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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2020

Las dos cumbres climticas de Madrid: contradicciones, insuficiencias y perspectivas

Ferran Puig Vilar
15.15.15. Revista para una nueva civilizacin


Imagen: Juventud por el clima / Fridays for Future.

 

El Acuerdo de Pars y su proceso de implementacin a travs de la UNFCCC es un ejemplo paradigmtico de cmo es posible vivir de unas apariencias de todo punto desconectadas de la realidad y mantenerse en ellas ms o menos confiadamente. Un esplndido ejemplo de cmo tener confundidas muchas personas durante mucho tiempo, lo que resulta una hazaa notable de los brazos mediticos del poder constituido y de la maquinaria negacionista en general.

Hoy, el modelo del MIT, Integrated Global Systems Model (IGSM), uno de los ms avanzados, muestra que, de proseguir la reduccin de emisiones de algunos pases desarrollados al mismo ritmo que ahora, y mientras los compromisos adquiridos en el Acuerdo de Pars se mantengan y cumplan ms all de 2030, la temperatura media de la Tierra habr aumentado +2,2 C en 2050 y +3,7 C en 2100. Y sabemos ahora que incluso la parte baja de este margen es un escenario de catstrofe global.

Todo ello contando con que, en la segunda parte del siglo, habremos dedicado una superficie de hasta tres veces la de la India a la tecnologa BECCS, a saber, la produccin de energa quemando madera y otros biocombustibles cuyas emisiones seran enterradas bajo tierra, sin que el coste energtico de tamaa geoingeniera, estimado en un 25% del total producido, aparezca por parte alguna ni tampoco el coste de mantener todo este inmenso tinglado. Estas tecnologas BECCS deberan estar desplegndose ya y hacerlo masivamente a partir de 2050 como muy tarde. Pero no slo estn todava por desarrollar, sino que los proyectos piloto se estn abandonando uno tras otro unas veces por imposibilidad tcnica y otras por su coste desorbitado. Adems no est claro que el IPCC incluya el coste energtico adicional de dicha geoingeniera en sus previsiones, estimado en un mnimo del 25% del total de la energa equivalente a las emisiones que se estarn secuestrando; en todo caso los proyectos piloto actuales no consiguen todava secuestrar ni tan solo las emisiones que va provocando la propia infraestructura, operacin y mantenimiento.

Entretanto necesitaremos ms superficie para las energas renovables debido a su mucho menor densidad energtica (otra India si queremos emplear la misma potencia actual, de unos 17 TW al ao), ms superficie para alimentar una poblacin creciente, y algo habr que dejar a la naturaleza (se estima un 50%) si no queremos irnos todos por el mismo desage.

La acidificacin de los ocanos seguir aumentando, buena parte de la biosfera marina colapsar y el nivel del mar estar condenado a ser un mnimo de 25 m superior al actual a medio-largo plazo. Este panorama, supuestamente ptimo a juzgar por el entusiasmo que despert en su da el Acuerdo de Pars, debe conseguirse, faltara ms, mediante mecanismos de mercado , desde luego sin establecer exigencia alguna al transporte martimo y areo, no fuera el sistema econmico globalizado a gripar.

Este panorama es todo lo que los distintos gobiernos del mundo consiguieron acordar en Pars 2015, escenario idlico para cuya implementacin adecuada dichos gobiernos vienen encontrando dificultades de gestin desde hace ya tres aos. Y es que el poder mundial se ejerce, hoy, mucho ms en las cumbres del clima que en, pongamos por caso, el Consejo de Seguridad.

Como fuere, para el caso ms que probable de que estas tecnologas BECCS o similares no llegaran a desarrollarse a la escala necesaria escenario que comienza a tomar cuerpo en el propio IPCC la reduccin de emisiones necesaria debera ser superior al 7% anual segn un reciente informe de la UNEP o del 10% segn una estimacin realizada a partir del Global Carbon Project, empezando este mismo ao 2020 . Se ha detenido usted a imaginar cules seran las consecuencias de llevar a cabo estas reducciones? Usted y yo tenemos claro que esto no va a ocurrir, salvo colapso civilizatorio generalizado a corto plazo, provocado o no.

Las contradicciones del proceso UNFCCC

Y es que la cantidad de contradicciones internas de este proceso IPCC-UNFCCC-COP es tan numerosa, y algunas de ellas tan fundamentales, que solo mediando un voluntarismo ciego es posible seguir confiando en l. Basta con darse cuenta de que los progresos obtenidos en los 25 aos en que estas convenciones vienen celebrndose nicamente han sido capaces de establecer el escenario descrito como algo aceptable .

Otra contradiccin fundamental reside en el hecho de que este marco ONU est cooptado por una ideologa y un sistema socioeconmico que est estructuralmente impedido para considerar otra cosa que no sea el crecimiento econmico, sea este verde, marrn o turquesa, y muchos no son conscientes de ello o, alternativamente, lo consideran necesario o inevitable. A este hecho se aade el propio Grupo de Trabajo III del IPCC, dominado por economistas neoclsicos igualmente limitados y que, encima, regalan a esta premisa apriorstica preanaltica una apariencia de legitimidad cientfica , sometiendo las leyes de la termodinmica a la dinmica del mercado y sus deseos y no a la inversa, como le resulta evidente a todo el mundo menos a estos profesionales . Esto da como resultado que la nica perspectiva posible en trminos polticos sea lo que se ha venido en llamar Green New Deal , que naturalmente requiere crecimiento econmico como mnimo a largo plazo para su desarrollo pues de otra forma el sistema colapsara, y con l todo lo dems, deal incluido.

Pero consideraciones de orden meramente fsico, en el sentido de considerar al sistema socioeconmico como un sistema termodinmico disipativo, nos llevan a darnos cuenta de la total correlacin, cuando no causalidad, entre emisiones de CO 2 , nivel de energa y PIB. Por tanto, una reduccin de emisiones se corresponde con una reduccin equivalente PIB, o algo menos si consideramos ganancias de eficiencia para las que, en todo caso, queda ya muy poco recorrido. No es, pues, posible reducir las emisiones sin reducir el crecimiento econmico. Entretanto, en la UNFCCC llevan 25 aos intentando superar este oxmoron sin darse cuenta de que lo es por motivos de fsica fundamental, lo que les lleva a un callejn sin salida.

Encontramos otra contradiccin en consideraciones de orden tico relacionadas con la responsabilidad de distintos entes a la crisis climtica. Por mucho que China sea ahora el mayor emisor mundial, no es de recibo sealarle como el principal responsable. En efecto, las emisiones per cpita chinas son todava algo inferiores al promedio europeo, y ms de la mitad de las emisiones de ese pas corresponden a productos de exportacin que compra el resto del mundo. Pero es que China ha comenzado a emitir de forma comparable a Occidente en este siglo, y algunos pases (desde luego el Reino Unido, Europa y los Estados Unidos) vienen hacindolo desde hace ms de dos siglos.

Tampoco vale alardear de reducciones en estos ltimos pases no solo por este motivo sino porque lo que estos pases hacen es en realidad deslocalizar su industria pesada, la que ms emite, llevarla a otros pases con mano de obra ms barata y menor exigencia medioambiental, y despus acusarles de que no hacen lo suficiente por reducir sus emisiones. Hipocresa en grado sumo.

La centralidad de la desigualdad

Porque en realidad todo es mucho ms fcil. Emiten las sociedades y sus organizaciones pero, al cabo, quienes creamos la dinmica de emisin de gases de efecto invernadero somos las personas. Y quienes ms emiten son quienes ms dinero tienen, pues cuando lo han recibido es porque han provocado movimiento (econmico) en algn lado, lo que solo es posible con consumo energtico, y cuando lo gastan a manos llenas, tambin. 

Ocurre que solo con que el 10% ms rico aceptara, o fuera obligado, a reducir sus emisiones al promedio europeo actual, se estima que stas se reduciran globalmente en un 30%-50% . En todo caso eso no sera todava suficiente, pero por lo menos constituira un buen primer paso que, adems, legitimara los esfuerzos subsiguientes que se estimaran necesarios. Y quizs sera la manera de provocar un colapso gestionado que podra, solo quizs, minimizar los daos. En estas condiciones, los detalles de las negociaciones, las dificultades encontradas en el Artculo 6, etc., son de todo punto superfluas y una mera distraccin.

No hace falta pues intentar intilmente violar las leyes de la fsica; basta con cambiar de perspectiva, cosa vedada a las instituciones actuales pensadas en origen para estimular y gestionar el crecimiento econmico. Perspectiva que, por cierto, parece tambin vedada a muchos ecologistas y ambientalistas, que no abandonan la narrativa estatal en sus discursos pblicos.

Pues alguien en su sano juicio cree que esas instituciones estn preparadas no ya para aceptar, sino para gestionar adecuadamente reducciones de emisiones siquiera del 5% anual, durante nada menos que 30-50 aos consecutivos? No, las instituciones oficiales actuales no estn capacitadas para este cometido. Mucho menos cuando han sido ya cooptadas por los grandes emisores: era pornogrfico y deprimente acercarse a la sede de Ifema presidida por luminosos, ubicuos anuncios y grandes pantallas que nos daban a conocer los mprobos esfuerzos ecologistas de Endesa, Iberdrola, el Banco de Santander

La cumbre social

Quines podran hacerlo? Si alguna esperanza queda, esta estaba lejos de Ifema, y se sustanciaba en la Universidad Complutense de Madrid. Era la Cumbre Social del Clima (CSC), promovida por un notable nmero de organizaciones ecologistas pero finalmente realizada casi exclusivamente por voluntarios de Ecologistas en Accin en menos de un mes, un esfuerzo mprobo y un hito increble que explica y excusa algunos de los (pocos) desajustes que se produjeron. Muchos temamos que el nivel de asistencia fuera escaso, pero finalmente result ms que aceptable, con visitantes de todo el mundo siendo mayora los latinoamericanos. Esa cumbre social del clima era a la COP25 lo que el Foro Social Mundial es al World Economic Forum de Davos. Es la respuesta inmune del tejido social ante ellas, aunque de articulacin todava insuficiente.

En esa cumbre social se habl de clima, s, pero tambin de feminismo, LGTBQI, luchas de defensa del territorio, indigenismo, contaminacin atmosfrica, plsticos, animalismo, fracking Tambin de poltica local, donde destac un numeroso y activo grupo de chilenos intentando mostrar al mundo el salvaje comportamiento de su gobierno (tortura sistemtica, asesinatos no presentes en los medios) frente a las protestas sociales. Denunciaban adems que la COP25 de Madrid estuviera presidida por la ministra de medio ambiente del gobierno chileno, sealando la complicidad de los gobiernos del mundo entero con ese gobierno asesino. A su vez, un grupo de mujeres kurdas combatientes reclamaban el derecho de autodeterminacin en base a la legalidad internacional. Desde la CSC se organiz la manifestacin de la Castellana y las protestas que se llevaron a cabo frente a la COP oficial .

Tambin se habl, pero poco, de energa, deforestacin, decrecimiento, nueva ruralidad, ecoaldeas, crecimiento interior y nueva espiritualidad, soberana alimentaria y un largo etctera, que inclua la eventual contribucin de la inteligencia artificial a la respuesta a algunos de estos problemas. Cada vez menos, pero todava mayoritario incluso en esos foros, dominaba el sentimiento de que todava hay solucin posible por la va de las energas renovables, la economa circular o la permacultura, entre otros leitmotiv ecologistas ms o menos usuales. En definitiva, el optimismo de la voluntad.

En mi opinin, no todo lo alternativo debera tener cabida en este foro por mucho que despierte simpatas entre los ms preocupados por la crisis climtica. Son demasiados asuntos y por tanto poca profundizacin para problemas de tanta magnitud, lo que resta potencia de fuego y proyeccin meditica, ya mnima de por s en los medios mainstream . Creo que habra que poner un nfasis mucho mayor en la articulacin y organizacin de un metamovimiento global no solo de carcter poltico, sino tambin de restauracin ecolgica y de defensa de la Tierra como valor sagrado , basado en una nueva espiritualidad gaiana , objetivamente compartida pero subjetivamente elaborada. Este elemento profundo de cohesin se senta en la CSC, se respiraba, una, pero se manifestaba poco o nada en lo formal. (Ms sobre esto al final del texto.)

Claro que si una cumbre de este tipo se celebra en pleno Madrid y en una universidad tambin cooptada (ver foto) es porque los powers-that-be lo consideran por ahora asumible y poco peligroso; estara por ver hasta qu punto permitiran pasivamente la estructuracin de un movimiento global de confrontacin no violenta, la ms peligrosa. Tendr que ver con esto el sospechoso hurto de un buen nmero de ordenadores porttiles de organizadores y asistentes el primer da de la CSC?

Peor de lo esperado

Pero haba una nueva contradiccin que resultaba ser comn a ambos foros: el problema climtico, que se conoce desde hace muchas dcadas y se considera gravsimo e inminente desde hace algunas, resulta ser mucho peor de lo que se crea hasta ahora. La ciencia ms reciente nos habla de impactos mucho peores a igualdad de incrementos de temperatura, desestabilizaciones generalizadas y la activacin de puntos crticos en sistemas terrestres crticos a incrementos de temperatura menores de lo que se crea y mucho antes de lo que se tena por cierto.

Todo es peor, mucho peor de lo esperado y la comunidad cientfica comienza ya a decir tmidamente en pblico lo que hace aos lleva diciendo a gritos en privado: +1,5 C son imposibles, +2 C muy improbables y, a partir de ah, hay que empezar a considerar la amenaza existencial a que conducira la vida propia que adquiere el sistema climtico debido a sus lazos de realimentacin positivos: no podemos saber a qu incremento de temperatura se va a detener el proceso, si es que lo hace de alguna forma.

Solo marginalmente esta situacin fue tratada en algunos de los actos de la cumbre azul , la oficial, y en alguno de los de la cumbre social en el que particip quien suscribe. La perspectiva holstica, las conexiones energa-clima-economa-biosfera-alimentacin, la perspectiva de sistema complejo adaptativo disipativo y de la biosfera como un todo Gaia, en definitiva sigue sin estar presente en la medida que debera.

De modo que negociar lo innegociable (nadie puede negociar con nadie las leyes de la termodinmica o la fsica cuntica que explica el efecto invernadero) ya resulta una contradiccin. Pero si adems los eventuales acuerdos de un lado, o las respuestas del otro, no estn basados en el mejor conocimiento disponible, tampoco van a resolver nada y solo van a servir para perder el tiempo en el mejor de los casos y energa fsica y moral en el peor. Esta es la nueva realidad; este es el autntico estado de emergencia. El climtico, pero tambin el intelectual .

Ecofascismo en el horizonte? Respuestas

Sin embargo, el bloqueo que se produce en la COP oficial podra estar escondiendo movimientos ms de fondo. Algunos insiders , observadores cualificados ellos, han manifestado un plpito inquietante. Un bloqueo poltico frente a una opinin pblica mundial que comienza a despertar es algo que verdaderamente no puede mantenerse por mucho tiempo. Estaran algunos pases bloqueando el proceso poltico por motivos diferentes, o complementarios, a los generalmente supuestos, meramente econmicos? De ser as, qu razones les moveran?

En 2023 vence un plazo segn el cual el Acuerdo de Pars debe actualizarse. Es presumible que la preocupacin y la presin de la calle sea ya muy elevada, a la vista de la escalada del peligro manifestada en fenmenos extremos cada vez ms frecuentes, intensos, persistentes y visibles. Esa poblacin estara ya, por entonces, dispuesta a aceptar medidas extraordinarias. Segn este razonamiento, la respuesta de los powers-that-be , que habran estado esperando ese momento cuando no provocndolo consistira en imponer medidas contundentes para cuya implementacin exigiran una organizacin social mundial y local fuertemente autoritaria y, desde luego, liderada por ellos. Una poblacin muy asustada y sin alternativas concretas y unitarias presentara resistencia, pero no la suficiente como para bloquear esta dinmica.

El fascismo siempre surge del miedo. El ecofascismo surgira del miedo ecolgico, del pavor que genera la casa que se quema y se hunde. Los powers-that-be estaran buscando aquello que llevan pretendiendo desde los tiempos de la Trilateral , all por los aos 70: consiguieron entonces limitar la democracia; ahora conseguiran por fin dejarla residual. Esta perspectiva no tiene nada de inverosmil. Efectivamente, el poder mundial se dirime en la COP.

As pues, es necesario prevenir esta dinmica. Es imperioso definir cul vaya a ser el sujeto social de contencin y respuesta, y no parece haber otro ms activo y consciente de s mismo que el que participaba y se reflejaba en la cumbre social de Madrid. La prxima CSC debera centrarse en jugar un papel en este sentido: tal vez alrededor de la idea cohesionadora de la sacralidad de la Tierra y de la definicin de un nuevo sentido de la vida: una nueva cosmologa, ms rica y sabia, puede resultar muy atractiva y altamente cohesionadora. Una sacralidad laica o no, a eleccin de cada uno, en todo caso inclusiva y centrada en una nueva relacin con la Tierra, con Gaia ( orgnica ?) como sujeto de respeto supremo. En todo caso, una espiritualidad compartida , asociada idealmente a un proyecto poltico tambin inclusivo necesariamente alejado de modas ecomodernistas ms o menos bien vestidas para el fin de fiesta en curso.

Es posible que este zeitgeist est llegando y alcanzando una masa crtica global, que convendra impulsar. Por todo el mundo estn surgiendo iniciativas en este sentido, activas y de ninguna forma meramente contemplativas. Invito a los colectivos activistas de mayor base intelectual materialista a hacer el esfuerzo de distinguir entre religin y espiritualidad, y a contribuir sin prejuicios al desarrollo de nuevas expresiones de esta ltima coherentes con las necesidades del presente. Y a sorprenderse con sus posibilidades, tambin en el orden personal.

Una tarea que se antoja titnica y urgente, pero la nica viable para quien suscribe y a la que valdr la pena prestar atencin e intentar contribuir a su desarrollo.

Fuente: https://www.15-15-15.org/webzine/2020/01/10/las-dos-cumbres-climaticas-de-madrid-contradicciones-insuficiencias-y-perspectivas/



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