Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-01-2020

Agua, anticipo de nueva constitucin?

Felipe Portales
Rebelin


El increble rechazo del proyecto de Reforma Constitucional destinado a convertir el agua en bien nacional de uso pblico (algo comn en los pases civilizados) no puede ser ms ominoso, teniendo en perspectiva los restrictivos marcos dentro de los cuales podr aprobarse una nueva constitucin. En efecto, el proyecto fue rechazado en el Senado pese a que 24 senadores votaron en su favor y 12 en contra! Como el quorum para ser aprobado es el tristemente clebre 2/3 de los senadores en ejercicio, es decir, 29 (aquellos son 43); el trascendental proyecto fue rechazado.

Y nuevamente estaremos frente al restrictivo y antidemocrtico quorum de 2/3 en la aprobacin de la nueva constitucin, en la futura asamblea constituyente, sea cualquiera el nombre y la forma de integracin que finalmente adopte. Antidemocrtico, puesto que el elemento esencial de la democracia es que constituye el gobierno de las mayoras; y no impedido por las minoras, como en este caso lo hara el tercio (la derecha, dada su histrica votacin) con su poder de veto.

Adems, es fundamental tener en cuenta que este qurum de dos tercios no cay del cielo. Fue un producto de la Constitucin del 80 que, como todos ya lo reconocen, se impuso antidemocrticamente a travs de la dictadura cvico-militar que sufrimos durante casi 17 aos. Los dos tercios se idearon para que una vez en democracia (ya que el sistema heredado de la dictadura cumpla solo formalmente con los requisitos para cumplir tal denominacin) le fuera virtualmente imposible a la inminente mayora opositora poder reformar la Constitucin sin el acuerdo de la derecha minoritaria que en definitiva a travs del poder dictatorial- la haba impuesto.

Recordemos que aquello fue ideado por el maquiavlico cerebro de la Constitucin del 80, el idelogo Jaime Guzmn, quien en 1979 seal: En vez de gobernar para hacer, en mayor o menor medida, lo que los adversarios quieren, resulta preferible contribuir a crear una realidad que reclame de todo el que gobierne una sujecin a las exigencias propias de sta. Es decir, que si llegan a gobernar los adversarios, se vean constreidos a seguir una accin no tan distinta a la que uno mismo anhelara, porque el margen de alternativas que la cancha imponga de hecho a quienes juegan en ella, sea lo suficientemente reducido para hacer extremadamente difcil lo contrario (Jaime Guzmn, El camino poltico, citado por Edgardo Boeninger, Democracia en Chile. Lecciones para la gobernabilidad, Edit. Andrs Bello, 1997; p. 274).

Aunque, por cierto, ni siquiera Guzmn imagin que el liderazgo de la Concertacin iba a ir mucho ms all de ello y concordara con la dictadura en una disminucin futura de su propio poder, a travs de la Reforma Constitucional de mediados de 1989, por la que le regal a la futura oposicin de derecha la mayora parlamentaria simple que le aseguraban los Artculos 65 y 68 originales de la Constitucin del 80. En efecto, estos obviamente pensando en que Pinochet ganara el plebiscito; y teniendo en cuenta la minora electoral histrica de la derecha- le aseguraban al primer gobierno de la Constitucin permanente del 80 la mayora parlamentaria simple teniendo solamente mayora absoluta en una cmara y un tercio en la otra. De este modo, Pinochet habra tenido mayora en el Senado por el efecto de los senadores designados; y habra conseguido de todos modos el tercio de la Cmara de Diputados. Pero como Pinochet perdi el plebiscito del 88, aquel prospecto iba a favorecer ahora al seguro gobierno futuro de la Concertacin. Este iba a tener una mayora segura en diputados y alcanzara a tener tambin, con toda seguridad, el tercio del Senado; ya que el Senado original se compona de 35 senadores: 26 electos (dos por cada regin de ese entonces) y 9 designados, siendo su tercio 12. Y, al menos, la Concertacin, con total seguridad habra elegido uno por regin, esto es, 13.

Sin embargo, en la mencionada Reforma concordada a mediados de 1989, la Concertacin acept la modificacin de lo anterior, elevando los qurums de aprobacin de leyes en ambas cmaras a mayora absoluta, sin eliminar los senadores designados! Esto es, la Concertacin literalmente regal a conciencia su segura mayora parlamentaria futura Algo probablemente nunca visto en la historia de la humanidad. Y lo de visto es un decir, puesto que dicho acuerdo fue completamente desconocido en su momento por el pas y, particularmente, por la base concertacionista que vot confiadamente en su favor. Debemos recordar que dicha reforma se incluy en un paquete de 54 reformas, las que fueron votadas sin ninguna informacin y conocimiento de cada una de ellas, ni menos de sus implicaciones. Y que todava, hasta el da de hoy, casi nadie las conoce en nuestro pas!...

Lo que el lector se preguntar es qu puede explicar aquel acto aparentemente demencial. Y la respuesta la podemos encontrar ocho aos despus en el libro -ya citado- escrito por el considerado principal arquitecto de la transicin: el ministro secretario general de la Presidencia de Aylwin y posterior senador designado: Edgardo Boeninger. Esta es, que el liderazgo de la Concertacin experiment un giro copernicano hacia la derecha a fines de la dcada del 80, giro que la llev a una convergencia con aquella, convergencia que polticamente el conglomerado opositor no estaba en condiciones de reconocer (Ibid.; p. 369). Por lo tanto, el regalo de la mayora parlamentaria le permitira como de hecho ocurri durante todos los 90- a aquel liderazgo en el gobierno responderle plausiblemente a sus bases que los compromisos programticos de la campaa de Aylwin no podan concretarse debido a que la coalicin gubernativa no dispona de las mayoras parlamentarias para tales efectos. Lo que, por cierto, no deca ni revelaba (hasta el da de hoy!) dicho liderazgo era que no las tena porque las haba regalado

Adems, el regalo de la mayora parlamentaria fue complementado en los 90 con otras polticas -tambin aparentemente demenciales- realizadas esta vez desde el gobierno. Se trat de diversas medidas concretas efectuadas con la finalidad de destruir el conjunto de los medios escritos afines a la Concertacin! De este modo, se mantuvo la discriminacin del avisaje estatal que naturalmente haba empleado Pinochet contra ellos. Adems, se agregaron efectivas presiones en contra del gobierno de Holanda para que no siguiese apoyando financieramente dichos medios (lo que Pinochet obviamente no pudo hacer); y se emplearon personeros concertacionistas para comprar algunos de ellos y luego cerrarlos. Con ello, a fines de los 90, se complet el cierre definitivo de todos ellos: La Epoca, Fortn Mapocho, Anlisis, Apsi y Hoy, entre otros.

En definitiva, con la destruccin de estos medios cuyos directores y periodistas no haban experimentado la convergencia con la derecha- dicho liderazgo se estaba asegurando de que no iba a sufrir ninguna crtica pblica por su derechizacin neoliberal, ni menos una crtica que vendra de demcratas a toda prueba que haban estado en la primera lnea de la lucha contra la dictadura

Con el nuevo regalo que le ha hecho el liderazgo de la ex Concertacin a la derecha del quorum de 2/3 para aprobar una nueva Constitucin, aquel est reafirmando en la prctica su voluntad poltica de mantener los rasgos esenciales del modelo chileno, pese a la profunda protesta social que ha generado por sus desigualdades, injusticias y abusos. Y, al mismo tiempo, est prefigurando el escenario para que al igual que con las reformas de 1989- pueda sealar que el resultado esencialmente conservador que se obtenga con esa nueva Constitucin no va a ser responsabilidad suya, sino de la derecha que no estuvo dispuesta a avenirse a mayores transformaciones.

Sin embargo, ahora hay grandes diferencias respecto de los 90: El regalo no va a ser solapado, sino que ser abierto; la concentracin comunicacional de los medios tradicionales ser mayor, pero ahora hay una multitud de medios digitales y, sobre todo, redes sociales, que relativizan el poder comunicacional de la TV, radios y diarios; la realidad o el pretexto de las amenazas de los militares ha desaparecido; y, sobre todo, en los 90 el modelo chileno experiment sus mejores aos de crecimiento econmico, el cual chorre significativamente hacia abajo, mientras que ahora aquel est en franca declinacin y quiz herido de muerte en su credibilidad.

Por lo mismo, el revelador apronte del rechazo de la reforma constitucional destinada a convertir el agua en bien nacional de uso pblico no podr ser ocultado eficazmente como lo han hecho los principales medios hegemnicos, y particularmente El Mercurio. Este ltimo, de manera increble para un asunto de tanta trascendencia, lo inform en una pequea nota de su Cuerpo B Economa y Negocios del 9 de enero, en la pgina B7!, sin siquiera anunciarlo en la primera pgina de dicho Cuerpo, y mucho menos en la portada principal del diario. En las votaciones de la Asamblea Constituyente estarn los ojos y los odos de todo el pas, por lo que dicho ocultamiento ya no ser posible

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter