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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2020

La libreta de Chjov

Higinio Polo
El viejo topo


 

Per Irene Gimnez, actriu

Cuando la Mlaya Nikitskaya de Mosc (la calle donde vivi Gorki) llega a la Sadvaya-Kudrnskaya ulitsa, se descubre en el nmero 6 la casa de Chjov, convertida hoy en museo a su memoria. Es una casita de dos pisos, de fachada rojiza, que al lado de las ventanas de la planta baja ensea una reja de hierro que cierra el callejn por donde se llega a un patio abierto arbolado. La puerta de entrada est en ese pasadizo lateral. Chjov y los suyos vivieron aqu entre 1886 y 1890. Dentro, aparece una salita con butacas, un reloj y cuadros familiares, y un escritorio verde, que utilizaba Antn Pvlovich. Sobre la mesa, una imagen de Chaikovski: el compositor iba a esa casa a visitarlo y, antes, le haba escrito encandilado por los relatos del escritor. Llama la atencin una vitrina con una caja de acuarelas. Aqu tena Chjov su estudio, y extraa de una libreta que siempre llevaba consigo rasgos, personajes, situaciones. Dej muchos cuadernos de notas. Era capaz de escribir un relato en un solo da.

Al lado, dos pequeos dormitorios: el de Mijal, con escritorio y butaca; y el de Antn Pvlovich, que tiene una minscula cama baja. En la antesala, una estantera con libros. La habitacin de su hermana Mara, que tanta devocin le mostr siempre hasta el punto de sacrificar su propia vida, rechazando pretendientes para cuidar de su hermano, tiene una pequea sala. En el piso de arriba, una estancia con piano, que tocaba Nikoli; alrededor, un divn y sillas para escuchar al virtuoso. Chaikovski vena con frecuencia. Junto a ella, una habitacin para coser y pintar, que tiene un caballete y pinturas de Nikoli, el hermano enfermo y alcohlico que tambin muri de tuberculosis en 1889 sumiendo a Chjov en una profunda tristeza.

Despus del viaje del escritor a Sajaln, la familia no pudo pagar el alquiler, y se trasladaron a la Mlaya Dmtrovka. Durante esos cuatro aos en la casa de Sadvaya-Kudrnskaya ulitsa, Chjov escriba durante toda la jornada, aunque a medioda reciba pacientes durante tres horas. No le gustaba frecuentar las fiestas, ni los encuentros literarios. En la disposicin de recuerdos de la casa, no han olvidado poner un mapa de la isla de Sajaln. Y fotografas del penal, e incluso una carta autgrafa suya. Aqu y all, cuadros de la familia, una vitrina con los anteojos, su pluma, una caa de pescar y el maletn de mdico, como si esos objetos resumieran toda su vida. Y tal vez sea as.

Hay otros museos Chjov en las casas donde vivi, en Mlijovo (de hecho, es una reconstruccin hecha por el gobierno sovitico en 1960) y en Yalta, y hasta en Sajaln. La ltima vez que Chjov visit Mosc fue el 3 de junio de 1904: ese da subi al tren para viajar a Badenweiler. Los das anteriores haba estado repasando El jardn de los cerezos. Llegaron a su destino seis das despus, y en ese balneario alemn pas las jornadas en cama leyendo los peridicos, preocupado por la guerra en Oriente con Japn. El 2 de julio del calendario ortodoxo, muri.

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Para conocer a Chjov, adems de sus pginas, disponemos de la monumental biografa que escribi Donald Rayfield hace dos dcadas, y la de Pvel Grmov, en cirlico; de las escuetas pginas de Natalia Ginzburg; del libro de Irne Nmirovsky , publicado cuando la autora ya haba muerto en Auschwitz; del estudio de David Magarshack que citaba (aunque se haba publicado haca ms de cincuenta aos) Cabrera Infante poco antes de morir, y de la biografa de Rosamund Bartlett. Nos han dejado un recuerdo de Chjov a veces triste, sin duda por algunas de sus obras, pese a que sus primeros cuentos eran humorsticos, y por su temprana muerte, aunque tambin supo rer y disfrutar de la vida. Muchos lo vean como un hombre reservado, distante, y, sin duda, era un solitario, aunque disfrutaba con su familia y sus amigos: en Mlijovo los visitantes eran a veces tan numerosos que haba que instalarlos en la casita de dos habitaciones para invitados y en el granero. Entonces, cuando viajaba a Mosc, se alojaban en el Gran Hotel Mosc, al inicio de una de las calles principales de la ciudad, la Tverskaia, que en los aos soviticos llevaba el nombre de Gorki.

Chjov visit por primera vez a Mosc con diecisiete aos y dos aos despus se traslad ya a la capital, desde su Tanganrog del mar de Azov, para vivir con su familia en un pobre stano de la calle Grchevka y, luego, en la callejuela Golovin. Hasta que no se cambiaron a la Yakimanka, junto a la iglesia de Tserkov' Ioanna Voina, Chjov no pudo disponer de un pequeo estudio. Por fin, en 1886, pudieron alquilar esa casa entera en la Sadvaya-Kudrnskaya ulitsa: Chjov se haba licenciado en medicina en 1884, aunque apenas cobraba, pero consegua ingresos con sus relatos. La familia se instal despus en un pequeo apartamento en la Mlaya Dmtrovka, y a partir de 1892 Chjov vivir en Mlijovo durante seis aos, aunque volva a la Mlaya Dmtrovka ocasionalmente, hasta que a finales de 1898 compr la finca de Yalta, la ltima casa de su vida.

Reconocemos a Chjov en ese cuadro que pint el joven Isif Broz, un discpulo de Repin, que le haba encargado la galera Tretiakov de Mosc, donde se halla hoy el retrato: vemos al escritor en un silln verde, con los anteojos sujetos al cordn que baja hasta su chaleco, y la mano sujetando el mentn. En casi todas las fotografas que se conservan vemos a Chjov serio, aunque en algunas, con Olga Knipper, sonre: la conoci al final de su vida, en septiembre de 1898, tras haber pasado enfermo el invierno en Niza. En una de esas fotografas, Antn Pvlovich lee La gaviota: le escuchan actores del Teatro del Arte de Mosc, Olga Knipper y Vsevlod Myerhold; de pie, mirando el libro que Chjov lee, vemos a Konstantn Stanislavski. En otra, aparecen Tolsti y Chjov, tomando el t en una terraza de Crimea: el dramaturgo telefoneaba a Tolsti e iba a verlo a Gaspra, cerca de su casa en Yalta. Era muy distinto a l, cuyo torrente narrativo contrasta con la concisin y sencillez de Chjov, que tuvo en gran estima al autor de Guerra y paz (a ningn hombre quiero tanto como a l, le confes a Mijal Ospovich Mnshikov) aunque le molestaba su aire de profeta y que, en ocasiones, escribiese sobre aquello que no conoce y que por obcecacin no quiere conocer; pero crea que esos defectos eran irrelevantes ante la calidad literaria de Tolsti. Por su parte, al autor de Anna Karnina no le gust El to Vania. Tolsti no dej resquicio de duda cuando le dijo a Chjov: Detesto a Shakespeare, pero las comedias que usted escribe son todava peores. No era extrao: despus de todo, Dostoievski nos advirti de que un par de botas es ms importante que Shakespeare.

A inicios del siglo XX, Tolsti, Chjov y Gorki coincidieron en Crimea y se relacionaron. Durante casi un ao, en 1901, Tolsti vivi en Gaspra, en la propiedad de la condesa Sophia Vladimirovna Panina, una mujer que era miembro de los kadetes y que acab colaborando con Denikin y los blancos durante la guerra civil. Por su parte, Gorki viva en una pensin en Oleis (que era ofrecida gratuitamente para escritores pobres por el comerciante Ivn Tokmakov) y consider siempre a Chjov un hombre libre, ntegro, uno de los grandes escritores de Rusia. Tambin viva en Yalta, por problemas de salud, Meyerhold, de quien Chjov escribe que se lamenta de todo lo que le duele la vida.

Todos sus abuelos fueron siervos de la gleba en aquella Rusia miserable, y Chjov pas una infancia difcil, golpeado con frecuencia por su padre, ante la resignada madre. Pese a su beatera, el progenitor era un hombre brutal, y el matrimonio cargado de deudas, no pudo ofrecer a sus hijos ms que una vida de pobres. Esas figuras que viven entre estrecheces aparecen con mucha frecuencia en sus cuentos, como Pasha, la corista, que entrega sus joyas para salvar a un marido infiel. En su vejez, su padre, siempre santurrn, cantaba salmos religiosos a voz en cuello mientras ahogaba en el sahumerio a la familia con el incensario de cadena. Chjov recelaba de la religin, es capaz de hacernos sonrer mientras la melancola envuelve sus escenas y personajes, y nos lleva a la desolacin de las vidas intiles, perdidas, prescindibles.

Con diecinueve aos, abandona Taganrog para ir a Mosc, donde ya estaban sus padres y hermanos, y con poco ms de veinte aos escribe relatos por unos pocos kpeks cada lnea, mientras soporta las borracheras de sus hermanos. Se hizo mdico, pero no cobraba a los pobres. En 1885, visit San Petersburg por primera vez. Habl con editores, volvi al ao siguiente y en otras ocasiones, a casa de su editor y amigo Suvorin, aunque el asunto Dreyfus enfri su amistad: Chjov defendi la militancia de Zola. Los inicios no fueron fciles. En 1887, estrena Ivanov en el teatro Korsh de Mosc. Es un fracaso clamoroso. La bronca es estrepitosa: los estudiantes queran tirar a los actores por la platea. Pese a todo, antes de marchar a Siberia consigui abrirse paso en el teatro y en la edicin, y empieza a ser muy conocido; su obra La estepa tuvo xito, y en 1888 la Academia de Ciencias le concedi el premio Pushkin, aunque tuvo algunos fracasos y la muerte de su hermano Nikoli lo afect profundamente. Incluso empez a escribir una novela, segn confes a Aleksi Suvorin, aunque nunca la termin. En esos aos ya tiene una nocin clara de su escritura: sus relatos nos muestran la vida, sin concebir historias cerradas; busca la objetividad, describe con veracidad los personajes que crea, inmersos en su poca, y opta por la sencillez y la brevedad. A su hermano Alexnder, que tambin escribe, le recomienda: El lenguaje debe ser sencillo y elegante. Los lacayos deben hablar de modo sencillo, sin tapujos ni regodeos. Los capitanes retirados de nariz colorada, los periodistas bebedores, los escritores muertos de hambre, las esposas tsicas y laboriosas, los jvenes honestos y sin mcula, las doncellas sublimes, las nieras bondadosas todo eso ya fue descrito y debe evitarse como un foso.

En abril de 1890 inici su viaje a Sajaln, atravesando ros helados, bosques infinitos: el ferrocarril transiberiano no se inaugurara hasta 1900. Sajaln era el infierno (viaja all quiz para no volver jams, escribi): quera huir, probar la aventura, y contribuir a la reforma de Rusia examinando uno de sus pozos ms negros, aunque, al mismo tiempo, admiraba a Nikoli Przevalski, un militar y excepcional gegrafo que defenda un nacionalismo exaltado y que explor el desierto de Gobi, Mongolia y el Ussuri. En Sajaln, Chjov se despertaba cada maana con el sonido de las cadenas que arrastraban los deportados, y esa experiencia lo marcara para siempre. Volvi por mar, en diciembre, en el vapor Petersburgo: pas por Singapur, Ceiln (el paraso, cont, donde tuvo relaciones, bajo los cocoteros, con una hind de ojos negros, como tuvo otro encuentro con una meretriz japonesa en Blagovshchensk, en el Amur, en la frontera china, durante el viaje de ida), lleg a Port Said y a Constantinopla para alcanzar Odessa y tomar un tren hasta Mosc.

Hizo su primer viaje por Europa en 1891, con el editor Aleksei Suvorin y su hijo; a lo largo de dos meses visit Viena, Venecia, Florencia, Roma, Npoles, Niza, Pars y Berln. En Npoles, incluso ascendi al Vesubio. Al ao siguiente pudo comprar la casa de Mlijovo, gracias a un prstamo de su editor Suvorin: all escribi La gaviota. En esa poca, febrero de 1893, escribe al mdico Isif Isaivich Ostrovski (estudiaron juntos, en Taganrog): No soy rico y vivo exclusivamente del trabajo. Cuanto ms viejo me hago, trabajo menos y con mayor pereza. Ya siento la vejez. Y solo tena treinta y tres aos. Volvi a Italia en 1894, a Trieste, Venecia, Miln, Gnova. Tres aos despus, tras recuperarse precariamente de un grave ataque de su tuberculosis, viaja a Pars, a Biarritz y Niza, a Montecarlo a jugar a la ruleta. Incluso acarici el proyecto de viajar a Egipto, y de conocer el Shara, pero su precaria salud se lo impidi. El viaje que ms le marc fue la expedicin a Sajaln: qued atrapado para siempre por la belleza del Baikal.

Antes de vivir all, Chjov se iba a Mlijovo, al sur de Mosc; paseaba con sus perros, y se encerraba a escribir en una casita de madera que le hicieron en el jardn. Despus, viajaba a Crimea, ms enfermo, para perseguir el sol del mar Negro. Desde Yalta entabl relacin con el joven Gorki, que tambin padeca tuberculosis, y por quien dimitira en 1902 de la Academia de Ciencias cuando el zarismo (el gran duque Konstantn Romnov era el presidente de la institucin) impidi que Gorki se incorporara. Chaikovski, amigo de Chjov y del gran duque, no pudo evitarlo. En Yalta, a Chjov le gustaba pasear hasta Oreanda, donde hubo un palacio del zar Nicols I, que se perdi en un incendio en 1882; llegaba atravesando la finca donde Nicols II hizo construir el Livadia, que aos acogi la Conferencia de Yalta, con Stalin, Roosevelt y Churchill. En esos das, Chjov paseaba con una joven, Nadezda Ternvskaia; descansaban en un banco de la iglesia (el banco de Chjov) para admirar las costas de Yalta y las aguas tranquilas: en ese lugar puso Chjov a su Anna, l