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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2020

La nefasta herencia de las derechas patriotas

Armando B. Gins
Rebelin


Desde antes de la guerra civil no se registraba en Espaa un gobierno de coalicin con partidos a la izquierda del socialdemcrata PSOE. Ms de 80 aos despus un comunista confeso, Alberto Garzn, militante del PCE y lder de la formacin Izquierda Unida, ambas siglas dentro del grupo parlamentario de Unidas Podemos, ser ministro. Que un comunista y otras gentes de distinta sensibilidad de izquierda empujadas por movimientos sociales y el famoso 15M lleguen tan alto es una noticia de dimensin internacional.

El acuerdo para gobernar entre PSOE y Unidas Podemos no traer ninguna revolucin social, poltica, ideolgica o econmica a Espaa. Estamos ante una propuesta de accin bastante moderada que lo nico que pretende es arrebatar el discurso hegemnico a las derechas y restablecer algunos servicios pblicos deteriorados por el neoliberalismo en boga preconizado por el PP y tambin por el ala ms tradicionalmente escorada a la derecha en las filas del PSOE, en todo momento desde la muerte del dictador Franco en sintona econmica con Bruselas y con los poderes fcticos, financieros y mediticos, de Espaa.

Hay que decirlo tal cual: las polticas llevadas a cabo por el PSOE son corresponsables de la Espaa actual, siendo sus medidas en materia social, leyes del divorcio y el aborto, el pionero matrimonio entre homosexuales, la norma progresista sobre personas dependientes sin apenas dotaciones presupuestarias y la retirada de las tropas de Irak, los momentos ms sobresalientes de sus diferentes pasos por el palacio de La Moncloa, cuyo primer inquilino socialista fue en 1982 Felipe Gonzlez, dentro del periodo moderno de la democracia.

Nunca el PSOE se atrevi a reformar en profundidad los aparatos militares, judiciales y policiales ni las estructuras econmico-financieras diseadas por el franquismo. Tampoco impuls de manera efectiva la ley de memoria histrica ni la reparacin de los miles de muertos y an desaparecidos en cunetas por el rgimen fascista vencedeor en 1939, salvo el evento espectacular reciente de la exhumacin exprs del dictador Franco de la abada del Valle de los Cados a un cementerio en las afueras de Madrid. La raqutica osada del PSOE no tuvo el coraje de denunciar los acuerdos preferenciales con el Vaticano ni eliminar los privilegios de todo tipo de la Iglesia catlica, sobre todo en cuestiones fiscales y su preeminencia en la educacin privada. A propsito de la memoria histrica, dejar constancia que Espaa, tras Camboya, es el pas con mayor nmero annimo de desaparecidos del mundo, fruto de la vesania franquista. De todo ello, en Espaa se habla con sordina, al igual que de la disyuntiva monarqua/repblica, que ni siquiera es objeto de evaluacin demoscpica para mantener en secreto el aval de la poblacin al jefe de Estado en calidad urea de rey.

Realidades genuinas made in Spain

Segn el Fondo Monetario Internacional, Espaa es la primera potencia de la Unin Europea en economa sumergida, cuya estimacin alcanza los 300.000 millones de euros anuales, esto es uno de cada tres euros devengados en suelo espaol no cotiza fiscalmente ni a la Seguridad Social. Por tanto, son legin las gentes trabajadoras que son explotadas sin derecho alguno a reclamar de modo oficial.

Se cree asimismo que alrededor de 150.000 millones de euros viven al calor hogareo de los parasos fiscales, mientras la mitad de los trabajadores y trabajadoras cobran al mes menos de 1.000 euros de salario.

A travs del fraude fiscal, la ingeniera financiera, la corrupcin, las exenciones directas, subvenciones opacas y elusiones tcnicas, las arcas de Hacienda dejan de ingresar anualmente unos 100.000 millones de euros en cada ejercicio anual. Se considera que el 70 por ciento de defraudadores son grandes emporios empresariales y el selecto club de las mayores fortunas. El 80 por ciento de ese astronmico fraude patritico es imputable a 45.000 personas y la mitad corresponde a una elite archimillonaria de ms o menos 4.500 individuos. Esta es la Espaa representada por PP, Vox y Ciudadanos y algunas derechas autctonas en Catalunya y Euskadi, que segn soplen los vientos apoyan la tensin bipartidista hacia uno u otro lado: su independentismo es una forma de gobernar frente al mito de Madrid y seducir a amplias capas populares para que no se planteen polticas de izquierda ms all de los smbolos clsicos de bandera, lengua y cultura propia excluyente. Es curioso observar como los recortes unen a las derechas de cualquier territorio por encima de los iconos distintivos: el PP, Pujol y Mas en Catalunya y el PNV vasco, ste en menor intensidad, han aplicado la austeridad con devocin entusiasta. Otro denominador comn es que la corrupcin ha visitado a sus huestes, no tan acusada en el caso del PNV, a todos por igual: PP y CiU, hoy PdeCAT en Catalua, son las organizaciones ms manchadas de corrupcin de todo el Estado.

Hablando de parasos fiscales Espaa tambin tiene el suyo propio. La Iglesia catlica recibe del Estado 11.000 millones de euros al ao y paga cero impuestos. An hay ms en esta Espaa constitucionalmente aconfesional. La Iglesia espaola es un imperio inmobiliario sin ninguna transparencia. El clero catolico se niega a presentar inventario de su inmenso patrimonio. S se conoce que entre 1998 y 2015 inmatricul de forma unilateral sin papeles legtmos casi 35.000 inmuebles entre catedrales, templos, garages, pisos, parcelas rsticas y solares urbanos, gracias a una ley franquista y el silencio cmplica del PP de Aznar. La joya universal de la mezquita de Crdoba, hoy catedral porque s, les cost inscribirla el mdico precio de 29 euros en el Registro de la Propiedad.

El poder fctico del catolicismo espaol aumenta si tenemos en cuenta que es dueo de casi 2.600 colegios, 15 universidades, 22 facultades eclesisticas y 71 institutos de enseanza superior. Diseminar la ideologa ultraconservadora y elitista es un dao colateral de graves repercusiones en la mente colectiva del pas. Las ayudas estatales no acaban ah: hay curas castrenses en las unidades militares y en hospitales pblicos, adems de sufragarse al profesorado de Religin con dineros procedentes de los presupuestos generales aunque las autoridades catlicas se reservan el derecho de nombrar y despedir a los titulares docentes de su doctrina. Aadamos a esta lista de podero social y econmico que regenta 65 hospitales, 56 ambulatorios sanitarios y ms de 700 residencias para personas discapacitadas y ancianas. Del nacimiento a la muerte, resulta difcil escapar al campanario catlico en Espaa.

Espaa es la potencia econmica nmero 13 del mundo. O 14, porque Australia tiene un PIB similar. Para el caso es lo mismo. No obstante este lugar de honor a escala internacional, puede dar mucho que pensar.

Ahora mismo Espaa ocupa el tercer puesto en pobreza infantil en el espacio comunitario europeo, 40 por ciento de este segmento poblacional, tras Rumana y Grecia. Y el 25 por ciento de sus habitantes, 12 millones de personas, se sitan en ese espacio nebuloso de riesgo de exclusin social, sptimo lugar europeo despus de Bulgaria, Rumana, Grecia, Lituania, Italia y Letonia.

A da de hoy, 3,2 millones de trabajadores no tienen empleo y 30.000 indigentes duermen en la calle. En 2018 se produjeron 60.000 desahucios de familias y 40.000 en el pasado ao, a un ritmo de 100 al da. El gasto social en Espaa (sanidad, educacin, desempleo, dependencia) ha bajado al nivel de 2009: en total, 3.700 euros por persona y ao menos que la media de la denominada zona euro, 19 pases contando Espaa. Ahora un dato extremadamente significativo: la deuda pblica asciende a 1,2 billones de euros, solo tres puntos porcentuales por debajo del PIB. Cada residente en Espaa debe 25.000 euros por cabeza, la mayor parte a inversores extranjeros y al Banco Central Europeo. Y como remate de este cuadro macroeconmico, no hace mucho el Banco de Espaa ha descubierto que el rescate bancario de la primera dcada del siglo XXI, siempre negado por el PP y Rajoy, se elev a 65.000 millones de euros (fuentes independientes consideran que esa cantidad fue de hasta 100.000 millones de euros). A parecer, el Estado solo recuperar 14.000 millones. Ese agujero tambin pasa de puntillas por la actualidad espaola: no hay culpables, tout va bien, nos envolvemos en la bandera rojigualda patritica y entonamos con orgullo nacional: viva Espaa!, viva el Rey! Muchos votantes de PP, Vox y Ciudadanos tienen suficiente con esos dos lemas simples y emocionales.

En otro orden de cosas, la precariedad laboral se ha cobrado en 2019 la vida de ms de 500 trabajadores causados por accidentes de trabajo y de los ms de 500.000 accidentes laborales documentados por encima de 3.000 sucesos han dejado secuelas graves fsicas y/o psquicas en sus vctimas. Estos datos suelen pasar sin pena ni gloria por los informativos diarios. Hasta cierto punto es lgico este apagn de noticias. La pluralidad informativa en Espaa es una farsa obvia aunque no evidente para la ciudadana comn: tres gigantes empresariales, Atresmedia, Prisa y Mediaset, controlan casi el 60 por ciento de los medios de comunicacin, tambin el 60 por ciento de la audiencia total y alrededor del 90 por ciento del negocio publicitario. Nos referimos tanto a prensa escrita como emisoras de radio y canales de televisin. Hay muchas alternativas y marcas pero la propiedad est en muy pocas manos, por tanto los mensajes ideolgicos e intereses econmicos ocultan a lo bruto o sibilinamente las ideas y opiniones que critiquen o pongan en cuestin la sacrosanta libertad de comercio capitalista y el rgimen parlamentario o legal que le da sustento. De ah la desaforada violencia verbal de las derechas ante el tibio pacto entre PSOE y Unidas Podemos: la democracia es aceptable si ganan ellas, caso contrario todo vale, llamadas al golpismo militar, atropellos judiciales, algaradas callejeras, presiones inmorales bajo cuerda, deslegitimacin extrema de cualquier aroma a izquierdismo. En suma, nada nuevo en la historia espaola plagada de pronunciamientos antidemocrticos y sectarios provenientes de cosuno de la milicia, el clero y las castas financieras.

Como colofn de esta herencia nefasta que lastrar la accin del nuevo Gobierno, mencionar que 1.028 mujeres han sido asesinadas por sus parejas en el periodo 2003-2019. Y la ira de la ultraderecha quiere eliminar cualquier apoyo a la violencia de gnero. Esta irracionalidad, y tantas otras del partido fascista Vox, con la anuencia silenciosa y cmplice de PP y Ciudadanos, ha obtenido en las ltimas elecciones generales 3,6 millones de votos, un milln ms en menos de seis meses. La mancha de aciete de la ultraderecha an puede extenderse ms, incluso en la vieja Europa.

El futuro en Espaa estar plagado de minas. Las derechas harn todo lo que puedan, a plena luz y a la sombra, para desacreditar y derribar a la coalicin de izquierdas recin investidad. Brasil, Venezuela, Ecuador y Bolivia viven inmersos an en plenas desestabilizaciones de sus dbiles democracias representativas. Porque Espaa est en Europa, nada hay asegurado. Entre golpes duros y blandos hay una secuencia muy larga de posibilidades. Recordemos el fallido? golpe de Estado de Tejero del 23 de febrero de 1981: de esa asonada sali un PSOE liderado por Gonzlez ms pragmtico y conservador. El precedente est ah.

Valga como corolario del artculo que en el horizonte inmediato de Espaa se abrir una pugna feroz entre la furia desatada de los poderes fcticos de siempre y el desencanto que pudiera producirse entre el electorado ms empobrecido y el ms sensible, radical o ideologizado de Unidas Podemos ante las contradicciones inevitables de la accin gubernamental. A un sector importante de las izquierdas les parecer muy poco, nimio o insustancial lo que se haga para recuperar la dignidad de la inmensa mayora. Gestionar ambos sentimientos encontrados no ser nada fcil en mitad de una batalla que se presume compleja. La Espaa que trabaja, estudia o malvive en la precariedad o la marginalidad ya tiene tras de s decepciones muy potentes. Unidas Podemos y su lder Pablo Iglesias tendrn que realizar gestos y discursos muy finos para que el desencanto no cale hondo en las mentes atribuladas de las gentes trabajadoras y no volvamos al punto de partida parido por la transicin, ms bipartidismo con derechas nacionalistas perifricas sacando tajada de una Espaa eterna e inmovilista. Y, por ende, capitalista, catlica y conservadora sociolgica y culturalmente hablando. Gran parte de Espaa vive hoy un sueo de progresismo, tal y como lo tuviera en su tiempo Martin Luther King. Ya sabemos qu hicieron con Luther King las fuerzas tenebrosas del irracionalismo fascista.

* Todos los datos citados son de dominio pblico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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