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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2020

Italia
El profundo mar de las sardine

Paola Lo Cascio
El Peridico

En las elecciones de Emilia-Romaa se juega el ltimo baluarte de una manera de entender la poltica, la sociedad y las relaciones entre las personas frente al nacionalpopulismo.


'Com profondo il mare'. Es el ttulo de una de las ms famosas canciones de uno de los cantautores ms amados y ms llorados de la historia de la msica italiana, Lucio Dalla, fallecido ahora casi hace ocho aos. Como no, Lucio Dalla era de Bolonia, epicentro de unas de las elecciones tcnicamente ms modestas y polticamente ms importantes, como sern este domingo las que deben renovar el Parlamento de la regin de Emilia-Romaa. Para decirlo rpido, si Lucia Bergonzoni, la candidata de la Liga de Matteo Salvini, consigue prevalecer sobre el actual presidente de la regin, el demcrata Stefano Bonaccini -procedente de la tradicin del antiguo PCI-, es muy probable que caiga el Gobierno nacional, se vaya a elecciones generales y la Liga se imponga.

Hace meses que todo el mundo es consciente de que justamente en la regin de Bolonia se juega una vez ms el destino del pas. En Emilia-Romaa el fascismo se hizo fuerte a principio de los aos 20 del siglo pasado, reprimiendo los campesinos y pactando con los terratenientes. En Emilia-Romaa la Resistencia durante la guerra fue numerosa y dursima. Y en Emilia-Romaa desde 1945 solo ha gobernado la izquierda y se presume -con cierta solvencia- de unos servicios pblicos del nivel de los pases escandinavos.

Por todo ello, la batalla electoral de este domingo va mucho ms all, configurndose como una verdadera guerra cultural: se juega el ltimo baluarte de una manera de entender la poltica, la sociedad, las relaciones entre las personas. La ltima posibilidad de poner freno a un nacionalpopulismo que en Italia se est demostrando no solo agresivo, sino eficiente, capaz de conectar con sectores amplios de la sociedad, insertado en las dinmicas endiabladas de la poltica a golpe de tweet, de repliegue identitario, de construccin del otro como enemigo.

Vale la pena decir que esta batalla hasta ahora la izquierda la est perdiendo, al menos a nivel nacional. Es cierto que -ms por los errores del mismo Salvini y por la tutela que ofrece el marco de la Unin Europea que por mritos propios- ahora mismo la izquierda (o lo que quede de ella) est en el Gobierno. Pero se tiene que decir que ni en polticas ni an menos en capacidad de fijar la agenda esto se est traduciendo en un proyecto cultural y poltico alternativo a Salvini. Las razones que pueden explicarlo mereceran unas cuantas tesis doctorales. Aqu baste con decir que demasiadas veces y durante demasiado tiempo, la izquierda institucional ha oscilado entre una superioridad moral poco eficaz, el regate corto y una autoreferencialidad muy daina.

Por esto est suscitando tanta esperanza el llamado movimiento de las 'sardine' (las sardinas). Nacido en otoo de la mano de cuatro treintaeros, Mattia Santoni (politlogo), Roberto Morotti (ingeniero), Giulia Trappoloni (fisioterapeuta) y Andrea Garreffa (gua turstico). En noviembre montaron una contramanifestacin espontnea a un mtin de Salvini en el Paladozza de Bologna. Como aquel recinto puede contener 5.570 personas, apostaron por ser como mnimo 6.000 y empezaron a organizarse en las redes sociales. Queran ser muchos, tantos como para estar hacinados como sardinas en lata. Y lo consiguieron.

Desde entonces el movimiento se extendi, por provincias -dato importante- y grandes ciudades, para protestar sin smbolos de partido contra el populismo soberanista salviniano. En Roma se pusieron un objetivo muy ambicioso como era llenar la plaza de San Juan en Letrn, escenario histrico de las movilizaciones de la izquierda italiana. Algunos ya querran que se convirtieran en un partido, mientras de momento el movimiento crece y crece.

El pasado domingo, en una nueva manifestacin en Bolonia -en la cual participaron tambin artistas-, se contaban no ya 6.000 sino 40.000 'sardine'. E incluso en Barcelona consiguieron que se juntaran centenares de personas en la plaa del Rei. Es difcil saber exactamente cul es el programa poltico de este movimiento. Por otra parte, tambin todo movimiento de protesta nace primero como una reaccin. Y esta parece una clarsima reaccin, en contra de un peligro real de que en muchos y muchos temas Italia se parezca ms a la Hungra de Orban que a cualquier democracia consolidada de la Unin Europea en donde -solo por decir algo- no se pueda ser discriminados por razones de procedencia, de creencia religiosa, de gnero o de orientacin sexual. As que tiempo y espacio para las 'sardine': no magnificar, ni subestimar ni an menos instrumentalizar el movimiento. De momento existe e -incluso ms all de lo que pueda pasar el domingo- es seguramente la novedad ms importante del escenario poltico italiano.

Es de mal gusto hacer hablar a quien ya no est en este mundo. A saber la cara que pondra Lucio Dalla al leer cmo se cierra el manifiesto de las 'sardine': "Est claro que el pensamiento es molesto, incluso si el pensador est en silencio como un pez. De hecho, es un pez. Y los peces son difciles de bloquear, porque el mar los protege. 'Com profondo il mare'".

Yo lo imagino sonriendo.

Fuente original: https://www.elperiodico.com/es/opinion/20200122/movimiento-sardine-articulo-paola-lo-cascio-7817353


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