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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2020

Entrevista a Guillermo Folguera, bilogo e investigador del Conicet, sobre el deterioro de los suelos
Hoy resulta imposible pensar en una Argentina a 20 aos

Pablo Esteban
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Folguera analiza el modelo de agricultura industrial, sostiene la imposibilidad de continuar con l y seala la alternativa de la agroecologa como un paradigma con nuevas pautas de cuidado de la naturaleza y salud humana.


Guillermo Folguera, bilogo e investigador del Conicet

Las tierras campesinas pensadas como tierras del sacrificio. Exprimidas hasta el hartazgo, saturadas de agrotxicos que barren con la riqueza de la naturaleza y obligan al desplazamiento de las comunidades no urbanizadas. El avance de la frontera agrcola y un extractivismo verde que no tiene reparos ni conoce de tica ecolgica. La agroecologa como una propuesta que puede quebrar el paradigma de la produccin agrcola a escala industrial y transformarse en una nueva forma de vida. Sobre todo ello ensaya una reflexin Guillermo Folguera, que cultiva una perspectiva con races en la filosofa de la biologa.

 

-Esta semana se conoci la creacin de un fertilizante 100% orgnico desarrollado por jvenes tandilenses. Cada vez hay una mayor conciencia por parte de diversos sectores de la sociedad

-Lo que sucedi en Mendoza y Chubut describe, claramente, un cambio de escala en la participacin en estos temas. Es posible rastrear desde hace algunas dcadas una conviccin creciente de parte de diferentes sectores asambleas, movimientos sociales, pueblos originarios, colectivos de trabajadores y sindicatos que apunta a proteger un poco ms a nuestra naturaleza y a nosotros mismos. Al mismo tiempo, los sntomas locales se han vuelto mucho ms visibles. Me refiero a cuerpos de aguas contaminadas, disminucin de los glaciares, incendios, inundaciones y un marcado deterioro en las condiciones de la calidad de vida de las poblaciones. Signos de deterioro que vuelven muy difcil mirar para otro lado. En este marco, que cada vez ms gente se preocupe por revertir una realidad con la que no est de acuerdo puede despertar cierto optimismo. Ahora mismo formo parte de la organizacin de la marcha del 22 de marzo y se ha generado un sincretismo, una mezcla fabulosa de grupos sociales que quieren lo mismo.

-La marcha en defensa del agua

-S. Involucrar a sectores de diferentes lugares del pas (con grupos que llegarn, incluso, desde Uruguay y Paraguay) y confluir en Buenos Aires con un acampe previo. Se esperan movilizaciones y actividades en diferentes puntos del territorio y ser masiva. El objetivo, por un lado, ser lograr visibilidad en el espacio pblico y la agenda meditica y, por el otro, conseguir que la lucha ambiental deje de estar atomizada. Nos acostumbramos a pensar en la megaminera, las represas, el agua, la pesca, la contaminacin y los agroqumicos como problemticas sin ningn punto de conexin. Planteamos, entonces, un cambio de enfoque a partir de la conjuncin de problemticas que pueden ser abordadas desde una misma perspectiva.

-El tema de la tierra requiere de una ocupacin inmediata. Estamos acostumbrados a pensarla a partir del abastecimiento qumico, cuando lo cierto es que previo a la dcada de 1950 se cultivaba sin ningn producto.

-Sorprende la mirada histrica, genera escalofros. La agroindustria pero tambin la megaminera no puede pensarse a futuro. Qu pasar, en dos dcadas, con las poblaciones que habitan en la zona de Entre Ros, el norte de Buenos Aires, Santa Fe y Crdoba? Realmente no tenemos idea. Qu le estamos dejando a nuestros hijos e hijas cuando, en cualquier momento, un derrame de cianuro podra generar una catstrofe? Hemos montado a lo largo y lo ancho del pas tecnologas y modos de produccin que ante la menor crisis podran generar conflictos impensados. Hoy resulta imposible pensar en una Argentina a 20 aos.

-Puede existir una salida en la agroecologa?

-S, en la medida en que se desmarca de una agricultura basada en insumos de sntesis qumica. Fertilizantes, herbicidas e insecticidas que, desde la Revolucin Verde (1960) se ubicaron como una pata fundamental de la produccin agrcola. La sobreproduccin gener deterioro y tambin dependencia por parte de los productores. A diferencia de lo que suceda en el pasado, los agricultores comenzaron a depender de estos insumos y resignaron autonoma. Los campesinos que antes se autoabastecan a partir de sus propias semillas y el intercambio con sus vecinos, debieron seguir una lgica contraria que, evidentemente, tiene que ver con una expansin del capitalismo. Elizabeth Jacobo, especialista en el tema, distingue muy bien entre productos orgnicos y agroecolgicos.

-Conceptos que suelen intercambiarse.

-Lo orgnico suele pensarse a partir de su destino. Se pretende que los productos de esta clase deben satisfacer a sectores sociales con mucha plata. Alimentos premium sin qumicos agregados y listos para ser consumidos por las elites. La agroecologa se despega de esta definicin. Prescindiendo tambin de los qumicos deja de concebir a la agricultura como bien de uso y escenario para la reproduccin del capital, para pasar a definirla como forma de vida. Comunidades arraigadas en territorios que pueden volver a proyectarse a largo plazo; los padres, sus hijos y sus nietos podran cultivar una mirada prospectiva. Emergen las interacciones con instituciones claves como son las escuelas rurales. Lo agroecolgico ofrece un cambio de paradigma, una vuelta al rescate de la dimensin de lo humano en el campo.

-Es que la produccin agrcola fue planificada a partir de una lgica extractivista. Hay que utilizar el suelo mientras deje plata y luego habr otros

- Esa ltima parte es clave. El proyecto de la agricultura industrial fue demogrfico: en 30 aos se vaciaron nuestros campos. Si uno visita cualquier pueblito al interior de Argentina, en general, lo que se escucha son historias de desarraigo. A veces involucran criollos, otras a pueblos originarios; inmensas masas poblacionales que dejaron sus campos y se asentaron en los cordones periurbanos (el Gran Chaco, el Gran Buenos Aires, la Gran Crdoba, el Gran Rosario, etc.) durante las ltimas dcadas. As se maneja el sistema financiero en el mundo: escoge un sitio, invierte y cuando el rendimiento ya no cierra se marcha. Se conforman, de este modo, zonas de sacrificio; asumimos que existen territorios, personas y cuerpos que pueden sacrificarse.

-Y siempre se sacrifican los mismos. La ventaja de lo agroecolgico es que se presenta como sustentable. Un trmino mgico, muy empleado por estos tiempos.

-Vuelve a la prctica agrcola una actividad susceptible de ser pensada a pequeo, mediano y largo plazo, que no requiere necesariamente de la utilizacin de insumos qumicos y que no destruye cuerpos ni territorios. Modifica la escala en la medida en que ya no se necesita de proyectos faranicos ni de satisfacer mandatos del tipo: Argentina debe ser el granero del mundo y tiene la responsabilidad tica de alimentarlo. La agroecologa, en este punto, es mucho ms modesta. Que el campesinado y los pequeos productores puedan recuperar su autonoma, rescatar su dignidad es uno de los puntos centrales. El hecho de vivir como uno elige no me parece menor: comunidades que escogen qu cultivar, cuando hacerlo, qu comerciar y en qu trminos.

-Qu rol deberan desempear la ciencia y la tecnologa en todo esto?

-En principio, no fueron ajenas a los cambios producidos por el capitalismo en las ltimas dcadas. La Revolucin Verde coincide con la emergencia de la Big Science. Los investigadores dejaron de producir sus avances desde la soledad de sus laboratorios para comenzar a trabajar en equipos de muchas personas por objetivos comunes trazados por el Estado. Se delinean, luego de la Segunda Guerra Mundial, las primeras polticas gubernamentales en el rea CyT. Los decisores, funcionarios y polticos empiezan a solicitar el auxilio de los investigadores para resolver problemticas sociales, vinculadas a la produccin de alimentos y el mejoramiento de la salud pblica. No es casual, asimismo, que durante los 50 y 60 se expandan las farmacuticas; el incremento exponencial de los psicofrmacos se produce en esta poca. Los gobiernos domsticos instaron a la creacin de carreras que apuntaran a la formacin de tcnicos para empresas. Las facultades de Agronoma fueron un ejemplo del avance de los agronegocios en la regin. Currculas acotadas y desprovistas de cualquier ideologa y discusin social. En la actualidad pienso que hay lugar para la crtica pero tambin para la esperanza; confo en que todo puede cambiar a partir del dilogo.

poesteban@gmail.com

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/246966-hoy-resulta-imposible-pensar-en-una-argentina-a-20-anos



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