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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2020

La verdad sobre la economa de Trump

Joseph Stiglitz
Nueva sociedad


En Estados Unidos se est instalando la idea de que ser difcil derrotar electoralmente a Donald Trump porque, independientemente de las reservas que los votantes puedan tener sobre l, ha sido bueno para la economa estadounidense. Pero no hay nada ms alejado de la verdad.

Ahora que las lites empresariales del mundo viajan a Davos para su reunin anual, es un buen momento para hacernos una pregunta simple: se habrn curado de la fascinacin con el presidente estadounidense Donald Trump?

Hace dos aos, muy pocos lderes empresariales estaban preocupados por el cambio climtico o molestos por la misoginia y el fanatismo de Trump. Pero la mayora celebraba los recortes de impuestos a multimillonarios y corporaciones, y aguardaba con esperanzas sus iniciativas de desregulacin de la economa, que permitiran a las empresas contaminar ms el aire, enganchar a ms estadounidenses a los opioides, tentar a ms nios a comer productos que inducen diabetes y entregarse a tejemanejes financieros como los que provocaron la crisis de 2008.

Hoy muchos directivos de empresas siguen hablando del crecimiento continuado del PIB y de los rcords burstiles. Pero ni el PIB ni el ndice Dow Jones son buenos indicadores del desempeo econmico: ambos callan en relacin con lo que acontece a los niveles de vida de la ciudadana de a pie, y no dicen ni una palabra sobre sostenibilidad. De hecho, el desempeo econmico de Estados Unidos en los ltimos cuatro aos es el principal argumento contra la confianza en esos indicadores.

Para hacernos una imagen correcta de la salud econmica de un pas, hay que empezar por mirar la salud de sus ciudadanos. Si son felices y prsperos, tendrn vidas sanas y ms largas. Y en este aspecto, Estados Unidos es el pas desarrollado con el peor desempeo. La expectativa de vida de los estadounidenses (que ya era relativamente baja) se redujo en cada uno de los dos primeros aos de la presidencia de Trump, y en 2017, la tasa de mortalidad en la mediana edad alcanz su nivel mximo desde la Segunda Guerra Mundial. No sorprende, porque ningn presidente hizo tanto para aumentar la cifra de estadounidenses que no tienen seguro de salud. Millones se han quedado sin cobertura, y en slo dos aos la proporcin de estadounidenses sin seguro mdico creci del 10,9% al 13,7% .

Una razn de la disminucin de la expectativa de vida en Estados Unidos es lo que Anne Case y el premio Nobel de economa Angus Deaton denominan muertes por desesperacin, causadas por el alcohol, la sobredosis de drogas y el suicidio. En 2017 (el ao ms reciente para el que hay datos confiables), esas muertes fueron casi cuatro veces ms que en 1999 .

La nica vez que vi algo parecido a estos retrocesos sanitarios (quitando guerras o epidemias) fue cuando siendo economista principal del Banco Mundial hall que los datos de mortalidad y morbilidad confirmaban lo que sugeran nuestros indicadores econmicos en relacin con el triste estado de la economa rusa postsovitica.

Tal vez Trump sea un buen presidente para el 1% ms rico (y sobre todo, para el 0,1% ms rico), pero no lo ha sido para nadie ms. De implementarse en su totalidad, la rebaja impositiva de 2017 generar aumentos de impuestos para la mayora de los hogares en los quintiles de ingresos segundo, tercero y cuarto.

Puesto que los recortes impositivos benefician sobre todo a los ultrarricos y a las corporaciones, no debera sorprender a nadie que entre 2017 y 2018 (tambin los aos ms recientes con datos confiables) la mediana del ingreso disponible de las familias estadounidenses se haya mantenido prcticamente igual . Los hogares ms ricos tambin se llevan la parte del len del crecimiento del PIB. La mediana de la remuneracin semanal real est apenas 2,6% por encima del nivel que tena al inicio del gobierno de Trump, y ese aumento no compensa largos perodos anteriores de estancamiento salarial. Por ejemplo, la mediana salarial de un estadounidense varn que trabaja a tiempo completo (y trabajar a tiempo completo ya es tener suerte) sigue siendo ms de 3% inferior al valor de hace 40 aos . Tampoco hubo mucho avance en la reduccin de las disparidades raciales: en el tercer trimestre de 2019, la mediana de remuneracin semanal de los varones negros que trabajan a tiempo completo fue menos de tres cuartas partes de esa misma cifra para los varones blancos.

Para colmo de males, el crecimiento habido no ha sido ambientalmente sostenible, y lo es todava menos gracias a la destruccin, por parte de la administracin Trump, de regulaciones que haban pasado por estrictos anlisis de costo/beneficio. El resultado ser un aire menos respirable, agua menos potable y un planeta ms expuesto al cambio climtico. De hecho, las prdidas relacionadas con el cambio climtico en Estados Unidos se dispararon, con una cifra de daos materiales que en 2017 lleg a un 1,5% del PIB , ms que en cualquier otro pas.

Se supona que las rebajas impositivas alentaran una nueva oleada de inversiones. En vez de eso, generaron un rcord histrico de recompras de acciones (unos 800 000 millones de dlares en 2018) por parte de algunas de las empresas estadounidenses ms rentables, y llevaron a un dficit rcord en tiempos de paz (casi un billn de dlares en el ao fiscal 2019) en un pas que supuestamente est cerca del pleno empleo. E incluso con la poca inversin que hubo, Estados Unidos tuvo que tomar prestado al extranjero sumas ingentes: los datos ms recientes muestran un endeudamiento externo cercano a los 500 000 millones de dlares al ao, con un aumento de ms del 10% en la posicin deudora neta de Estados Unidos en un solo ao.

Asimismo, pese a tanta alharaca, las guerras comerciales de Trump no redujeron el dficit comercial de Estados Unidos, que en 2018 fue una cuarta parte ms que en 2016. El dficit de 2018 en comercio de bienes fue el ms grande de la historia . Incluso con China el dficit comercial creci casi una cuarta parte respecto de 2016. Lo que s consigui Estados Unidos es un nuevo tratado comercial para Amrica del Norte, sin las disposiciones en materia de inversin que quera la asociacin empresarial Business Roundtable, sin las clusulas sobre aumento de precios de medicamentos que queran las farmacuticas y con una mejora de las normas laborales y ambientales. Este acuerdo ligeramente mejorado fue posible porque Trump, el autoproclamado maestro negociador, perdi en casi todos los frentes en las negociaciones con los congresistas demcratas.

Y pese a las cacareadas promesas de Trump de repatriar empleos fabriles a Estados Unidos, la creacin de puestos de trabajo en ese sector es menor a la que hubo con su predecesor, Barack Obama, al afianzarse la recuperacin post‑2008, y sigue siendo muy inferior a lo que era antes de la crisis. Incluso el mnimo en 50 aos de la tasa de desempleo enmascara una fragilidad econmica. La tasa de empleo para hombres y mujeres en edad de trabajar, a pesar de haber aumentado, lo hizo menos que durante la recuperacin de tiempos de Obama, y todava es considerablemente inferior a la de otros pases desarrollados. Y la tasa de creacin de empleo tambin es marcadamente menor a la de Obama.

De nuevo, la baja tasa de empleo no sorprende (en particular, porque sin salud no se puede trabajar). Adems, las personas que cobran prestaciones por discapacidad, las que estn en prisin (la proporcin de poblacin carcelaria en Estados Unidos creci a ms del sxtuplo desde 1970, y hoy hay unos dos millones de personas tras las rejas) y las que se desalentaron al punto de dejar de buscar empleo activamente no cuentan como desempleadas; pero por supuesto, tampoco estn empleadas. Tampoco sorprende que un pas que no provee guarderas accesibles ni garantiza la licencia familiar tenga menos empleo femenino que otros pases desarrollados (ms de diez puntos porcentuales menos al ajustar la cifra segn la poblacin).

Incluso segn el criterio del PIB, la economa de Trump es deficiente. El crecimiento del ltimo trimestre fue slo 2,1%, mucho menos que el 4%, 5% incluso 6% que prometi Trump, e incluso menos que el 2,4% promedio del segundo mandato de Obama. Es un desempeo notoriamente malo si se tiene en cuenta el estmulo provisto por el billn de dlares de dficit y los bajsimos tipos de inters. No es casualidad, ni cuestin de mala suerte: las caractersticas distintivas de Trump son la incertidumbre, la volatilidad y la ambigedad, mientras que para el crecimiento se necesitan confianza, estabilidad y certeza. Y tambin igualdad , segn el Fondo Monetario Internacional.

As que adems de fallar en asignaturas esenciales como defender la democracia y proteger el planeta, Trump tambin se merece un desaprobado en economa.

 

Project Syndicate.Traduccin: Esteban Flamini

Fuente: https://nuso.org/articulo/la-verdad-sobre-la-economia-de-trump/

 



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