino al pas, el mandatario brasileo tambin tuvo que aminorar su retrica antiglobalista. Convencido por la realidad incuestionable de que no existe un mayor inversor en el pas que la potencia asitica, Bolsonaro pas de vociferar que China no compra en Brasil. China est comprando Brasil a afirmar que China es cada vez ms parte del futuro de Brasil. As de irregular puede ser el pulseo por la influencia global.

Trump hizo retribuciones muy al estilo unilateral que lo caracteriza. La oferta de membreca a Brasil en la exclusiva Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmicos (OCDE) qued en nada ms que palabras. Undocumentofirmado por Mike Pompeo y filtrado porBloomberg, revel que la Casa Blanca solo respaldaba la entrada de Argentina y Rumania al club de ricos, dados los esfuerzos de reforma econmica y el compromiso de estos pases con los mercados libres.

Donald Trump tambin contradijo la postura pblica con respecto al gobierno de Brasil cuando reactiv los aranceles comerciales contra el acero y el aluminio del pas ante la perplejidad del propio Bolsonaro, que ms tarde calmara asegurando que haba convencido a Trump dedesistiren la medida.

Lo cierto es que, en la lucha por restituir el poder absoluto en el continente, y ante la sombra china, Estados Unidos no tiene aliados inamovibles. El discurso y las acciones ultraderechistas de Bolsonaro golpean con saa a las mayoras brasileas, pero no le garantizan la simpata de la oligarqua estadounidense.

La crisis de la Amazona

En agosto, los incendios forestales que se desataron en la regin amaznica pusieron en el ojo del huracn meditico al mandatario brasileo. El manejo torpe y casi sin inters de una crisis que rebas la logstica operativa del pas, adems del aumento de la deforestacin del Amazonas en las estadsticas del ltimo ao, condujeron a la conclusin de que la crisis ambiental estaba ocurriendo como resultado de su llegada al gobierno.

En efecto, este negacionista del cambio climtico impuls reformas legales favorables a la agricultura y ganadera intensiva, el uso de agrotxicos y la explotacin minera de tierras indgenas.

Pero el cuadro completo revela al presidente como un subalterno del agronegocio y las corporaciones mineras ancladas en Estados Unidos, que lo colocaron all con la funcin de garantizar proteccin militar y jurdica a las empresas que se engullen la Amazona.

La derecha brasilea amarra el poder con doble nudo

Mucho se ha hablado acerca de la valoracin al desempeo del gobierno de Bolsonaro, siguiendo datos proporcionados por unaencuestade la empresa Datafolha. Las reseas noticiosas resaltan el hecho de la cada significativa de su popularidad. Pis el ao 2019 con 49% de aprobacin y lo despidi con un 30%, mientras que el bloque duro que se opone a su gobierno creci a un 36%.

El nivel de aprobacin del que goza, sin embargo, le otorga un piso suficiente como para que, si las elecciones fuesen hoy, entrase en una segunda vuelta, hacenotarel politlogo argentino Ignacio Pirotta en el portalPerfil.

Ese treinta por ciento podra considerarse la base slida, clase privilegiada y minora blanca que cree en la tesis supremacista, sin importar la magnitud de los escndalos que invadieron el entorno partidista y familiar de Bolsonaro, varios relacionados a la corrupcin que dijo combatir: casos abiertos dedesvoy lavado de dinero,fraudesen campaa electoral, las filtraciones sobre ellaufaredirigido por el ministro de Justicia Sergio Moro, su propia implicacin en elasesinatode la activista y concejala Marielle Franco.

La permanencia del proyecto ejecutado por Bolsonaro no est pensada exclusivamente en funcin de los votos de la gente. La derecha ha impedido regresar al gobierno a las fuerzas progresistas, no por seguir el orden democrtico, sino por las alianzas estratgicas con grandes grupos empresariales y por imponer sus propias reglas dentro del aparato estatal.

Ahora que se abre una ventana con la liberacin de Lula, se ver si el progresismo brasileo es capaz de unificar un solo discurso contra los poderes fcticos, que aglutine a la gran mayora de los indignados brasileos perturbados por este primer ao de gobierno ultraderechista y trace un plan de accin que haga contrapeso poltico el resto de tiempo que resta antes de enfrentarse en el escenario electoral.

Fuente: https://www.tercerainformacion.es/opinion/opinion/2020/01/14/la-exitosa-gestion-de-bolsonaro-en-la-quiebra-del-pais


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