Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2020

El ABC de la deuda contra los pueblos (I)

Eric Toussaint
El Salto Diario

Traducido por Griselda Pinero


En una serie de tres artculos, el portavoz de la red internacional del Comit para la abolicin de las deudas ilegtimas (CADTM), Eric Toussaint, explica cmo la combinacin de endeudamiento y libre comercio constituye el factor fundamental de la total subordinacin de muchos pases desde el siglo XIX.

Introduccin

Desde 2010, Grecia nos muestra cmo se priva de libertad a un pas y a un pueblo mediante la obligacin de pagar una deuda claramente ilegtima. Desde el siglo XIX, de Amrica Latina a la China, pasando por Hait, Grecia, Tnez, Egipto y el Imperio Otomano, la deuda pblica fue utilizada como arma de dominacin y de expoliacin. Al fin y al cabo, es la combinacin de endeudamiento y libre comercio lo que constituye el factor fundamental de la total subordinacin de las economas perifricas partir del siglo XIX. Las clases dominantes locales se asociaron a las grandes potencias financieras extranjeras para someter a los pases y a sus pueblos a un mecanismo de transferencia permanente de riquezas de los productores locales hacia los acreedores, ya sean stos nacionales o extranjeros.

Contrariamente a una idea preconcebida, no son, generalmente, los pases endeudados perifricos los que provocan las crisis de deuda soberana. Esas crisis se desencadenan en primer lugar en los pases capitalistas ms poderosos, o son el resultado de sus decisiones unilaterales que arrastran, de rebote, crisis ms generales en los pases perifricos endeudados. No es el exceso de gastos pblicos lo que lleva a una deuda a niveles insostenibles, sino las condiciones impuestas por los acreedores locales y extranjeros. Los tipos de inters reales fueron abusivamente aumentados y las comisiones cobradas por los banqueros, particularmente, onerosas. La consecuencia no poda ser otra: los pases que se endeudaban no eran capaces de pagar sus deudas, as que tenan que recurrir constantemente a nuevos prstamos para pagar los antiguos. Y cuando no lo conseguan, las potencias acreedoras tenan el derecho de recurrir a una intervencin militar para hacerse reembolsar.

Las crisis de la deuda, y su desarrollo, estn siempre controladas por la accin de los grandes bancos de las principales potencias econmicas y por los gobiernos que los sostienen.

Durante los ltimos dos siglos, varios Estados repudiaron con xito sus deudas argumentando que eran ilegtimas u odiosas. Fue el caso de Mxico, Estados Unidos, Cuba, Rusia, China o Costa Rica. Los conflictos alrededor del pago de la deuda dieron lugar a la elaboracin de la doctrina jurdica de la deuda odiosa que siempre es de actualidad.

La deuda odiosa

Segn la doctrina jurdica de la deuda odiosa cuya teora desarroll Alexander Sack en 1927, una deuda es odiosa cuando se juntan dos condiciones esenciales:

1. La ausencia de benficio para la poblacin: la deuda no fue contrada en nombre del inters del pueblo y del Estado, sino contra su inters y/o por el inters personal de dirigentes y de personas prximas al poder.

2. La complicidad de los prestamistas: los acreedores saban (o estaban en condiciones de saberlo) que los fondos prestados no beneficiaban a la poblacin. Segn esta doctrina, la naturaleza desptica o democrtica de un rgimen no debe tenerse en cuenta.

Sack, padre de la doctrina, dice claramente que se pueden atribuir a un gobierno regular deudas odiosas. Sack escribi: Una deuda regularmente contrada por un gobierno regular (puede) considerarse como incuestionablemente odiosa,. Sack defina un gobierno regular de la siguiente manera: Debemos considerar un gobierno regular el poder supremo que existe efectivamente dentro de los lmites de un territorio determinado. Que ese poder sea monrquico (absoluto o limitado) o republicano; que proceda de la gracia de Dios o de la voluntad del pueblo; que exprese la voluntad del pueblo o no, del pueblo entero o solamente de una parte de ste que se haya establecido legalmente o no, etc., todo esto no tiene importancia para el problema que nos ocupa.

Sack escribi que una deuda puede considerarse odiosa si, uno, las necesidades, a causa de las cuales el anterior gobierno haba contrado la deuda en cuestin, eran odiosas y francamente contrarias a los intereses de la poblacin de todo o parte del antiguo territorio y, adems, los acreedores, en el momento de la emisin del prstamo, haban estado al corriente de su destino odioso. Y, prosigue, establecidos estos dos puntos, correspondera a los acreedores la tarea de probar que los fondos producidos por los citados prstamos haban sido, de hecho, utilizados no para necesidades odiosas, dainas para la poblacin de todo o de parte del Estado, sino para necesidades generales o especiales de ese Estado, que no ofrecen un carcter odioso. Esta doctrina fue aplicada varias veces a lo largo de la historia.

Un poco de historia

Los acreedores, ya sean poderosos Estados, organismos multilaterales a su servicio o al de los bancos, supieron perfectamente maniobrar para imponer su voluntad a los deudores

Los acreedores, ya sean poderosos Estados, organismos multilaterales a su servicio o al de los bancos, supieron perfectamente maniobrar para imponer su voluntad a los deudores. Desde la primera mitad del siglo XIX, un pas como Hait sirvi de laboratorio. Fue la primera repblica negra independiente ya que se libr del yugo francs en 1804. Sin embargo, Pars no haba abandonado sus pretensiones sobre Hait, y consigui una indemnizacin real para los esclavistas: los acuerdos firmados en 1825 con los nuevos dirigentes haitianos instauraron una deuda de independencia monumental, que Hait ya no pudo pagar a partir de 1828 y que estuvo ms de un siglo para poder saldarla. Eso hizo imposible cualquier forma real de desarrollo.

La deuda tambin fue utilizada por Francia para someter a Tnez en 1881, o al Reino Unido para someter a Egipto, puesto que las potencias acreedoras se valieron de las deudas impagadas para dominar a pases que hasta ese momento haban sido soberanos. Fue un caso similar el de Grecia en los aos 1830, cuando fue creada, ya con la carga de una deuda que la encadenaba al Reino Unido, a Francia y a Rusia. La isla de Terranova, que en 1855 se haba convertido en el primer dominio autnomo del Imperio Britnico, mucho antes que Canad o Australia, renunci a su independencia despus de la grave crisis econmica de 1933 para hacer frente a sus deudas y, finalmente, fue unida a Canad en 1949, cuando ste acept hacerse cargo del 90% de la deuda de Terranova.

La deuda de los aos 1960-1970

El proceso se reprodujo despus de la II Guerra Mundial, cuando los pases de Amrica Latina necesitaron capitales para financiar sus desarrollos y cuando los pases asiticos primero, y luego los africanos, accedieron a la independencia durante los aos 1960. La deuda constituy un instrumento muy importante para imponer polticas neocoloniales. Despus de la II Guerra Mundial ya no se permiti recurrir a la fuerza contra un pas deudor y por lo tanto se comenzaron a utilizar otros medios.

Los prstamos masivos otorgados, a partir de los aos 1960, a un nmero creciente de pases de la periferia (comenzando por los aliados estratgicos de las grandes potencias como el Congo de Mobutu, la Indonesia de Suharto, el Brasil de la dictadura militar, y hasta pases como Mxico y Yugoslavia) tuvieron la funcin de lubrificante de un potente mecanismo de toma de control de pases que haban comenzado a adoptar, con verdadero xito, polticas independientes de sus antiguas metrpolis y de Washington.

Tres grandes actores incitaron a esos pases a endeudarse, engolosinndoles con tipos de inters relativamente bajos: los grandes bancos occidentales que tenan un exceso de liquidez, los pases del Norte que queran relanzar sus economas en crisis despus del auge del precio del petrleo de 1973 y el Banco Mundial con el objetivo de reforzar la zona de influencia geopoltica de Estados Unidos y de no dejarse marginar por los bancos privados. Las clases dominantes locales tambin incitaron al aumento de la deuda y obtuvieron beneficios sin que el pueblo resultara beneficiado.

Las elucubraciones tericas sobre la necesidad de recurrir al endeudamiento externo

Segn el enfoque dominante que se ensea en las universidades, al ahorro es previo a la inversin y es insuficiente en los PED. Por lo que la escasez de ahorro es un factor explicativo fundamental para el bloqueo del desarrollo y es necesario el aporte de financiacin exterior. Paul Samuelson, en Economics (Samuelson, 1980), se basa en la historia del endeudamiento de Estados Unidos en los siglos XIX y XX, para determinar cuatro etapas diferentes que conducen a la prosperidad:

1. Una nacin endeudada joven y emprendedora (desde la guerra revolucionaria de 1776 hasta el fin de la guerra civil en 1865).

2. Una nacin endeudada madura (desde 1873 hasta 1914).

3. Una nueva nacin acreedora (desde la Primera Guerra Mundial a la Segunda).

4. Una nacin acreedora madura (aos 1960).

Samuelson y sus mulos plantaron en un centenar de pases que constituan el Tercer Mundo, despus de la II Guerra Mundial, el modelo de desarrollo econmico de Estados Unidos, desde finales del siglo XVIII hasta la Segunda Guerra Mundial como si la experiencia de Estados Unidos fuera simple y llanamente imitable para todos esos pases.

No es cierto que los capitales extranjeros refuercen la formacin de capital nacional, ni que sean totalmente invertidos. Una gran parte de esos capitales salen rpidamente del pas hacia el cual se dirigieron temporalmente

En lo que concierne a la necesidad de tener que recurrir al aporte de capitales extranjeros (bajo la forma de prstamos y de inversiones extranjeras), uno de los asociados de Walt W. Rostow, Paul Rosenstein-Rodan, emplea la frmula siguiente: Los capitales extranjeros refuerzan la formacin del capital nacional, es decir que esos capitales sern invertidos totalmente; la inversin conllevar un aumento de la produccin. La funcin principal de la entrada de capitales extranjeros es ayudar a la formacin del capital nacional y que alcance un porcentaje que pueda ser mantenido sin ayuda exterior suplementaria (Rosenstein-Rodan, 1961). Esta afirmacin contradice a la realidad: no es cierto que los capitales extranjeros refuercen la formacin de capital nacional, ni que sean totalmente invertidos. Una gran parte de esos capitales salen rpidamente del pas hacia el cual se dirigieron temporalmente (fuga de capitales, repatriacin de beneficios).

No es cierto que los capitales extranjeros refuercen la formacin de capital nacional, ni que sean totalmente invertidos. Una gran parte de esos capitales salen rpidamente del pas al que se dirigieron temporalmente

Otro error monumental de Paul Rosenstein-Rodan, que fue director adjunto del departamento econmico del Banco Mundial entre 1946 y 1952, cuando hizo predicciones correspondientes a la fecha en la que una serie de pases llegara al crecimiento autosostenido. Segn Paul Rosenstein-Rodan, Colombia debera haber alcanzado ese Estado en 1965, Yugoslavia en 1966, Argentina y Mxico entre 1965 y 1975, India a comienzos de los aos 1970, Pakistn, tres o cuatro aos ms tarde; Filipinas despus de 1975. Los hechos demostraron la vacuidad de esas afirmaciones.

La planificacin del desarrollo, bajo el punto de vista del Banco Mundial y del establishment universitario en Estados Unidos, condujo a una impostura pseudocientfica basada en ecuaciones matemticas que quisieron otorgar legitimidad y credibilidad a la determinacin de que los PED deban depender de la financiacin exterior. He aqu un ejemplo, formulado muy seriamente por Max Millikan y Walt Whitman Rostow en 1957: Si la tasa inicial de inversin interna en un pas representa el 5 % del ingreso nacional, si los capitales extranjeros llegan a una tasa constante equivalente a un tercio del nivel inicial de inversin interna, si el 25 % de cualquier ingreso suplementario es ahorrado y reinvertido, si la ratio capital/producto es de 3 y si el tipo de inters de la deuda externa y los dividendos repatriados son equivalentes al 6 % por ao, cuando hayan pasado catorce aos el pas estar en condiciones de no pedir ms prstamos al exterior y podr mantener una tasa de crecimiento del 3 % sobre la base de sus propios ingresos (Millikan y Rostow, 1957). En ningn caso, esa afirmacin ha sido confirmada y los pases continuaron recurriendo a la deuda externa.

Realmente esos autores, favorables al mantenimiento del sistema capitalista global por Estados Unidos, se negaban a contemplar la aplicacin de profundas reformas que habran permitido un desarrollo no subordinado a la financiacin externa.

 Eric Toussaint es matre de confrence en la Universidad de Lieja, es el portavoz de CADTM Internacional y es miembro del Consejo Cientfico de ATTAC Francia.Es autor de diversos libros, entre ellos: Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015,, Procs dun homme exemplaire, Ediciones Al Dante, Marsella, 2013; Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orgenes hasta la actualidad, Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global , El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Es coautor junto con Damien Millet del libro AAA, Audit, Annulation, Autre politique, Le Seuil, Pars, 2012.Coordin los trabajos de la Comisin de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisin funcion, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunci su disolucin el 12 de noviembre de 2015. A pesar de ello, la comisin prosigui sus trabajos y se constituy legalmente como una asociacin sin afn de lucro.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/en-deuda/abc-eric-toussaint-cadtm-contra-los-pueblos

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter