Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2020

Jordi Pujol y Fulgencio Coll en cierta prensa

Domingo Sanz
Rebelin


Relleno los crucigramas de El Mundo, Cajita, cofrecito respuesta Caja, ejem, y despus conservo la doble pgina porque tambin suelen estar los editoriales. Y las releo das despus porque vivimos una poca en la que las noticias se suceden a tal velocidad que, aunque pase el tiempo, no envejecen.

Hoy me han tocado los pasatiempos de la pasada Nochebuena y de las dos editoriales la ms breve se titula La incomprensible impunidad de Pujol, donde se sospecha sobre lo mucho que se tard en investigar un fraude de casi 900.000 que Hacienda considera prescrito.

Comienza por sorprender la no comprensin de un hecho tan evidente pues, entre otras cosas, el mismo Pujol ha advertido que no le molesten por encima de sus posibilidades, las de los acusadores, por supuesto. Y adems porque, por poner un ejemplo, el del texto de al lado, aunque hay miles, el ttulo del otro editorial del mismo da era un tajante El eufemismo de la infamia, en el que, entre otras cosas, se afirmaba: Que la dignidad de la Abogaca del Estado se haya convertido en moneda de cambio del mercadeo clandestino entre PSOE y ERC es intolerable.

Acaso haba conseguido El Mundo que alguno de esos abogados confesara por escrito que ha defendido argumentos jurdicos que no comparte?

Me costara mucho, pero leera ese peridico con ms inters si en junio de 2017, por ejemplo, hubiera pedido en su editorial, y sin contemplaciones, las dimisiones irrevocables de todos los miembros del Tribunal Constitucional por haber tardado cinco aos en sentenciar, y adems fue por unanimidad!, contra la amnista fiscal de Montoro de 2012. Con aquella demora, tan consciente como falsa por la unanimidad que obtuvo, los miembros del Tribunal Constitucional consiguieron que quedara an ms impune un fraude al Estado de miles de millones de , incomparable con el de Pujol tanto en nmero de defraudadores como en dinero defraudado.

A este manejo calculado y discrecional de los tiempos judiciales, que parece repetirse en los asuntos catalanes por parte del Constitucional y del Supremo es, entre otros comportamientos sospechosos, a lo que muchos llaman gobierno impune de los jueces y algunos golpe de Estado judicial permanente. Y para otros, como el Consejo de Europa, evidencias suficientes como para sentenciar de manera inapelable que Espaa era el pas con menos independencia judicial de los 21 que evalu en el primer semestre de 2017. Y no creo que hayamos mejorado, pues aquel suspenso sin paliativos se nos aplic antes de los excesos represivos y judiciales contra los independentistas.

Y el editorialista de El Mundo lo tena muy fcil para justificar la peticin de dimisiones en el TC, aunque por supuesto no lo habra logrado, como tantas cosas que se piden desde los papeles: le hubiera bastado con leer en su propio peridico el artculo firmado por Marraco y Viaa el 8 de junio de 2017.

Mientras tanto la duda sobre la impunidad de Pujol se aclarar, si es que se aclara alguna vez, en sus memorias, pero seguro que cuando se haya largado para siempre, pues lo normal es que ahora no tenga ganas: a la vejez, ni cmaras ni viruelas.

Ya me iba, pero doy la vuelta a la pgina y en la 4 de la misma Nochebuena veo a Fulgencio Coll, el ex alto mando militar y hoy concejal de Vox en Palma, defenderse de sus propias palabras. Deca que hay que frenar a Snchez, pero niega ser golpista, como si frenar no necesitara siempre de un golpe, ms o menos violento, al pedal del freno.

Al igual que con el editorial sobre Pujol de la pgina anterior, quizs mucha gente podra tener menos miedo ante personajes como Fulgencio Coll si en esa misma pgina le hubieran ledo afirmar que Francisco Franco Bahamonde fue el mayor asesino de la historia de Espaa, que hay que resarcir a todas sus vctimas y tambin recuperar el Pazo de Meirs y todo lo que rob desde una jefatura del Estado conseguida con una de las mayores violencias aplicadas jams por un militar contra su propio pueblo.

Porque, a fin de cuentas, Fulgencio Coll podra negar ser golpista como muchos son capaces de negar cualquier evidencia. Como aquel criminal del 18 de julio jur en falso su lealtad a la Segunda Repblica siempre que le convino.

Por qu debemos creerle a usted, seor Coll, si los que creyeron a Franco, en lugar de expulsarlo del Ejrcito al primer exceso, no pudieron evitar que despus asesinara tanto?

Y regresando a El Mundo, para terminar: Podran ustedes preguntar a los polticos del partido de Fulgencio Coll si condenan a Franco y el franquismo?

Que sea cada vez, por favor. Millones de personas se lo agradeceran a ese peridico, y a todos los dems, pues colaborar a la tranquilidad general es otra de las obligaciones de la prensa que disfruta de libertad.

En Espaa, ms que en ningn otro sitio, son imprescindibles parntesis de preguntas directas que no admitan escapadas por los cerros de beda de los polticos, en medio de las habituales opiniones que se venden como noticias y que tanto deforman la realidad.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter