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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2020

La historia de la esclavitud fue escrita por la mano blanca

Leonardo Boff
Blog de Leonardo Boff


Una de las realidades ms perversas de la historia humana ha sido el carcter milenario de la esclavitud. Ah se muestra que tambin podemos ser no slo sapiens, portadores de amor, empata, respeto y devocin, sino tambin demens, odiadores, agresivos, crueles y sin piedad. Este lado sombro nuestro parece dominar la escena social de nuestro tiempo y tambin de nuestro pas.

La historia de la esclavitud se pierde en la oscuridad de la noche de los tiempos. Hay toda una literatura sobre la esclavitud, popularizada en Brasil por el periodista-historiador Laurentino Gomes en tres volmenes (slo el primero ha salido ya a la luz en 2019). Las fuentes histricas de personas esclavizadas son casi inexistentes, pues se las mantena analfabetas. En Brasil, uno de los pases ms esclavcratas de la historia, las fuentes fueron quemadas por mandato del ingenuo genio Ruy Barbosa, en el afn de borrar las fuentes de nuestra vergenza nacional. De ah que nuestra historia de la esclavitud haya sido escrita por la mano blanca, con tinta de sangre de las personas esclavizadas.

La palabra esclavo deriva de slavus en latn, nombre genrico para designar a los eslavos, habitantes de una regin de los Balcanes, al sur de Rusia y a orillas del Mar Negro, gran abastecedora de personas esclavizadas para todo el Mediterrneo. Eran blancos, rubios, con ojos azules. Slo los otomanos de Estambul importaron entre 1450-1700 cerca de 2,5 millones de esas personas blancas esclavizadas.

En nuestro tiempo las Amricas fueron las grandes importadoras de personas de frica que fueron esclavizadas. Entre 1500-1867 su nmero es espantoso: 12.521,337 hicieron la travesa transatlntica, 1.818,680 de las cuales murieron en el camino y fueron arrojadas al mar. Brasil fue campen del esclavismo. l solo import, a partir de 1538, cerca de 4,9 millones de africanos que fueron esclavizados. De los 36 mil viajes transatlnticos, 14.910 se destinaron a los puertos brasileros.

Estas personas esclavizadas eran tratadas como mercancas, llamadas piezas. La primera cosa que el comprador haca para tenerlas bien domesticadas y disciplinadas era castigarlas, haya azotes, haya cadenas y grilletes. Los historiadores de la clase dominante crearon la leyenda de que aqu la esclavitud fue blanda, cuando fue cruelsima.

Basta un ejemplo: el holands Dierick Ruiters, que en 1618 pas por Ro, relata:

Un negro hambriento rob dos panes de azcar. El amo, al saber eso, mand amarrarlo de bruces a una tabla y orden que un negro le azotase con un ltigo de cuero; su cuerpo qued como una llaga abierta de la cabeza a los pies y los sitios por los que no pas el ltigo fueron lacerados a navajazos; terminado el castigo, otro negro derram sobre sus heridas un pote de vinagre y sal tuve que presenciar relata el holands la transformacin de un hombre en carne de buey salada; y como si eso no bastase, derramaron sobre sus heridas brea derretida; le dejaron una noche entera de rodillas, preso por el cuello a un bloque, como un msero animal (Gomes, Escravido, p.304). Con tales castigos la expectativa de vida de una persona esclavizada en 1872 era de 18,3 aos.

El jesuita Andr Joo Antonil deca: para el esclavo son necesarias tres pes, a saber: palo, pan y pao. Palo para golpearlo, Pan para no dejarlo morir de hambre y Pao para esconderle sus vergenzas.

Sera largo enumerar las estaciones de este viacrucis de horrores por el cual pasaron estas personas esclavizadas; son ms numerosas que las del Hijo del hombre cuando fue torturado y levantado en el madero de la cruz, aunque haba pasado entre nosotros haciendo el bien y curando a los oprimidos (Hechos de los Apstoles10,39).

Es siempre actual el grito desgarrado de Castro Alves en Voces de frica: Oh Dios, dnde ests que no respondes? En qu mundo, en qu estrella t te escondes/embozado en los cielos? Hace dos mil aos te mand mi grito/que en balde, desde entonces, recorre el infinito/Dnde ests, Seor Dios?

Misteriosamente Dios call como se call en el campo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau, que hizo al Papa Benedicto XVI preguntarse: Dnde estaba Dios en aquellos das? Por qu hizo silencio? Cmo pudo permitir tanto mal?

Y pensar que fueron cristianos los principales esclavcratas. La fe no los ayud a ver en esas personas imgenes y semejanzas de Dios, ms an, hijos e hijas de Dios, hermanas y hermanos nuestros. Cmo fue posible la crueldad en los stanos de tortura de los varios dictadores militares de Argentina, de Chile, de Uruguay, de El Salvador y de Brasil que se decan cristianos y catlicos?

Cuando la contradiccin es demasiado grande y va ms all de cualquier racionalidad, simplemente callamos. Es el mysterium iniquitatis, el misterio de la iniquidad, al que hasta hoy ningn filsofo, telogo o pensador le ha encontrado una respuesta. Cristo en la cruz tambin grit y sinti la muerte de Dios. Incluso as, vale la apuesta de que todas las tinieblas juntas no consiguen apagar una lucecita que brilla en la noche. Es nuestra esperanza contra toda esperanza.

Leonardo Boff es filsofo, telogo y ha escrito: Pasin de Cristo-pasin del mundo (Trotta, 2010).

Fuente: https://leonardoboff.wordpress.com/2020/01/20/la-esclavitud-historia-fue-escrita-por-la-mano-blanca/


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