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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2020

Periodistas respaldaron la protesta de 1978
La huelga que derrot a la dictadura

Miguel Pinto Parab
Rebelin


El coronel Hugo Banzer, en agosto de 1971, asumi la presidencia a sangre y fuego. Sus opositores, que eran acusados de subversivos, fueron perseguidos, detenidos, torturados, masacrados y, con suerte, desterrados. Ante tanta represin, en 1978, un masivo ayuno voluntario hizo tambalear su ominoso poder. Con ese histrico hecho, Bolivia volvi a soar en las libertades democrticas.

En pleno proceso de dictadura, el 17 de enero de 1978, Hugo Banzer fue derrotado por una huelga de hambre protagonizada por mujeres mineras, nios, obreros, estudiantes y religiosos. El ayuno voluntario se atrincher en el peridico catlico Presencia. Luego, como un reguero de plvora, se irradi por varias iglesias. Su fuerza moral gener un terremoto poltico. Seis meses despus, el rgimen cay y la democracia renaci.

El 21 de agosto de 1971, Banzer asalt el poder mediante un golpe de Estado, apoyado por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) de Vctor Paz y la Falange Socialista Boliviana (FSB) de Mario Gutirrez.

El cuartelazo concluy con cerca de 200 muertos a bala, 65 desaparecidos y ms de mil heridos, segn la Asamblea de Derechos Humanos. En sus siete aos de gobierno arm bandas paramilitares; permiti el fusilamiento de estudiantes en Santa Cruz; detuvo y desterr a decenas de periodistas; cerr medios; masacr campesinos en Tolata y Epizama; tortur, exil e hizo desaparecer a sus opositores polticos; clausur universidades; elimin los sindicatos, y fue parte del Plan Cndor. Ese rgimen, en el fondo, sintetiz la fase ms radical del capitalismo mundial en crisis.

EXIGENCIAS

El ayuno comenz el 28 de diciembre de 1977. En una pequea y tmida nota, Presencia revel que la medida se inici a las 18 horas en la sede del Arzobispado (...) se trata de 10 esposas y madres (...) adems de una docena de nios, de 4 a 12 aos, hijos de encarcelados, exiliados y perseguidos.

Las huelguistas exigieron amnista general e irrestricta; libertad de encarcelados; retorno de exiliados; cese de torturas y persecuciones; restitucin de sindicalistas a sus fuentes laborales, y desmilitarizacin de los centros mineros.

En medio de una crisis econmica general y el viraje del gobierno de Estados Unidos hacia posiciones democrticas, la medida extrema cay como una bomba sobre el rgimen. El ministro del Interior, Guillermo Jimnez Gallo, cuestion la participacin de nios en la protesta.

El partidario de Banzer, Ferrnando Kieffer, en el libro De cara a la revolucin del 21 de agosto de 1971, afirm que la huelga, en realidad, fue una pantomima y maniobra de varios sectores sediciosos: () la huelga de las cuatro mujeres de las minas nacionalizadas no fue sino una de las primeras maniobras utilizadas por la oposicin para derrotar al restaurador de la soberana patria y la democracia.

MASIFICACIN

El 30 de diciembre, Derechos Humanos inform que 25 activistas y parientes de detenidos se sumaron al ayuno. El 31, otro grupo se parapet en Presencia y el conflicto cobr gran impacto. Prestigiosos religiosos e intelectuales se plegaron igualmente a la protesta. Uno de ellos fue el padre, cineasta y periodista Luis Espinal.

El 3 de enero, en Siglo XX, 41 personas se incorporaron a la medida. Al da siguiente, asediados por grupos paramilitares, 13 personas se adhirieron a la huelga en la Universidad Mayor de San Andrs (UMSA) de La Paz. En Cochabamba, un sexto piquete de 10 personas se sum a la medida en la Iglesia de San Francisco, inform el peridico Jornada. En una semana, el miedo a la represin se haba transformado en coraje.

El Arzobispo de La Paz, Jorge Manrique, el 4 de enero, convoc al dilogo e inici una mediacin. El ministro del Interior, tras descartar debilidad del gobierno, acus que la huelga tiene en su interior sediciosos interesados en desvirtuar la democratizacin de la patria.

SOLIDARIDAD

El 6 de enero, los periodistas se solidarizaron con las mujeres mineras. El matutino Hoy inform que se haba firmado un Acuerdo Prensa-Radio, donde se plante que la solucin estaba en restablecer el Estado de Derecho, ampliando la amnista, poniendo en vigencia la Constitucin Poltica del Estado y suprimiendo la Ley de Seguridad del Estado.

Ese acto fortaleci la posicin de los sublevados. El 7, Presencia y Hoy informaron la adhesin de nuevos huelguistas en La Paz, Cochabamba, Potos, Oruro y Sucre. En el panptico de San Pedro, 19 presos polticos se incorporaron tambin a la extrema medida.

Empero, la respuesta del banzerismo no se dej esperar. Luego de amenazar con clausurar la Universidad, el Ministro del Interior denunci que los huelguistas y los comunistas preparaban una subversin bien planificada. Las fuerzas militares fueron declaradas en emergencia y patrullaron las zonas obreras.

REACCIN

En medio de esa guerra de estrategias y discursos, y con el fin de pacificar el pas, el 11 de enero, Banzer firm un convenio con la Iglesia comprometindose a otorgar mayores libertades democrticas. Sin embargo, los huelguistas rechazaron el acuerdo.

E n 17 das, segn Amnista Internacional, 1.200 bolivianos estaban en huelga de hambre. La presin internacional de activistas de derechos humanos y gobiernos democrticos era abrumadora. En ese marco, Presencia, con un espectacular titular en primera plana, inform Preocupa al Papa la falta de respeto a los derechos humanos en Latinoamrica.

Frente a eso, el banzerismo respondi que el problema sera manejado de otra manera. El 14 de enero, sindicatos progubernamentales dirigidos por coordinadores laborales decretaron un paro general escalonado en defensa de la democracia, el repudio a las maniobras del extremismo ultraizquierdista y en respaldo al general Banzer.

REPRESIN

El 16, en Santa Cruz, la huelga de la Iglesia San Jos Obrero fue violentamente desalojada por civiles y policas que portaban metralletas y revlveres. Entraron rompiendo las ventanas y puertas. Atropellaron a la gente y la obligaron a salir a golpes. Haba gran confusin y un despliegue increble, relat el Obispo Auxiliar, Carlos Brown.

En La Paz, la madrugada del 17 de enero, la intervencin en Presencia fue atroz: Medio centenar de policas y civiles armados allanaron el peridico y desalojaron a ocho huelguistas, que fueron transportados en ambulancias hasta la Clnica Copacabana () El grupo irrumpi con armas en la mano, advirtiendo que cumplan rdenes superiores.

Luego, dos operaciones similares se desarrollaron en la UMSA y el Sindicato de Trabajadores de la Prensa de La Paz. El allanamiento finaliz con ms de 80 detenidos. Al da siguiente, fueron tambin asaltados los piquetes de Oruro, Cochabamba, Sucre y Potos. Esos hechos crearon indignacin en la poblacin. La gente empez a manifestarse en las calles, inform Hoy. Frente a eso, los periodistas decretaron y acataron disciplinadamente un paro de 24 horas.

VICTORIA

El autoritarismo del gobierno qued al descubierto a escala nacional e internacional.

Banzer, a las 20 horas del 17 de enero, se vio obligado a decretar la amnista irrestricta y general, que favoreca a presos, exiliados, residenciados y prfugos por causas polticas y sindicales. El anuncio fue seguido por una convocatoria para suscribir un acuerdo de pacificacin nacional.

A las 22 horas, la huelga fue levantada, en medio de un jbilo democrtico.

Como presidente constitucional, Banzer muri el 5 de mayo de 2002. El cncer no le perdon. Jorge Tuto Quiroga, su vicepresidente, lo sustituy en el cargo.

Miguel Pinto Parab es periodista

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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