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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2020

Una sesin parlamentaria revela los autnticos objetivos de Trump en Irak

Whitney Webb
Mint Press News

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


Estados Unidos insiste en que el asesinato de Qasem Soleimani y su negativa a salir de Irak responden a la necesidad de proteger a los estadounidenses, pero una sesin del Parlamento iraqu poco divulgada muestra que el reforzamiento de las relaciones de China con Bagdad podra ser la causa de la nueva estrategia estadounidense en la regin.

Desde que Estados Unidos asesin al general iran Qasem Soleimani y al lder de la milicia iraqu Abu Madhi al-Muhandis a mitad del pasado enero, la explicacin oficial ha sido que sus muertes eran necesarias para prevenir una vaga (aunque supuestamente inminente) amenaza de violencia hacia los estadounidenses, aunque el presidente Trump ha afirmado que en realidad no importa si Soleimani o sus aliados iraques suponan una amenaza inminente.

Ahora que parece que la situacin entre Irn, Irak y Estados Unidos se ha suavizado, al menos de momento, vale la pena repasar el factor desencadenante de las tensiones entre estos dos pases e Irn que han conducido hasta el asesinato de Soleimani ordenado por Trump con el fin de comprender uno de los motivos ms subestimados a la hora de explicar la poltica de Trump con Irak: evitar que China expanda su posicin en Oriente Medio. De hecho, se ha sugerido que la eleccin del momento oportuno para el asesinato se relaciona con el papel diplomtico que estaba ejerciendo Soleimani en Irak y con su apoyo a Irak para recuperar su independencia con el petrleo, empezando por la firma de un nuevo gran acuerdo petrolero con China.

Aunque ltimamente los medios de comunicacin parecan muy preocupados por el alcance de la influencia iran en Irak, los acuerdos recientes firmados por este pas con China (especialmente en el sector petrolero) son responsables de gran parte de lo acontecido en Irak en los ltimos meses, al menos segn el primer ministro iraqu Adil Abdul-Mahdi, actualmente en funciones.

Al parecer, gran parte de la presin ejercida sobre el gobierno iraqu con respecto a China ha tenido lugar de manera encubierta y a puerta cerrada, manteniendo la preocupacin de la administracin Trump sobre el aumento de las relaciones entre China e Irak fuera del escrutinio pblico, quizs por temor a que un altercado pblico podran agravar la guerra econmica entre China y EE.UU. y poner en peligro las iniciativas para resolverla. En todo caso, y sean cuales sean las razones, las pruebas muestran que Estados Unidos est tan preocupado por la presencia china en Irak como con la de Irn. Esto se debe a que China tiene los medios y la capacidad para socavar espectacularmente no solo el control estadounidense sobre el sector petrolero iraqu, sino todo el sistema de petrodlares (?), del que depende directamente el estatus de Estados Unidos como superpotencia econmica y militar.

Detrs del teln: un relato diferente de las tensiones EE.UU.-Irn

El primer ministro iraqu en funciones, Adil Abdul-Mahdi realiz una serie de observaciones en sesin parlamentaria el 5 de enero que, sorprendentemente, pasaron casi desapercibidas en los medios de comunicacin. En esa sesin, en la que el Parlamento iraqu aprob tambin la retirada del pas de todas las tropas extranjeras (incluyendo las estadounidenses), Abdul-Madhi hizo una serie de afirmaciones que no fueron retransmitidas por televisin porque el presidente de la Cmara (Mohamed Al-Halbusi, que posee estrechos lazos con Washington) exigi que el video fuera cortado. Curiosamente, Al-Halbusy asisti a la sesin parlamentaria a pesar de que esta haba sido boicoteada por los representantes sunes y kurdos, aliados suyos.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, a la izda., camina junto a Al-Albusi en Bagdad, Irak, el 9 de enero de 2019 (Reuters)

Cuando la seal de video fue cortada, algunos parlamentarios all presentes anotaron las observaciones de Abdul-Mahdi, que fueron enviadas al canal de noticias rabes Idaat. Segn dicha transcripcin, Abdul-Mahdi afirm que:

Son los estadounidenses los que han destruido el pas y sembrado el terror en l. Se han negado a acabar la reconstruccin del sistema elctrico y otros proyectos de infraestructuras. Han negociado la reconstruccin de Irak a cambio de llevarse el 50 por ciento de nuestras exportaciones de petrleo. As que me negu y decidir acudir a China y concluir un importante acuerdo estratgico con ella. Actualmente Trump est intentando cancelar este importante acuerdo.

Abdul-Mahdi continu sus explicaciones sealando que las presiones de la administracin Trump para que renunciara a las negociaciones y posterior acuerdo con China fueron creciendo con el tiempo, y que llegaron a proferir amenazas de muerte contra l mismo y su ministro de defensa:

A mi regreso de China, Trump me telefone y me pidi que cancelara el acuerdo, a lo que me negu, y entonces me amenaz con [que se produciran] manifestaciones masivas para derrocarme. De hecho, las manifestaciones empezaron a producirse y luego Trump me llam, amenazando con que se intensificaran en caso de que no cooperara y respondiera a sus deseos, en cuyo caso terceras personas [presumiblemente mercenarios o soldados estadounidenses] dispararan contra manifestantes y fuerzas de seguridad, asesinndoles desde las azoteas de edificios altos y de la propia embajada de EE.UU., con el fin de presionarme, someterme a sus deseos y cancelar el trato con China.

No respond y present mi dimisin como primer ministro. Pero, hasta el da de hoy, los estadounidenses siguen insistiendo en que cancele mi trato con China. Cuando el ministro de defensa declar que el asesinato de los manifestantes haba sido obra de terceras partes, Trump me telefone inmediatamente y me amenaz fsicamente, junto con mi ministro de defensa, en caso de que volviera a mencionar a estas terceras partes.

Muy pocos medios de comunicacin anglfonos informaron sobre los comentarios de Abdul-Mahdi. Tom Luongo, un analista independiente residente en Florida y editor del boletn informativo Gold Goatsn Guns, inform a MintPress de que probablemente el asombroso silencio meditico tras las declaraciones de Abdul-Mahdi se deba a que nunca se produjeron en canales oficiales debido al corte del video y al hecho de que Trump est comportndose como ellos quieren que lo haga: est siendo beligerante con Irn y protegiendo los intereses de Israel en la zona.

No van a contradecirle mientras les siga el juego, aadi Luongo, antes de continuar afirmando que, en todo caso, los medios de comunicacin lo guardaran para futura referencia Si intenta abandonar Irak, si llega a pasar, lo utilizarn en su contra. En Washington todo se aprovecha para sacar ventaja, aadi.

Dada la ausencia de cobertura en los medios y el corte en el video con los comentarios de Abdul-Mahdi, vale la pena sealar que las explicaciones que expuso en el video censurado no solo encajan con el desarrollo de los acontecimientos recientes de los que habla, sino tambin con las tcticas que ha empleado de forma encubierta la Administracin Trump, especialmente desde que Mike Pompeo dejara la CIA para convertirse en secretario de Estado.

Por ejemplo, la delegacin de Abdul-Mahdi a China finaliz el 24 de septiembre, y las protestas contra su gobierno que Trump presuntamente amenaz con fomentar comenzaron el 1 de octubre. Las informaciones sobre terceras partes abriendo fuego contra los manifestantes iraques tuvieron reflejo en los principales medios de comunicacin, como la BBC, que afirm:

Algunos informes dicen que las fuerzas de seguridad abrieron fuego, pero una fuente en Karbala afirm a la BBC que fueron tiradores desconocidos y que uno de los muertos fue un guarda de una mezquita cercana que pasaba por all casualmente. La fuente afirm asimismo que se desconoca el origen de los disparos, pero que se haban efectuado tanto contra los manifestantes como contra las fuerzas de seguridad (subrayado aadido).

En algunas protestas respaldadas por EE.UU. en otros pases, como en Ucrania en 2014, tambin se verific la existencia de una tercera parte que dispar contra manifestantes y fuerzas de seguridad.

Tras seis semanas de intensas protestas, el 29 de noviembre Abdul-Mahdi present su dimisin, solo unos das despus de que el ministro de asuntos exteriores iraqu loara los nuevos acuerdos suscritos, incluyendo el programa de petrleo por reconstruccin firmado con China. Desde entonces, Abdul-Mahdi ha continuado ejerciendo como primer ministro en funciones, hasta que el Parlamento nombre a su sustituto.

Las afirmaciones de Abdul Mahdi sobre las presiones encubiertas recibidas por parte de la Administracin Trump se ven reforzadas por el uso de tcticas similares contra Ecuador. En julio de 2018, la delegacin estadounidense en la ONU amenaz a Ecuador con sanciones comerciales y la retirada de toda la ayuda militar si pona en marcha una resolucin de las propias Naciones Unidas para promover, proteger y apoyar la lactancia materna.

El New York Times inform en la poca que la delegacin estadounidense pretenda promover los intereses de los fabricantes de leche de frmula para bebs. Si EE.UU. est dispuesta a presionar de tal modo a las naciones que promueven la lactancia materna, con el fin de promocionar la frmula para bebs, no es difcil imaginar que esas presiones bajo cuerda sean mucho ms intensas si tratndose de un recurso mucho ms lucrativo, como el petrleo.

En relacin con las afirmaciones de Abdul-Mahdi, Luongo declar a MintPress que cualquier persona de la Administracin Trump pudo hacer esas amenazas a Abdul-Mahdi, no necesariamente el propio Trump. Lo que no puedo afirmar es con seguridad es que haya sido Trump el que estuviera al otro lado del telfono. A Abdul-Mahdi le resulta rentable polticamente culpar a Trump de todo. Pero pueden haber sido Mike Pompeo, o Gina Haspel quienes hablaran con l Podra haber sido cualquiera; lo ms probable es que fuera alguien que pudiera negarlo Esto [las afirmaciones de Mahdi] suena creble Yo estoy absolutamente convencido de que Trump es capaz de proferir esas amenazas, pero no creo que vaya a hacerlas directamente. Pero seran totalmente consistentes con la actual poltica estadounidense.

Luongo afirm tambin que la tensin entre Estados Unidos y el gobierno iraqu se inici semanas antes del acuerdo petrolero entre China e Irak. Todo esto empez cuando el primer ministro Mahdi inici el proceso de reapertura de la frontera entre su pas y Siria, anunciada el mes de agosto. En septiembre se produjeron los ataques areos israeles para intentar evitar la reapertura, ataques a las Fuerzas de Movilizacin Popular en el paso fronterizo junto con los atentados en la periferia de Bagdad Todo esto provoc la clera de los iraques Entonces Mahdi intent cerrar el espacio areo de Irak, pero no est claro si va a servirle.

En cuanto a qu tipo de ventaja poltica podra obtener Mahdi culpando a Trump, Luongo crea que Mahdi puede aprobar todos los decretos que desee pero, en realidad, hasta qu punto puede evitar que Estados Unidos o Israel hagan lo que consideren que tienen que hacer? nicamente por vergenza, por vergenza diplomtica Para m [Mahdi] resulta perfectamente creble, porque mientras ocurra todo esto, probablemente Trump, o cualquier otro, ha estado intimidndole [a Mahdi] para lograr los contratos para la reconstruccin de los campos petroleros [en Irak] Trump ha afirmado explcitamente: `Queremos el petrleo.

Como seala Luongo, de todos es conocido el inters de Trump porque Estados Unidos se lleve una buena parte de los beneficios del petrleo iraqu. El pasado marzo, cuando estaban terminando un encuentro en la Casa Blanca, Trump pregunt a Abdul-Mahdi: Qu pasa con el petrleo? A lo que Mahdi respondi: Qu quieres decir? Y Trump: Bueno, hemos hecho muchas cosas aqu, hemos gastado billones, y mucha gente est hablando de petrleo, lo que se interpret como que Trump exiga una parte de los beneficios del petrleo iraqu a cambio del exorbitante coste de la presencia, ahora no deseada, de las tropas estadounidenses en Irak.

Una vez fracasada la propuesta de petrleo por reconstruccin de Trump, a favor de la de China, parece factible que la Administracin Trump echara mano de las tcticas de la llamada diplomacia gansteril para intentar que Irak aceptara la propuesta de Trump, especialmente porque el trato con China era mucho ms favorable. Mientras Trump quera la mitad de la produccin petrolera a cambio de completar proyectos de reconstruccin (segn Abdul-Mahdi), el acuerdo firmado por Irak y China concedera a esta el 20 por ciento de los ingresos por petrleo a cambio de reconstruccin. Aparte de la prdida potencial de los ingresos petroleros iraques, hay muchas otras razones por las que la Administracin Trump se siente amenazada por los recientes acuerdos chino-iraques.

El contrato petrolero China-Irak: un preludio de algo ms?

Cuando la delegacin de Abdul-Mahdi viaj a Pekn el pasado mes de septiembre, el acuerdo de petrleo por reconstruccin era solo uno de los ocho acuerdos firmados de tipo financiero, comercial, de seguridad, de reconstruccin, comunicacin, cultura, educacin y asuntos exteriores, adems del petrleo. No obstante, el acuerdo petrolero es con diferencia el ms importante.

Segn el mismo, empresas chinas acometern diversos proyectos de reconstruccin a cambio de aproximadamente el 20 por ciento de las exportaciones de petrleo iraqu, unos 100.000 barriles diarios por un periodo de 20 aos. Segn Al-Monitor, esto es lo que afirm Abdul-Mahdi: Hemos acordado [con Pekn] establecer un fondo de inversiones conjunto, que financiar la renta petrolera, y aadi que el acuerdo prohbe a China monopolizar los proyectos dentro de Irak y obliga a Pekn a trabajar en cooperacin con compaas internacionales.

El acuerdo es similar a otro negociado entre esos mismos pases en 2015, cuando Mahdi era ministro del petrleo. Ese ao, Irak se uni a la Nueva Ruta de la Seda (Belt and Road Initiative) mediante un acuerdo que tambin inclua el intercambio de petrleo por inversin, desarrollo y proyectos de construccin, y concedi a China varios proyectos. En notable similitud con los eventos actuales, el acuerdo se suspendi debido a tensiones polticas y de seguridad provocadas por los disturbios y el surgimiento del Estado Islmico en Irak, hasta que Abdul-Mahdi retom la iniciativa el ao pasado mediante los acuerdos firmados entre su gobierno y el de China en septiembre.