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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2020

Globalizacin capitalista, eurocentrismo e inmigracin (II)
Una proletarizacin del mundo que desenmascara el pseudomodernismo

Said Bouamama
Bouamamas (Blog)

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


La regresin social que constituye la globalizacin es de una magnitud sin parangn desde el nazismo. Marca un cambio de las relaciones de fuerza heredadas, precisamente, de la victoria contra l. Va pareja de la desaparicin de los equilibrios surgidos de la Segunda Guerra Mundial con su eje bipolar este/oeste, pero tambin sus dinmicas de luchas de liberacin nacional y por un nuevo orden internacional, es decir, contra el neocolonialismo, de oposicin a las guerras imperialistas, de exigencia de un trato igualitario para los componentes sobreexplotados de las clases populares (mujeres, personas jvenes, inmigradas y herederas de la inmigracin, etc.). Esta regresin solo ha sido posible gracias a una preparacin y un acompaamiento ideolgico de larga duracin cuyo objetivo es trastocar las referencias tericas e ideolgicas de las personas dominadas del planeta. En nuestra opinin, la galaxia de las llamadas teoras postmodernas fue el vehculo principal de este combate para volver a imponer la hegemona cultural de las clases dominantes. 

El Eurocentrismo  

La ofensiva ideolgica que acompaa a la contrarrevolucin que constituye la llamada globalizacin slo poda ser eficaz apoyndose en unos elementos de verdad, es decir, en unas cegueras y ocultaciones previas en el propio seno de los movimientos que luchan contra el orden dominante a escala mundial. Era necesario denunciar estas ocultaciones. Sin embargo, esta denuncia fue el pretexto para fragmentar el anlisis y las luchas. La denuncia no se hizo para apelar a un anlisis ms amplio que tuviera en cuenta la dinmica mundial del capitalismo, sino para presentar cada lucha como separada de las dems. Se ocultaba la relacin sistmica entre ellas. As, la fragmentacin del anlisis y de las luchas es el tronco comn y el punto de llegada que comparte toda la galaxia postmoderna. Entre las cegueras y ocultaciones que han servido de base de ofensiva a esta lucha ideolgica se encuentra el eurocentrismo, es decir, una lectura de la historia que confunde el universalismo mutilado del capitalismo nacido en Europa y el universalismo real. En el pasado todo esto llev a la idea de una colonizacin humanitaria que se poda oponer a la colonizacin brbara del capitalismo, a la tesis de la misin civilizadora de izquierda(que todava perdura en muchas ONG de ayuda al desarrollo), a la de la integracin de las personas inmigradas (es decir, a una lectura de sus condiciones de existencia que se refiere a sus caractersticas culturales y no a sus condiciones materiales de existencia y a las desigualdades que les caracterizan), a la justificacin contempornea o a la inaccin frente a las guerras imperialistas (con el pretexto de la lucha contra la barbarie o contra un tirano de un pas del Sur del planeta), etc.

En nuestra opinin, la clave del error eurocntrico es no tener en cuenta o subestimar el carcter mundial del capitalismo y ello desde sus primeros pasos. Aim Csaire nos recuerda que la caracterstica de este modo de produccin nacido en Europa es ser una forma de civilizacin que [] se ve obligada, de forma interna, a extender a escala mundial la competencia de sus economas antagonistas (1). Immanuel Wallerstein, por su parte, utiliza la metfora del cncer que pone de relieve el desarrollo exponencial por metstasis, sin ms lmites que la muerte, especfico del capitalismo (2). La globalizacin capitalista es una tendencia que existe desde el inicio del capitalismo debido a la competencia entre capitales con el fin de maximizar el beneficio. La destruccin de las civilizaciones amerindias, la esclavitud, la colonizacin, el neocolonialismo y la globalizacin actual no son sino formas sucesivas de esta lgica de expansin impuestas por los cambios de la relacin de fuerzas. Desde sus inicios el capitalismo polariza el mundo en un centro dominante y unas periferias dominadas, y hace de la pobreza en un polo la condicin de la mejora de las condiciones de existencia en otro, del subdesarrollo o, ms exactamente, del mal desarrollo de las periferias la condicin del desarrollo del centro, de la guerra en los pases del Sur la condicin de la paz en los pases del Norte, etc. La polarizacin es una constante desde el origen del capitalismo. Pero decir que es una constante no quiere decir que haya adoptado una forma inmutable. Ha pasado por etapas con unas formas adaptadas al desarrollo del capitalismo y a las resistencias de los pueblos a sus efectos, resume Samir Amin (3). La polarizacin en clases dentro de cada pas y la polarizacin a escala mundial refleja as una misma constante y una misma lgica del sistema capitalista.

La subestimacin eurocntrica de esta polarizacin mundial ha llevado a la izquierda en los pases del Norte a subestimar el imperialismo (y, por consiguiente, el internacionalismo como necesidad imprescindible) surgido del comportamiento canceroso del capitalismo. As, ha sido preciso esperar a que un pas europeo (Grecia) se vea afectado por los mecanismos de la deuda imperialista para que este tema y esta lucha se difundan, a pesar de que hace varias dcadas que la deuda y los planes de ajuste estructural que la acompaa devastan casi la totalidad de los pases de la periferia dominada. Tambin ha sido preciso que esperar a que el capitalismo adopte la forma contempornea de la deslocalizacin de empresas a la periferia para or hablar de globalizacin, a un que hace dcadas que sum e a las periferias en la miseria.

La misma subestimacin lleva actualmente a las tesis postmodernas de sustituir el imperialismo por el imperio. Este imperio que sustituye al imperialismo se caracterizara por el predominio del trabajo inmaterial sobre el trabajo industrial, predominio que sera l mismo signo del paso de la sociedad industrial a la sociedad postindustrial: En la ltima dcada del siglo XX el trabajo industrial perdi su hegemona y lo que emergi en su lugar fue el trabajo inmaterial , es decir, un trabajo que crea productos inmateriales: el saber, la informacin, la comunicacin, las relaciones lingsticas o emotivas (4), escribe Antonio Negri. Este enfoque limita su mirada a los pases dominantes del centro y oculta la existencia de una divisin internacional del trabajo que concentra la produccin industrial en los pases de la periferia. Si ampliamos la mirada a escala planetaria, el cuadro de conjunto se transforma para hacer aparecer una proletarizacin del mundo y un trabajo industrial muy dominante. La tesis postmoderna del Imperio implica la negacin de las relaciones no igualitarias entre el centro dominante y las periferias dominadas, a las que sustituye una realidad mundial nica:

En la actual fase imperial ya no hay imperialismo -o, cuando subsiste, es un fenmeno de transicin hacia una circulacin de valores y poderes, a escala del Imperio. Lo mismo que ya no hay Estado-nacin: se le escapan las tres caractersticas sustanciales de la soberana -militar, poltica, cultural-, absorbidas o reemplazadas por los poderes centrales del Imperio. Desaparece o se extingue as la subordinacin de los antiguos pases coloniales a los Estados-nacin imperialistas, al igual que la jerarqua imperialista de los continentes y de las naciones: todo se reorganiza en funcin del nuevo horizonte unitario del Imperio (5).

Este anlisis hace desaparecer las nociones de clases y de naciones, las cuales dan paso a un nuevo sujeto histrico llamado multitud que se convierte en la clase global que sustituye a la clase obrera, la cual sera lo propio de la fase anterior del capitalismo, la sociedad industrial. Esta multitud definida como la totalidad de los individuos que trabajan y producen bajo la ley del capital (6) se caracteriza para estos dos autores por la diversidad extrema en oposicin a los conceptos de clase y/o de pueblo que aspiran a cierta homogeneidad. Como seala Samir Amin, esta lectura no es sino una vuelta al individuo de la ideologa liberal: Su fundamento es que las naciones estn en vas de desaparicin y en su lugar el individuo se ha convertido en el agente activo en la historia. Es una visin idealista que no corresponde a nada. Es, simplemente, la ideologa liberal vigente hoy en da (7). En efecto, lo que de paso desaparece es nada menos que la idea de clase social por un lado y la idea de nacin dominada por otro. Lgicamente, esta desaparicin arrastra consigo la lucha de clases y, por otra parte, la lucha antiimperialista. En su lugar solo queda la lucha de mltiples grupos sociales yuxtapuestos sin articulacin alguna con un mismo sistema de dominacin, el del capitalismo globalizado.

La segmentacin generalizada del proletariado globalizado 

La galaxia de las teoras postmodernas ha logrado imponerse basndose en cegueras y ocultaciones previas de las fuerzas de izquierda. Destaca as la diversidad y la jerarquizacin de las situaciones de explotacin y/o dominacin, y su ocultacin por parte de un amplio sector de las fuerzas de izquierda. La crtica es pertinente pero la conclusin que saca es errnea. La competencia entre las fuerzas de trabajo siempre ha sido una constante del capitalismo desde su nacimiento y para ello utiliza todos los factores posibles e imaginables: el sexo, el origen, la edad, etc. Debido a ello el racismo, el sexismo y la discriminacin por razones de edad no son taras morales, sino modos de gestin de la fuerza de trabajo, de donde se desprende una segmentacin del trabajo y de los estatus, y una estratificacin de las personas explotadas. El enfoque esencialista de la clase social o del capitalismo ha frenado en gran medida la consideracin de las personas dominadas entre las dominadas. Nunca ha habido una clase obrera o un capitalismo homogneo. La primera siempre ha estado constituida por diferentes niveles de explotacin (discriminaciones sexistas, racistas o por la edad) y el segundo siempre ha yuxtapuesto ciertas formas de explotacin en el centro dominante y otras en las periferias dominadas (esclavitud, engagisme*, derecho laboral y condiciones de vida diferentes entre el centro y la periferia).

La nueva fase de la actual globalizacin capitalista no aporta nada nuevo en el fondo. Se limita a llevar al extremo la lgica de la competencia de las fuerzas de trabajo y con ella la segmentacin de las personas trabajadoras (entre los pases del centro y los pases de la periferia, entre los pases de la periferia, dentro de los pases del centro, etc.). La globalizacin capitalista es una secuencia histrica de generalizacin de la segmentacin. Lgicamente suscita una serie de consecuencias que pueden ofrecer la apariencia de una yuxtaposicin de situaciones de exploracin sin relacin sistmica. Por tomar solo el ejemplo de la situacin francesa, la misma lgica de segmentacin generalizada de las personas trabajadoras lleva al grupo permanente de personas trabajadoras sin derechos que constituyen los sin papeles, a la exacerbacin de las discriminaciones racistas que asignan a las personas inmigrantes y a sus descendientes franceses a determinados segmentos del mercado laboral, a una multiplicacin de los estatutos para el conjunto de las personas trabajadoras, etc. Lejos de constituir una multitud, estas diferentes categoras son todas ellas el resultado de la competencia exacerbada entre personas trabajadoras que caracteriza nuestra secuencia histrica.

La consecuencia de los enfoques postmodernos es el abandono de la lucha por la unificacin de las personas dominadas, es decir, de la toma de conciencia de estar en oposicin a un mismo sistema de explotacin que estratifica para explotar mejor, que jerarquiza para reproducirse y extenderse mejor. La unidad de explotacin nunca ha significado su unicidad. Si en el pasado y todava hoy el aspecto unitario se ha utilizado falazmente para ocultar y/o subestimar y/o eufemizar la sobreexplotacin especfica de ciertos segmentos, la galaxia postmoderna simplemente invierte la lgica (que por ello sigue siendo igual de falaz) afirmando la ausencia de aspecto unitario con el pretexto de la diversidad de las situaciones de explotacin. En vez de la lucha para hacer retroceder el chovinismo, el racismo, el sexismo, etc., se propone que cada uno de los grupos sociales concernidos se perciba a s mismo (y perciba su opresin especfica) como especficos por esencia y ya no por construccin histrica y poltica. Lo que desaparece de paso es la dimensin sistmica del capitalismo que es comn a todos los segmentos del proletariado globalizado. Lo que desaparece al mismo tiempo es la dimensin sistemtica del capitalismo que es la dimensin comn a todos los segmentos del proletariado globalizado. Al hacerlo se elimina una de las tareas esenciales que se le plantean a nuestras luchas, la que Samir Amin resume de la siguiente manera: Cmo articular las luchas segmentadas en una estrategia de combate amplia y generalizada? (8).

La respuesta a esta pregunta no puede ser la negacin de las luchas segmentadas, de su importancia y su legitimidad. Del mismo modo que era completamente absurdo llamar a los esclavos a sublevarse contra el capitalismo sin abordar concretamente la lucha por la abolicin, es completamente alucinante exigir a las vctimas de la discriminacin racista o sexista ocultar sus opresiones especficas con el pretexto de la lucha contra el capitalismo. La unificacin de las vctimas de un mismo sistema de explotacin pasa inevitablemente no por la ocultacin de las opresiones especficas sino, por el contrario, por la lucha contra ellas. No se trata aqu de apelar a una solidaridad externa sino a la conciencia de la existencia de un mismo sistema de exploracin y de dominacin. Marx lo planteaba de la siguiente manera: En los Estados Unidos de Norteamrica todo movimiento obrero independiente estuvo sumido en la parlisis mientras la esclavitud desfigur una parte de la Repblica. El trabajo cuya piel es blanca no puede emanciparse ah donde se estigmatiza el trabajo de la piel negra (9). En otro texto Marx destaca los efectos concretos de la negacin de las opresiones especficas o de otorgarles un estatuto secundario o desdeable:

Todos los centros industriales y comerciales de Inglaterra poseen ahora una clase obrera dividida en dos campos enemigos, proletarios ingleses y proletarios irlandeses. El trabajador ingls comn odia al trabajador irlands como competidor que reduce el nivel de vida. Se siente hacia l como un miembro de la nacin dominante y, por lo tanto, se convierte a s mismo en la herramienta de sus aristcratas y capitalistas contra Irlanda, y fortalece as el dominio de aquellos sobre l. Tiene prejuicios religiosos, sociales y nacionales contra l [trabajador irlands]. Se comporta con l como el blanco pobre con los negros de las antiguas haciendas de esclavos de la Unin Americana. El irlands le paga con la misma moneda. Ve en el trabajador ingls tanto un cmplice como al estpido instrumento del dominio ingls en Irlanda (10).

En el plano internacional ocurre lo mismo. La carencia de internacionalismo no favorece la lucha de las clases nacionales sino que la debilita. La opresin y explotacin imperialista de las periferias dominadas refuerza al capitalismo y hace ms difcil derrocarlo. Tambin en este caso no se trata de una solidaridad moral externa sino de una toma de conciencia sistmica. Marx plantea as la cuestin del inters que tiene para la clase obrera inglesa la independencia de Irlanda, al tiempo que reconoce sus errores de anlisis anteriores: Durante mucho tiempo cre que era posible derrocar el rgimen irlands mediante el ascenso de la clase obrera inglesa. Siempre defend ese punto de vista en el New York Tribune. Un estudio ms profundo me ha convencido ahora de lo contrario. La clase obrera inglesa nunca conseguir nada mientras no se libre de Irlanda. La palanca se debe aplicar en Irlanda. Esa es la razn por la que la cuestin irlandesa es tan importante para el movimiento social en general (11). Lo mismo ocurre actualmente con la cuestin de la independencia de los llamados DOM [siglas en francs de Departamentos de Ultramar], el franco CFA o la presencia militar francesa en frica.

Por consiguiente, a la proletarizacin del mundo corresponde la necesidad de romper con el frrago de las teorizaciones postmodernas que impiden entender los retos de nuestra secuencia histrica y de las luchas que exige.

Notas:

(1) Aim Csaire, Discours sur le colonialisme, Prsence Africaine, Pars, 2004, p. 9. [En castellano, Discurso sobre el colonialismo, Tres Cantos, Akal, 2006.]

(2) Immanuel Wallerstein, Loccident, le capitalisme et le systme-monde moderne, Sociologie et socits, volume 22, n 1, primavera de 1990, pp. 15-52.

(3) Demba Moussa Dembel, Samir Amin, Intellectuel organique au service de lmancipation du Sud (entretien avec Samir Amin), CODESRIA, Dakar, 2011, p. 39.

(4) Toni Negri, Traverses de lEmpire, LHerne, Pars, 2011, p. 53. [En castellano Movimientos en el Imperio, Barcelona, Paids Ibrica, 2006; traduccin de Carmen Revilla].

(5) Toni Negri, LEmpire stade suprme de limprialisme,  Le Monde Diplomatique, enero de 2001, p. 3. [En castellano,: https://webs.ucm.es/info/uepei/debate00007.html, de donde hemos tomado la cita, N. de la t.],

(6) Michael Hardt y Toni Negri, Multitude. Guerre et Dmocratie lge de lEmpire, La Dcouverte, Pars, 2004, p. 133. [En castellano Multitud, Barcelona, Debolsillo, 2006; traduccin de Juan Antonio Bravo].

(7) Demba Moussa Dembel, Samir Amin, Intellectuel organique au service de lmancipation du Sud (entretien avec Samir Amin), op. cit., p. 36.

* Engagisme es un concepto jurdico que se remota el Antiguo Rgimen y que tras ser abolido por la Revolucin francesa se convirti en una forma de trabajo asalariado de los trabajadores nativos de las colonias (antiguos esclavos) o inmigrantes provenientes sobre todo de frica y Asia, y destinados a las grandes plantaciones de las colonias faltas de mano de obra tras la abolicin de la esclavitud en Francia en 1848. A cambio de la promesa de una vida mejor firmaban un contrato [contrat dengagement] cuya duracin variaba segn el origen y la colonia a la que est destinado. La palabra est formada sobre el verbo engager, que significa contratar (N. de la t.)

(8) Samir Amin, Au sujet des thses de Michael Hardt et dAntonio Negri. Multitude ou proltarisation?, http://www.medelu.org/Au-sujet-des-theses-de-Michael , consultado el 23 de enero de 2020 a las 11:30 h.

(9) Karl Marx, Le Capital, livre 1, ditions du Progrs/ditions sociale, Paris, 1976, p. 292. [En castellano, http://www.enxarxa.com/biblioteca/MARX%20El%20Capital%20-%20Tomo%20I.pdf, de donde tomamos la cita, N. de la t.].

(10) Karl Marx, lettre Siegfried Mayer et August Vogt du 9 avril 1870, in Marx-Engels, Correspondance, tome X, ditions sociales, Pars, 1984, p. 345. [En castellano https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870/abril/09.htm, de donde tomamos la cita, N. de la t.].

(11) Karl Marx, lettre Friedrich Engels du 10 dcembre 1869, Correspondance, tome X, ditions sociales, Pars, 1984, pp. 232-233.

Fuente: http://bouamamas.wordpress.com/2020/01/23/mondialisation-capitaliste-eurocentrisme-et-immigration-une-proletarisation-du-monde-qui-demasque-le-pseudo-postmodernisme-deuxieme-partie/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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