Portada :: Iraq
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2020

Iraq y su revolucin tras el asesinato de Soleimani

Haider Saeed
Al Jazeera

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn Hijs.


Las facciones armadas y los agentes de Irn dirigirn su ira contra quienes consideran aliados de Estados Unidos, una expresin generalista y prejuiciosa que incluye a cualquier oposicin al rgimen actual.


En los ltimos diez das son muchos los analistas que han descrito como punto de inflexin los asesinatos el 3 de enero en Bagdad de Qassem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islmica de Irn y de Abu Mahdi al Muhandis, subjefe de las Fuerzas de Movilizacin Popular (FMP) pro-iranes.

Muchos ven en el asesinato un giro evidente en el enfrentamiento de baja intensidad entre Estados Unidos e Irn, que comenz cuando Donald Trump asumi la presidencia de Estados Unidos dando marcha atrs a muchas de las polticas de su predecesor, retirndose del acuerdo nuclear y volviendo a imponer sanciones a Tehern. Hasta ahora, ese enfrentamiento se limitaba a pequeas escaramuzas en Iraq y Siria en las que Irn y sus agentes golpeaban intereses estadounidenses, y Estados Unidos junto a su aliado ms prximo, Israel, las posiciones iranes, mientras ambas partes rehuan la responsabilidad de los ataques.

Para muchos observadores el asesinato seala la intencin de Estados Unidos de enfrentarse abiertamente a Irn en Iraq, a lo que Irn seguramente reaccionar contraatacando posiciones estadounidenses y por lo tanto iniciando una guerra regional.

Pero un anlisis ms detenido a los acontecimientos previos y posteriores al asesinato revela que ste no supone un punto de inflexin en las tensiones entre Estados Unidos e Irn y que es poco probable que se desencadene un conflicto mayor. Eso s, el asesinato seguir impactando negativamente en un Iraq que se ha convertido en el principal campo de batalla de la confrontacin estadounidense-iran, y el ms perjudicado ser el movimiento de protesta iraqu.

La estrategia estadounidense para Irn

Lo que sucedi el 3 de enero pareci un cambio drstico de esta confrontacin de bajo nivel, no slo por la naturaleza de la operacin sino tambin el discurso poltico que la acompa. Es la primera vez que Estados Unidos tiene como objetivo a un funcionario iran de tal nivel. Adems, Estados Unidos reconoci la responsabilidad de la operacin con un lenguaje amenazador exigiendo a Irn que se abstuviera de atacar intereses estadounidenses.

Muchos asociaron este cambio con el intento de algunas FMP de atacar la embajada de Estados Unidos en Bagdad el 31 de diciembre, lo que trajo consigo dolorosos recuerdos del asalto a su embajada en Tehern en 1979 y al consulado estadounidense en Bengasi en 2012. Sin embargo, tengo la impresin de que la decisin estadounidense de llevar a cabo la escalada se tom previamente.

Se remonta al ataque areo estadounidense del 29 de diciembre contra cinco de las bases y cuarteles generales de Kataib Hezbol, una de las facciones chies iraques armadas ms importantes y leales a Irn. El ataque fue una respuesta a otro con cohetes del 27 de diciembre contra la base militar iraqu K-1, cerca de Kirkuk, que mat a un contratista estadounidense e hiri a varios militares estadounidenses.

El ataque areo estadounidense result devastador y caus gran nmero de vctimas. Fue diferente a otros ataques previos contra bases de las FMP en cuanto al nivel de destruccin.

El asesinato de Soleimani plante una serie de cuestiones urgentes, especialmente por la percepcin de que sealaba un punto de inflexin en la estrategia de Estados Unidos para Irn.

Va a continuar Estados Unidos atacando a los grupos armados pro-iranes, que se han convertido en la piedra angular del actual rgimen iraqu, y por lo tanto, va a intentar desmantelar sus infraestructuras? De hecho, muchos de los dirigentes de estas facciones estaban preocupados por la posibilidad de que tambin fueran blanco de ataques. Algunos teman que Estados Unidos no se detuviera con el asesinato de Soleimani y que derribara todo el orden poltico de Bagdad sustituyndolo por un rgimen militar.

O se pondr fin al asesinato con un mensaje contundente de Estados Unidos y un doloroso golpe a los iranes que podra llevarlos de vuelta a la mesa de negociaciones?

Analizando los acontecimientos de la semana pasada podemos afirmar con certeza que la crisis no se convertir en un conflicto abierto; Estados Unidos no quiere ir ms all y enfrentarse a Irn en Iraq, y Tehern, por su parte, no es capaz de tomar represalias reales o iniciar una guerra en la regin. Su limitado ataque a la base militar de Ain al Assad, que alberga a las tropas estadounidenses, demostr su debilidad, su confusin y la limitacin de sus opciones.

En otras palabras, lo que muchos observadores pensaron que era un punto de inflexin en las relaciones entre Estados Unidos e Irn puede que no lo sea.

En mi opinin, el asesinato fue un ataque de precisin limitada destinado a disuadir futuros ataques iranes. Es la continuacin de la estrategia de mxima presin de Trump, no una desviacin de la misma. Se produjo como respuesta a la propia decisin de Irn de escalar [el enfrentamiento] atacando la base K-1, uno de los cuarteles generales de los asesores militares estadounidenses en Iraq; anteriormente los ataques iranes haban evitado apuntar directamente a los estadounidenses.

Trump quiere que Irn vuelva a la mesa de negociaciones; el 3 de enero tweete: Irn no ha ganado nunca ninguna guerra pero no ha perdido ninguna negociacin. En conferencia de prensa del mismo da, tambin declar que el objetivo de ese ataque era detener la guerra y no empezarla.

Dicho esto, el asesinato seguir teniendo un impacto negativo en Iraq, que deber hacer frente a nuevas consecuencias de este enfrentamiento. Aunque no puede responder de la misma manera, Irn s quiere servirse del incidente como si representara un cambio de juego en Iraq con el objetivo de re-dibujar las esferas de su influencia, las funciones de los actores polticos y el equilibrio de poder. Estados Unidos, por otro lado, seguir resistiendo una escalada mientras mantiene su estrategia de mxima presin.

Dos escenarios: retirada o compromiso de Estados Unidos

Dado que es poco probable que se produzca una guerra total el sistema poltico actual en Iraq permanecer intacto. En cuyo caso, dos, al menos, son los escenarios posibles para lo que suceda a continuacin en el pas.

En el primer escenario, Estados Unidos retirara sus fuerzas de Iraq en respuesta a la resolucin aprobada por el Parlamento iraqu a tal efecto el 5 de enero. Esto probablemente permitira a las fuerzas islamistas chies cercanas a Irn apuntalar su control de Iraq. A pesar de las amenazas de Trump de imponer sanciones contra Iraq si decide poner fin a la presencia militar estadounidense en su territorio y a pesar de la oposicin poltica estadounidense a la decisin del Parlamento iraqu, parece haber cierto respaldo a la retirada de Iraq en el stablishment estadounidense. Tal retirada no slo sera militar sino tambin poltica un precio a pagar por el asesinato de Soleimani.

Ello eliminara la tensin existente y permitira a los iranes salvar las apariencias dada su incapacidad para responder al asesinato. Los estadounidenses probablemente trasladaran sus fuerzas a lugares alternativos, como la regin kurda del norte de Iraq, desde donde seguiran presionando a los iranes y a sus aliados. En este escenario, Iraq se enfrentara al momento ms crtico de su historia reciente al quedar fuera del patrocinio estadounidense por primera vez desde 2003.

No es que el pueblo iraqu se haya beneficiado mucho del compromiso de Estados Unidos en Iraq durante los ltimos 17 aos. En este tiempo, fracas el proyecto de democratizacin estadounidense, aument la corrupcin, se extendi el sectarismo, los grupos armados radicales proliferaron y el pas estuvo al borde de la guerra civil. Con un gobierno dbil en Bagdad, Iraq se convirti en un vasallo de Irn.

Sin embargo, la retirada ahora de Estados Unidos podra empeorar mucho las cosas. El temor es que las fuerzas islamistas chies leales a Irn cierren el pas y eliminen su relativa apertura al mundo o lo que queda de ella no slo poltica sino tambin culturalmente, convirtiendo a Iraq en un clon de Irn.

En el segundo escenario, Estados Unidos podra negarse a retirarse de Iraq por razones estratgicas y seguir enfrentndose a Irn y a sus aliados. Trump sugiri que podra elegir este curso de accin durante una conferencia de prensa el 7 de enero, cuando dijo que la retirada estadounidense sera lo peor que podra pasarle a Iraq ya que fortalecera la posicin de Irn en el pas.

Si Estados Unidos se queda, el rgimen existente en Iraq estar bajo presin, no necesariamente para cortar sus vnculos con Irn sino al menos para restringir las actividades de las facciones armadas, especialmente las que apuntan contra la presencia e intereses estadounidenses. De ser as, Estados Unidos enfrentara a las elites polticas chies entre s, es decir, a quienes apoyan la incorporacin de Iraq a la esfera de influencia regional iran contra quienes se oponen a ella y desean forjar un papel regional para Iraq independiente de Irn.

Esto tampoco es necesariamente un buen augurio para la democracia iraqu. Despus de todo, la administracin Trump ha demostrado repetidamente que le preocupan bien poco las violaciones de los derechos humanos y las iniciativas democratizadoras. Lo que le preocupa es la influencia de Irn en el gobierno iraqu y la influencia de los representantes de Irn en Iraq. Cabe recordar que Estados Unidos respald el mantenimiento de Adel Abdul Mahdi en su puesto de primer Ministro a pesar de los llamamientos de los y las manifestantes para que dimitiera tras una violenta represin que caus cientos de muertos.

El mayor desafo para la revolucin de Iraq

El mantenimiento de las protestas en Iraq no tiene como objetivo reformar el sistema poltico existente sino reformular la identidad nacional y la relacin entre la sociedad y el orden poltico.

Independientemente del escenario que siga al asesinato de Soleimani, parece que el movimiento revolucionario de Iraq enfrentar sus mayores retos y dificultades en los prximos meses.

Antes del asesinato, Irn interpret las protestas como parte de un complot regional para derrocar el sistema poltico existente en Iraq, al que considera uno de sus aliados ms cercanos y la piedra angular del eje regional que lidera. De igual manera interpret Irn la situacin en Siria cuando decidi lanzar una batalla para defender al rgimen de Bashar al Assad a expensas de millones de sirios que acabaron asesinados o desplazados.

Creo que Irn est dispuesto a defender el rgimen de Iraq tanto como defendi al rgimen de al Assad o quizs ms.

Al no poder vengar el asesinato de Soleimani, las facciones armadas y los agentes de Irn dirigirn ahora su ira contra aquellos que consideran aliados de Estados Unidos, una expresin generalista y prejuiciosa que incluye a cualquier oposicin al rgimen actual. Este discurso, empleado por los regmenes autoritarios de la regin, que describen cualquier movimiento de protesta como una conspiracin extranjera, se volver ms agresivo en Iraq y se utilizar como justificacin para atacar a los y las manifestantes.

Al mismo tiempo, la lite gobernante iraqu, que considera con razn el movimiento revolucionario como el mayor desafo interno al que se enfrenta, se volver tambin ms cruel. Como carece de visin y de voluntad para promover una autntica reforma, es probable que redoble sus esfuerzos para aplastar toda oposicin. Estas dinmicas internas la llevarn a reconstruir un rgimen autoritario cerrado que elimine las escasas libertades que le han quedado al pas desde 2003.

Por lo tanto, el movimiento revolucionario, en quien descansa la clave para la salvacin del pas, se encontrar con un antagonista ms fuerte an tras el asesinato de Soleimani.

Ante esta hostilidad, los y las revolucionarias iraques deben seguir rechazando los intentos de convertir Iraq en el campo de batalla donde las potencias regionales salden sus cuentas. Debemos insistir en que crearemos nuestro propio sistema poltico con nuestras propias manos, independientemente de la voluntad de las potencias extranjeras. Nuestra revolucin seguir atenta al sacrificio de cientos de iraques y continuar la lucha por un nuevo Iraq construido y moldeado por su propio pueblo.


Haider Saeed es director del Departamento de Investigacin del Centro rabe de Investigacin y Estudios Polticos en Doha.

Fuente: https://www.aljazeera.com/indepth/opinion/iraq-revolution-soleimani-assassination-200114094615099.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter