Portada :: Espaa :: Libros y reseas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2020

Samuel Martn-Sosa y Joao Camargo publican Manual de lucha contra el cambio climtico (Libros en Accin)
Cada vez son ms frecuentes los movimientos que se plantan contra la inaccin climtica

Enric Llopis
Rebelin


El ao 2019 fue, tras 2016, el ms caluroso desde que se iniciaron los registros de temperaturas (datan de 1850, de la manera en que son actualmente conocidos); adems, segn la Organizacin Meteorolgica Mundial (OMM) de Naciones Unidas, las medias ms elevadas de las que se tiene referencia son las de los periodos 2015-2019 y 2010-2019. La temperatura media mundial se ha incrementado cerca de 1,1C desde la era preindustrial y el contenido calorfico de los ocanos ha alcanzado niveles rcord, advirti el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, el pasado 15 de enero.

En cuanto a los gases de efecto invernadero, las concentraciones de CO2 en la atmsfera alcanzaron el pico de 407,8 partes por milln en 2018, y en 2019 no dejaron de aumentar; las de metano y xido nitroso tambin alcanzaron en 2018 cotas mximas respecto a la poca preindustrial (aumentos del 259% y del 123%, respectivamente). En octubre de 2019 se produjo otro hito: el nivel medio del mar a escala mundial lleg a la cota ms elevada desde que empezaron hace ms de dos dcadas- los registros de alta precisin por satlite.

La prdida de masa de los glaciares durante el periodo 2015-2019 es la ms elevada de todos los quinquenios de los que se tienen datos, concluye el informe United in Science coordinado por la OMM. Fenmenos que pueden relacionarse con el cambio climtico fueron, en enero de 2019, las inundaciones en el norte de Argentina, diferentes departamentos de Uruguay y -en marzo- el rea metropolitana de Sao Paulo.

En septiembre de 2019 los medios internacionales informaron de la sequa e incendios forestales en Indonesia, a finales de ao en Australia y durante el verano en Alaska y Siberia. El cicln Idai caus, en marzo, centenares de muertes en Mozambique, Zimbabue y Malaui; y en agosto, una ola de calor provoc decenas de muertos en Japn. Los cambios en el clima estn favoreciendo la expansin de enfermedades como el dengue (2,7 millones de casos en Amrica Latina, entre enero y octubre de 2019). Por otra parte, el pasado 7 de noviembre Intermn OXFAM alertaba en un comunicado: Etiopa, Somalia, Sudn del Sur y Sudn se han enfrentado a la vez al desplazamiento de cerca de 750.000 personas debido a los conflictos y de 350.000 a causa de fenmenos meteorolgicos extremos.

El investigador y activista Joao Camargo y el responsable del rea de Internacional de Ecologistas en Accin, Samuel Martn-Sosa, parten de un diagnstico similar en el Manual de lucha contra el cambio climtico, editado en septiembre de 2019 por Libros en Accin. Subtitulado Nada volver a ser como antes, ni el clima, ni la sociedad, el libro de 288 pginas se define como de divulgacin cientfica, para los que no son especialistas; y tambin como una gua para aprender y ensear a combatir. Los autores citan investigaciones como la de Cristophe McGlade y Paul Ekins, del University College London, publicado en enero de 2015 en la revista Nature: un tercio de las reservas globales de petrleo, la mitad de las gassticas y un 80% de las carbonferas deberan permanecer sin explotacin en el periodo 2010-2050, para satisfacer el objetivo de los 2C (lmite sobre el aumento de la temperatura media mundial acordado en la Cumbre de Pars).

Frente a la competencia, la competitividad y la violencia, como caracterstica masculina y fuerte, que ha conducido a la realidad actual, el manual plantea la alternativa de un mundo nuevo -tambin ms duro- pero en el que se respete el medio ambiente y la igualdad entre las personas; y que plantee, como fin, la distribucin de la riqueza (presentado el 20 de enero, el informe de OXFAM Tiempo para el cuidado apunta que los 22 hombres ms ricos del mundo poseen una riqueza mayor que todas las mujeres de frica; adems, el 1% de la fraccin ms opulenta tiene una riqueza de ms del doble que la de 6.900 millones de personas).

Quines son los responsables del cambio climtico producido por la accin humana?, se preguntan Samuel Martn-Sosa y Joao Camargo. Cerca de un centenar de empresas productoras de combustibles fsiles (carbn, petrleo y gas natural) causan el 71% de las emisiones de gases de efecto invernadero. A partir de fuentes como la base de datos The Carbon Majors, destacan a China Coal, las petroleras estadounidenses Chevron y ExxonMobil; Aramco (Arabia Saud); BP (Reino Unido); Gazprom (Rusia), Shell (anglo-holandesa), National Iranian Oil; Energa y Weglowa (Polonia), Pemex (Mxico) o Coal India.

El manual tambin detalla los nombres de algunas de las personas responsables, siguiendo el Decolonial Atlas; por ejemplo Michael Wirth, director ejecutivo de Chevron; Ryan Lance, de ConocoPhillips (Estados Unidos); Dai Houliang (Sinopec), Tim McKay (Canadian Natural); Patrick Pouyann, de la francesa Total; Bob Dudley (BP), Ben Van Beurden (Shell), Roberto Castello Branco (Petrobras), Vagit Alekperov, de la petrolera Lukoil (Rusia) o Josu Jon Imaz (Repsol), entre otros.

En 2018, China fue el principal emisor de CO2 procedente de combustibles fsiles, seguido de Estados Unidos, la Unin Europea e india; sin embargo, las emisiones de dixido de carbono anuales de Estados Unidos, consideradas por habitante, son muy superiores a las de China. Asimismo, matizan los autores del texto, China e India son importantes emisores de efecto invernadero (y productores de carbn), pero gran parte de los bienes que producen se exportan a los pases ricos.

El libro menciona otros actores contaminantes; en junio de 2019, el informe Costs of war de la Universidad de Brown (Estados Unidos) sealaba que, entre 2001 (invasin de Afganistn) y 2017, el ejrcito estadounidense emiti 1.200 millones de toneladas mtricas de gases de efecto invernadero; el Pentgono es el principal consumidor institucional de petrleo del mundo, aada el documento. Adems, si las fuerzas armadas norteamericanas fueran un pas, su consumo de combustible las situara en el puesto 47 de los principales emisores, entre Per y Portugal, concluyen los investigadores B. Neimark, O. Belcher y P. Bigger (El ejrcito de Estados Unidos contamina ms que 140 pases: se impone reducir esta maquinaria de guerra, revista The Conversation, julio 2019).

En el captulo titulado Qu puedo hacer yo?, Samuel Martn-Sosa y Joao Camargo defienden que la asuncin individual de culpas supone ignorar a los verdaderos culpables -todo un sistema que provoca cambio climtico-, y abrir el camino a la depresin y la impotencia. Y destacan el ejemplo de acciones colectivas, como la promovida en mayo de 2016 por el movimiento Ende Gelnde, en la que participaron 3.500 activistas de 12 pases; bloquearon durante dos das la mina de lignito a cielo abierto de Welzow-Sd, en el estado alemn de Brandeburgo, y una central elctrica cercana.

O las protestas en Seattle contra los planes de prospeccin petrolfera de la multinacional Shell en Alaska (2015); las resistencias en Italia contra el gasoducto Transadritico (TAP), de 878 kilmetros, que forma parte del Corredor Meridional del Gas (cadena de gasoductos para el transporte desde Azrebaiyn hasta Europa); asimismo las manifestaciones, en julio, de indgenas maores contra la construccin de centenares de viviendas en tierras sagradas de la Pennsula de Ihumatao (Nueva Zelanda).

Comprar productos verdes tranquiliza nuestras conciencias, pero no resuelve la crisis climtica, afirman los dos autores; apuestan por un activismo paso a paso, que podra empezar por la asociacin en grupos de consumo agroecolgico y la adquisicin de productos de temporada; participar en cooperativas para consumir electricidad de origen renovable; en las redes de economa social y solidaria; y en la vida en comunidad o municipios en transicin. El paso siguiente es la desobediencia civil, apuntan Samuel Martn-Sosa y Joao Camargo; por ejemplo desde 2015, la alianza Ende Gelnde desarrolla campaas contra las minas de carbn en Renania y la regin de Lausacia. Tambin en Reino Unido surgi en otoo de 2018 el movimiento Extinction Rebellion (XR), cuando 1.500 personas participaron en una accin de desobediencia civil en Londres. Los grupos de XR se han ido extendiendo por todo el mundo y, ya en abril de 2019, se organizaron movilizaciones en ms de 80 ciudades de 33 pases.

Salir a la calles y a las plazas, y desobedecer. Constituy otro hito la huelga que inici la joven de 15 aos, Greta Thunberg, en el verano de 2018, por la falta de accin poltica ante la crisis climtica; su protesta ante el Parlamento de Suecia, en horario escolar, fue el antecedente del movimiento internacional Fridays For Future. En cuanto a la plataforma By 2020 We Rise Up, fue promovida en 2019 por ms de una treintena de grupos la mayora europeos- que reivindican la justicia climtica y tienen como objetivo la coordinacin entre las luchas (convocaron, junto a XR, acciones de desobediencia en octubre de 2019 contra la pasividad de los gobiernos, en Madrid, Londres, Buenos Aires, Nueva York o Melbourne, entre otras capitales). Cada vez son ms frecuentes los movimientos en los que un montn de gente se planta, concluyen los autores.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter