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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2020

El marxismo (afortunadamente) carece de axiomas cientficos iniciales (I)

Rosa Guevara Landa
Rebelin


Para Alfredo Iglesias Diguez que lo hubiera explicado mucho mejor.

 

El nuevo artculo de Luis Carlos Muoz Sarmiento y Luis Eustquio Soares -El marxismo es la ciencia de las humanidades (III) [1]- es extenso. Responder por partes [2].

No slo es extenso sino bastante descorts (por decirlo muy suavemente). Entre otros fragmentos similares, escriben cosas como el siguiente:

As, en octubre de 2013, los responsables de la asociacin Jueces para la democracia critic [sic, criticaron] al Ejecutivo espaol, por incumplir la Ley de Memoria Histrica y recordaron que Espaa, con ms de 114.000 desaparecidos durante la Guerra Civil es el segundo pas del mundo, tras Camboya, con mayor nmero de personas vctimas de desapariciones forzadas cuyos restos no han sido recuperados ni identificados [] No podemos compartir de ningn modo el discurso de que la recuperacin de la memoria democrtica suponga reabrir heridas. Resulta inadmisible que un Estado democrtico siga negando a toda la sociedad el derecho a conocer el pasado y la necesidad de establecer un plan de administracin programado, sistemtico y financiado pblicamente que permita con agilidad la localizacin y la sepultura digna de todas aquellas personas que fueron asesinadas con ocasin del golpe militar de 1936 y la posterior represin franquista, dice el comunicado. (Natalia Junquera, El Pas, 9/oct/2013). Queremos imaginar que Rosa Guevara (no) estar de acuerdo con este horror y as le devolvemos el desafortunado afortunadamente, entre parntesis, de su respuesta.

Qu me devuelven? Es desafortunado el afortunadamente de mi nota crtica? Por qu? Queremos imaginar que Rosa... Qu quieren imaginar? Qu estoy en desacuerdo con los horrores y masacres del fascismo espaol? Es eso lo que imaginan? Imaginan!! Saben algo los autores de los asesinatos y desaparecidos de mi familia y de la de mi compaera? Conocen mis aos de militancia clandestina en formaciones comunistas antifascistas? Qu pensaran si yo escribiera que quiero imaginarme que ambos (no) estn de acuerdo con los regmenes de extrema derecha de Brasil y Colombia?

Y no es la nica vez. Otro ejemplo:

Objetivado el lugar de enunciacin de Rosa Guevara Landa, que es su universo psicodlico pequeoburgus, es necesario hacer la crtica a la crtica de los otros nueve puntos de su crtica al argumento que defendemos...

Objetivado el lugar de enunciacin? Qu jerga es esa? Escriben para impresionar a las lectoras y a los lectores? Universo psicodlico pequeo burgus? Qu universo es ese? De verdad que tiene algn sentido ese enunciado? A qu viene esa ubicacin sociolgico-cultural? De qu se trata? De descalificar por descalificar? No les seguir por ese camino, por esa mala praxis terica.

Vayamos a sus nuevas consideraciones. Los autores sostienen que el marxismo tiene tres axiomas cientficos iniciales. Los axiomas siempre son iniciales (por decirlo de un modo impreciso) y la expresin axioma cientfico es innecesaria. Con axioma ya basta.

En esos ensayos, -Sobre la cuestin juda (1844) y Crtica de la filosofa del derecho de Hegel (1844)-, sealan

el primer vector del marxismo, como ciencia de las humanidades, emerge objetivamente, sin medias palabras y se expresa mediante el siguiente axioma cientfico: las sociedades humanas son construcciones histricas y, como tales, pueden revisarse, remodelarse, transformarse, democrticamente, en beneficio de las mayoras, razn por la cual el pasado y el presente histricos deben ser cuestionados y negados; jams, en tanto excluyen a las mayoras, ratificados; jams, naturalizados; jams eternizados.

Ms all de que el marxismo no es sin ms la ciencia de las humanidades (es otra cosa, habl de ello en mi nota anterior [3]), lo que no significa que no sean importantes, incluso decisivas, sus aportaciones cientficas [4]), este primer axioma no es un axioma tal como suele entenderse esta nocin, polismica tambin, en metodologa o filosofa de la ciencia. As cuando hablamos de los axiomas -postulados (Todos los ngulos rectos son iguales entre s) y nociones comunes (Cosas que sean iguales a una tercera son iguales entre s)- de la geometra euclidiana o de la axiomtica de Peano: Si hay dos nmeros naturales n y m con el mismo sucesor, entonces n y m son el mismo nmero natural. Lo apuntado por los autores es, inicialmente, una hiptesis y, a continuacin, una conjetura normativa, con praxis social anexa y valoracin incorporada, que personalmente comparto. Ambas me parecen muy, pero que muy razonables. En cualquier caso, no son axiomas.

De este axioma cientfico, sostienen, emerge

una categora fundamental del marxismo como ciencia de las humanidades, la dialctica, entendida como mtodo para negar lo existente y constituido y, al mismo tiempo, para afirmar el proceso histrico; afirmacin que encontrar la siguiente sntesis en el Manifiesto Comunista (1848), de Marx y Engels: El motor de la historia es la lucha de clases.

Si emerge significa aqu se infiere, se colige o algo as, no hay aqu tal inferencia.

La dialctica marxiana, ms all del psimo uso y de las reiteradas confusiones de la tradicin al respecto, asocindola en algunos casos a una especie de ciencia proletaria opuesta a la ciencia burguesa [5], no es un mtodo. Ni para negar lo existente y constituido, ni para confirmar el proceso histrico. Es otra cosa, mucho ms importante.

Desde mi punto de vista, y ms all de los usos ms triviales (contraposicin, conflicto, contradiccin, perspectiva crtica, pensar ms all de las apariencias, estilo de exposicin, etc), un programa de investigacin (siempre inacabado) que aspira al conocimiento (siempre provisional, siempre mejorable) cientfico-artstico de lo singular (en la jerga de la tradicin: de las totalidades concretas).

No puedo desarrollar este punto [5]. En todo caso, no es un mtodo si usamos el trmino como suele usarse en metodologa. El supuesto mtodo del marxismo no tiene nada que ver con el mtodo de resolucin de las ecuaciones de segundo grado por ejemplo. Es otra cosa, mucho ms importante, con ms enjundia y trascendencia gnoseolgica, poltica y cultural.

La afirmacin marx-engelsiana sobre el motor de la historia es otra hiptesis, que, sin duda, tiene detrs mucha contrastacin exitosa. Mucha, me apunto a ella. Hay buenas razones para pensar que por ah van (y han ido) las cosas... aunque conviene no olvidar los conflictos de gnero que tambin han acompaado secularmente a la historia humana (que tantas y tantas mujeres hemos sufrido), los conflictos (a veces ms que conflictos) relacionados con el nosotros y el otros -tnicos, lingsticos, religiosos- que han enfrentado y enfrentan a minoras oprimidas frente a mayoras opresoras, y que tanta sangre han derramado tambin, y a los cules los y las marxistas (mi compaera es una de ellas) siempre se han enfrentado desde una perspectiva internacionalista, solidaria y fraterna, inspirada en la igualdad de toda la humanidad (nada que ver con mentalidades o posiciones de clase pequeo burguesas, por decirlo al moco clsico).

Por no hablar del gran problema (uno de los ms urgentes de nuestra hora): la bsqueda de una relacin homeosttica de nuestra especie con la naturaleza [6], con evidentes derivadas anticapitalistas y con la necesidad de poner un bozal a la bestia destructora, un gravsimo asunto que demanda amplias alianza sociales y anulacin de cualquier atisbo de sectarismo.

Los autores formulan del siguiente modo lo que llaman el segundo axioma del marxismo:

la ciencia es un proceso de produccin inconsciente que est directamente relacionado con el punto de vista del trabajo, porque este es el verdadero contenido y las formas histricas. Para ello, tuvo en cuenta el concepto de alienacin segn Feuerbach, al contrastar las teoras filosficas alemanas con su experiencia de la vida obrera en la industria textil de su padre en Manchester: como, tambin, lo muestra el filme El joven Marx (2015) del haitiano Raoul Peck.

Ms all del contraste de las teoras filosficas alemanas con la experiencia engelsiana de la vida obrera y de las deudas marxianas con el concepto de alienacin de Feuerbach, la ciencia (en general) no es, sin ms, un proceso de produccin (tal como entiende el marxismo la nocin) y menos inconsciente. Qu proceso de produccin inconsciente llev a Einstein, por ejemplo, a formular y justificar la teora de la relatividad general? O a Galileo, Newton, Darwin, Russell o Heisenberg a elaborar las suyas?

Que ese proceso de produccin est directamente relacionado con el punto de vista del trabajo, porque este es el verdadero contenido y las formas histricas resulta una afirmacin de difcil comprensin. S i lo que quieren decir es que los procesos de produccin estn directamente relacionados con el desarrollo histrico de las fuerzas productivo-destructivas [7], sera una afirmacin aceptable: la teora de la evolucin darwinista, no podra haber sido enunciada en la Grecia clsica, pero eso no quiere decir que slo est relacionada con el trabajo. Si lo que se quiere afirmar es que el trabajo es una categora central en el marxismo, probablemente sea as. Heidegger, un pensador marcadamente antimarxista, as lo pensaba; muchos pensadores marxistas tambin lo piensan.

En cualquier caso, este supuesto segundo axioma marxiano tampoco es un axioma. Es una afirmacin-conjetura, inexacta e imprecisa en mi opinin, sobre la ciencia (acaso sobre lo que ellos consideran ciencia marxista) y sobre las deudas intelectuales de esa afirmacin.

Los autores formulan a continuacin un tercer axioma cientfico del marxismo

como la ciencia de las humanidades emerge, aunque como esquema: el materialismo histrico/dialctico, entendido como el anlisis objetivo de la estructura material de las sociedades, teniendo como referencia la crtica a la crtica de la economa poltica burguesa, vlida solo si se lleva a cabo desde el punto de vista del trabajo o de la humanidad sufriente que piensa, axioma que hallar en el libro La miseria de la filosofa (1846), de Marx, potencialmente, la siguiente formulacin

Aparte de la extraa expresin materialismo histrico/dialctico para referirse a lo que usualmente se llama materialismo histrico a secas, o teora marxista (o materialista) de la Historia, cabe decir aqu lo mismo que en los casos anteriores: la nueva afirmacin tampoco es un axioma.

Por lo dems, la afirmacin vlida solo si se lleva a cabo desde el punto de vista del trabajo o de la humanidad sufriente que piensa est invalidada por muchos contraejemplos. Hay muchas aportaciones al mbito de las ciencias sociales que no han sido realizadas desde esa perspectiva (que yo personalmente comparto) y es obvio que muchas afirmaciones realizadas desde esa perspectiva han sido inconsistentes o falsadas por los hechos. Las teoras de Marx y Bakunin sobre el estado no son coincidentes, no pueden ser ambas verdaderas, y las dos han sido realizadas desde la perspectiva de la humanidad sufriente que piensa. Weber, Keynes, Gaetano Mosca, Daniel Bell o Nicholas Georgescu-Roegen han hecho aportaciones decisivas a las ciencias sociales que deben tenerse muy en cuenta y no las han hecho desde esa perspectiva.

Lo dejo aqu por el momento. Finalizo con otra de los observaciones descorteses de los autores, tal vez una de las peores:

Es ms: Landa (ese apellido aristocrtico, que viene como apellido de Rosa Luxemburgo [sic, Luxemburg] y Guevara) muestra que su cuestin es moral, no es siquiera tica: la moral pequeoburguesa que se define por fetichizar palabras y expresiones abstractas, sin relacin con la realidad concreta, como la palabra tradicin: es dentro de la tradicin que se intenta avanzar por la cresta de las olas? Pero, cul tradicin, la del pensamiento crtico? Este, dicho en tales trminos, es otra abstraccin. Es el pensamiento crtico de la lucha de clases (que, bajo el punto de vista del trabajo oprimido, solo tendr posibilidades de xito si apunta, en cada poca, a la estructura material del cinismo de las cosas)? Adems, toda tradicin no es siempre conservadora, como la de la alianza franquismo e Iglesia catlica, que dej millones de personas asesinadas no solo de/en Espaa, sino de/en otros pases europeos?

Landa un apellido aristocrtico? Matilde Landa, una de las heronas de la tradicin comunista antifascista espaola, una aristcrata?

Qu es lo que muestra que es una cuestin moral, ni siquiera tica?

Quin fetichiza palabras y expresiones abstractas? No es evidente que en la reflexin que cit del profesor de metodologa Manuel Sacristn tradicin refiere a su propia tradicin poltico-filosfica, la tradicin marxista-comunista?

Pensamiento crtico es una abstraccin? Qu nocin, concepto o categora no es una abstraccin? No son abstracciones las nociones de trabajo abstracto, lucha de clases, valor de uso, capital variable, composicin orgnica del capital?

Estructura material del cinismo de las cosas? Las cosas son cnicas?

Todas las tradiciones son conservadoras? Todas? Tambin las tradiciones revolucionarias?

Cmo voy a desconocer las personas asesinadas por el fascismo y el nazismo si en mi familia ms prxima son dos las personas fallecidas (una fusilada y la otra muerta en la batalla del Ebro)? En finMejor no seguir.

Una nota final: He escrito que afortunadamente el marxismo carece de axiomas porque esta nocin suele entenderse como evidente por s misma, como verdad indiscutible, como afirmacin no cuestionable, etc. En el marxismo, incluidas desde luego sus aportaciones cientficas, nada debera considerado indiscutible, para siempre, o evidente por s mismo. Todo debera ser objeto de discusin ininterrumpida, sin paralizarnos por ello. Sus prcticas, sus afirmaciones polticas, sus reflexiones filosficas, sus decisiones, sus ideas y conceptos cientficos, su historia, sus meteduras de pata, etc.. A excepcin de su lucha contra el mal social (en sus diversas dimensiones) y su aspiracin a una sociedad justa, de iguales, no violenta, pacfica, nada masculinizada, austera y en armona con la Naturaleza.


Notas

1) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=264765

2) Agradezco muy sinceramente a Alfredo Iglesias Diguez sus observaciones y comentarios crticos.

3) El marxismo (afortunadamente) no es una ciencia http://www.rebelion.org/noticia.php?id=264514

4) Por decirlo brevemente: el marxismo (afortunadamente) es mucho ms que una ciencia, o (tambin afortunadamente) no puede reducirse a sus aportaciones cientficas.

4) Varias tradiciones marxistas del siglo XX han abordado la cuestin de la aspiracin gnoseolgica dialctica y su relacin con el mtodo cientfico normalizado y el propio trabajo cientfico de Marx (que no es todo su trabajo ni por supuesto el grueso de las aportaciones e inquietudes de la tradicin). Vase, por ejemplo, Manuel Sacristn, El trabajo cientfico de Marx y su nocin de ciencia, Sobre Marx y marxismo, Icaria, Barcelona, 1983, pp.311-367, y Carlos Fernndez Liria, Marx 1857, Akal, Madrid, 2019.

5) Peor an, una lgica alternativa. Sobre estas temticas es absolutamente recomendable: Manuel Martnez Llaneza, La ciencia mal-tratada. Crtica a Razn y Revolucin de Alan Woods y Ted Grant http://www.rebelion.org/docs/60179.pdf

6) Asunto este en el que el marxismo debe absorber e incorporar todas las aportaciones contrastadas de las ciencias ambientales. No es el mbito de las ciencias sociales el nico territorio gnoseolgico en el que la tradicin debe inspirarse y alimentarse. Vase, por ejemplo, Jorge Riechmann, Otro fin del mundo es posible, decan los compaeros. MRA ediciones, Barcelona, 2019. Tambin: Daniel Tanuro, "Una respuesta a Kohei Saito. Era Marx eco-socialista? https://vientosur.info/spip.php?article15537

7) La revisin del concepto marxiano es de Manuel Sacristn. Vase M. Sacristn, Pacifismo, ecologismo y poltica alternativa, Caria-Pblico, Barcelona, 2009.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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