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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2020

Guatemala
La disputa en torno a las reformas de la Ley Electoral y de Partidos Polticos

Mario Sosa
Rebelin


Como es de pblico conocimiento, ha comenzado el proceso de dilogo y discusin en torno a las reformas de la Ley Electoral y de Partidos Polticos (LEPP), del cual surgirn elementos para que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) formule una propuesta que deber ser sometida a consideracin del Congreso de la Repblica.

Tal y como qued decidido en las reformas de 2016, el proceso electoral de 2019 debe ser evaluado con el fin de determinar el tipo de reformas necesarias para resolver las deficiencias y vericuetos legales que impiden que las elecciones sean democrticas. En esa direccin, un conjunto de organizaciones e instituciones civiles y polticas han presentado propuestas que se refieren a la inscripcin y a la democracia interna de los partidos polticos, a la representacin y participacin poltica, a la organizacin de distritos electorales, a las caractersticas y al financiamiento de campaas electorales, a la justicia electoral y al rgano electoral que mostr serias deficiencias y vulnerabilidades en las pasadas elecciones.

Ms all de la discusin tcnica, sin duda habr una enconada discusin y disputa poltica para concretar cambios regresivos o progresistas a la normativa. Algunos actores, con buenas intenciones, perseguirn reformas que impacten positiva y democrticamente en el sistema de partidos polticos y en los procesos electorales venideros. Sin embargo, otros pretendern reformas que los blinde para continuar con el financiamiento millonario y as mantener el control del sistema de partidos, tal y como lo han hecho desde los aos 80. O, en su defecto, perseguirn que nada o muy poco cambie. Quienes se encuentran en este segundo bloque, alejados de cualquier principio democrtico y bsqueda de bien comn, son grupos de poder tradicional o emergente que desde ya intentan determinar que sus operadores se conviertan en magistrados del TSE y mermar la capacidad fiscalizadora y sancionatoria de este. As las cosas, independientemente de lo que surja como propuesta del TSE, la verdadera contienda ocurrir en el Congreso de la Repblica, mbito en el cual dominan las presencias e influencias de tales intereses espurios.

Como ha sucedido en los procesos electorales anteriores, en las elecciones de 2019 pudo constatarse que existen hechos fraudulentos y antidemocrticos: campaas anticipadas, flujo de financiamientos indeseables por vas legales e ilegales, orientaciones editoriales y pautas noticiosas y comunicacionales de medios de comunicacin masiva que fueron favorables a unos candidatos y desfavorables a otros, inscripcin y participacin de candidatos no idneos e impedimentos para que unos partidos polticos pudieran competir con las mnimas condiciones o similares a las de los partidos dominantes. Los resultados electorales se traducen, adems, en la continuidad del estado de cosas, que impide avanzar en perspectiva democrtica. As, por ejemplo, se constata nuevamente la escasa representacin de pueblos indgenas, clases trabajadoras, mujeres y jvenes, respecto a lo cual existen demandas de importantes movimientos sociales para subsanar estas exclusiones histricas.

Sigue siendo una constante que el sistema de partidos polticos no garantiza la representacin, intermediacin y agregacin de intereses de segmentos mayoritarios de la poblacin guatemalteca debido a que son los grupos de poder econmico, meditico, militar y poltico, con fuerte presencia de estructuras al margen de la ley, los que predominan durante los procesos electorales y como resultado de estos. Hoy mismo vemos cmo tales grupos dominan en el Congreso, en alcaldas importantes y en los principales ministerios y organismos gubernamentales. Asimismo, se observa cmo algunos personajes estn siendo nombrados como funcionarios de alto nivel sin importar los sealamientos sobre su falta de idoneidad profesional y tcnica, con antecedentes de ser miembros de redes polticas reidas con la tica, excontratistas del Estado y trnsfugas consuetudinarios.

En ese sentido, una reforma de la LEPP que no considere la erradicacin de tales relaciones de poder y prcticas que determinan que se impongan intereses minoritarios, corruptos y mafiosos muy probablemente ser insuficiente para lograr que el sistema de partidos y los procesos electorales se democraticen y garanticen, como resultado, una verdadera representacin e intermediacin de los intereses de aquellos segmentos mayoritarios de la sociedad histricamente excluidos.

https://www.plazapublica.com.gt/content/la-disputa-en-torno-las-reformas-la-lepp

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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