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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2020

El asesinato del General Soleimani, que jugaba al ajedrez con Ryad, no fue una improvisacin irracional de Trump
Evitar un jaque al rey en el Golfo

Rafael Poch de Feliu
Blog Personal


El 8 de enero misiles de crucero iranes atacaron dos bases militares de Estados Unidos en Irak. El ataque era una respuesta al asesinato, cinco das antes, del General Gasem Soleimani, uno de los principales hombres de estado iranes, cuando se hallaba en misin diplomtica en un pas amigo. Como se ha dicho, la misin diplomtica de Soleimani en Bagdad tena que ver con conversaciones de deshielo entre Tehern y la monarqua saud, los dos grandes enemigos de la regin, mantenidas bajo mediacin de Irak. Cuesta encontrar precedentes de un magnicidio tan provocador.

Polticamente su razn de ser no hay que buscarla en una brutal improvisacin de Donald Trump ms o menos relacionada con un proceso de destitucin presidencial claramente condenado al fracaso. El motivo tiene que ver con la apuesta geopoltica fundamental de Washington en la regin, mucho ms que con el deseo de Estados Unidos de castigar a Irn por su contribucin a los ltimos reveses sufridos en Irak y en Siria, en los que el papel de Soleimani fue importante.

La apuesta fundamental de Washington en la regin se llama Arabia Saudita. Si ese pas deja de orbitar alrededor de Estados Unidos, la regin se pierde. Washington ha errado en Irak. Al final su guerra all concluy, adems de la destruccin y la matanza, con la formacin de un gobierno dominado por chitas y no hostil a Irn. Ha errado tambin en Siria, donde pese a la guerra civil inducida con su enorme mortandad, el buscado cambio de rgimen no se ha producido, y adems se ha favorecido el papel de Rusia y de una Turqua miembro de la OTAN que ha dejado de ser fiable. Todo eso han sido reveses, en ajedrez diramos que se ha perdido un caballo y una torre, pero el dominio fundamental de Estados Unidos en la regin sigue ah. Si se perdiera la ficha saud estaramos ante un jaque al Rey.

Si se rompiera el actual estatuto que rige la relacin de Arabia Saud con Estados Unidos, seguramente Washington tendra que irse de Oriente Medio, o aceptar -por lo menos- un condominio con China y otros emergentes en la regin, algo muy doloroso y extremadamente difcil de aceptar para quien ha gobernado la regin en solitario tanto tiempo. Pero, sobre todo, se perderan posiciones globales fundamentales, vinculadas a la hegemona del dlar en el comercio internacional y las transacciones financieras, es decir: a la sostenibilidad de la enorme burbuja que supone la desconexin existente entre mercados financieros y la economa real sobre la que funciona la economa global dirigida por Estados Unidos.

La economa global de Estados Unidos funciona mediante la compra del crecimiento a crdito, generando deuda pblica. Y todo eso se aguanta gracias a los flujos inversores exteriores; de la zona euro, de Japn y de los emergentes, China incluida. Desde luego hay intentos de cambio de la situacin, potenciar otras monedas, elaborar alternativas tecnolgicas al dominio americano del mundo digital (que lleva un espa de la NSA incorporado), etc., etc. Pero todo eso es endiabladamente complicado y delicado. Por ejemplo, Lula da Silva relaciona su encarcelamiento en Brasil con su papel de pionero al proponer en el marco de los BRICs una estrategia de desdolarizacin

Arabia Saud es fundamental en esa arquitectura, uno de cuyos puntales es el comercio internacional del petrleo en dlares. Adems, los saudes financian y adoctrinan ejrcitos yihadistas que se encargan de desestabilizar a los pases cuya poltica exterior es independiente, algo que ocurre tanto en la regin del Xinjiang de China, como en Chechenia para Rusia, por no hablar de Siria. Eso es algo que la propia Hillary Clinton reconoce en sus mails y que se sabe gracias a Wikileaks. A grandes rasgos, Al Qaeda, el Estado Islmico y sus epgonos regionales, son ayudantes del Pentgono, funcin que no excluye accidentes, alguno de ellos tan grave como el 11-S neoyorkino. Eso explica muchas incongruencias.

Los saudes aportaron el mayor contingente de combatientes extranjeros, 5.000 hombres, en la guerra contra los soviticos en Afganistn. Por aquella poca el KGB de la URSS explicaba que la infiltracin de literatura sobre integrismo islmico que tanto se vigilaba en las fronteras del Uzbequistn y el Tadzhikistn soviticos, vena de Arabia Saud. Fue all, a finales de los ochenta, donde escuch por primera vez el trmino wahabita que acog con errado escepticismo.

Arabia Saud propaga desde hace dcadas la versin ms sectaria, misgina, homfoba, racista y antisemita del Islam: el wahabismo. Ryad se gasta en ello una fortuna: 8.000 millones de dlares anuales, segn el especialista francs Pierre Conesa, algo semejante a lo que se gasta en comprar armas o ingresa en la peregrinacin a los santos lugares del Islam y seis o siete veces lo que la URSS empleaba en propaganda en sus mejores aos. Desde los ochenta, la Universidad de Medina ha formado a 25.000 o 30.000 cuadros que propagan esa calamidad por todo el mundo -y que ha llegado alegremente hasta las mezquitas espaolas- a base de generosas becas y financiaciones.

Quince de los 19 terroristas del 11-S, y 115 de los 611 prisioneros de Guantnamo eran saudes. Y estos ltimos aos los saudes han sido mayora en el colectivo extranjero del Estado Islmico que combate en Siria e Irak: 2.500 personas en 2016. Sin embargo, tras el 11-S, Estados Unidos no seal a Arabia Saud, sino a Irn, Irak y Corea del Norte, e invadi Afganistn e Irak. Y con Soleimani han eliminado ahora a uno de los estrategas ms eficaces en la derrota del Estado Islmico en Irak y Siria. Incongruencias? En absoluto.

Como explica Michael Hudson, los saudes aportan el apuntalamiento de la dolarizacin global, reciclando sus fabulosos ingresos petroleros en inversiones financieras y compra de armas en Estados Unidos, as como suministrando y organizando a los terroristas del Estado Islmico y coordinando sus destrucciones con los objetivos de Estados Unidos. Tanto el lobby petrolero como el complejo militar industrial obtienen enormes beneficios econmicos de los saudes. Un deshielo entre Irn y Arabia Saud, como el que pareca estarse negociando, no poda ser visto ms que como una enorme amenaza para toda esa arquitectura.

Volvamos ahora al ataque de Irn contra bases americanas en Irak del da 8 en respuesta al asesinato de su General Soleimani. El misterio aqu no es que no hubiera vctimas americanas, como dijo Trump, o que solo fueran varias decenas de heridos como afirmaron luego las filtraciones. Eso est claro: los iranes conocen la correlacin de fuerzas y efectuaron el mnimo ataque posible para salvar la cara ante su indignada poblacin sin arriesgarse a provocar una respuesta militar de Estados Unidos (riesgo del que el derribo accidental del avin ucraniano sobre Tehern aquel mismo da pudo ser nerviosa consecuencia). Hasta avisaron a los iraques del ataque para evitar daos mayores. El misterio de ese ataque es la defensa antimisiles de Estados Unidos: los famosos Patriot, que deban estar aquel da en mxima alerta, no interceptaron ni un solo misil iran.

La lectura militar de ese dato es la siguiente: los misiles de crucero iranes Hoveizeh son lo bastante buenos y rpidos como para burlar a la defensa antimisiles americana, que es la que tienen los saudes junto a las refineras, los pozos y las terminales exportadoras que son la esencia de su modus vivendi. Esos misiles tienen un alcance superior a los 1.300 kilmetros, lo que significa que todo el complejo petrolero nacional est tcnicamente amenazado desde Irn. Teniendo en cuenta que su actual patrn americano ha demostrado ltimamente una torpeza considerable, teniendo en cuenta que China promueve otro tipo de orden internacional en la regin (la Road and Belt Initiative) basado en corredores comerciales con el apoyo entusiasta de Irn y muchos otros, y teniendo en cuenta que la apuesta guerrera americana ni siquiera garantiza la integridad de su complejo petrolero, no valdra la pena explorar otros esquemas? Arabia Saud est en eso desde hace tiempo.

El ao pasado hubo amagos de participacin china en Aramco, la mayor petrolera del mundo de propiedad saud, algo lgico si se tiene en cuenta que Asia es el principal cliente del petrleo del Golfo. En esas condiciones, no habra que orientarse un poco ms hacia Asia? El asesinato del General Soleimani, que jugaba al ajedrez (juego inventado por los persas) precisamente en ese tablero con Araba Saud, ha sido la respuesta de Washington a esa pregunta. Hay demasiado poder global en juego detrs de un jaque al rey en el Golfo Prsico.

(Publicado en Ctxt)

Fuente: https://rafaelpoch.com/2020/01/29/evitar-un-jaque-al-rey-en-el-golfo/#comments



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