Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Yemen, la guerra olvidada
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2020

Yemen, la guerra que perdi occidente

Guadi Calvo
Rebelin


En marzo prximo se cumplir cinco aos de la bestial embestida que el reino Saudita acometi contra Yemen, que se encontraba entonces inmerso en una guerra civil, entre el grupo Ansarol (Seguidores de Allah) ms conocido Houthis por su lder Hussein Badreddin al-Houthi, una fuerza de milicianos compuestas fundamentalmente por chies (25 por ciento de la poblacin, frente a un 75 sunita) y amplios sectores sunitas, pobres, de los que se cree reciben apoyo de Irn y el Hezbollah, libanes, aunque en cinco aos de guerra los servicios de inteligencia occidentales no ha podido mostrar ninguna evidencia concreta, intentaban derrocar al espurio gobierno de Abd Mansour al-Hadi, quien tras el derrocamiento de presidente Al Abdullah Saleh, una de las vctimas de la Primavera rabe, en un extrao enroque asumi l la presidencia, que cuenta con el apoyo de occidente, la Unin Europea (UE), los Estados Unidos, Israel y una larga lista de pases musulmanes que encabeza Arabia Saudita, quien ha cargado prcticamente con todos los costos financieros y polticos, de esta guerra junto a su principal socio los Emiratos rabes Unidos (EAU) y dos jugadores infaltables en todas las crisis regionales al-Qaeda en la Pennsula Arbiga y la Wilayah Yemen, del Daesh, que acta con siete organizaciones, diferenciadas por el nombre de la regin en la que operan, Wilayah Sana'a, en los alrededores de la capital, Wilayah Aden-Abyan, en torno al puerto del Indico, entre otras. Conflicto, que ha generado la mayor crisis humanitaria del mundo, con cientos de miles de civiles muertos, aunque Naciones Unidas desde hace aos ha quedado estancada en los 10 mil muertos, cuando solo en 2019, el ao ms violento de la guerra murieron al menos 20 mil personas, adems de la infraestructura del pas demolida y 3,3 millones desplazados y 24,1 millones, con necesidad de asistencia sanitaria y alimenticia, ya han muerto miles por clera y se acaba de conocer que en noviembre ltimo un peligroso brote de dengue por el que ya habran muerto cerca de 300 personas en la ciudad puerto de al-Hodeidah, donde todava existe un frente activo, en una batalla que lleva estancada desde noviembre de 2018.

Lo que se crey, inicialmente, iba a ser prcticamente un desfile militar, se ha convertido en la pesadilla ms importante de la familia real saudita y para el resto de sus socios, involucrados en un verdadero genocidio, que en algn momento debern hacerse cargo.

Tras el demoledor ataque con drones de las fuerzas houthis contra las refineras de la Saud-Aramco en Abqaiq y Khurais al este del reino, el 14 de septiembre de 2019, en la que Riad debi desplegar toda su experiencia y recursos tcnicos y econmicos, para volverlas a poner en marcha, mientras qued claro que la guerra tambin se libraba en tierras wahabitas, (Ver: Yemen: Ms tormentas en el Golfo Prsico) y el secreto a voces, que se intentaba acallar, qued rotundamente expuesto: la resistencia del pueblo yemen, haca tiempo que haba pasado de planteos defensivos a una fuerte ofensiva que ha obligado al prncipe heredero Mohamed bin Salman, a pactar con los separatistas del sur yemen, buscar canales de negociacin con los Houthis. Mientras no deja de amontonar escndalos bajo el trono, como el asesinato en el consulado del reino en Estambul, del hasta haca poco tiempo colaboracionista Jamal Khashoggi, que haba recalado en el Washington Post tras caer en desgracia con su amo y el ms reciente y perturbador de esos escndalos, el hackeo del telfono celular de Jeff Bezos, el dueo de Amazon y del Washington Post, quien ha llevado una campaa muy hostil, contra el hombre fuerte de reino.

Como si la crisis de Bezos, hubiera sido poco para amargar los das del prncipe, desde el 18 de enero posiciones sauditas en Yemen fueron atacadas con una combinacin de drones y misiles. El objetivo fue el campo de entrenamiento militar de al-Estiqbal, en la provincia de Marib, al este de San, utilizado tanto por efectivos de la coalicin, como de las tropas de Mansour al-Hadi, lo que han puesto todava ms nerviosos a la coalicin encabezada por Riad. Los ataques dejaron cerca de 120 muertos y ms de 150 heridos Tras lo que estallaron una serie ataques de la coalicin saudita contra posiciones houthis en las provincias de Sanaa y Saada, y la posterior muerte de Jaber al-Muwaed, un alto comandante de la resistencia houthi. El 22 de enero tambin se registraron combates en cercanas de Sanaa

Esta nueva escalada en la provincia de Marib, a unos cien kilmetros al este de la capital de Yemen, Sanaa, rica en petrleo y que mantuvo una relativa estabilidad a pesar de la guerra han generado temor por la suerte de algunos mnimos avances diplomticos en procura de la paz luego del ataque a las refineras. Llegando a discutirse la creacin de una zona de amortiguacin a lo largo de la frontera internacional y el intercambio de algn centenar de prisioneros de uno y otro bando.

Se creer que el ataque del da 18, est vinculado al magnicidio del general iran, Qassem Soleimani, en el aeropuerto de Bagdad, el pasado cuatro de enero (Ver: Qassem Suleimani quin detendr a la muerte?) lo que resultara, hasta ahora, la accin ms efectiva en venganza de la muerte del general.

Los amigos de Sudn

Si bien son muchsimos los responsables del genocidio yemen, fundamentalmente los grandes productores de armamento, casi todos occidentales: Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Espaa, que tienen a los saudita como al mejor de sus clientes, lo que los obliga a brindarle, una eficiente cobertura poltica y meditica, desde donde no se levanta ninguna voz condenatoria. Pero la diplomacia del petrodlar, tan bien aplicada por Riad, desde hace dcadas la ejerce con naciones que solo pueden colaborar con las vidas de muchos de sus ciudadanos, que han llegado a morir a Yemen, sin saber siquiera que se estaba jugando.

De ellas se estima que Sudn es quien ms ha colaborado con unos 30 mil mercenarios y que a pesar del reconocimiento houthi sobre su calidad como combatientes, han sido miles los que han muerto, mientras otro miembros de la coalicin han preferido colaborar de manera ms limitada, restringiendo su participacin a ataques areos o participando con fuerzas navales. Los veteranos houthis afirman que a lo largo del conflicto, en muchas oportunidades han debido combatir contra los sudaneses, pero que nunca han visto ni a sauditas, ni emirates, en la lnea de fuego,

El rgimen sudans, por entonces a cargo del genocida Omar al-Bashir, no dud en lanzar sus fuerzas a la guerra terrestre. No cabe dudas que al-Bashir, hoy condenado a solo dos aos de prisin por las mismas fuerzas armadas que lo sostuvieron durante treinta aos, habrn incrementado su fortuna personal y la de los mismos generales que lo derrocaron, gracias a las compensaciones de Riad.

Los combatientes sudaneses proviene de una fuerza paramilitar de triste memoria durante la represin iniciada en 2004 en Darfur, donde se produjeron al menos 400 mil muertos considerando las cifras muy conservadoras de Naciones Unidas. Esa fuerza represiva, entonces conocida como Janjaweed (Jinetes Armados) al mando Mohamed Hamdan Dagalo, un antiguo vendedor de camellos, reconvertido en un poderoso general, muy fortalecido tras el golpe contra al-Bashir, en abril ltimo, que tambin maquill a su antigua milicia, dndole estatus militar a las que llam: Fuerzas de Apoyo Rpido (RSF), de donde son las mayora de los mercenarios destinados a Yemen, entre los que se sospecha tambin hubo nios-soldados.

Se estima que al menos 8 mil de estos soldados han sido muertos, heridos, o tomados prisioneros en batalla contra los houthis desde 2015, a lo largo las lneas de combate: Taiz, Hajjah y al-Hodeidah.

Por otra parte las fuerza houthis han denunciado que los soldados sudaneses han sido lanzado a verdaderas misiones suicidas, al tiempo que durante las negociaciones de intercambios de prisioneros nadie ha reclamado por ellos. Fuentes yemenes han confirmado que cerca de 6 mil soldados sudaneses ya han abandonado el pas a los que le continuar la totalidad de los efectivos, tal como lo haba prometido el nuevo Primer Ministro sudans del gobierno de transicin Abdalla Hamdok.

En el puerto yemen de Moca, en la costa del Mar Rojo, donde estuvo asentado el grueso de las fuerzas de Jartum, no han dejado un grato recuerdo a los pobladores civiles quienes han responsabilizado a los africanos, de incontable casos de violaciones contra mujeres, robos y saqueos

Tras la retirada sudanesa del estratgico puerto de Moca, la plaza fue cubierta por fuerzas emirates al mando de Tareq Saleh, sobrino del ex presidente Al Abdullah Saleh, muerto en 2017, tras haber traicionado a los houthis, de quien fue aliado desde 2014.

La pavorosa guerra asimtrica que libra el pueblo yemen contra un poderoso conglomerado de naciones armado por Arabia Saudita todava no se resuelve y su desenlace es tan incierto que nadie podra arriesgar el nombre del ganador de esta guerra, aunque s es seguro, que ya la ha perdido Occidente.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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