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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2020

Autodeterminacin, independencia, para quin y para qu?

Miguel ngel Llana
Rebelin


Aos llevamos proclamando principios biensonantes que, si bien dicen mucho, segn se mire, no solo no dicen nada, sino que se convierten en intiles tics que perjudican a todos en tanto que nos distraen de otras cosas, de lo prioritario, de lo que nos importa y de lo que nos da de comer. As de sencillo.

Aqu y en esto, como a la guerra, nunca van los que la organizan desde los despachos, por supuesto, sino que van los de a pie, los que sin recursos propios no les queda otra que subcontratarse de un modo o de otro, o son reclutados por las malas para servir a los propsitos inconfesables y nunca desvelados por los que las organizan. A todo este montaje se ha de aadir la comedura de tarro de los hroes que luchan por la patria, por la bandera, por la religin, por unas propiedades que nunca sern suyas y por no se sabe muy bien por qu ms.

Lo mismo, ms o menos, as se plantea la lucha por el derecho a la autodeterminacin y a la independencia, pero quin lo plantea, quin lo organiza, de dnde sale la idea, su necesidad, es decir, por qu y para qu y, sobre todo, a quin beneficia y a quin perjudica? Hoy, aqu y ahora, se olvida que con la que est cayendo y con la que se avecina deberamos ir ms all de la lucha por los colores de una bandera o de una divisoria trazada siguiendo la lnea de cumbres o de vaguadas. Deberamos dejar de inventarnos o de reinventarnos fronteras para dividir no se sabe bien qu. Todo esto, visto a una cierta distancia, no va ms all de ser un juego o una apuesta sin ms contenido que la apuesta en s misma, aunque las consecuencias son y estn siendo dainas para todos, tal como estamos viendo. No para todos, no para sus promotores, algunos sacarn o podrn sacar tajada, seguro.

A los que tanto hablan del derecho a la autodeterminacin o a la independencia habra que plantearles algo tan sencillo como es lo de la pregunta del milln, algo que debiera hacerse a cualquiera de sus apologistas, qu es lo que quieren y para qu, yendo de la mano de una derecha rancia y caduca al servicio del poder econmico que es al nico que realmente representan? Basta con ver la relacin que existe entre los que la lideran y sus seguidores y basta ver cul es el presente y el futuro de unos y de otros. Basta ver cmo estn las prestaciones sociales en Catalua y basta ver qu proyectos sociales hay encima de la mesa que no sean palabras altisonantes pero que, de hecho, han llevado y estn llevando a Catalua a la cola, por ejemplo, de la sanidad, de la pobreza y de exclusin social. Tampoco Catalua se queda atrs en los desahucios, en el paro y en tantas otras prestaciones sociales. Pero de esto ni palabra, no entra en el currculo de la autodeterminacin, sta no va de esto, va de hacer propio un neoliberalismo made en Catalua en favor y provecho de la derecha que ha gobernado hasta ahora y gobierna-, desde el abuelo Pujol, su hijo Mas y su nieto Puigdemont y sucesores, todos ellos lderes polticos profesionales, neoliberales para ms seas, que nada tienen que envidiar ni tampoco que ensear- a los del Gobierno espaol en todo lo que sea neoliberalismo y dar lea y ms lea al artculo 135, el de los recortes y el de la subordinacin a la troika integrada por el FMI, el BCE y la CE, verdadera esencia de lo que es la Unin Europea, no otra cosa, y a dnde justamente quieren a ir a pedir acogida y amparo.

Independencia? S, pero para ir precisamente a Bruselas para que nos pongan los deberes y nos metan hasta las entraas la tijera, el bistur y lo que se les ocurra. Que se lo pregunten a los bancos y aplaudirn hasta con las orejas, porque as da gusto, sin abusar de las cifras, nos levantaron 60 mil millones, llevan sin pagar impuestos desde el inicio de la crisis que ellos mismos, solo ellos, han organizado para mejorar su situacin y ganancias, prestan dinero, obtenido al 0% del BCE (nuestro banco), al Estado espaol al 3 o 4%, con la garanta del propio prestatario, del Estado. Hay quin d ms?

Pues s, s a la independencia para ir a Bruselas para recibir en directo las instrucciones de los recortes impuestos, para nada acordados ni negociados, instrucciones que sern dadas, de hecho, en alemn, ingls o francs, raramente en espaol y menos en cataln. Pero lo de los recortes y lo de cmo se den o no las instrucciones es lo de menos, importa cmo se han de aplicar, cmo se han de imponer a ese tercio de ciudadanos catalanes y no catalanes- en situacin de precariedad o directamente en la pobreza y exclusin social y con la expectativa de ser cada vez ms pobres y de tener un futuro cada vez ms negro. Cifras que por repetidas ya estn siendo aceptadas como normales, pero algunos no entendemos que sea normal que solo en Catalua haya ms de 800 mil personas que no pueden medicarse porque, sencillamente, no pueden pagar ese impuesto a la salud llamado copago y porque el Gobierno cataln considera que esto no es relevante o si lo es, lo es menos que gastarse recursos y energas en promover un copago independentista que es a donde va encaminada la apuesta por la privatizacin de la sanidad, lo mismo que otros servicios sociales no menos importantes. Para este viaje no necesitan ni billete, basta con sumarse y aplaudir lo que ya estn haciendo desde la Moncloa y desde la Carrera de San Jernimo.

Liderados por estos revolucionarios, por esta izquierda progresista para qu queremos y necesitamos una derecha ni una ultra derecha, ellos solos se bastan para imponer a sangre y fuego las polticas neoliberales ms crueles imaginables y para ir detrs de la OTAN a bombardear, invadir y asesinar pueblos enteros en beneficio del nuevo y repetido imperialismo del que formamos parte y del que somos responsables.

El lenguaje de lo social, de las reivindicaciones, de las propuestas reales de mejoras de las prestaciones sociales y de avanzar, aunque sea mnimamente hacia una economa que no sea ms de lo mismo, se ha convertido en un insultante discurso, dira yo, en tanto que renuncia y carece de contenido, de algo que no sean ms que palabrera ilegible para el ciudadano que necesita soluciones ya y no cuentos. As es que con estos progresistas y con estos luchadores por la autodeterminacin, el 135 sigue viento en popa y a toda vela, los ricos cada vez ms ricos y los pobres cada vez ms pobres, salvo algunos que ms pobres ya no pueden ser. Y no pueden porque si te echan de tu casa y ests en paro y para seguir, poco recorrido queda ya para tocar fondo en el camino hacia la degradacin humana.

La globalizacin y el neoliberalismo van de la mano hacia una mayor brecha entre pases y, dentro de cada pas, hacia una mayor pauperizacin de la mayor parte de la poblacin al tiempo que tambin aumenta la brecha social, ricos ms ricos y pobres ms pobres, algo por lo que luchan abiertamente los partidos de la derecha -es su razn de ser-, pero no parece que esta misma poltica debiera ser y lo est siendo- la de los partidos que dicen representar a la izquierda y a la mayora de los ciudadanos que dependen y viven de recursos y de medios de produccin que siempre les sern ajenos, es decir que han de vivir inevitablemente de un sueldo, de salarios a la baja y cada vez ms precarios y en competencia con el paro al alza.

Es y ha sido fundamental el dilogo entre independentistas y el gobierno central que se ha saldado con concesiones recprocas de las que ignoramos su contenido y, los encuentros y desencuentros para formar gobierno, no han pasado del reparto de cargos, sillones o ministerios, nada de nada sobre los contenidos con lo fcil que hubiera sido ponerlos encima de la mesa y hasta publicarlos en primera pgina, pero para qu, todo sea en honor a la transparencia que brilla por su opacidad.

En resumen, en un mundo globalizado y neoliberal en donde el capital -las empresas- disponen de la gente como si fueran, como si furamos, clnex de usar y tirar, en donde la patria de cada uno va detrs de las deslocalizaciones y se asienta all en donde encuentras trabajo si lo encuentras- surge la fiebre del patriotismo que como no sea patriotismo neoliberal no s qu otra cosa puede ser.

Y claro que cada nacin, autonoma, regin, etc., a pesar de la globalizacin, tiene su hecho diferencial, pero este mismo hecho tuyo no es ms que el mismo hecho diferencial mo, y viceversa. Hasta dentro de cada autonoma hay tantos hechos diferenciales como comunidades pueda haber, y tantos como individuos. Mal andamos cuando llegar a ser y para diferenciarnos, tenemos que meter por las narices del vecino determinada bandera, como si el vecino no tuviera la suya.

El proletariado ha muerto, el paro y la precariedad a todos nos iguala y nos hace libres, viva la independencia.

www.asturbulla.org

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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