Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2020

Nada es gratis

Antonio Lorca Siero
Rebelin


Hasta hace poco tiempo el que ms o el que menos estaba en la creencia de que algunas cosas eran gratis, pero desde que se descubri el plumero a los de internet con eso de los datos, la gente se ha convencido de que hay que pagar por todo. Pese a ello, la mayora sigue empeada en disfrutar de esas cosas que hacen la vida mejor, aun a costa de que la intimidad de cualquiera ande en boca de todos, pese a que se diga que es con fines comerciales. En estos casos, la ingeniera del tratamiento de datos hace maravillas y es capaz de sacar radiografas personales al momento para ser utilizadas con cualquier finalidad. No obstante, como deca alguien que no recuerdo, deja que se aprovechen, porque nosotros tambin nos aprovechamos. La cosa queda ah, simplemente para confirmar que hoy nada es gratis y que cada cual hace lo que puede.

Como los entendidos, generalmente situados en la poltica, estn habituados a trabajar con la ingenuidad de las masas, podra pensarse que ellos son los ms listos del colectivo, pero no va a ser as. Tiempo atrs, con aquello de la CEE, se consider estar ante un filn de dimensiones colosales. Era maravilloso que metieran dinero en el pas en vagones para rescatarlo de la penuria de aquella poca y que pudiera moverse la gente de un lado para otro sin trabas fronterizas o que se vendieran mercancas sin aranceles aduaneros o se compraran cosas de actualidad. Pareca muy bonito aquello del Mercado Comn puesto que, adems de progreso, traa mucho de lo que se llamaba bien-estar y a cambio no se pagaba ni un duro, porque todo era gratis.

Tal como sucede con el negocio de los datos de internet, ahora resulta que sale a la luz la triste realidad de aquel todo gratis . Los llamados euroescpticos se conciencian de que eso de la UE va ms all del mercado nico y que, con el ambicioso proyecto de una futura unin poltica real, el imperio europeo no va dejar ni tan siquiera levantar cabeza a los que mandan por aqu, porque todo se decidir desde la capital del poder. Probablemente los polticos elegidos por los ciudadanos quedarn en el paro, dado que su funcin ser puramente burocrtica, a la que luego habr que acceder por oposicin. La clase poltica lo tendr difcil, porque ya no bastar la verborrea para agarrarse a un cargo pblico.

Las primeras advertencias para esta colonia del imperio eran meras ambigedades que, no obstante, servan para poner al descubierto que su soberana era una leyenda doctrinal. Un buen ejemplo venan siendo esos continuos cambios legislativos para adaptarse a las llamadas directivas , como exponente de progreso, que son un ordeno y mando sin contemplaciones. Ahora las cosas estn mas claras. No basta con ordenar al ejecutivo y al legislativo lo que tienen que hacer, para que todo est a gusto del que manda, sino que pretenden decir a los jueces cmo deben juzgar, desautorizando sus resoluciones, la jurisprudencia y las leyes nacionales.

Pese a la tendencia dominante, no todos los afiliados a ese mercado comn europeo entregan su soberana a cambio de supuestos beneficios comerciales y partidas dinerarias que imponen sumisiones incondicionales. Alguno reacciona a tiempo y ha salido corriendo del cercado, porque si bien se puede estar con un mercado comn, no estn dispuestos a pagar el precio de que se les mangonee desde el otro lado del canal.

Aunque los medios de comunicacin convencionales hablan, pero procuran no dar cuerda al tema, a diferencia de lo que sucede con otros temas de actualidad, tal vez para no desentonar con la tendencia dominante o para que no se les considere simpatizantes de los aislados por el absurdo trmino de cordn sanitario, el asunto no deja de ser alarmante. El motivo es que, por unas u otras circunstancias, da la impresin al pblico de que se est dejando mal paradas a las instituciones, y eso no es prudente.

Cierto que en un imperio de naturaleza capitalista quienes dirigen son los tenedores del dinero, pero hay que aguardar las apariencias para no levantar suspicacias entre las gentes. De manera que ahora que se ha permitido descubrir que tampoco en este otro asunto haba nada gratis, convendra dejar meridianamente claro que no hay dinero suficiente para comprar la sumisin de las instituciones de un pas. Por eso, a seguir mandando vagones de dinero y a dejar intacta la soberana, cuanto menos sobre el papel, aunque solo sea para tratar de demostrar a los ciudadanos que a veces hay algo gratis.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter