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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2020

A 90 das de rebelin social popular y ciudadana
Hacia dnde va el proceso poltico actual?

Juan Carlos Gmez Leyton
Rebelin


A tres meses de la rebelin social es un hecho concreto que el gobierno de Sebastin Piera ha logrado no superarla, pero si instalar e imponer con diversas dificultades- una salida poltica institucional a la crisis abierta, el 18-O de 2019. Para, ello ha contado con la activa, eficiente y estratgica participacin de la oposicin poltica parlamentaria. Especialmente, de aquella que se manifiesta en la Cmara de Senadores. Aunque, en la Cmara de Diputados, la oposicin poltica, menos compacta que en el Senado, tambin, le ha brindado los apoyos legislativos necesarios para avanzar en las iniciativas gubernamentales, especialmente, de aquellas destinadas a frenar, obstruir o criminalizar la protesta y la movilizacin social. Y, sobre todo, para viabilizar la salida poltico institucional. A pesar de los costos polticos que ella ha tenido para la derecha, por ejemplo, el quiebre interno y conflicto entre los partidos del Chile Vamos, el cual tiene como trasfondo, el ofrecimiento de parte Renovacin Nacional, Evopoli y del propio presidente Piera de ofrendar de manera sacrificial, el bien ms preciado de la derecha, especialmente, para la UDI, la Constitucin Poltica de 1980.

La suspensin de su participacin, de la UDI, en el Chile Vamos, tuvo como consecuencia en que el principal referente de RN, Andrs Allamand, se retractara de su intencin inicial de apoyar el cambio constitucional de la CP80, y en compaa de senadores y diputados de RN, comunico al pas que rechazara, en el plebiscito del 27 de abril, dicha posibilidad. Ms tarde la UDI, adopto la misma decisin. En otras palabras, la derecha poltica, defender la continuidad de la CP80. Aunque Evopoli, an no ha tomado como colectividad una decisin sobre de apoyar o rechazar el cambio constitucional. No obstante, que su presidente Hernn Larran Matte, planteo que su postura individual es por el Apruebo.

Ms all de estas escaramuzas internas en la coalicin de gobierno, la estrategia elaborada para controlar o salir de la crisis poltica, con todo, ha sido exitosa. El apoyo opositor, ha resultado crucial, para ello. Pues, le ha dado aire y vida a un gobierno y, sobre todo, a un Presidente, que de acuerdo a la encuesta CEP N 84, cuenta con un muy bajo nivel de apoyo ciudadano, tan solo, el 6%.

Independientemente, de ese guarismo, la cooperacin poltica entre gobierno y oposicin parlamentaria, especialmente, desde el da 15 de noviembre de 2019, ha resultado fundamental y crucial para proteger y defender el sistema en crisis. Entre ambos sectores han construido el muro de defensa que busca evitar el colapso del gobierno como del rgimen poltico y, en ltima instancia, de la dominacin neoliberal. Cabe sealar que el neoliberalismo est amenazado; pero, de ninguna manera, derrumbado. La estrategia del cambio constitucional tiene como objetivo, justamente, evitar la muerte del neoliberalismo.

Como ya se ha dicho reiteradamente, la rebelin social popular y ciudadana puso en jaque no solo al gobierno de Piera sino tambin, a toda la clase poltica parlamentaria. El rechazo a los partidos polticos y al parlamento, por parte de la ciudadana es total. Tan solo un 2% y 3% de la ciudadana tiene confianza en dichas instituciones. Por tanto, la rebelin social estremeci a todo el edificio poltico institucional.

Ahora bien, la nica forma para evitar tanto el colapso del sistema poltico: estuvo en procurar evitar la divisin poltica de las elites en el poder y del poder. Haba que impulsar una activa colaboracin poltica de apoyo mutuo. Es lo que impulso el gobierno con el llamado al acuerdo nacional por la paz y contra la violencia. Este no fue dirigido a la ciudadana sino, justamente, a la elites polticas parlamentarias y partidarias. Especialmente, de los sectores ms acordes con el sistema poltico, principalmente, con los partidos que conformaron la exConcertacin y la exNueva Mayora. Estos, ms algunos partidos del Frente Amplio, concurrieron a dicho acuerdo. La firma del Acuerdo Por la Paz Social y la Nueva Constitucin, del 15 de noviembre de 2019, puso las primeras piedras y pilares del muro de defensa.

La construccin de este muro de defensa, evito, en primer lugar, la cada del gobierno y del Presidente, al estilo Fernando de la Ra, 2001, en Argentina. En segundo lugar, dado que el sistema de gobierno predominante en Chile, el presidencialismo reforzado, es, polticamente imposible exigir o demandar la convocatoria de nuevas elecciones presidenciales y parlamentarias, por lo consiguiente, el gobierno y el parlamento continuaran en ejercicio hasta el ao 2022. Tercero, logro introducir una poderosa cua poltica al interior del proceso de rebelin ciudadana, al instalar el proceso constituyente. Elaborando y acordando, entre el ejecutivo y el legislativo, una cronologa para esos efectos.

Esta cua, independientemente, del curso que tome la Rebelin Social, en los meses venideros, va dividir a la ciudadana descontenta, entre aquellos, que tomaran el camino constitucional con la esperanza que se va cambiar la CP80, a la cual se le atribuyen las principales responsabilidades de los problemas que tiene la sociedad neoliberal actual. Y, aquellos, que continuaran la lucha social directa en contra del capitalismo neoliberal. Es ms, al interior de los sectores ciudadanos que tomaran la va constitucional tambin se va producir una divisin, que ya es observable, entre los sectores democrticos liberales que aceptan la hoja de ruta sealada por el poder constituido y, los sectores democrticos autnomos, que buscan realizar un proceso constituyente popular de manera independiente y autnoma del poder constituido. Este es un fuerte dilema poltico para los sectores ciudadanos que buscan modificar lo existente.

Sin embargo, esta estrategia poltica del poder constituido, no fue exitosa del todo, pues, fracaso en detener y contener la Rebelin Social popular y ciudadana. El episodio ms significativo de esta fue protagonizado, por las y los estudiantes secundarios: el boicot a la Prueba de Seleccin Universitaria, PSU, organizada, impulsada y realizada por la ACES.

Este boicot puso en alerta y en aviso a la clase poltica parlamentaria, al gobierno como tambin a la ciudadana que la Rebelin Social esta viva y en accin. As, lo demuestran, por otro lado, las diversas acciones colectivas territoriales que se realizan en distintas poblaciones de la Regin Metropolitana como de otras ciudades, y los cientos de ciudadanos que se renen todos los das viernes en la Plaza Dignidad. Y, todos los datos e informes que sealan que se prepara para una nueva ofensiva poltica para el mes de marzo.

II.

Como he sealado, la opcin implementada en Chile, para evitar la cada de rgimen poltico, ha sido la reconfiguracin el bloque dirigente. Pero, a diferencia de otros casos, con un adicional, el ofrecimiento de parte del poder constituido a los sectores sociales y polticos movilizados, la promesa poltica de cambiar la Constitucin Poltica vigente. Es decir, ofrecer un cambio poltico-institucional a cambio de paz poltica. Este cambio tiene como objetivo, no necesariamente, dar solucin a los problemas que dieron origen a la Rebelin Social, sino reconstruir el rgimen poltico con el fin de conservar -los sectores dominantes- intacto la estructura de poder social de la sociedad chilena, en otras, palabras el capitalismo neoliberal. Aunque deban cambiar la institucionalidad poltica.

El cambio constitucional ha sido el caramelo o la zanahoria que el poder poltico ha entregado a la ciudadana para evitar, supuestamente, la radicalidad de la rebelin social. Y, justamente, ese caramelo que ha endulzado la actividad poltica de ciertos sectores de la oposicin poltica como de la ciudadana, quienes, van aceptando, integrando y, por ende, legitimando el proceso constituyente activado y dirigido por el poder constituido. Mientras que otros sectores sociales y polticos ciudadanos se mantienen en lucha y buscan alterar el calendario y la legitimidad de ese proceso constituyente.

De manera que finalizada la primera quincena del mes de enero del 2020 y a 90 das de rebelin social tenemos el siguiente escenario poltico.

A.- Se ha establecido una alianza poltica, en los hechos concretos, entre el gobierno de S. Piera y el parlamento, especialmente, con los partidos opositores, en defensa no del gobierno sino del sistema poltico en riesgo por la contundencia de la Rebelin Social.

 

B.- Establecimiento de un proceso constituyente destinado a modificar la CP80, a fin de reconstruir el rgimen poltico, reconfigurar el bloque dirigente, evitar la divisin de las elites de poder y en el poder, modificar aspectos menores del proceso de acumulacin neoliberal, etc.

La apuesta del bloque dominante es producir los menores cambios posibles en la estructura econmica del pas, integrando algunos derechos sociales, sin que estos modifiquen lo sustantivo del patrn de acumulacin. Sin cambiar ni modificar la forma de Estado-nacin. Impensado ser, por ejemplo, el establecimiento de un Estado Plurinacional, ni tampoco instalar, en vez, de la democracia liberal-representativa la democracia social participativa u otra. El proceso de cambio constitucional diseado entre los partidos de gobierno y la oposicin, posee, lmites y fronteras muy altas, que impedirn un cambio poltico histrico y profundo de las estructuras del poder social actualmente vigente.

Aunque los partidos de la alianza Chile Vamos, han presentado ciertas fisuras como la sealada entorno a apoyar el cambio constitucional de la CP80, lo cierto, es que estn preparados para enfrentar los dos escenarios posibles de concretarse: a) que gane la opcin Apruebo y Convencin Constitucional 100% compuesta por ciudadanos; y b) que gane la opcin No Apruebo. Por cierto, de ganar esta ltima opcin, sera un triunfo notable de la clase dominante y dirigente. La nica posibilidad que se produzca es que los sectores ms conservadores de la oposicin, especialmente, de la Democracia Cristiana, de los sectores sociales ciudadanos, especialmente, los no polticos (sectores evanglicos, exmilitares y mayores de 50 aos), apoyen el no apruebo. Aqu hay una apuesta, que no es posible soslayar ni considerar en los anlisis. Tanto RN y la UDI, han convocado a sus bases a rechazar el cambio constitucional. Lo mismo ha realizado los grupos ms de extrema derecha vinculados al Partido Republicano de J. A. Kast.

C.- La configuracin de actores polticos y sociales que se preparan a participar activamente el proceso constituyente. Por un lado, la Democracia Cristiana, levanta su movimiento #YoApruebo, bajo la direccin de la mtica y simblica figura de Carmen Frei, hija del expresidente Eduardo Frei Montalva, presentado como un tenaz opositor al CP80. Y, que supuestamente, fue asesinado por la dictadura cvico-militar por esa postura. Obviando, el hecho que ms all de la postura de Frei Montalva, fue el primer presidente de la democracia protegida, el DC, Patricio Aylwin (1990-1994) quin planteo en 1984, o sea, cuatro aos ms tarde de la aprobacin de la CP80 y a dos aos del asesinato de Frei Montalva, que haba que dejar de discutir la legitimidad de esa constitucin y aceptarla de hecho. Lo que permiti que dicha Constitucin continuara su vida til hasta el da de hoy. Esta opcin busca representar, por cierto, a la ciudadana moderada, pro-sistema, que rechaza la violencia social y poltica que se ha manifestado en la Rebelin social. La campaa apunta a las y los ciudadanos de la clase media y los sectores adultos.

Por otro lado, el 19 de enero se configur un segundo conglomerado de partidos y organizaciones sociales el Comando Chile Digno. Cuyo fin ltimo ser participar activamente en el proceso constituyente convocando por el poder constituido, para votar Apruebo en el plebiscito del 26 de abril. Este conglomerado conformado por varios partidos y agrupaciones polticas como el PRO (Progresistas), el Partido Comunista de Chile, Federal Regionalista, Partido Igualdad, Izquierda Libertaria, Wallmapuwen y otras organizaciones sociales. Su ciudadana objetivo sern las bases militantes de estos partidos compuestas por sectores medios estudiantiles, pobladores, trabajadores, etctera.

Cabe sealar que tambin se han ido conformando y organizando algunos nuevos partidos polticos, sealados como instrumentales, con la intencin de participacin a los independientes en el plebiscito de 26-A; tales como, el Partido por la Dignidad; el Movimiento por una Constituyente Ciudadana, entre otros.

Estos son sectores sociales y polticos vinculados a la oposicin poltica institucional al gobierno de S. Piera. Pero, no necesariamente, son sectores anti-sistema. Su posicin es bastante ambigua, tanto frente a la institucionalidad como a la Rebelin social.

Estos conglomerados estaran convocando entre el 68 o 70% de las y los ciudadanos que desde octubre a la fecha no han participado en las manifestaciones ni tocando una cacerola, ni asistiendo a una marcha.

D.- Por otro lado, a lo largo y ancho de la sociedad popular se ha ido configurando cada da con mayor fuerza la idea de impulsar un proceso constituyente directo que concluya en la formacin de una Asamblea Plurinacional Constituyente Autoconvocada. Tal vez, la ms importante de estas organizaciones ciudadanas sea la Coordinadora de Asambleas Territoriales (CAT).

Consideramos que esta iniciativa introduce una inflexin poltica al interior de la demanda por una Asamblea Constituyente que la ciudadana nacional ha venido planteando desde hace algunos aos. Y, quiebra con la idea que la nocin liberal o socialdemcrata que algunos sectores han venido hegemonizando. El surgimiento de la CAT que se reconoce como hijas de la rebelin popular, por lo tanto, eso marca el fin de esa hegemona. E, inicia la lucha por conducir no la rebelin social, sino el movimiento social hacia una Asamblea Constituyente Autnoma, ACA.

Por cierto, que el objetivo central de este movimiento social ser impugnar el proceso constituyente estatista. Aunque, la CAT, ha dispuesto que sern las y los ciudadanos los que van dirimir el qu hacer con el proceso propuesto por el gobierno y el parlamento, esto es: el plebiscito de abril.

El surgimiento de esta propuesta popular es claramente anti partidos polticos tradicionales y parlamentarios. Dice relacin con la divisin en la ciudadana descontenta con las formas polticas de la democracia protegida, el sistema econmico neoliberal, etctera. Y, probablemente, las diversas asambleas territoriales estn compuestas por ciudadanos que en los ltimos aos han rechazado, a travs de su abstencin electoral, las diversas ofertas y programas polticos que los partidos polticos del orden han presentado.

E.- Por ltimo, en este cuadro estara incompleto si no contemplramos en nuestro anlisis el rol de los sectores rebeldes, especialmente, de aquellos sectores que se identifican con la 1 lnea y el ejercito de ciudadanos rebeldes que actan en la Plaza Dignidad desde el 18 O hasta la actualidad.

Estos sectores son los antisistema y anticapitalistas. No tienen ninguna lealtad ni fidelidad con el sistema social que durante dcadas los margino y los condeno a una vida sin sentido. Hoy, el estallido social del 18-O les ha dado una razn de estar y de ser. Son vistos y reconocidos. Son considerados e inclusive protegidos, etctera. El enfrentamiento con los pacos, con los organismos policiales del Estado, les mantiene en lucha. Lucha que no estn dispuestos a deponer. Aunque no tengan claro el objetivo final de ella.

Difcilmente, este actor acepte participar en el plebiscito de abril, pero, tampoco, en el proceso constituyente popular autoconvocado, pues, este ltimo tambin es conformar una institucionalidad poltica que a la larga termina por oprimirlos y disciplinarlos. Ellos son la libertad en acto y en potencia. Por esa razn, no los veo participando en un orden institucional, como ser, el proceso constituyente popular. Pero, si sern centrales en, una posible, radicalizacin del proceso de Rebelin Social. De no producirse esa radicalidad, este sector, ira viendo menguada su fuerza. Y, en la medida que cualesquiera de los dos procesos constituyente, se vaya institucionalizando, los rebeldes dejaran de der actores polticos estratgicos como lo han sido hasta ahora. Por cierto, que no van desaparecer, sino, como tantas veces en el pasado, las y los rebeldes pasaran a ocupar la retaguardia. Volvern a caminar detrs, de los actores institucionalizados. En conclusin, este actor social y poltico, abri la coyuntura critica actual, pero, no sern los que la cierren. Salvo, que las expectativas de la ciudadana depositadas en la solucin constitucional resulten un fraude, un engao, o una artimaa del poder constituido para mantener las estructuras de dominacin neoliberal.

A 90 das del estallido social los actores sociales y polticos han comenzado a ordenarse en torno a la solucin constitucional de la crisis abierta por la rebelin social.

El problema central que hoy evidencia la coyuntura critica es que el gobierno de Sebastin Piera, sigue gobernando, sigue tomando decisiones que influyen directamente en la vida cotidiana de la ciudadana. Y, lo hace, con el apoyo de la oposicin parlamentaria.

Ms all del cuadro situacional que hemos delineado en este texto, el problema central que tienen los actores sociales y polticos que miran con recelo la accin gubernamental es qu hacer con Piera y su gobierno. Exigir su renuncia, significara incrementar la movilizacin social, a travs de la desobediencia civil, la paralizacin del proceso econmico por medio de una huelga general y aumentar los niveles de la violencia social y poltica, entre otras acciones colectivas. El punto, es que solo los grupos rebeldes estaran dispuestos a asumir esas tareas. Pues, mayoritariamente, la ciudadana optara por no impulsar la radicalidad de la rebelin social.

Por esa razn, considero equivocado sostener que el gobierno de Piera, dej de gobernar o funcionar. La tarea principal que hoy se han trazado es sostener y defender el neoliberalismo. No estn inmovilizados, ni derrotados, estn atrincherados en los espacios del poder. Para vencerlos y derrotarlos, hay expulsarlos de esos espacios. Hasta ahora, solo la primera lnea, estaran por impulsar y apoyar esa misin histrica y poltica. No hay que esperar a marzo y menos abril, para ello, hay que hacerlo, ya.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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