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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2020

Elecciones en Estados Unidos (Parte II)
Los principales aspirantes presidenciales demcratas

Fernando Garca Bielsa
Rebelin


A primera vista cualquier director de campaa vera con alegra tener un rival que como Donald Trump est sumido en permanente desconcierto e inestabilidad, sujeto a mltiples crticas, ataques, y a burlas de todo tipo y quien, por el rechazo que genera, tendra el potencial de sacar de su apata y motivar la movilizacin de las bases de sus opositores demcratas. El campo estara sembrado para que alguien lo coseche en las elecciones del 2020. La cuestin es quin.

Actualmente una docena de figuras se mantienen en campaa para obtener la nominacin como candidato por el Partido Demcrata, pero hay cuatro o quizs cinco de ellos que tienen mayores posibilidades y respaldos: Joe Biden, Elizabeth Warren, Bernie Sanders, Pete Buttigieg y Amy Klobuchar

Joseph Biden, de 76 aos de edad, es un poltico tpico del establishment, de larga carrera en la capital del pas y quien fungi como vicepresidente durante los 8 aos del mandato de Barack Obama. Ahora se presenta como un moderado, pero sus cuatro dcadas en Washington lo hacen fcilmente identificable como parte de la estructura de poder e integrante de la denostada elite de la capital. Asimismo sus muchas posiciones impopulares y pro oligrquicas adoptadas en el pasado, algunas medio olvidadas por las mayoras, podran seguir saliendo a la palestra durante esta campaa presidencial.

Biden ha sido criticado por su papel facilitador desde la presidencia del Comit de Relaciones Exteriores del Senado para la agresin a Iraq en tiempos del republicano W Bush, y tambin por actuaciones censurables cuando fungi como presidente del Comit Judicial, y ha sido acusado por varias ex colaboradoras de haberse propasado irrespetuosamente con ellas.

Tampoco est claro cunto de cierto hay en que habra intercedido en favor de su hijo cuando la empresa ucraniana donde hacia negocios estaba siendo investigada, un tema que no ha quedado del todo silenciado durante el actual proceso de impeachment contra Trump.

El ex vicepresidente tiene el respaldo de la maquinaria del partido y de los sectores financieros, y con ello una cobertura bastante favorable desde los medios de difusin, donde los puntos flacos de su trayectoria son opacados.

Elizabeth Warren, de 69 aos, exprofesora universitaria y senadora demcrata por Massachusetts desde 2013, es una aspirante con buenas posibilidades. Ha prometido combatir un sistema econmico manipulado en favor de los ricos. Ha montado su campaa en la presentacin de una serie de bien formuladas y concretas propuestas programticas, muchas de ellas enfocadas en restringir abusos y mecanismos manipuladores por parte de Wall Street y otros. Por ello es presentada como de filiacin en la izquierda del partido, aunque en etapas tempranas de su carrera politica habra tenido simpatas por los republicanos.

Bernie Sanders, de 78 aos, ex representante en la Cmara durante 16 aos antes de ser electo senador independiente por el pequeo estado norteo de Vermont. Con un currculo de vida y activismo junto a los sectores progresistas, se coloc como uno de los polticos de mayor atractivo luego de una sorprendente campaa durante las pasadas elecciones presidenciales en 2015-2016.

Entonces, como ahora, Sanders enfrent la hostilidad de la maquinaria del partido a pesar del notable entusiasmo que despierta en las bases y en los jvenes, y de su potencial para lograr mayor concurrencia a las urnas, lo cual es un elemento de primer orden en la determinacin de un resultado electoral que favorezca a los demcratas. Sanders cuenta con una robusta red de pequeos donantes y con cuantiosos fondos para seguir adelante. Los grandes medios tratan de alimentar la impresin de que su momento ha pasado.

Pete Buttigied, ex alcalde de South Bend, Indiana, quien con 37 aos es el ms joven de los aspirantes demcratas, despliega con un discurso lleno de generalidades retoricas, pero bastante efectivo, donde enfatiza ser portador de nuevas soluciones como parte de una nueva generacin de polticos. Es asimismo un autodeclarado homosexual.

Buttigieg es toda una incgnita. Mientras alguien ha sealado que este poltico se cri en una familia de simpatas socialistas, lo cierto es que est recibiendo cuantiosos fondos de donantes millonarios. Hace unas semanas la revista Forbes reportaba que 39 multimillonarios haban hecho donativos a su campaa lo que muestra un sello de aprobacin por parte de la elite.

Despus de ese cuarteto de favoritos podra mencionarse la senadora Amy Klobuchar, de Minnesota, estado del Medio Oeste fronterizo con Iowa, donde tendr lugar la primera votacin interna demcrata. En su mensaje la senadora se presenta como representante del corazn del pas y de extensas zonas rurales muy golpeadas por la globalizacin neoliberal. Ella espera que triunfar en Iowa la posicionar competitivamente en la campaa. Klobuchar ejerci como fiscal y abogada corporativa. Ha habido menciones de vnculos de Klobuchar con los Clinton.

Por ltimo, ya en etapa tarda, se ha lanzado al ruedo el multimillonario Mike Bloomberg, exalcalde de Nueva York y poseedor de una de las ms grandes fortunas del pas, quin abiertamente trata de comprarse la presidencia. Es una figura de poco carisma y sin una base real en el partido, y que no parecera ser un candidato viable salvo por su disposicin a inundar la campaa con el ms extenso y costoso despliegue de anuncios pagados durante unas elecciones primarias.

Intentos de manipulacin por la maquinaria del Partido Demcrata.

El reflejo de la declinacin del pas y del negativo impacto acumulado de polticas neoliberales en las ltimas dcadas, se reflejan en un extendido desencanto, frustracin y rechazo a las elites por parte de grandes mayoras, de modo que las posiciones de Warren y de Sanders reciben bastante respaldo. Acorde con ello, el grueso de los dems aspirantes demcratas ha acomodado su discurso a una tnica populista, aunque con escaso xito.

Como trasfondo, desde un primer momento, se ha hecho evidente el temor que la figura y posicionamiento de Sanders genera en sectores establecidos y en la maquinaria demcrata.

La estructura nacional y la maquinaria electoral del Partido Demcrata estn controladas desde hace ms de dos dcadas por una camarilla neoliberal en la que sobresalen, y se reparten cuotas de poder, los ex presidentes Bill Clinton y Barack Obama, la esposa del primero, Hillary, y otros polticos con vnculos privilegiados en Wall Street y el mundo empresarial.

En consecuencia el liderazgo de ese partido generalmente predica la moderacin y el pragmatismo, lo que dicen resultara atractivo a los sectores de centro tanto de ese partido como votantes republicanos escpticos respecto a Trump. Es casi el mismo enfoque que los llev en las pasadas elecciones a forzar la nominacin de Hillary Clinton que condujo a su espectacular fracaso.

Por tanto, parte fundamental del trasfondo y los rejuegos de la campaa electoral 2020 han sido los esfuerzos desplegados por el Partido para contrarrestar a Sanders, y en alguna medida a Warren, a quienes presentan como demasiado a la izquierda, a la vez que han tratado de promover otros candidatos ms afines al sistema.

La dinmica entre los dos principales candidatos del ala progresista

Warren y Sanders cuentan con la mayor energa en las bases sociales, estn entre los que despiertan mayor entusiasmo y enarbolan muchas de las ideas y posiciones ms crticas acerca de la actual realidad estadounidense, y sobre la necesidad de cambios sustantivos. Son asimismo quienes han logrado montar una recaudacin millonaria de fondos basada en masivas pero pequeas donaciones por millones de ciudadanos comunes, al tiempo que rechazan las grandes donaciones corporativas.

Ante las indudables posibilidades que tienen ambos se produce una lgica y latente porfa entre ellos para hacerse con el respaldo de los sectores progresistas y de las potenciales mayoras demcratas. Aunque las posiciones ms definidamente progresistas son las de Sanders, se ha sealado que los argumentos no son tanto en torno a polticas, sino respecto a estrategias, o sea: quien tiene la capacidad, o cual es la mejor manera de crear una coalicin que pueda derrotar a Trump en noviembre, en el Colegio Electoral.

La campaa de Warren se posiciona y presenta a la senadora como la candidata de la unidad, la que podra reagrupar a un partido fracturado, como se evidenci en 2016 y que, a diferencia de Sanders, puede lograr el respaldo de todas las alas o vertientes demcratas.

Ese mensaje de la unidad contrasta con el de Sanders respecto a la posibilidad de ser electo, y de ser el quien tendra la capacidad de movilizar tanto a votantes que dieron respaldo a Trump aquel ao, como a los jvenes y a todos aquellos que prefirieron mantenerse al margen y no votar.

Analistas de izquierda arguyen que la propuesta de Sanders tiene ms alcance y relacin con anteriores derrotas demcratas: apostar por atraer nuevas masas de gente a la participacin electoral. Cambiar tanto la naturaleza del Partido Demcrata, as como derrotar a Trump.

Ser fundamental la definicin de la puja de quien prevalece en esa ala progresista y popular del partido, as como entre los candidatos de vocacin ms tradicional o neoliberales que la maquinaria demcrata viene favoreciendo, y que tambin podran llegar con fuerza a la convencin de julio. Ello no quedara zanjado en las tempranas primarias en febrero, pero estas seguramente dejaran ver ms claramente el panorama electoral de este ao.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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