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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-01-2020

El paro indefinido en la FFyL de la UNAM y sus tristes actores interesados

Andrea Noriega Mndez
Rebelin


A casi tres meses del paro en la Facultad de Filosofa y Letras de la UNAM (FFyL), el futuro y las condiciones para que se libere la facultad son inciertas. Si a esto se suma que, en los ltimos das, el conflicto ha escalado a raz de algunos conatos de violencia en otros planteles que tambin estn en paro por semejante razones, entonces, lo que se perfila es la reedicin de una situacin poltica crtica que, posiblemente, culmine en la reactivacin y recrudecimiento de paros en otras facultades de la UNAM.

Como seal en mi artculo anterior, las formas de operar del grupo que mantiene tomada la FFyL se han alejado de las formas histricas del activismo poltico estudiantil, caracterizado por su apertura y democracia en la toma de decisiones y en la exigencia de demandas puntuales a travs del dilogo incluyente, y se aproximan ms a las formas que usan ciertos grupos polticos de poder (como, por ejemplo y sin ir ms lejos, el PRI) que buscan generar un conflicto institucional, en donde la correlacin de fuerzas los ayude a negociar con el grupo de poder que actualmente controla la institucin, para recuperar cotos de poder o defender intereses que han perdido o estn por perder.

Si se hace un anlisis de los tiempos, respuestas y propuestas que se han vertido durante la toma de la FFyL, por parte de las autoridades y las respuestas correspondientes de las paristas, puede observarse que se han cumplido casi cabalmente todas las demandas y las que an quedan en el aire son demandas que apelan a otros tiempos y normas institucionales que no responden al capricho de unos cuantos. Sin embargo, en cuanto al tiempo, puede observarse que las paristas han buscado, en todo momento, dilatarse en la entrega de sus respuestas y han tardado, en promedio, 10 das entre respuesta y respuesta, al tiempo que se han negado a la posibilidad de llevar a cabo dilogos con mayor celeridad. Por ejemplo, cuando se negaron rotundamente, en el dilogo del da 15 de enero, a la propuesta por parte de la mesa negociadora de realizar un prximo encuentro el da 16 de enero. Voluntad de dilogo, por parte de las feministas paristas, hay poca, pero de monlogo hay muchsima.

Por otra parte, la falta de determinacin y de perspicacia por parte de las autoridades, demuestra no slo su incapacidad de enfrentar situaciones de orden poltico con actores que responden a grupos de inters antagnicos a los que ellos pertenecen, sino tambin la falta de capacidad para convocar a la comunidad estudiantil, a la que le aquejan no solamente los problemas de acoso sexual, y ofrecerles una solucin digna e integral a las mltiples problemticas que no se reducen a la violencia de gnero.

No fue sino hasta que corri el rumor[1] de que los contratos de los profesores de asignatura de la FFyL (que son, aproximadamente, 1025 docentes y que no han dejado de cobrar en estos meses de paro) estaban en peligro, que algunos profesores, preocupados por no cobrar, pero no por no dar clases, comenzaron a convocar a asambleas para, por una parte, seguir respaldando a las paristas en su paro indefinido[2] y, por otra, para exigirle a las autoridades que, al margen de los procesos administrativos y de la legislacin universitaria, se les renueve el contrato para que continen cobrando an sin dar clases. Al cabo de unos das, empez a replicarse, por redes sociales, el discurso irrisorio de que, ahora, los profesores eran parte de un complot orquestado por las autoridades para usarlos de esquiroles y rompehuelgas, en vez de observar, como sealaron los Consejeros Tcnicos estudiantiles de la FFyL, que la recalendarizacin que aprobaron en el Consejo Tcnico del 25 de enero se hizo para no afectar a otros estudiantes que deben hacer de manera forzosa sus trmites administrativos para no perder becas, servicio mdico, apoyo especial, etctera.[3]

Por ello, aparece en el escenario la pregunta, qu estn buscando estos profesores al manejar de forma tan perversa la informacin?, acaso tienen y defienden algn inters concreto o es simplemente la falta de capacidad de leer adecuadamente la realidad?

El papel de los profesores de izquierda

Otra de las cosas que llama fuertemente la atencin es el papel que han tenido algunos de los intelectuales y profesores de izquierda de la FFyL que han salido a apoyar acrticamente este paro.

Resulta sorprendente que los mismos acadmicos que se jactan de manejar con destreza inigualable y crtica las fuentes bibliogrficas, de las que echan mano para ejercer la prctica hermenutica, proponiendo interpretaciones, muchas veces a contrapelo (o en franca contradiccin) con lo dicho explcitamente por tal o cual autor, no hayan podido emplear la misma forma crtica de proceder, guardando distancia frente a los comunicados panfletarios y reflexionando de forma aguzada la diferencia entre el discurso con el que se presentan las paristas, sus supuestos o prejuicios y los intereses que se encuentran detrs de las mismas.

Como si los comunicados panfletarios escritos por las paristas fueran la realidad expresada de manera clara, distinta y aproblemtica y sin reveses en sus discursos y prcticas, no se autoconvocan a hacer un anlisis de actores ni, mucho menos, a problematizar desde qu perspectiva y discurso ideolgico se est abordando el problema de gnero en la facultad o a quin termina beneficiando. Pareciera existir un binomio autoexcluyente a priori, muy pedestre y de cuo anarquista, que se impone en la forma de pensar de estos profesores y es: autoridades universitarias vs. estudiantes, en cuya frmula la autoridad, por principio, es mala en y por s misma, y las estudiantes, por su parte, vctimas [4] y buenas. De esta forma, el anlisis se decanta por legitimar a la parte buena del binomio y en legitimar a ultranza todo lo que de ella emane, aun cuando sea evidentemente incoherente, autoritario y excluyente.

De aqu, entonces, que tampoco puedan comprender que lejos de fomentar una visin crtica, y por ende de ofrecer respuestas acordes, lo que estn haciendo estos profesores es legitimar un tipo de feminismo muy reaccionario, cuyas races se encuentran en el puritanismo conservador norteamericano, que basa su prctica y sus soluciones en el punitivismo moralizante y carcelario, producto de una forma sumamente retrgrada y ultraconservadora de entender la relacin entre gneros y que es acorde con la visin del mundo impuesto por el neoliberalismo y su poltica carcelaria, laboral y contrainsurgente.[5]

Adems, resulta muy curiosa la forma de reaccionar de estos profesores de izquierda, mismos que en otras coyunturas polticas dentro de la UNAM no tenan empacho en condenar los paros de 24 o 48 horas, exigiendo cordura, dilogo y democracia en la toma de decisiones (algunos exigiendo incluso la credencializacin de las asambleas). Casualmente, y esto resulta an ms extrao, los mismos profesores adscritos a posiciones de derecha y extremadamente conservadores, han aceptado, sin reparos, la toma de la FFyL y no han llamado, como en otras ocasiones, a reabrir instalaciones, a llevar a cabo expulsiones de activistas y/o a emplear mano dura en contra de las paristas. Qu inversiones han ocurrido en la realidad mexicana, en los ltimos tiempos, para que la otrora izquierda acadmica hipercrtica y la derecha ahora se comprendan y retroalimenten?

Qu podrn contestar los profesores, que se dejan llevar por este juego perverso, el da de maana, cuando el disciplinamiento laboral y las medidas punitivistas propuestas por las paristas e impulsadas por estos profesores, sirvan como herramientas de control poltico y se eliminen, de esta forma, a las voces disidentes que no encajen con el conservadurismo feminista autoritario impuesto? No sera mejor prevenir dichos escenarios y luchar por una verdadera democracia incluyente que asuma que slo comunitariamente se pueden resolver los problemas colectivos?

Notas

[1] https://www.elsoldemexico.com.mx/metropoli/cdmx/mas-de-mil-docentes-de-filosofia-y-letras-en-riesgo-de-perder-su-trabajo-4737737.html

[2] Paro indefinido que, adems, como condicin para ser levantado y hacer entrega de las instalaciones de la facultad exige que no se recalendarice el trmino y el inicio del semestre hasta que ese mismo paro indefinido sea levantado (?!).

[3] Esto se puede consultar en la infografa realizada por los mismos consejeros en: https://www.facebook.com/813287099013821/photos/pcb.1082714838737711/1082714658737729/?type=3&theater

[4] Pues, como sostiene Daniele Giglioli, Ser vctima otorga prestigio, exige escucha, promete y fomenta reconocimiento, activa un potente generador de identidad, de derecho, de autoestima. Inmuniza contra cualquier crtica, garantiza la inocencia ms all de toda duda razonable. Cmo podra la vctima ser culpable, o responsable de algo? Daniele Giglioli, Crtica de la vctima, Herder, Madrid, 2017, p. 11.

[5] Sobre este punto pueden verse, por ejemplo: Nancy Fraser, How feminism became capitalisms handmaiden, and how to reclaim it en https://www.theguardian.com/commentisfree/2013/oct/14/feminism-capitalist-handmaiden-neoliberal y Elena Larrauri, Criminologa crtica y violencia de gnero, Trotta, Madrid, 2007; Kristin Bumiller, In An Abusive State. How Neoliberalism Appropiated the Feminist Movement Against Sexual Violence, Duke University Press, Durham, 2008; Luca Nez, Contribucin a la crtica del feminismo punitivo, en Huacuz Elas (coord.), La bifurcacin del caos. Reflexiones interdisciplinarias sobre violencia falocntrica, UAM-Xochimilco / taca, Mxico, 2011.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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