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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2020

Votar o no votar, es esa una cuestin?

Eloy de Campos
Carcaj


Pareciera ser que, tras 30 aos de procesos electorales mayoritariamente secuestrados por la gobernanza neoliberal transitolgica, el voto en Chile ha vuelto a aparecer como una coyuntura importante para las fuerzas transformadoras. No slo parlamentarios se han visto forzados a responder ante un pueblo que ya no es indiferente por las opciones que han tomado desde el 18 de octubre, sino que tambin la ciudadana tendr esta vez la oportunidad de hacer valer su voto, para una de las elecciones ms significativas desde el fin de la dictadura: aquella donde se definir la redaccin y el modo de elaboracin de una nueva constitucin. En este contexto, resulta interesante pensar la ambigedad que rodea una de las discusiones a la orden del da de las ltimas semanas, aquella sobre la reinstauracin del voto obligatorio.

Y es que, sin duda, el rechazo en bloque de la derecha a la iniciativa que buscaba restablecer la obligatoriedad de la participacin electoral parece obsceno cuando se viste en defensa de supuestas garantas democrticas (las mismas que brillan por su ausencia cuando se trata de restablecer el orden social propicio al rgimen de acumulacin del capitalismo chileno: en Chile, a nivel poltico, no existe tal como el liberalismo). Nadie duda que lo que hoy est en juego para la derecha es la puesta en marcha de una estrategia que le permita evitar el triunfo de la opcin constituyente y, en un segundo momento, bloquear la inscripcin constitucional de los derechos polticos y sociales anhelados por las fuerzas progresivas. Slo le basta para ello alcanzar un tercio de los constituyentes o de los votantes (tercio que, segn lo establecido tras el acuerdo por la paz social y la nueva Constitucin, le otorgar el derecho a veto al interior del mecanismo constituyente y luego la posibilidad de rechazar la propuesta constitucional elaborada por ste).

Aun as, no deja de ser problemtico el posicionamiento de una buena parte de la izquierda en favor del restablecimiento del voto obligatorio. Si tcticamente esta posicin se entiende en vistas de las elecciones constitucionales a realizarse este ao (la tendencia general parece en efecto ser claramente a favor de una nueva constitucin por va de una convencin constituyente, y una mayor participacin votante puede asegurarla con ms holgura), su realidad fctica, esencialmente coercitiva, representa un peligro para el futuro de las luchas sociales. Bien sabemos que ms de 20 aos de voto obligatorio durante la transicin, adems de inflar artificialmente la autolegitimizacin del sistema poltico imperante, nunca favorecieron la politizacin de la poblacin ni dieron lugar para una poltica popular transformadora. A largo plazo, ms bien, mucho ms cierto pareciera que la restriccin de la abstencin secuestra la multiplicidad de las subjetividades polticas bajo el espectculo estadstico de una poblacin votante, comprendida por la poltica eleccionaria. Bien se puede decir que en tal escenario todava existe el derecho de anular: no quita que la potencia de la negacin operada por el que se sustrae queda de tal modo apagada (porque penalizada), y cautiva de las opciones polticas institucionalizadas que contempla la papeleta.

A pesar de la oportunidad concreta que representan las elecciones constitucionalistas venideras, hoy ante todo resulta evidente que en Chile existe una poltica popular cuya potencia excede con creces el sistema jurdico-poltico del Estado. No podemos olvidar que la rebelin del 18 de octubre comenz por un llamado a la evasin masiva surgido desde organizaciones de estudiantes secundarios que, al da de hoy, siguen privados del derecho a voto, as como que su fuerza ha continuado amplificndose con el impulso de los mismos, que durante las ltimas semanas pusieron en jaque otro enclave del sistema al llamar a boicotear un proceso de seleccin universitaria discriminatorio y clasista. De igual modo, no podemos olvidar que una accin significativa de estos mismos secundarios en el ciclo poltico previo al 18 de octubre, fue la de comenzar a disputar polticamente el lugar del no-votante (dentro del que ellos mismos se encontraban por una segregacin absurda del sistema electoral), promoviendo desde el ao 2012, principalmente a travs de la ACES, la abstencin del voto y el boicot activo a los procesos eleccionarios regulares. De tal modo se polemizaba por primera vez la figura espectral del no-votante, sustrayndola audazmente de la apata desinteresada a la que lo relegaba la sociologa de matinal.

Evidentemente habr que movilizarse y votar en las elecciones constitucionalistas venideras. Pero ya conocemos las trampas del partido del orden y podemos ver las estrategias que se perfilan del lado de la reaccin: por eso sabemos que nada est ganado y que una nueva constitucin no debe agotar el proceso poltico que comenz con la rebelin del 18 de octubre. Si hoy existe la opcin de ganar posiciones a travs de elecciones, de conquistar a travs de ellas una constitucin que sea capaz de blindar la accin y los desafos del movimiento popular ascendente, la posibilidad de una conquista de esta magnitud por va del voto sigue siendo solo una contingencia, y tenemos que estar preparados para cuando el peso de la noche vuelva a infiltrarse por las rendijas de esa futura nueva constitucin, por muy progresista que ella resulte.

Hoy que en Chile se ampla el campo de las subjetividades polticas y que la fuerza de stas ha logrado poner en jaque la estabilidad poltica de la clase dominante, hoy que se afirma la lucha callejera, que se multiplican las asambleas territoriales y que se organiza la potencia popular con autonoma de los aparatos institucionales del Estado, nadie puede dudar de la efectividad de una posicin estratgica promovida y efectuada desde los mrgenes de la poltica eleccionaria. Sera mezquino medir esta efectividad por su habilidad para reclutar una masa mayor o menor de no votantes: su potencia est en la capacidad para remover el cerco, evadir la frontera higinica de la accin votante.

Porque si una cosa ha quedado clara a partir del 18 de octubre, es que nunca nadie ms podr decir que la gran poltica es la que se juega entre las opciones de una papeleta.

Fuente: http://carcaj.cl/votar-o-no-votar-es-esa-una-cuestion/



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