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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2020

Resea de Benito Prez Galds. Vida, obra y compromiso, de Francisco Cnovas Snchez
Retrato cabal del mayor narrador hispano del XIX

Jess Aller
Rebelin


En ese siglo en que triunfa la literatura, porque aprende a pasear su espejo por el camino con precisin y arte, Francia tiene a su Stendhal y su Balzac que abren brecha, igual que Inglaterra tiene a su Dickens. Y qu tenemos aqu, digerido ya el gran almuerzo que nos brind Cervantes. Mucho y bueno, dirn algunos, sin que les falte razn, pero en aquella centuria en que arrollaba la mquina y proletarizaba a los seres humanos, por estos pagos hay sobre todo un nombre que asombra en el retrato de su poca, y ese nombre es el de Galds.

Galds seduce, porque abruma el nmero de obras magistrales que salieron de su pluma, y porque stas rebosan de personajes que reflejan soberbiamente los entresijos de aquel mundo en metamorfosis. Si estamos hablando de un tiempo dominado por una dinmica econmica que enloquece, y en el que el alma se sumerge en angustias y desafos ignotos, el suyo es el intento ms noble y notable de describirlos. Con l sentimos la tensin de una bsqueda imprescindible, que afronta el reto de preservar la humanidad mientras todo se pliega a la mecnica odiosa del capital.

Seducidos por sus narraciones, muchas veces quisimos saber ms del hombre que se esconda tras el enorme legado. Francisco Cnovas Snchez se ha esforzado para extender ante nosotros los detalles de su existencia, marcada siempre por la dicha y el anhelo de retratar el mundo, y por un compromiso con el progreso social. Las quinientas pginas de la biografa que Alianza Editorial acaba de poner en circulacin, precisamente anotadas, e ilustradas con imgenes de la poca, nos acercan con rigor a la vida y la obra de un ser extraordinario.

Primeros aos

Benito Prez Galds nace en Las Palmas de Gran Canaria el 10 de mayo de 1843 en la familia de un teniente coronel que tena ya otros nueve vstagos, y en esa ciudad transcurre sin sobresaltos su infancia. Es dbil y flacucho, pero aplicado en los estudios, y muy pronto su talento artstico se plasma en caricaturas y paisajes, y tambin en obras en prosa y verso que muestran preocupacin por los verdaderos problemas de la gente y una clara opcin por el realismo contra el romanticismo imperante. En 1862, al terminar el bachiller, decide partir para Madrid.

Su objetivo era estudiar Derecho, pero nuestro joven canario frecuenta sobre todo las aulas de la Facultad de Filosofa y Letras y lo que le atrae ms que nada son la biblioteca del Ateneo y la vida de la capital. Alto y delgado, reservado y tmido, sus ojillos ratoniles observan las calles y plazas de los madriles aristocrticos o humildes y a los que por ellas deambulan, que se convertirn en protagonistas de sus novelas. Pronto se revelan sus inquietudes literarias, que en un principio se decantan por el periodismo. As, en 1865 comienza a colaborar asiduamente en el diario progresista La Nacin.

Vivencias de la Gloriosa

Minado por corrupcin y clientelismo e incapaz de atender las demandas de las clases medias y humildes, el rgimen borbnico oscila en un albur de espadones que al fin dan al traste con l. Nuestro protagonista est entre los estudiantes que protestan y son reprimidos en la noche de san Daniel (10 de abril de 1865), donde hubo catorce vctimas mortales, y es testigo de los combates a que da lugar el pronunciamiento de los sargentos de san Gil (1866). Tras la Gloriosa (septiembre de 1868), recibida con esperanzas en toda Espaa, prosigue sus colaboraciones en la prensa liberal, en la que comienzan a aparecer entregas de sus primeros relatos.

A principios de 1871, Benito es nombrado director de El Debate, baluarte de la monarqua constitucional de Amadeo I contra radicales de derecha e izquierda, y ese mismo ao publica varias novelas. Destacan entre ellas La Fontana de Oro y El audaz. La primera recrea los procesos revolucionarios de 1820-1823 y muestra la opcin de su autor por un liberalismo democrtico capaz a su juicio de encauzar las trasformaciones sociales necesarias. La segunda expresa su solidaridad y empata con los derrotados de la historia, que dejaron todo en la lucha por un mundo mejor. En el verano de 1872 conoce en Santander a Jos Mara de Pereda; la mutua admiracin y simpata resistirn hasta el fin de sus vidas las divergencias ideolgicas.

Primeros trabajos en la Espaa de la Restauracin

En 1873, Trafalgar inaugura la serie de los Episodios Nacionales y da un nuevo impulso al proyecto narrativo de Galds, que ir surgiendo sin desmayo a partir de entonces y aportar un reflejo de la vida de los espaoles y una diseccin fiel de su estratificada sociedad. Exhibe sta nobles y alta burguesa en un extremo, apoyados en obispos y generales, y en el otro variadas clases populares que son retratadas por vez primera en su dimensin humana y presentadas como instrumentos esenciales del cambio social, a travs de su conciencia y organizacin. Las clases medias, con la restauracin borbnica, muestran para nuestro autor, ms que nada, afn de medrar de cualquier modo y un talante conservador espoleado por el miedo a la revolucin.

Con su reaccin rampante, los tiempos de la Restauracin son para Galds tiempos de resignacin. Los caracteres nobles y emprendedores, impulsores de la renovacin, que protagonizaban los relatos que retrataban la poca anterior, dejan paso aqu a una galera de hipcritas, trepadores e ineptos dominando la escena. La denuncia de lacras como el caciquismo en Doa Perfecta (1876) o la intolerancia religiosa en La familia de Len Roch (1875) y Gloria (1877) asesta golpes certeros al oscurantismo. A partir de 1878, con Marianela, su proyecto se mover hacia la defensa de los desfavorecidos y la demanda de un reparto ms justo de la riqueza.

Los Episodios Nacionales

El monumental retablo que lleva este nombre consta de cuarenta y seis episodios agrupados en cinco series. En ellos se entrecruzan historia y ficcin para aproximarnos a los acontecimientos esenciales ocurridos en nuestra piel de toro entre 1805 y 1880. Rigurosamente documentado y valindose de unos personajes genialmente trazados, el novelista da forma entre 1873 y 1879 a las dos primeras series y entre 1898 y 1912 a las tres ltimas. En la primera el protagonista es Gabriel Araceli, humilde grumete en Trafalgar que llega a los ms altos honores militares, simbolizando una aristocracia del esfuerzo, opuesta a la de la sangre. En la segunda, Salvador Monsalud es vctima del absolutismo de Fernando VII, y frente a la unidad contra los invasores de la Guerra de la Independencia, vemos surgir dos Espaas enfrentadas a muerte.

La tercera serie est dedicada a la primera guerra carlista, las regencias de Mara Cristina y Espartero y el comienzo del reinado de Isabel II, y nos describe un pas desgarrado y sin identidad. La cuarta se prolonga hasta el final del periodo isabelino, y la quinta se centra en el sexenio democrtico y los inicios de la Restauracin. En estos trabajos resplandece el Galds ms maduro, profundamente crtico con las oligarquas que detentan el poder y observador esperanzado de los maltratados por la historia, prestos a tomar conciencia de su papel.

Los Episodios Nacionales aportan un acercamiento riguroso y atractivo a las convulsiones del siglo XIX espaol. Ms all del entretenimiento que ofrecen, manifiestan la noble pretensin de educar a las gentes en el conocimiento de su pasado. Las lacras exhibidas y los ideales de libertad e igualdad planteados a travs de sus personajes muestran la necesidad y los mecanismos del cambio social. Francisco Cnovas espiga opiniones que avalan el universal reconocimiento de estas virtudes por parte los ms notables escritores y crticos.

El gran ciclo narrativo de los 80 y 90

En la poca en que el naturalismo triunfa en Francia, su ideal de no dejar escapar nada de la realidad ni sublimar sta va a tener en nuestras tierras un eco formidable en la mente receptiva y lcida de Galds. El ciclo comienza en 1881con La desheredada y sus seres desgarrados en un mundo enfermo de codicia que inauguran el nuevo estilo. Enseguida, en 1882, El amigo Manso explora las quimeras destructivas del amor romntico. Siguen, entre 1883 y 1885: El doctor Centeno, Tormento, La de Bringas y Lo prohibido, dedicadas a la burguesa y su universo de apariencias. Fortunata y Jacinta, de 1887, exhibe esplendores de romanticismo y sexualidad exacerbada, entronizados como nica y triste redencin por el materialismo de la vida burguesa.

En los aos que siguen destacan la stira de la administracin pblica de Miau (1888) y la atormentada biografa de ngel Guerra (1890), ambientada en Toledo, as como el retablo sobre el triunfo de avaricia y oportunismo en la Espaa de la Restauracin de la tetraloga de Torquemada (1889-1895). Tristana (1892) es un estudio de las contradicciones de la pasin amorosa, y Nazarn y Halma, ambas de 1895, reivindican un cristianismo trascendido en humanismo mstico, capaz de alumbrar al final un proyecto colectivista y anarquizante. Misericordia (1897) profundiza en el retrato de la clase media arruinada y decadente y los estratos ms humildes, destinados a despertar de su letargo para derribar el penoso orden social de la Restauracin. Con la crisis del 98, el maestro retoma el trabajo en sus Episodios Nacionales, inaugurando su tercera serie.

Galds dramaturgo

El inters de Galds por el arte dramtico fue muy temprano, y cristaliz en su madurez en algunas creaciones innovadoras en las que, huyendo del romanticismo e idealismo imperantes, trataba sobre todo de remover las conciencias con una opcin por el amor como fuerza vivificadora. Se cuentan entre ellas El abuelo (1904), y Electra (1901) y Casandra (1910), duros alegatos estas dos ltimas contra el fanatismo religioso. En 1913 nuestro escritor fue designado director artstico del Teatro Espaol de Madrid, lo que le permiti promover una renovacin de un arte escnico al que dedic sus ltimas producciones literarias, con joyas como Celia en los infiernos (1913), que explora la posibilidad de formas ms justas de organizacin social.

El hombre tras la obra

Sencillo de atuendo, sobrio en la mesa, trabajador infatigable y metdico , fumador empedernido, Don Benito viva en Madrid con dos de sus hermanas y una cuada viuda. Amable y generoso, amigo de perros y gatos y enemigo de que se martirizara a los toros, conversaba sin sulfurarse con personas en sus antpodas ideolgicas. Se le conocen varias relaciones sentimentales, la ms sonada con la Pardo Bazn, que termin en amistad, y tuvo una hija, Mara, que naci en 1891 y a la que reconoci y dej sus bienes en testamento, pero era muy discreto en estos asuntos y permaneci soltero hasta el fin de sus das. En 1896 Galds ingres en la Academia de la Lengua, y es interesante sealar que aunque a partir de 1912 fue propuesto reiteradamente para el premio Nobel de literatura, las conspiraciones de la misma derecha ibrica que hoy se llena la boca hablando de su Galds frustraron el proyecto.

Cnovas explora en sendos captulos finales la aficin de su biografiado por el dibujo, manifiesta en la costumbre de hacer bocetos de todos los personajes de sus novelas; su vinculacin con Santander, ciudad donde pronto empez a pasar los veranos y lleg a tener un hermoso palacete (San Quintn, inaugurado en 1893 y arruinado durante el franquismo); una sabrosa conversacin en Pars en 1902 con la destronada Isabel II; y su arraigado compromiso con las libertades democrticas. A pesar de sus simpatas republicanas, coquete con el Partido Liberal de Sagasta y en 1886 fue designado diputado por un distrito de Puerto Rico. Ms tarde, en 1907, se present a las elecciones por el Partido Republicano. No result elegido, pero s lo fue en las de 1910 y 1914. Sus ltimos aos estn marcados por una intensa labor poltica y contra la guerra de Marruecos en la que colabor con los socialistas de Pablo Iglesias. Durante la Gran Guerra fue presidente de honor de la Liga Antigermnica, aunque a partir de 1911 sufri una prdida progresiva de visin, unida a un deterioro de su estado fsico, que dificultaba su trabajo. Benito Prez Galds falleci en Madrid el 4 de enero de 1920.

Un genio irrepetible

Galds fue capaz de levantar un retablo literario que describe con rigor y arte las conmociones del siglo XIX espaol, y especialmente su pluma es un bistur que disecciona las lacras de caciquismo y clericalismo que arruinaban el pas con la Restauracin borbnica. En su obra se prodigan retratos inolvidables de personajes de todas las clases sociales, que nos acercan fielmente a aquellos tiempos. Aunque el carcter esencialmente corruptor y pernicioso del capitalismo slo alcanz a intuirlo, hay que decir que en sus novelas desentraa la enfermedad que asolaba el alma humana por entonces, y toma partido por la libre organizacin de los humillados y ofendidos. Esto no fue bice para que en su actividad poltica apoyara y se adhiriera a estrategias reformistas condenadas al fracaso. La tensin entre ideales y posibilismo marca completamente su existencia.

Benito Prez Galds. Vida, obra y compromiso de Francisco Cnovas Snchez, recorre amorosamente la biografa del maestro desplegando un inters continuo por ilustrarnos sobre los condicionantes socio-econmicos y culturales que se proyectan sobre ella, que van sintetizados al final en una cronologa. Precisamente anotado y enriquecido con apndices que recogen algunos textos emblemticos de Galds, el libro no slo aporta sinopsis de sus obras, sino que incorpora adems las diversas interpretaciones a que stas han dado lugar. El caudal de trabajo cristaliza en un volumen que ser imprescindible, pues nos descubre al autor de la ms exacta pintura del tiempo que forj el nuestro y nos proporciona las claves para contemplarla.

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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