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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2020

Lo que esconda la sospechosa alarma terrorista del Gobierno espaol en el Shara Occidental

Luis Portillo Pasqual del Riquelme
Rebelin


Corran los ltimos das de noviembre de 2019. Acababa de concluir la 44 Conferencia Internacional de Apoyo y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (EUCOCO, por sus siglas en ingls), celebrada en Vitoria-Gasteiz (Espaa) con una muy buena asistencia de participantes; y para la primera semana de diciembre estaba previsto el desplazamiento de muchos miembros de familias espaolas a los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, para visitar a los nios y nias que generosa y solidariamente acogen en sus casas, en Espaa, durante los meses de verano, gracias al programa Vacaciones en Paz, gestionado desde hace muchos aos por CEAS-Shara, la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Shara Occidental. Y a finales de ese mismo mes de diciembre iba a tener lugar el XV Congreso del Frente Polisario en la localidad saharaui de Tifariti, en la parte del Shara Occidental controlada por el Frente.

As pues, eran tres acontecimientos de suma relevancia para el pueblo saharaui, la sociedad civil espaola y el Movimiento solidario internacional. Nada extrao que se intentara silenciarlos, ocultarlos, boicotearlos y, en la medida de lo posible, impedirlos, conforme a los mezquinos intereses del ocupante colonialista marroqu.

Y ah, en ese preciso momento, en esas precisas circunstancias qu casualidad!-, el ministro espaol de Exteriores, primero, y la ministra de Defensa, despus, daban una extraa alarma que era propalada a continuacin, en portada, por todos los medios de comunicacin (prensa, radio y televisin), como exige el guin: El Gobierno espaol dice tener informacin creble, proveniente de fuentes extranjeras fiables, de que en las prximas fechas se van a producir atentados terroristas y secuestro de espaoles en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, por lo que se exhortaba a los ciudadanos espaoles a no viajar a dichos campamentos y, a los que all estuvieren, a abandonarlos a la mayor brevedad posible; e incluso, se sembraba la duda de si se iba a proceder a repatriar al centenar de cooperantes que habitualmente trabajan all (y de cuya existencia hasta ahora nunca nos haban informado).

En un primer momento, esa alarma y el inusitado inters aparente del Gobierno espaol por la situacin de la seguridad en los campamentos de refugiados saharauis sorprendi sobremanera a la ciudadana, dado el pertinaz silencio y la habitual sequa informativa mantenida oficialmente sobre todo lo relativo al Shara Occidental desde aquella consigna de encapsular ese tema que lanzara en 2008 el expresidente Felipe Gonzlez (Nuestro partido estar con vosotros hasta la victoria final). E inmediatamente, la alarma propalada por el Gobierno espaol indign al Gobierno saharaui, al Frente Polisario y al amplio Movimiento de solidaridad con la causa saharaui, pues ni se haba informado a las autoridades saharauis de tal presunto peligro inminente, ni tampoco a los Gobiernos de los pases vecinos, en particular Argelia y Mauritania. En cambio, y sospechosamente, antes de advertir a la poblacin espaola del presunto ataque terrorista inminente, el ministro Josep Borrell haba mantenido una entrevista con su homlogo marroqu, Nasser Burita, que haba acudido la tarde anterior al Ministerio espaol de Exteriores. E incluso, segn rumores no contrastados (El Confidencial Saharaui), la noche anterior, la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, habra asistido a una cena con el ministro marroqu de Exteriores, en la cual se habra preparado, en connivencia, el sospechoso operativo alarmista.

Como era de esperar, la prensa marroqu se apresur a difundir inmediatamente la noticia en base a la alarma dada por el Gobierno espaol (no por las autoridades argelinas, las del Frente Polisario o la MINURSO). Y de forma muy oscura, se quiso implicar tambin a Argelia y a la MINURSO, que desmintieron tajantemente la existencia de cualquier alarma. Argelia niega haber advertido a la MINURSO del riesgo de ataques en el Sahara, contrainformaba diariolibre.com: El ministerio argelino de Asuntos Exteriores neg hoy que haya informado a la Misin de Naciones Unidas [para el Referndum] en el Shara Occidental (MINURSO) de que exista un alto riesgo de ataques yihadistas y secuestro de extranjeros en los campos de refugiados saharauis y en particular en las reas prximas al muro de separacin con [el territorio saharaui ocupado por] Marruecos.

La agencia de prensa argelina APS, informaba as: El portavoz del Ministerio argelino de Exteriores (MAE), Abdelaziz Benali-Chrif, desminti la informacin sobre la supuesta 'advertencia emitida por el Gobierno de Argelia' a la Misin de Naciones Unidas para el Referndum en el Sahara Occidental (MINURSO). Y aada que los medios de comunicacin que han apoyado la difusin de esta informacin falsa e infundada, con el propsito de manipular y difundir una informacin disparatada, tienen el objetivo obvio de daar a Argelia, su gente y sus instituciones; y afirmaba que la supuesta advertencia del Gobierno de Argelia a la MINURSO es an ms fantasiosa, porque los campamentos saharauis de Tinduf se encuentran en territorio argelino y, en consecuencia, las fuerzas de seguridad argelinas, encabezadas por el Ejrcito Nacional Popular, garantizan la seguridad en la totalidad del territorio nacional. El portavoz del MAE argelino sealaba tambin que el momento elegido por estos medios y sus patrocinadores est lejos de ser fortuito, dado el contexto regional y la proximidad de algunos eventos importantes (en alusin a las visitas navideas de muchas familias espaolas a los campamentos saharauis y la celebracin, a finales de diciembre, del XV Congreso del Frente Polisario) (El Moudjahid, Le MAE bat en brche les informations sur le prtendu avertissement lanc par l'Algrie la Minurso).

Por su parte, el Frente Polisario, a travs de su Secretariado Nacional, deplor los "sospechosos" intentos de perjudicar la lucha y la reputacin del pueblo saharaui y el movimiento de solidaridad con su justa causa, especialmente la ltima advertencia emitida por el Ministerio espaol de Exteriores, despus de reunirse con su homlogo marroqu, lo que plantea ciertos interrogantes (...). Tales intentos continuaba la Secretara Nacional- tambin buscan interrumpir la celebracin del XV Congreso del Frente Polisario. (Europa Press, El Polisario carga contra Espaa por alertar de atentados en Tinduf y lo vincula con la visita del ministro marroqu)

La credibilidad del Gobierno y el regalo del exministro Borrell a Marruecos

Cuando las autoridades de un pas alertan de un posible ataque terrorista inminente en base a fuentes fiables, en principio no tendra por qu haber motivo para que los ciudadanos desconfisemos de esa advertencia, hasta el punto de no seguir las instrucciones que, por razones de seguridad, se nos den al respecto. Sin embargo, pareci muy extraa y altamente sospechosa la inusual sobreactuacin del Gobierno espaol (ministro de Exteriores y ministra de Defensa, ambos en funciones). Con los ingredientes arriba sealados y otros muchos antecedentes constatados, el Gobierno espaol ha perdido la poca credibilidad que pudiera quedarle en lo relativo a la cuestin del Shara Occidental, dada su sistemtica deriva hacia operaciones de despiste, sus clamorosos silencios , las medias tintas y el servilismo mostrado hacia el monarca alauita.

Lo cierto es que, hoy, ningn pas es inmune a un posible ataque terrorista. Esa amenaza puede materializarse en cualquier momento y en cualquier parte del mundo. Como prueba de ello, precisamente en esas fechas, la verdadera amenaza terrorista se materializ en Londres, Gran Bretaa, (29 de noviembre, dos muertos y tres heridos acuchillados); en Mosc, Rusia, en la propia sede de la antigua KGB (19 de diciembre, un muerto y cinco heridos de bala); en Nueva York, EE UU (cinco heridos acuchillados, el 28 de diciembre); en Mogadiscio, Somalia (29 de diciembre, coche bomba, al menos 76 muertos y ms de 100 heridos); en Ostrava, Repblica Checa (10 de diciembre, 6 muertos y tres heridos por disparos); en White Settlement, Texas, EE UU (30 de diciembre, 2 muertos y un herido por disparos); en Pars, Francia (3 de enero, un muerto y dos heridos por arma blanca); en Lamu, Kenia (5 de enero, 3 estadounidenses muertos y otros dos heridos),

Sin embargo, qu casualidad!, no hubo atentado terrorista alguno en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf. Y en esos lugares arriba mencionados, en los que s se produjeron atentados terroristas, no se dio alarma previa alguna de posibles atentados, ni se conmin a la ciudadana a no viajar a esos sitios o a salir de ellos a la mayor brevedad posible Porque, ciertamente, podan haber sucedido en cualquier otro lugar: Madrid, Cambrils, Berln, Barcelona, Bruselas, Finlandia y no por ello se aconseja a la poblacin dejar de viajar a esos lugares ni abandonarlos, como s lo aconsejaron -en el caso de los campamentos saharauis de Tinduf- los ministerios de Exteriores y Defensa, por boca de sus mismsimos titulares, en prensa, radio y televisin; adems de la extraa anormalidad, en el terreno de la cooperacin antiterrorista, de que no se advirtiera del presunto peligro a los Gobiernos y autoridades saharauis, argelinas y mauritanas, y en cambio se alarmara reiterativamente a la poblacin espaola (y, por extensin, a todo el mundo, como se apresur a propalar, a discrecin, la bien engrasada maquinaria marroqu de intoxicacin y propaganda y sus adlteres).

Pues bien, a pesar de esa alarma sospechosa e interesadamente propalada, puede decirse que hoy los campamentos saharauis, establecidos bajo la vigilancia y control de las propias autoridades saharauis, estn entre los ms seguros del mundo. Y as lo atestiguan la experiencia de los Organismos Internacionales y ONG que operan en dichos campamentos, la Misin de Naciones Unidas para el Referndum en el Shara Occidental (MINURSO) o los propios informes del Secretario General de la ONU al Consejo de Seguridad. Por todo ello y por la inusitada maniobra alarmista del Gobierno espaol, el Gobierno saharaui y el Frente Polisario contestaron inmediatamente con un comunicado de indignacin, tratando de desenmascarar esa en opinin de muchos- poco creble operacin de intoxicacin, ya practicada anteriormente en ms de una ocasin.

La entonces delegada y representante del Frente Polisario en Espaa, Jira Bulahi -a la que tampoco se haba informado oficialmente y que se enter de esa alarma por los medios de comunicacin (!)-, hubo de acudir por propia iniciativa al Ministerio espaol de Exteriores a pedir informacin sobre las razones de tan extraa alarma. Bonita manera de ningunear a la representante oficial del pueblo saharaui en Espaa! Y buena muestra, tambin, de la falta de tacto y de deferencia diplomtica por parte del Ministerio espaol de Exteriores, siempre sospechoso de connivencia con el Gobierno marroqu.

Por su parte, las Asociaciones de Solidaridad con la causa saharaui respondieron afeando al Gobierno su sospechosa actuacin de connivencia con Marruecos y manifestando su intencin de mantener sus viajes y visitas a los campamentos de Tinduf. Solo se tienen noticias de que, como consecuencia de ese dudosa alarma, algunos grupos de jvenes, que iban a viajar en el puente de diciembre a los campamentos saharauis, postergaron el viaje hasta las vacaciones de Semana Santa, por el lgico temor de sus familiares, que es lo que buscaban quienes disearon la presunta falsa alarma.

No obstante, a pesar de tanto alarmismo, parece que la actuacin del hoy ya exministro Borrell consigui, precisamente, lo contrario de lo que pretenda, pues finalmente ms de 500 personas viajaron a los campamentos de Tinduf en el puente de la Constitucin (primeros das del mes de diciembre), y todas ellas regresaron sanas y salvas, como seal Jira Bulahi. El Movimiento solidario espaol dej as patente su incondicionalidad con la causa saharaui, siempre por encima y a pesar de las maniobras de quienes son cmplices de la ocupacin ilegal del territorio del Shara Occidental, como subray el Secretariado Nacional del Frente Polisario.

Esa alarma ha sido calificada por algunos como el ltimo regalo de Borrell a Marruecos antes de dejar su cargo como ministro de Exteriores. A partir de ahora, el Sr. Borrell podr continuar con esas maniobras en su nuevo cargo en la Unin Europea, como ya hiciera antao en el propio Parlamento comunitario y ms recientemente en el Congreso de los Diputados de Espaa. El digital Canarias-Semanal lo contaba as de claro: "El Gobierno espaol sigue persiguiendo a los saharauis 44 aos despus de la expulsin de sus casas", en referencia a los ilegales Acuerdos de Madrid de 1975, la invasin militar, a sangre y fuego, del Shara Occidental por Marruecos y la masacre de los saharauis en su pavorosa huida del ocupante invasor.

Marruecos y Francia, tras la alarma terrorista

Expertos en la materia, como Carlos Ruiz Miguel o Ignacio Cembrero, hace ya tiempo que sealaron el contexto geopoltico y los intereses que subyacen a la utilizacin de la presunta amenaza terrorista en relacin con los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, el Frente Polisario o la legtima lucha del pueblo saharaui por su libertad e independencia.

As, Carlos Ruiz Miguel, catedrtico de Derecho Constitucional, director del Centro de Estudios sobre el Shara Occidental (CESO) de la Universidad de Santiago de Compostela, coautor del Prontuario jurdico' sobre el Shara Occidental y autor de numerosos trabajos sobre la causa saharaui y las pretensiones anexionistas de Marruecos (ver La 'Constitucin' marroqu de 2011. Anlisis crtico), apunta a la posible existencia de agentes estatales ocultos detrs del chantaje terrorista; y seala que, en ocasiones, la amenaza yihadista es una creacin de los servicios de Inteligencia que oculta, entre otras cosas, un conflicto geopoltico entre Estados, como en el caso de Marruecos; y que el terrorismo se utiliza para crear inestabilidad en Estados hacia los que se tiene hostilidad, como es el caso de Francia con Argelia desde su independencia en 1962 (como ha puesto de manifiesto tambin el diario El Pas muy recientemente, 14/12/2019). Francia seala Ruiz Miguel- siempre habra tratado de debilitar a Argelia (que es donde se ubican los campamentos de refugiados saharauis). Puede que los ejecutores de los actos terroristas sean fanticos, pero quienes marcan la estrategia afirma el mencionado autor- son otros que tienen un objetivo poltico claro; hay grupos terroristas que siguen estrategias de ciertos Estados contra otros Estados

Y en cuanto a la estrategia marroqu en este terreno, Ruiz Miguel seala dos aspectos que Marruecos viene propiciando con ahnco: 1) introducir la variable del terrorismo en el conflicto del Shara Occidental y 2) cuestionar la idea de que el territorio de la RASD-Polisario es seguro. Respecto al primer aspecto, desde hace tiempo, Marruecos pretende que en los informes del Secretario General de Naciones Unidas sobre el conflicto del Shara Occidental se aluda al terrorismo. Marruecos ha ideado mil y una operaciones para introducir esa variable en el conflicto llegando incluso a descubrir un supuesto arsenal de un supuesto grupo terrorista en Amgala (en la zona del Shara Occidental ocupada por Marruecos!)

Respecto al segundo aspecto la pretendida inseguridad del territorio controlado por la RASD-, Ruiz Miguel lo explica as: Esta idea ya se lanz cuando se produjo el secuestro de los llamados cooperantes espaoles secuestrados en Mauritania [2009] al mismo tiempo que Marruecos tena un grave problema con la deportacin de Aminatu Haidar. En aquella ocasin, se lleg a decir que el secuestrador condujo a los secuestrados cruzando el territorio liberado de la Repblica Saharaui, dando a entender que sta no garantizaba bien su territorio. Aquello se demostr falso.

Y en referencia al secuestro, por el AQMI (Al Qaeda del Magreb Islmico), de dos cooperantes espaoles y una italiana en los campamentos saharauis, en octubre de 2011, seala: Esta nueva operacin pretende incidir en la misma idea: hacer creer que la Repblica Saharaui/Frente Polisario no garantizan suficientemente el territorio y es mejor que est en manos de Marruecos. (Un secuestro con contexto geopoltico?, Periodista digital, 24/10/2011; AQMI: Cuando el Estado es cmplice del terrorismo, p. 247 ss). Como puede apreciarse, pura intoxicacin del rgimen marroqu.

Por su parte, Ignacio Cembrero, reputado profesional de la informacin y experto en asuntos del Magreb, complementa el anlisis del profesor Ruiz Miguel (introducir la variable del terrorismo en el conflicto del Shara Occidental): Desde hace ya tres o cuatro aos afirmaba Cembrero en 2011-, la prensa oficialista marroqu y algunos expertos y centros de investigacin afines a Rabat insisten en que el Frente Polisario tiene connivencias con la rama magreb de Al Qaeda [!]. El golpe de la organizacin terrorista AQMI en sus campamentos de refugiados de Tinduf, en el suroeste argelino, desmiente por completo esas aseveraciones.

Desde hace aos, el movimiento independentista replica a esas acusaciones [afirmando] que el rea del Shara bajo su control es la zona ms segura del desierto. Recalca adems que los saharauis son inmunes al extremismo islamista. La Embajada de EE UU en Argel avalaba estas afirmaciones en los cables enviados a Washington y desvelados por Wikileaks. () Ha quedado demostrado que el Polisario no solo no coquetea con los terroristas, sino que puede ser su vctima. El triple secuestro es ante todo un mazazo para los independentistas y un motivo de satisfaccin para las autoridades de Marruecos. Mientras los responsables del Polisario estaban, en privado, apesadumbrados, las webs marroques afines al poder destilaban su deleite. Una de ellas, por ejemplo, informaba as: El Frente Polisario no est ya en condiciones de garantizar la seguridad de los saharauis que viven en sus campamentos y habra sido infiltrado por AQMI (), la opcin de un micro Estado administrado por el Polisario constituye una amenaza para la seguridad de la regin

Por supuesto, la calificacin de micro Estado no deja de ser otro invento de la intoxicacin marroqu, ya que la extensin del Shara Occidental es mayor que la de Reino Unido, Guinea o Rumana, por ejemplo, prcticamente como la mitad de Espaa y bastante mayor que otros muchos pases y territorios. Y con abundantes recursos naturales como para convertirse en uno de los pases ms prsperos de frica. Lo que, en cambio, no es ninguna invencin es que la mayor parte de los atentados terroristas, en Espaa y en Europa, han sido perpetrados por ciudadanos marroques. De hecho, el Secretariado Nacional del Frente Polisario evocaba la estrecha relacin de Marruecos con el apoyo y fomento del terrorismo, especialmente en la regin del Sahel, e incluso el uso directo del terrorismo para atacar al pueblo saharaui (vase Ruiz Miguel, Qu relacin tiene Marruecos con el terrorismo en el Sahel?; Ignacio Cembrero, Duro golpe para los independentistas saharauis y para su anfitriona Argelia, El Pas, 24/10/2011).

Y otra pretensin no declarada del reaccionario rgimen marroqu, al tratar de impedir la presencia de cooperantes y la visita de ciudadanos espaoles y de otros pases, es intentar cortar la tan necesaria ayuda humanitaria y la cooperacin con los refugiados saharauis, como tambin dejan entrever los dos autores antes citados. Todo lo que sea perjudicar a la justa causa saharaui es razn de Estado para el Majzn marroqu. Y decimos justa causa porque est plenamente avalada por el Derecho Internacional (Carta de la ONU y ms de un centenar de resoluciones de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, Tribunal Internacional de Justicia, Unin Africana, Tribunal de Justicia de la Unin Europea, Tribunal Supremo de Sudfrica, Audiencia Nacional del Reino de Espaa: razn de Justicia versus razn de Estado), como puede verificarse en el excelente Prontuario jurdico sobre el Shara Occidental.

Impunidad marroqu y silencio del Gobierno espaol

Casi al mismo tiempo que el Gobierno espaol daba esa extraa alarma -desmentida por Argelia, la MINURSO y el Frente Polisario-, Marruecos expulsaba de El Aain (capital del Shara Occidental ocupado, la antigua Provincia 53 de Espaa) a cuatro diputados autonmicos vascos y una jurista. Das ms tarde, el 10 de diciembre, tambin era expulsada una ciudadana portuguesa. La expulsin de esos parlamentarios (y de otras muchas personas anteriormente) demuestra, una vez ms, que Marruecos acta con total impunidad, para seguir ocultando las atrocidades y violaciones de derechos humanos que sufre diariamente el pueblo saharaui en los territorios ocupados.

Desde enero a noviembre de 2019 el rgimen marroqu impidi entrar en el Shara Occidental ocupado, al menos, a 19 personas de nacionalidad espaola: once abogados, dos periodistas y seis integrantes de organizaciones solidarias. Con la expulsin de los parlamentarios vascos el 1 de diciembre -no viaj ninguno del Partido Socialista- y una jurista, la lista de espaoles expulsados en ese lapso de tiempo asciende a 24.

Segn inform la web Contramutis, el Frente Polisario pidi al Gobierno de Espaa que se interesara por la expulsin de sus ciudadanos con la misma preocupacin con que haba intentado alarmar a los cooperantes y personas solidarias que visitan los campamentos de refugiados saharauis , y que no utilice la doble vara de medir como hace siempre cuando hay que llamar la atencin a Marruecos: que pida explicaciones ante este lamentable captulo que engrosa la lista de las delegaciones espaolas expulsadas del Shara Occidental ocupado, que chocan contra este muro infranqueable impuesto por Marruecos.

El coordinador de los diputados expulsados el 1 de diciembre, Carmelo Barrio (PP), inform desde el mismo avin en el que viajaron, que el aparato aterriz en El Aain procedente de Las Palmas, pero nada ms tomar tierra un representante del Gobierno marroqu les comunic verbalmente que no podran bajar y deban regresar en el mismo avin a Canarias. Viajaban junto a Barrio los diputados Iigo Martnez (Elkarrekin Podemos), Eva Juez (PNV) y Josu Estarrona (EH Bildu), todos ellos pertenecientes al Intergrupo Parlamentario de Paz y Libertad para el Pueblo Saharaui.

Carmelo Barrio dijo que la intencin de los parlamentarios era tomar contacto con los representantes del pueblo saharaui y hablar con las organizaciones pro derechos humanos, sin excluir una reunin con las autoridades marroques si ellos nos lo piden, pues no haban contactado previamente con ellas.

El diario ABC subrayaba lo obvio: que no es la primera vez que un grupo de polticos espaoles se ve obligado a dar media vuelta sin pisar siquiera el territorio saharaui; de hecho, lo ms habitual es que esto suceda casi sistemticamente.

Apenas unos das despus, el 10 de diciembre de 2019, las autoridades marroques expulsaron del territorio del Shara Occidental ocupado a la periodista portuguesa y miembro de la Fundacin Shara Occidental, Isabel Loureno, quien fue detenida al llegar a El Aain por policas no identificados que la encerraron en un hotel e incomunicaron a la espera de su deportacin. Loureno, reportera del medio online Tornado, afirm que en ningn momento escondi cul era el propsito de su viaje: visitar a los familiares de distintos presos saharauis condenados por tribunales marroques, y aadi que eso no puede constituir una amenaza al orden pblico, de lo que supuestamente la acusaron al expulsarla.

Bajo el titular activista y periodista portuguesa expulsada del Shara, Jess Cabaleiro Larrn informaba en el digital Periodistas-es.com de que el Bloco de Esquerda haba condenado lo ocurrido como un acto grave e inamistoso que merece nuestra ms firme reprobacin y ya haba presentado en el Parlamento portugus una pregunta al Gobierno del Partido Socialista sobre lo ocurrido, al que demanda una condena al respecto. Hay que recordar continuaba el mencionado periodista- que el pasado mes de agosto un total de veinticuatro organizaciones portuguesas instaban al Gobierno y a Naciones Unidas para que se tomen medidas ante la oleada de represin en las zonas ocupadas del Sahara Occidental y se garantice al pueblo saharaui ejercer su libre derecho a la autodeterminacin. Entre las organizaciones firmantes citaba, entre otras, al Consejo Portugus de Paz y Cooperacin (CPPC), la Confederacin General de Trabajadores PortuguesesIntersindical Nacional (CGTP-IN), el Movimiento Democrtico de Mujeres (MDM) y la Asociacin de Amistad Portugal Sahara Occidental (AAPSO). No hay que olvidar que el actual secretario general de Naciones Unidas y responsable de la Misin de Naciones Unidas para el Referndum en el Sahara Occidental (Minurso) es el portugus Antnio Guterres.

Marruecos denunciaba Cabaleiro Larrn- expulsa casi sistemticamente del territorio saharaui a los periodistas que no son favorables al Sahara marroqu (!), justificndolo siempre con el mismo argumento, una agenda poltica hostil a Marruecos. En muchos casos, la polica no permite ni siquiera bajar del avin a las personas acusadas y les obliga a tomar la misma aeronave de vuelta, como aconteci recientemente con los cuatro parlamentarios autonmicos vascos del Intergrupo Paz y Libertad para el Pueblo Saharaui pertenecientes al Partido Popular, Partido Nacionalista Vasco, Podemos y EH Bildu.

Con Isabel Loureno, son ya 43 los extranjeros expulsados del territorio saharaui por las autoridades marroques en 2019. Segn el diario El Pas (1/12/2019), en el ao 2016, ltimo del que se disponen de cifras oficiales, las autoridades marroques expulsaron a 93 personas en total cuando trataban de entrar al Shara [Occidental ocupado] o cuando ya haban entrado. En ningn caso el Ministerio espaol de Asuntos Exteriores -hasta hace muy poco dirigido por Josep Borrell- dijo nada ni present queja alguna ante Marruecos, ni pidi explicaciones al rgimen marroqu. Segn la agencia saharaui de prensa SPS, desde enero de 2014, Marruecos ha prohibido la entrada en los territorios ocupados a 274 personas de 20 nacionalidades (personalidades polticas, observadores independientes, periodistas, juristas etc.).

La Conferencia Internacional de Apoyo y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (EUCOCO)

No es casualidad que la prensa establecida haya silenciado es decir, hurtado a la ciudadana- el conocimiento de la celebracin, en Vitoria-Gasteiz (22-23 de noviembre), de la 44 edicin de la Conferencia Internacional de Apoyo y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (EUCOCO), que se viene realizando de forma continuada desde 1975, cada ao en una ciudad europea distinta. 1975 es el ao del inicio del conflicto del Shara Occidental, esto es, el inicio de la invasin marroqu, la firma de los ilegales Acuerdos de Madrid y la entrega del territorio saharaui y su poblacin a Marruecos (y Mauritania) por el ltimo Gobierno de la dictadura franquista (Memoria histrica!).

Aunque se siguen utilizando las siglas de Conferencia Europea (EU), las sucesivas ediciones de la EUCOCO tienen, ya desde hace aos, una dimensin internacional, al participar en ellas organizaciones y personas de los cinco continentes, si bien con una mayor presencia de participantes europeos. Representantes de Gobiernos que reconocen a la Repblica rabe Saharaui Democrtica (RASD), diputados, eurodiputados y otros cargos electos, gobiernos autonmicos, diputaciones y ayuntamientos del Estado espaol, organizaciones polticas y sindicales, asociaciones de amistad con el Pueblo Saharaui y ONG en general, participan cada ao en esta cita obligada de solidaridad. Tambin lo hace, al mximo nivel, el Pueblo Saharaui, representado por autoridades de su Gobierno, as como embajadores/as y delegados/as de numerosos pases. Las EUCOCO son sin duda la cita anual ms importante del Movimiento de Solidaridad Internacional con el Pueblo Saharaui. El lema este ao era: 1975-2019, 44 aos de lucha por la Independencia, la descolonizacin del Shara Occidental, garanta para la Paz y la Estabilidad en la Regin. 44 aos son ms de lo que los espaoles tuvimos que soportar los tiempos grises y amargos de la dictadura franquista. Eso, a quienes, a pesar de todo, pudimos mantener la vida en aquellos tiempos angustiosos, nos puede dar una idea, salvando las distancias, de lo que estn soportando y padeciendo los saharauis (antao, ciudadanos espaoles), solo que en circunstancias y condiciones muchsimo peores que las nuestras, sin punto de comparacin.

La 44 EUCOCO reuni a ms 400 representantes de diferentes pases y volvi a sealar a Espaa y Francia como actores clave en la bsqueda de una solucin justa y definitiva al proceso de descolonizacin del Shara Occidental, mediante la celebracin del referndum de autodeterminacin y el estricto cumplimento de la resoluciones de la ONU y la Unin Africana (Mundiario, 24/11/2019).

En la declaracin final, la EUCOCO reclama a Espaa la denuncia de los Acuerdos de Madrid de 14 de noviembre de 1975 (por los que Marruecos pretende justificar su ocupacin del Shara Occidental, a pesar, no obstante, de haberlos incumplido, al ocupar tambin la parte mauritana) y la concesin de estatus diplomtico al Frente Polisario como nico y legtimo representante del pueblo saharaui, y proporcionarle la asistencia poltica y humanitaria necesaria para defender los derechos e intereses saharauis."

En referencia a Francia y su papel en el conflicto, la plataforma internacional de apoyo al pueblo saharaui seala directamente al gobierno galo como el principal obstculo para cualquier solucin de conformidad con el Derecho internacional, tanto en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas como en la Unin Europea. Por ello pide al Gobierno francs un nuevo posicionamiento que pueda contribuir a la solucin de este conflicto y contribuir as a la construccin de un Magreb unido entre socios libres e iguales.

En el mbito de las instituciones europeas, el Movimiento de Solidaridad con el Pueblo Saharaui recuerda a la Comisin Europea y a su nuevo Alto Representante para la Poltica Exterior, Josep Borrell, su obligacin de respetar las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unin Europea (TJUE) y de reconocer al Frente Polisario como nico representante del pueblo saharaui, legitimado para negociar acuerdos de cooperacin.

A pesar de expresar satisfaccin por los avances realizados en el mbito de la Unin Africana (UA) con el objetivo de poner fin a la ocupacin colonial del Shara Occidental por parte de Marruecos, la EUCOCO reconoce la delicada situacin en la ex provincia 53 de Espaa y hace un llamamiento al Secretario General de la de las Naciones Unidas, Antnio Guterres, y a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michele Bachelet, para que se adopten las medidas pertinentes a fin de que MINURSO cumpla con sus promesas y ample su funciones a la supervisin del respeto de los derechos humanos de la poblacin saharaui.

En esta 44 Conferencia, adems de representantes de las instituciones vascas, participaron delegaciones de Argelia, Brasil, Blgica, Espaa, Francia, Panam, Polonia, Portugal, Sudfrica, Suecia y Suiza. En la delegacin saharaui, encabezada por el entonces Primer Ministro de la Repblica rabe Saharaui Democrtica (RASD), Mohamed Elouali Akeik, tomaron parte varios ministros, parlamentarios, integrantes de organizaciones sociales y activistas procedentes de las zonas ocupadas.

Como ya se ha dicho, lo que comenz hace 44 aos como una Conferencia Europea, hace ya tiempo que adquiri carcter internacional, habindose convertido en una cita imprescindible para evaluar el trabajo de apoyo, proyectar planes de accin en diversos mbitos (poltico, jurdico, institucional), visibilizar la situacin en las zonas ocupadas y ampliar la solidaridad internacional con la lucha del pueblo saharaui.

El XV Congreso del Frente Polisario

Celebrado en la localidad saharaui liberada de Tifariti, entre el 19 y el 25 de diciembre de 2019, el XV Congreso del Frente Polisario sesion en memoria del diplomtico saharaui y ex representante del Frente Polisario ante la ONU, Bujari Ahmed Barical-la, bajo el lema: Lucha, perseverancia y sacrificio por la ntegra soberana del Estado Saharaui.

Si los primeros congresos se haban centrado en los objetivos de la guerra de liberacin y la consolidacin del Frente Polisario, y los posteriores, en la consolidacin del Estado saharaui y su asentamiento en el continente africano, este XV Congreso ha sido especialmente relevante por las nuevas decisiones para el futuro de la causa saharaui, fusionando diplomacia y beligerancia y aportando nuevas energas en el replanteamiento del proceso de paz. Y ello porque las sucesivas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y las decisiones y sentencias del Tribunal de Justicia de la Unin Europea (TJUE) apenas han sido efectivamente aplicadas hasta la fecha y la comunidad internacional parece indiferente ante la parlisis del proceso de descolonizacin. Se trataba, pues, de dar un nuevo impulso y una dimensin ms beligerante a la negociacin tutelada por la ONU, que permanece enquistada. Por eso, el objetivo principal del Congreso era la bsqueda de vas para salir del impasse.

Los participantes en este XV Congreso, ms de 2.400 delegados, analizaron las mejores opciones para proseguir la lucha de liberacin del pueblo saharaui, reafirmando su apego al ejercicio del derecho a la libre determinacin y a la independencia, rechazando categricamente cualquier ataque a esos derechos legtimos, como recoga la declaracin final.

Participaron en los trabajos delegaciones extranjeras (ms de 400 participantes) de frica, Europa, Amrica y Japn, que enviaron con su presencia un claro mensaje al mundo entero de que la causa saharaui interpela a todas las instituciones y organizaciones internacionales para defender el derecho del pueblo saharaui a la libertad e independencia y para continuar la lucha hasta lograrlas.

El Congreso expres su pleno apoyo a la decisin tomada por el Frente Polisario -tras la Resolucin S/RES/2494 (2019) del Consejo de Seguridad, de 30 de octubre de 2019- relativa a la revisin de su participacin en el proceso de paz auspiciado por la ONU. "El pueblo saharaui no tolerar la situacin actual de bloqueo ni la transformacin de la MINURSO en protectora (y en instrumento) de legalizacin de la colonizacin", advirtieron los delegados, insistiendo en la plena soberana del pueblo saharaui sobre todo el territorio de la Repblica rabe Saharaui Democrtica (RASD), de conformidad con las resoluciones internacionales, incluidas las del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya y los Tribunales europeos, adems de las resoluciones de las Naciones Unidas y la Unin Africana.

Los pases africanos reiteraron su llamamiento a la necesaria descolonizacin de la ltima colonia en frica y su firme apoyo al pueblo saharaui en su lucha. Las delegaciones de los pases europeos, por su parte -en particular, las de Francia, Espaa, Alemania e Italia-, enviaron un mensaje claro a sus respectivos gobiernos para que cesen su apoyo al ocupante marroqu, "principal responsable del deterioro de la seguridad en la regin", y subrayaron la necesidad de intensificar la solidaridad con la causa saharaui para poner fin a las violaciones perpetradas desde hace ms de 40 aos contra el pueblo del Shara Occidental y al saqueo de sus recursos naturales.

En su intervencin ante el Congreso, Brahim Ghali, presidente de la Repblica Saharaui y secretario general del Frente Polisario, dijo que el actual impasse es producto de la poltica de intransigencia y la obstruccin sistemtica -por parte del Estado ocupante marroqu- a la implementacin de la Carta de la ONU y las resoluciones de Naciones Unidas, y que, ante todo, est el derecho a la independencia del pueblo saharaui, como todos los pueblos y pases coloniales. A pesar de que la Carta y las resoluciones de Naciones Unidas demandan la organizacin de un referndum de autodeterminacin, Marruecos ocupa ilegalmente el Shara Occidental desde 1975, obstaculizando el proceso de descolonizacin de la ltima colonia de frica. El estancamiento del conflicto y el statu quo actual ponen en cuestin la legalidad internacional, promueven la violacin de los derechos humanos en los territorios ocupados y fomentan el saqueo de los recursos naturales del pueblo saharaui.

Son ms de cuatro dcadas de espera, de ellas 28 aos en un terico proceso de paz. Y se agota la paciencia. Brahim Ghali, lo expres as: Despus de ms de veintiocho aos desde la firma de aquel acuerdo de alto el fuego entre el Frente Polisario y Marruecos, la ONU ha sido incapaz de lograr el objetivo principal de ese acuerdo, que es organizar un referndum de autodeterminacin donde el pueblo saharaui decida libremente sobre su futuro". () Somos un pueblo pacfico que ha esperado 28 aos para una solucin pacfica del conflicto , pero las dilaciones marroques y el hecho de que el Consejo de Seguridad [de la ONU] no asume sus responsabilidades, nos ha obligado a reflexionar sobre diferentes medios para recuperar nuestros derechos .

El presidente de la RASD afirm tambin que el pueblo saharaui no aceptar ms demoras en el proceso de paz y que rechaza la perpetuacin de la ocupacin marroqu, enfatizando que "el pueblo saharaui est librando una guerra que solo terminar con la liberacin de nuestra Patria mediante el uso de todos los medios disponibles en el marco de la legalidad". Pidi a la comunidad internacional que asuma sus responsabilidades exigiendo la aplicacin de la Carta y las resoluciones de Naciones Unidas y haciendo cumplir el derecho a la autodeterminacin y la independencia, que son innegociables. Record que el Frente Polisario utilizar todos los medios permitidos por el Derecho Internacional para imponer los derechos del pueblo saharaui e inst al Secretario General de la ONU a nombrar urgentemente un nuevo Enviado para completar los esfuerzos de su predecesor -el expresidente alemn Horst Khler- en el proceso de descolonizacin de la ltima colonia en frica. Segn diversos medios, no se descarta la reanudacin de la lucha armada.

El Congreso elogi la posicin inquebrantable de la Unin Africana (UA) respecto al derecho del pueblo saharaui e inst a esta Organizacin panafricana a garantizar la aplicacin de sus Estatutos, en particular las clusulas relativas a las fronteras heredadas de la colonizacin, a presionar al Reino de Marruecos a cumplir con los principios y objetivos de la Carta fundacional de la UA y a retirarse de los territorios saharauis ocupados desde 1975.

En relacin con la Unin Europea (UE), el Congreso salud las sucesivas decisiones del Tribunal de Justicia de la Unin Europea (TJUE) sobre el Shara Occidental (diciembre de 2016 y febrero y julio de 2018), apelando a los nuevos dirigentes elegidos por el Congreso a continuar la batalla ante el Tribunal Europeo en defensa de la soberana del pueblo saharaui sobre sus recursos naturales.

En su declaracin final, el congreso record la responsabilidad histrica del gobierno espaol para con el pueblo saharaui y lament el apoyo al ocupante marroqu de ciertos pases en el Consejo de Seguridad, Francia  en particular, lo que viene retrasando el proceso hacia un referndum de autodeterminacin; y reiter el apego del pueblo saharaui a su soberana sobre todo su territorio nacional, a lo que jams renunciar.

Brahim Ghali fue reelegido Secretario General del Frente Polisario para los prximos cuatro aos, por mayora absoluta, con ms del 86% de los votos, de conformidad con lo dispuesto en los Estatutos del Frente Polisario. Tambin fueron elegidos los 25 miembros (seis de ellos mujeres) del Secretariado Nacional. Todos ellos prestaron juramento al trmino del Congreso.

La declaracin final constituye la hoja de ruta que marcar la orientacin poltica del Frente para el prximo perodo. Los nuevos dirigentes electos debern concretar ahora el procedimiento detallado para la ejecucin y desarrollo de las recomendaciones de los delegados. Asimismo, debern emprender las acciones pertinentes para relanzar e impulsar la misin principal para la cual fue creada la MINURSO, el referndum de autodeterminacin del pueblo del Shara Occidental; y lograr que sea dotada de todas las prerrogativas de las misiones internacionales de paz de la ONU. A lo largo de los trabajos del Congreso, se insisti reiteradamente en que la MINURSO deba comprometerse en la proteccin de los derechos humanos en los territorios saharauis ocupados y trabajar para detener el saqueo de los recursos naturales del pueblo saharaui.

El Frente Polisario reafirm que "nunca ser un actor" en una operacin que no respete el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminacin y la independencia, pidiendo una vez ms que la comunidad internacional asuma sus responsabilidades exigiendo la aplicacin de la Carta y las resoluciones pertinentes de la ONU "y evite las pretensiones expansionistas marroques y sus consecuencias para la estabilidad y la paz en la regin.

Demasiados retrocesos

Mientras tanto, y a pesar del silencio del Gobierno espaol, Marruecos ha continuado invadiendo de pateras con inmigrantes irregulares las costas espaolas, en el Mediterrneo y en el Atlntico, con centenares de desembarcos y nuevas tragedias por naufragio. Incumpliendo as, una vez ms, los presuntos acuerdos alcanzados con las autoridades espaolas y comunitarias para controlar esos flujos migratorios a cambio de dinero de Espaa y la Unin Europea, del silencio sepulcral del Gobierno espaol sobre las continuas violaciones de derechos humanos en el Shara Occidental y del infame apoyo a la pretendida anexin ilegal e ilegtima del territorio saharaui por Marruecos

El Gobierno espaol permanece callado tambin cuando el Gobierno marroqu, aprovechando la compleja situacin poltica en Espaa al igual que hizo Hassan II en el momento de la marcha verde- extiende unilateralmente su jurisdiccin sobre las aguas territoriales de Canarias y trata de apropiarse tambin de las aguas adyacentes del Shara Occidental, en violacin del Derecho Internacional. Y mientras los funcionarios espaoles se baten el cobre en Bruselas para conseguir de la UE la transferencia a Marruecos de 400 millones de euros para el control de la inmigracin el Gobierno espaol permanece agazapado a la espera de que el Gobierno marroqu compre a Espaa dos barcos militares por unos 260 millones de euros, operacin sta solo pendiente de la firma del rey Mohamed VI...

Hay que recordar que Marruecos dispone de medios suficientes y tecnologa adecuada para controlar sus costas internacionalmente reconocidas; y que si no lo hace es para presionar y chantajear al Gobierno espaol y a la UE. No tiene otra explicacin el que abra o cierre la salida de pateras cuando le conviene, para recordarnos quin manda aqu, y, al mismo tiempo, mantenga una frrea vigilancia y un desorbitado gasto en el control del Muro militar minado de ms de 2.700 Km que atraviesa y divide todo el Shara Occidental ilegalmente ocupado. Y mientras los marroques emigran masivamente, Marruecos hace exhibicin de lujo Real en el mar (Ignacio Cembrero).

Es obvio que la tarea no es fcil, en absoluto, porque ha habido ya demasiados retrocesos -como titul Santos Juli su ltimo libro- y demasiadas concesiones al monarca alauita. Pero puede que haya llegado el momento de plantearse una Segunda Conferencia de Berln, dado que los migrantes no solo provienen de Marruecos y el Magreb, sino tambin del frica subsahariana. Y ahora que el Sr. Borrell dirige la Poltica Exterior de la UE, tal vez pudiera hacer un esfuerzo para cambiar el chip e ir asentando esa idea en sus colegas europeos de las potencias que se repartieron frica en la Conferencia de 1884-1885. Si en ese entonces fueron capaces de sentarse y acordar la divisin del Continente africano con escuadra, cartabn y tiralneas, el expolio de sus recursos y el sometimiento de sus poblaciones, no debera haber problemas hoy para llegar a un gran acuerdo conjunto entre la Europa civilizada y los pases y territorios africanos antao colonizados, al objeto de reparar en alguna medida los daos perpetrados y contribuir a generar riqueza, democracia, respeto de los derechos humanos y puestos de trabajo en esos pases y territorios, de manera que fuera innecesario abandonar en patera el pas de origen para morir en la travesa hacia el Continente europeo. Seguramente las reflexiones del profesor Sami Nar (Refugiados, La humanidad inmigrante) podran ser de gran ayuda para esbozar ese ambicioso proyecto pendiente.

Tambin va siendo hora de que el nuevo Gobierno espaol deje de estar callado y sumiso, y empiece a exigir eficazmente el cumplimiento de la legalidad internacional a su tan cacareado socio estratgico. Como seala el digital piensaChile, la poltica expansionista de Marruecos es una consecuencia directa del incumplimiento por parte de Espaa de su responsabilidad jurdica e histrica hacia el Shara Occidental. Un Shara Occidental independiente , la RASD, amiga de una Espaa que cumpla con sus responsabilidades internacionales, ser la mejor garanta de seguridad y tranquilidad para Canarias y sus habitantes. "Hacer ms concesiones por parte del gobierno de Espaa solo alentar a Marruecos a persistir en el expansionismo de su aventura colonial (Mohamad Jadad). Aunque no lo explicitaba el profesor Franesc de Carreras en su reciente artculo Catalua y el derecho a la autodeterminacin, hay que decirlo alto y claro, una vez ms: Si alguien tiene hoy derecho a la autodeterminacin, legal e internacionalmente reconocido pero sin ejercer an-, ese alguien es el pueblo saharaui. No es preciso irse tan lejos, Sr. De Carreras, y poner el ejemplo de la Kenia colonial britnica, teniendo tan cerca, y tan nuestro, el Shara Occidental y el pueblo saharaui, sometidos ilegalmente a la brutal colonizacin marroqu.

Hace ya sesenta aos que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprob (el 14 de diciembre de 1960) la Declaracin sobre la concesin de la independencia a los pases y pueblos coloniales -Resolucin 1514 (XV)-, proclamando que La sujecin de pueblos a una subyugacin, dominacin y explotacin extranjeras constituye una denegacin de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperacin mundiales; y reconociendo a esos pueblos el derecho a la libre determinacin y a la independencia.

Sera deseable que acadmicos, historiadores, juristas y otros cientficos sociales cumplieran su privilegiado papel con la sociedad, la Historia y la Justicia promoviendo y defendiendo la justa causa del pueblo saharaui.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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